27.2.26

Frase de Mario Benedetti

Una de las frases más famosas de Mario Benedetti dice: « Cinco minutos bastan para soñar toda una vida; así de relativo es el tiempo ». El tiempo no se mide por su extensión, sino por su intensidad. Son los momentos específicos los que definen una vida entera.


El poeta es consciente del paso del tiempo y de lo mucho que le queda por hacer, sabiendo que es algo intangible. Quiere tiempo para disfrutar del placer de contemplar, para sentir el frío del invierno, para conocer más y vivir más intensamente lo que le resta de vida. 
El poeta reflexiona sobre el paso del tiempo y la llegada de la vejez. Desea tener más vida para no estar pendiente de cuánto le queda, pues el tiempo se le presenta como una quimera que avanza desde el nacimiento sin que apenas lo notemos.
Al llegar a la última etapa de su vida, toma conciencia de lo vivido y de lo que podría haber hecho de otra manera. Siente tristeza al comprender que no puede recuperar el tiempo perdido ni cambiar el pasado.
Aunque en algunos momentos aparece cierta angustia, la frase no expresa resignación absoluta, sino la aceptación lúcida de que la vida ha pasado y se encuentra en su tramo final.

Hoy vivimos contando días, semanas, años. Nos preocupamos por cuánto falta, cuánto pasó, cuánto deberíamos haber logrado ya. Pero la vida no se mide en calendarios. Se mide en instantes que nos despiertan el alma.
No es la duración lo que transforma una vida, es la intensidad con la que vivimos cada momento. Hay personas que pasan décadas sobreviviendo… y otras que, en un solo instante de coraje, comienzan realmente a vivir.

El tiempo es relativo porque lo llenamos de significado. Un minuto esperando puede parecer eterno. Una hora junto a quien amas puede pasar volando. La diferencia no está en el reloj: está en el corazón.
Por eso, no subestimes los pequeños momentos. No postergues lo importante esperando el momento perfecto. Tal vez el momento perfecto sean estos cinco minutos que tienes ahora mismo. Atrévete. Sueña. Decide. Ama.
Porque quizá lo único que necesitas para cambiar tu vida no es un año más… sino cinco minutos de determinación.
Y cuando mires atrás, entenderás que no fueron los años los que definieron tu historia, sino esos instantes intensos en los que elegiste vivir de verdad.
 
El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que tienen miedo, muy largo para los que lamentan, muy corto para los que festejan, pero para los que aman, el tiempo es una eternidad. Y es que el tiempo es tan perfecto que muchas veces solo el tiempo nos termina dando la razón. (Shakespeare)

No es que tengamos poco tiempo para vivir, sino que desperdiciamos mucho. (Séneca),  

Y no es solo la frase, también el poeta le dedicó este poema: "Tiempo sin tiempo"  

Tiempo sin tiempo
Preciso tiempo, necesito ese tiempo
Que otros dejan abandonado
Porque les sobra
O ya no saben qué hacer con él
Tiempo
En blanco, en rojo
En verde
Hasta en castaño oscuro
No me importa el color
Cándido tiempo
Que yo no puedo abrir y cerrar
Como una puerta
Tiempo para mirar un árbol, un farol
Para andar por el filo del descanso
Para pensar qué bien hoy no es invierno
Para morir un poco y nacer enseguida
Y para darme cuenta
Y para darme cuerda
Preciso tiempo el necesario
Para chapotear unas horas en la vida
Y para investigar por qué estoy triste
Y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
Tiempo para esconderme
En el canto de un gallo
Y para reaparecer en un relincho
Y para estar al día
Para estar a la noche
Tiempo sin recato y sin reloj
Vale decir preciso
O sea necesito
Digamos, me hace falta
Tiempo sin tiempo

Porque, en el fondo, no existe el tiempo. ¿Quién lo mide? El latido del corazón ahí está todo. Ni un minuto de nuestra existencia se improvisa. Cada uno es el resultado de una larguísima serie, de una serie no interrumpida de minutos. Acerbos o gloriosos, qué mas da: a fin de cuentas quizá sea la intensidad, no el matiz lo que importe.

Y finalmente, detengamos el tiempo durante 5 minutos y 27 segundos para dejarnos envolver por uno de los rincones más singulares y bellos de Asturias, allí donde nació la leyenda que dio alma a esta tierra.

Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo
Este vídeo fue realizado en reconocimiento y admiración a un gran médico cirujano ovetense, 
referente gaditano en salud, educación y valores sociales.

Desde una insinuación de
Antonio Rodríguez Zarallo
Realización de
Gonzalo Díaz Arbolí

No hay comentarios:

Publicar un comentario