Las artes consuelan la vida, la sabiduría la dirige. (Séneca, Cartas, 85, 32)
12.7.24
Una canción irlandesa. Balada celta : Wild Mountain Thyme (Tomillo de montaña salvaje)
24.6.24
Ludwig van Beethoven (1770-1827). Año de 2024. Bicentenario del estreno de la Novena Sinfonía Op.125, en el Teatro de la Corte Imperial de Viena.
Tercer movimiento: Adagio molto e cantabile.
El tema principal del tercer movimiento es dominado por un espíritu lírico, reposado, y delicado como corresponde a un adagio, en este punto tiene lugar en la sinfonía la transformación, dilatada de forma larga absolutamente espiritual, que no dice nada, pero que penetra y que nos pone en contacto con nosotros mismos. Supone un descanso después de la fiereza de los dos movimientos anteriores. Es la más clara demostración de que la inteligencia humana forma parte de una inteligencia universal, al escuchar este movimiento uno se transforma, se transfigura, es difícil no soñar en la hermosura del universo.
Da pie a la antesala al cuarto movimiento.
El segundo movimiento está marcado Molto vivace, en Re menor y compás de 3/4. Curiosamente, este Scherzo viene colocado en la segunda posición de esta sinfonía en vez de la tradicional tercera y es excepcionalmente largo. Enseguida se nota el parentesco rítmico inicial con la exposición temática del precedente Allegro, en una voluntad organizativa llevada a límites extremos. Una corta introducción en fortissimo en la cuerda y después en los timbales al descubierto da paso al tema principal, en pianissimo, expuesto por la cuerda de manera fugada (segundos violines, luego violas, violonchelos, primeros violines y finalmente contrabajos). Tras una repetición vigorosa del tutti aparece un segundo motivo melódico en la madera que será repetido en crescendo e introducirá un tercero con el viento ante el obstinado ritmo de la cuerda sobre la nota Do. Después de la repetición, la parte del desarrollo vuelve a tomar la nota inicial y tras una nota acalderonada en Si se prosigue en un mágico juego de tonalidades (Mi menor, La menor, Fa mayor) para retornar al Re menor del comienzo. Es curioso observar cómo la partitura nos va advirtiendo de la alternancia “Ritmo di tre battute” y “Ritmo di quattro battute“. La reexposición concluye con un crescendo abruptamente concluido. Es el turno del trío, realmente un Presto sustitutivo del tradicional Trio. El Presto es un intermedio a dos tiempos en Re mayor. Tras el tutti, el fagot toca un staccato sobre el que los oboes y clarinetes exponen un tranquilo motivo, con el apoyado rítmico de unos timbales con ganas de participar. El tema se completa con un dibujo ascendente de la cuerda en crescendo. Tras un calderón en Re la cuerda al unísono marca el ritmo del scherzo que se repite da capo. De manera genial y sublime, el compositor sorprende con un recuerdo de los primeros compases del Presto tocado por la madera. El movimiento concluye con un enérgico tutti sobre las notas La y Re.
Cómo escuchar música, de Aaron Copland
https://www.culturagenial.com/es/novena-sinfonia-de-beethoven/
Youtube
8.9.23
Yo-Yo Ma, Violonchelista francoestadounidense. Nació el 7 de octubre 1955 en París, Francia.
Suite para violonchelo solo No. 1 de Bach, ampliamente elogiada por su técnica y musicalidad.
29.11.22
Valentín Ruiz Aznar, músico, compositor y su relación con Manuel de Falla
Valentín Ruiz Aznar (Borja, 13 de febrero de 1902 – Granada, 30 de noviembre de 1972) fue un músico, compositor y sacerdote católico maestro de capilla y canónigo de la Catedral de Granada, director de varios coros y profesor en el seminario y en el Conservatorio de la misma ciudad.
3.4.22
Joaquín Turina Pérez (Sevilla, 9 de diciembre de 1882-Madrid, 14 de enero de 1949)
1.3.22
EL PODER EVOCADOR DE LA MÚSICA
En la biografía de mi niñez ha quedado, cuando mi madre o mi abuela la cantaban o mi padre la interpretaba al piano.
Al escucharla y además en la prodigiosa voz de Alfredo Kraus, la melancolía y la nostalgia se han apoderado de mí. Me ha venido a la memoria la imagen de mi casa en Vejer: la comida a las dos en punto de la tarde y mi padre presidiendo la mesa, las caricias de mi madre, los juegos con mis hermanos, el tazón de leche con migas de pan que nos preparaba la abuela para desayunar, las entonadas coplas de mis hermanas, la afinada voz de tenor de mis hermanos Servando y Javier, el coro de la Iglesia del Divino Salvador que dirigía mi abuelo y mas tarde mi padre. Tantos recuerdos...
No da dolor el placer que se recuerda: lo que nos duele es no haberlo gozado, no haber sabido con plenitud entonces que aquel sabor entreverado era el amor y el poder de la música.
De lo poco que se conserva de la película. Dirigida por Ignacio F. Iquino
en el año 1941.
5.10.21
ÓPERA, LAKMÉ
ACTO III
Jardín con una cabaña de bambú.




