Mostrando entradas con la etiqueta Periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Periodismo. Mostrar todas las entradas

15.12.24

Visita al pintor y poeta Manuel Manzorro en su casa de Santa Lucía. Vejer.

Gonzalo Díaz Arbolí y M. Manzorro en su residencia de Santa Lucía

Breve crónica de la visita a nuestro amigo, Manolo Manzorro; visitarlo es adentrarse en un espacio donde, historia, poesía y pintura se entrelazan con pasión y rigor.

Hemos tomado la carretera, A-48 tan íntima y familiar autovía hacia Vejer de la Frontera y, temprano llegamos a su casa de campo en Santa Lucía. (Vejer). El día es azul con una luz que lo inunda todo.

Hemos disfrutado de una mañana deliciosa, comenzando por el jardín que franquea la entrada a la finca, junto a la casa, una majestuosa parra de más de dos metros de altura, que cubre por completo una enorme terraza no dejando pasar el sol, es como la placentera umbría de un bosque que refresca el ambiente dejando un olor intenso y perfumado, su aroma me traslada a la juventud, cuando iba a la casa de sus padres en Patria y también viene a mi memoria esta estrofa de uno de sus poemas:

Fuera los mojinetes del cortijo:
Sus palomas, la parra, el patio y la lluvia.
Enfrente las cañadas, sus verdeles, sus lindes.
Y ahí abajo, el cercado, los arroyos, los trampales, lo de siempre.

Aquí la temperatura es fresca y una suave brisa hace sonar las hojas, incluso en los días que sopla fuerte el viento de levante, apenas se nota el calor. Vemos solo una mesa y un sillón de mimbre para disfrutar de la serenidad y de la lectura.

Paisaje que se divisa desde el interior del estudio
Lindando con la terraza, quedamos sorprendidos al descubrir dos imponentes y centenarios olivos con sus troncos retorcidos y su antigüedad casi mística, que para Manzorro son algo más que árboles, son olivos que tienen fisonomía propias, personalidad, porque tiene historia, esto es alma; que le fueron regalados por las autoridades de Priego de Córdoba como recompensa por su contribución a la cultura de la sociedad prieguense cuando de profesor de la universidad sevillana pasaba cuatro intensas semanas en verano enseñando la difícil técnica del grabado.  
Continuamos en el mismo jardín y nos describe, los naranjos, pomelos, granados, moreras y los frutales tropicales: papayas y chirimoyas.

Después hemos caminado hacia la parte baja de la finca, ¡qué maravilla de paisaje! al contemplar allí en lo alto, el grandioso panorama de Vejer, la ciudad blanca como una paloma reposada sobre los aleros del tiempo, como vejeriegos la miramos con los ojos del corazón y del recuerdo y, la visión quiere permanecer eterna, pero es una visión cambiante, cambia la silueta de la blancura, como cambia la blancura misma, y de esa blancura y esa luz nos hablaba de su proyecto de pintarla con la luz de la mañana y al oriscan (neologismo inventado por Manzorro para describir la tarde de oro).  También podría derivar de "lubricán". (crepúsculo)

Todo quedó en su sitio al despuntar el alba.
Abandonamos el patio al clarear el día
y olía la silente luz difusa por los carriles,
igual que un tomillar recién cortado,
o un socaire de orégano y colmenas.

Óleo de Manzorro. Vejer, la ciudad blanca como una paloma

Hemos recorrido todo el perímetro de la finca, por suerte no le falta el agua, a lo largo de la cerca baja un arroyo caudaloso que proviene del manantial de la Muela haciendo posible el crecimiento de unos altos álamos y también alimentando la arboleda que durante el trayecto nos ha ido citando los nombre de los árboles: ciruelos, almendros, higueras, melocotoneros, membrillos, perales, uno en especial silvestre al que los hortelanos llaman pergüetano, su nombre en realidad es piruétano, (en la mitología el peral silvestre es a menudo el árbol que atrae a dragones, demonios y brujas) y nos contaba sus recuerdos infantiles en la casa paterna de Patría, cuando sus padres no lo dejaban comerlos porque se podrían atragantar, ya que su fruto, aunque carnoso, es seco y áspero; la higuera, ese bonito árbol por su forma de copa y su follaje, de dulce pulpa que es una delicia comerlos recién cogidos del árbol al amanecer, de cómo un ciruelo que, como consecuencia de un injerto se había comido a su hijo, cuando nos lo contaba, se refería a una leyenda mitológica. He de decir que todos los árboles han sido plantados por él.
Regresamos a la casa por la atarjea seca, apenas un regajo, como corresponde al mes de mayo, donde las copas de los frondosos árboles que la limitan, forman un dosel que se asemeja a un almizcate. Y siempre acompañado de la música del canto de los ruiseñores….   
Si quieren escuchar su canto, pulsen en Canto del ruiseñor

En el centro el abono preparado para la siembra de tomates, pimientos, patatas, cebollas, nos dice que la compra en el supermercado está carísima y debe autoabastecerse, yo le recuerdo que en su vida de profesor migrante ya los cultivaba en Ottawa.

Subimos de nuevo a su estudio y contemplamos los cuadros colgados y otros en los que está trabajando…
  
                                                      En este vídeo pueden ver parte de su obra


Poema de Manuel Manzorro: Elegía a la muerte de su padre, Voz: gda.

Hay dos etapas de la vida que determinan el paso del tiempo: la juventud y la vejez y en esta última estamos.
En la despedida nos abrazamos con la promesa de vernos pronto. Trato de retener todo lo que hemos vivido y aprendido,  su estilo oral es tan preciso como el mejor de sus poemas.
Cuando la oscuridad se adueñaba del cielo, regresamos a nuestra casa en El Puerto de Santa María desandando la misma carretera, a medio camino, me comentaba Inma, mi mujer, la soledad en la que se quedaba nuestro amigo, entonces recordé la oda a la vida solitaria de Fray Luis de León. 

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

También me vino a la memoria el poeta latino Horacio que, en su famoso poema “Beatus ille” (“Dichoso aquel…”) expresó su ideal de una vida sencilla y retirada, en contacto con la naturaleza y alejada de los ruidos y preocupaciones de la ciudad.

"La soledad es el paraíso de los artistas". 
Hagamos posible que estos recuerdos idílicos permanezcan en el lugar más soleado de nuestros corazones.


Gonzalo Díaz-Arbolí
Académico de Santa Cecilia
El Puerto de Santa María 5 de septiembre 2023

Galería de imágenes: Hacer clic sobre las imágenes para ampliar

2.12.23

“Quijote universal manuscrito en Internet” Un proyecto de la Sociedad Cervantina de Alcázar

Presentación del primer Quijote universal manuscrito en Internet. 

La Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan (en lo sucesivo SCA) ha presentado su proyecto “Quijote universal manuscrito en Internet” con el que pretende completar el primer Quijote disponible en la red y manuscrito en colaboración con amanuenses de todo el mundo.
Cerca de diez mil personas podrán tomar parte de este ambicioso proyecto cultural que pondrá a Alcázar de San Juan en el centro del mapa cervantino mundial.

El jueves 30 de noviembre se presentaba en la Casa Museo del Hidalgo, el proyecto denominado “El Quijote universal manuscrito en internet” a cargo de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, tomando una idea original del socio Dr. Antonio Leal Jiménez, ampliada al ámbito universal y digital.

En el acto de presentación en la Casa Museo del Hidalgo de Alcázar de San Juan además de Juan Bautista Mata Peñuela, presidente de la Sociedad Cervantina, estuvieron presentes autoridades del ayuntamiento de Alcázar de San Juan, insistiendo todos en la importancia de convocar a su participación por personas de todo el mundo.

A lo largo del evento, se proyectaron los vídeos enviados por las personas que apoyan esta iniciativa, tanto la Red de Ciudades Cervantinas en la persona de su director José Manuel Lucía Megías, como la Asociación Internacional de Cervantistas por medio de Ruth Fine (presidenta), Alicia Villar Lecumberri (vicepresidenta), Randi Lise Davenport (vocal), Santiago López Navia (vocal), Julia D’Onofrio (vocal) e Isabel Lozano Reniebla (presidenta de honor), que se han sumado a este proyecto.

 Presentación  del Quijote Manuscrito Internet por la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan 


A este efecto, la SCA ha creado un portal web universoquijote.com (desarrollado por la empresa Aplicaciones Tecnológicas Alcázar) que permite a todas las personas que soliciten su participación, la asignación al azar de un fragmento del Quijote (de no más de tres o cuatro líneas), que deben manuscribir trasladándolo con su propia letra lo más legible posible, y enviar a la web, bien escaneándolo, bien fotografiándolo con su teléfono móvil, para así configurar entre todos un gran Quijote manuscrito que estará permanentemente a disposición en Internet para su lectura y consulta.
Unas 10.000 personas tendrán la oportunidad única de tomar parte de este proyecto que unirá amanuenses de toda clase, condición, país o edad, y que conformarán el primer Quijote manuscrito en Internet de la historia.

Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo

Este ambicioso proyecto cultural desarrollado por la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, concebido como una de sus actividades con el objetivo de conseguir la lectura y difusión de las obras de Cervantes y en especial del Quijote (uno de sus objetivos fundacionales), permitirá que muchas personas relean el Quijote o quizás se aproximen por primera vez a su lectura, cuando tal vez deseen leer el capítulo completo (y por extensión toda la novela) del texto que el azar ha designado que escriban.

YA SE PUEDE PARTICIPAR ENTRANDO EN: UNIVERSO QUIJOTE

El proyecto viene avalado por la Red de Ciudades Cervantinas y la Asociación Internacional de Cervantistas, y en él podrán participar todas las personas que quieran de todo el mundo, pero siempre el escrito debe ser en castellano. Los participantes deberán entrar en la web y dar a participar, y sólo tendrán que seguir los pasos. Será la propia web quien les asigne el texto a manuscribir, que será después enviado a la web para componer, finalmente, un gran mosaico con todos los textos que, en principio, serán de la primera parte del Quijote, para lo que debe haber 5.276 escritores.

                                              Vídeo con instrucciones para enviar texto 

Fuentes:

La Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan,  

El Semanal de la Mancha, 01-12-2023, Gema González


11.5.22

LA LEYENDA OLVIDADA.Cuento. Dionisio Pérez

 

Existe aún en El Puerto de Santa María la casa donde un monje, famosísimo por sus virtudes, pasó larga temporada sirviendo de consejero espiritual a Don Juan Luis de la Cerda y a su esposa, duques de Medinaceli, marqueses de Cogollado y de Alcalá, señores de las villas de Deza, Enciso y Lobón, comendadores de la Moraleja, condes de la ciudad y gran puerto de Santa María, etcétera, etcétera.

No hay para qué encomiar, ni importa a este relato, la grandeza de tales señores. Quevedo dedicó al Duque una de sus mejores obras, y llenos están los cronicones de la época de ejemplares, hechos, famosos sucesos, graves sentencias, heroicas empresas y gloriosas aventuras en las que el generoso D. Juan Luis de la Cerda resalta y luce como quien era.

Uno de los criados del Duque, mocetón de veinticinco años, estaba recién casado con una joven de extremada belleza. Su luna de miel fue muy breve. En vano la esposa hacía al lado de la Duquesa una vida ejemplar y ponía en todas sus acciones singularísimo recato. Acusábala el marido de imaginarios deslices, y devorado por los celos, sometíala a terribles pruebas y a villano espionaje.

Enterado de ello fray Donoso de las Mercedes, que así llamaban al santo varón, recetó a la muchacha la medicina que la Religión tiene para estos casos: conformidad y oraciones; pero mientras más se resignaba con su cruz y más rezaba la pobre niña, más celoso estaba el marido y con mayor furia la acusaba y maltrataba, creyendo que su mujer, además de traidora, era una grandísima hipócrita, que ponía falsamente a Dios por testigo de su inocencia.

Con tales luchas y quebrantos, el servicio que a uno y otro estaba encomendado en el palacio de los Duques andaba tan descuidado, que el mayordomo se quejó a sus señores, quienes llamaron al matrimonio y averiguaron el hondo drama de aquellos desatinados celos.

Comprendió D. Juan Luis de la Cerda que para poner en paz el espíritu de su criado eran ineficaces las predicciones, la oración y los ayunos, y así lo dijo a fray Donoso, prometiéndole, si lograba la intersección divina en aquel negociado, construir a sus expensas un convento para la orden franciscana.

Llamó el piadoso fraile al marido, pero las exhortaciones que le hizo consiguieron sólo enfurecerlo más, creyendo el insensato que su mujer había buscado el auxilio del monje y de los Duques para gozar mayor impunidad en sus deslealtades. Le vio fray Donoso tan loco y tan fuera de sí, que determinó apelar a un recurso supremo antes de pedir a Dios hiciera un milagro para salvar aquella alma enamorada que el diablo de los celos quería perder irremisiblemente.

-Tu mujer –le dijo-, vendrá esta tarde con la Duquesa. Mientras yo confieso a nuestra señora, tú mismo oirás la confesión de tu esposa, y sin que nadie sepa nada de este sacrilegio, penetrarás en su alma y sabrás de ella tanto como Dios mismo, y El nos perdone en gracia de la paz de tu espíritu.

Llamó luego el santo varón a uno de los monjes que con él vivían, y le ordenó que pusiera al criado de los Duques un hábito de la Orden y le condujera al confesionario de fray Juan, varón virtuosísimo que no está en los altares porque sus muchos ayunos y maceraciones le trastornaron en su vejez el seso, y el pobre murió loco

Rematado, diciendo grandes atrocidades y haciendo creer a las gentes que el diablo se había apoderado de su escuálido cuerpecillo.


Llegó a la capilla la duquesa de Medinaceli, acompañada de las mujeres de su servidumbre, y adelantándose fray Donoso a recibir a su protectora, dijo a la hermosa doncella:

-Id al confesionario de fray Juan.

Allá fue la pobre niña al más oscuro rincón de la capilla, donde impaciente estaba su marido, envuelto en un sayal de estameña y oculto el rostro con la amplia capucha.

La gentil muchacha comenzó sus oraciones tartamudeando, y a poco lágrimas y sollozos convirtieron su voz en lento gemido.

-Padre –decía la sinventura-, mientras tuve la seguridad de que amaba a mi marido, soporte gustosa las penas que sus infames celos me causaban; pero no puedo sufrir más tiempo el agravio que me hace y comienzo a aborrecerle. Me causa tedio su presencia, y cuando me habla siento que mi odio me atormenta más que sus insultos.

No pudo escuchar más el marido. Sus manos crispadas buscaron un puñal que antes había escondido entre una arruga del hábito y el cordón que lo sujetaba a su cintura.

Se puso en pie, salió del confesionario, levantó el brazo derecho en alto, y al dejarlo caer en golpe mortal sobre la infeliz criatura, que seguía gimiendo arrodillada, brutal estremecimiento agitó su cuerpo, cegaron sus ojos y paralizase la voz en su garganta.


Quedó así un breve instante y luego miró aterrado el puñal convertido en un crucifijo de bronce, y creyó que aquella dulcísima boca de Cristo, entreabierta, lanzaba un gemido doliente, y que de las heridas manaba sangre, y que la frente se contraía agujereada por la brutal corona de espinas.

-¡Milagro! ¡Milagro…!

-¿Qué es esto? -preguntó el monje.

-¡Perdonadme! Escondí mi puñal para matar a mi mujer si confesaba su adulterio…

-¿Os lo ha confesado?

-No; me habló de su odio, y al querer herirla encontré en vez de mi puñal ¡un crucifijo..!

Salieron los fieles de la santa casa pálidos y temblorosos. La noticia del portento divino corrió la ciudad en un instante. El crucifijo, colocado bajo urna en el altar, vio a los esposos rezar muchas horas, deshechos en lágrimas de arrepentimiento y alegría.

El pueblo corría presuroso a ver el Cristo del Puñal, y mientras, fray Donoso consolaba a un pobre monje que, creyéndose en gravísimo pecado, le decía:

-Castigadme, santo padre; castigadme como queráis. Esto es una superchería, lo sé. Pero quise hacer una buena obra. Al disfrazar al criado del Duque le vi esconderse el puñal, y temiendo por la vida de alguien se lo cambié con maña por el crucifijo de mi celda.


-Levántate, hermano mío –replicó fray Donoso-. ¡Milagro ha sido, sin embargo; que Dios se vale de los medios más sencillos para salvar a sus criaturas!

En el tumultuoso correr del tiempo, el crucifijo se ha perdido, y el convento que en memoria del milagro hicieron levantar los Duques, está ruinoso. ¡Hasta la leyenda se ha olvidado, no quedando en ella rastro en la crónicas de la orden a que fray Donoso pertenecía, ni en los anales de la ciudad, y gracias a que yo la he adivinado en una noche de insomnio…!


BREVE BIOGRAFÍA:

Dionisio Pérez Gutiérrez, Grazalema (Cádiz) ,1871).

Periodista, político y escritor.

Hijo de maestro; aunque nacido en Grazalema pasó su infancia y juventud en El Puerto de Santa María, realizando sus estudios en el Colegio de los Jesuitas, manifestándose desde su inicio como precoz e inteligente, siempre afirmó sentirse portuense. Fue considerado uno de los mejores articulistas de su tiempo.


Muy pronto se comprometió en diferentes causas en su tierra aprovechando su colaboración en el Diario de Cádiz; además de la Revista Portuense que fundó en 1890;  y la publicación que dirigió con el título La Dinastía, una hoja “febril y violenta”, con la pretensión de combatir el caciquismo en El Puerto de Santa María, lo que le valió algunos procesos. Su compromiso más notable fue la defensa de Isaac Peral, quien habiendo resuelto los problemas de la navegación submarina, llegando a botar su submarino el 8 de septiembre de 1888, y a pesar de los apoyos recibidos, le tocó vivir la dura experiencia de ver desechado su invento por el ministro de Marina, y una campaña de desprestigio y vilipendio.


Conservaba como reliquia de su mocedad la fobia contra la política caciquil de El Puerto de Santa María, tal vez incubada en el colegio de los Jesuitas y a sus relaciones con la élite que allí se formaba. Canalejas quiso satisfacerle con la mejor ocasión de desquite y le proporcionó el acta por aquel distrito. Su gestión fue tan popular y tan certera que en las Cortes siguientes obtenía la reelección, sin que él la trabajase ni la solicitara. Pero los bastidores de la política le habían decepcionado; comprendió que aisladamente nunca conseguiría emancipar a su tierra de la influencia de los primates de Madrid y renunció el acta. Ya no volvió a poner, un pie en el Congreso; para él fue la política en lo sucesivo una abstracción romántica.


Contrajo matrimonio con la portuense Carmen Lobo el 12 de agosto de 1895,  fallecida en Madrid en 1957, a los 88 años de edad.

 

Trabajó como corresponsal de periódicos españoles e hispanoamericanos, esto hizo que viajara a lo largo de todos los puntos de la península ibérica. Su actividad periodística le hizo muy popular en su época. Llegando a dirigir la revista Vida Nueva, especializada en la generación del 98.

Se le considera uno de los principales difusores del concepto de “Hispanidad”. A propósito de esta labor en el año 1928 viaja a Cuba y allí realiza diversas conferencias y artículos. 

En el año 1930 fue propuesto para ocupar el sillón F de la Real Academia Española, pero finalmente ganó la dignidad el biólogo Ignacio Bolívar y Urrutia. 

 

Murió en su casa madrileña, el 23 de febrero de 1935, a las seis de la tarde, repentinamente, cuando terminado un artículo se disponía a comenzar otro…


Nota de prensa: (La Libertad, Madrid, martes 26 de febrero de 1935, pág. 3).
El domingo se verificó el entierro del ilustre periodista don Dionisio Pérez. El acompañamiento del cadáver del maestro de periodistas constituyó una imponente e impresionante expresión de sincero pesar. Un gran espacio nos ocuparía el citar la enorme cantidad de personas de todas las clases sociales que acudieron al triste acto. Igualmente en la casa mortuoria se recibieron infinidad de testimonios de pésame. También se recibieron muchas coronas de diferentes personalidades y Asociaciones, entre ellos de la Asociación de la Prensa madrileña y corresponsales de Prensa extranjera. Minutos antes del entierro llegó a la casa del finado D. Alejandro Lerroux para dar personalmente el pésame a la familia del insigne compañero fallecido.» 

Fruto de su paso por el Colegio de la  Compañía de Jesús; escribió la novela "La Juncalera" cuya acción discurre en El Puerto marinero y en la Casa de las Cadenas de los Vizarrones.

Fuentes: 
Real Academia de la Historia
Wikipedia
Diversas artículos e imágenes de internet
Gonzalo Díaz Arbolí

 

10.10.21

Poetas y la serenidad de la vejez


¿Qué cuántos años tengo?

¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido…
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo
otros «que estoy en el apogeo».
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!…
¡Estás muy viejo, ya no podrás!…
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
y otras… es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.. ¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas… ¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta, sesenta o más!
Pues lo que importa: ¡es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos
¿Qué cuántos años tengo?
¡Eso!… ¿A quién le importa?
Tengo los años necesarios para perder ya el miedo
y hacer lo que quiero y siento!
Qué importa cuántos años tengo.
o cuántos espero, si con los años que tengo,
¡¡aprendí a querer lo necesario y a tomar, sólo lo bueno!!

José Saramago


Pulsar para ampliar

     Pulsar para ampliar


Alcázar no es mi ciudad, pero me siento alcazareño. Soy lector habitual de El Semanal de la Mancha digital, primero con “Los Encuentros en la Castelar” y ahora con “Nuestros Mayores”. Y he aquí que de pronto, me encuentro con la entrevista al poeta Remigio Arias Barrilero, miembro y coordinador de la Tertulias Poéticas” del Ateneo de Alcázar de San Juan, encajando perfectamente con la entrada que hacía sobre los Poetas y la serenidad de la vejez.
Sé que el objetivo del autor de las entrevistas es dar voz a una generación poco, o casi nada acostumbrada, a salir en los medios de comunicación, que cuentan con una gran experiencia y que en su día, han contribuido a alcanzar parte del estado de bienestar que en la actualidad tenemos y que continúan siendo un ejemplo de vida.
Así que, sin permiso de nadie, me permito copiar algunos párrafos de la entrevista, y añadirlo junto a otros dos grandes poetas: José Saramago y Joan Margarit.
Espero la benevolencia del Digital de la Mancha.

Párrafos de la entrevista::

El confinamiento ha puesto a prueba diferentes escenarios sociales y económicos alrededor de todo el mundo. Esta situación ha despertado importantes sentimientos que Remigio los ha cantado en su poesía y con su empatía. Siempre busca involucrarse y mostrar el importante cambio que se puede causar en personas necesitadas y lo hace con creatividad e ingenio, pensando en todos los factores que pueden ser útiles para poder ayudar. Destaca, entre otros, valores éticos y morales, la educación y la amistad, entre un largo etcétera.
Con máxima atención trato de reflexionar sobre su poema titulado

“¿Qué miras frente a este mar?: …
ya sin sol en el cielo
y sin brillos en el agua
la belleza oscurecida
pone tristeza en mi alma
que se ha quedado en silencio
a esperar que llegue el alba

Lo repito varias veces con ilusión y esperanza e intento cerrar los ojos para ver mejor su expresión creadora.

Cantando entre dientes y sin pronunciar palabras, intento reconocer el título de la canción que viene tarareando cuando nos encontramos . Se trata de “Non ho L´età”. Es una de las canciones que recuerda de su primera época como adolescente y por la que se sintió inspirado cuando percibió los primeros síntomas del amor.

PREGUNTA: El artista chileno A. Jodorowsky escribió que "la vida no tiene sentido, pero hay que vivirla". En tu obra “Un rincón en el tiempo”, ¿Consideras éste como un concepto, cuya referencia es la vida? ¿Piensas que si no hubiera vida el tiempo no existiría? Realmente, ¿Qué significado tiene la vida para ti?

RESPUESTA: Pienso que efectivamente la vida, ya que la tenemos, hay que aprovecharla al máximo, en definitiva “vivirla”. Es un camino con distintas etapas donde se va acumulando experiencia y sabiduría. Al final, desde la perspectiva que dan los años, lo más importante es que el balance haya sido positivo y sentir que ha merecido la pena vivir.
Cuando escribí el poema que da título a mi libro “Un rincón en el tiempo”, fue por una reflexión sobre qué era el tiempo y como entender ese concepto y para ello imaginé: ¿qué pasaría si en el universo no hubiera vida, existiría el tiempo si nadie pudiera cuantificarlo?...

Es complicado darle un significado a la vida cuando sabemos tan poco de nosotros mismos, lo lógico y coherente es pensar, dejando aparte las creencias religiosas con sus dogmas de fe y otros motivos, que es un lapsus entre una nada y otra nada...


Gonzalo Díaz-Arbolí
Académico de Bellas Artes Santa Cecilia