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12.7.24

Una canción irlandesa. Balada celta : Wild Mountain Thyme (Tomillo de montaña salvaje)


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Conservo en mi ordenador una balada popular celta titulada: Wild Mountain Thyme (Tomillo de montaña salvaje), que por su belleza la había guardado, incluso había traducido la letra al español de la versión en inglés.

Oh, el verano está llegando
y los árboles están floreciendo,
y el tomillo salvaje de montaña crece alrededor del brezo floreciente,
¿Irás, niña, irás?
E iremos todos juntos
para derramar el tomillo de montaña salvaje.
Si mi verdadero amor no me aceptara
seguramente encontraré otro,
para derramar el tomillo de montaña salvaje.
Oh, el tiempo de verano se acerca
y los árboles están floreciendo dulcemente
y el tomillo salvaje de montaña crece alrededor del brezo floreciente

La melodía actual de "Wild Mountain Thyme" probablemente se basó en un aire tradicional escocés, como se encuentra en la Colección de melodías de las tierras altas e islas de Escocia del capitán Simon Fraser (1816). Otros eruditos sugieren que la canción está basada en una vieja melodía tradicional escocesa "The Three Carls". 
"Wild Mountain Thyme" fue adaptada y grabada por primera vez por el músico de Belfast, Francis McPeake, en 1957 para una serie de la BBC. Esta adaptación creó la confusión de su origen. Me atrevería a calificarla como Escocesa/Irlandesa.

Pero los hados estaban a mi favor: Hace unos días vi una película titulada: “Una canción irlandesa” y de nuevo escuché la balada, me entusiasmó y quiero compartirla con vosotros mis lectores que, con seguridad,  vais a disfrutar, sobre todo, de la música.

Sinopsis de la película: 
No hay palabras para describirla. Es singular, excéntrica y presenta una complicada historia de amor. Una historia sencilla, con hermosos paisajes irlandeses y sobre todo la canción, que da título a la película, interpretada magistralmente en una parte de la cinta.
En los bucólicos paisajes de la Irlanda rural, podemos disfrutar de los más bellos paisajes de la ruta costera del Atlántica, con sus campos de cultivo en todo su esplendor y el majestuoso verdor de un paisaje enclavado bajo las montañas Nephin del condado de Mayo, donde aún se habla la antigua lengua gaélica; es sin duda uno de los mejores lugares para experimentar las tradiciones y la cultura irlandesa que hace que los espectadores caigan rendidos ante el increíble espectáculo del oeste de Irlanda. Es otro mundo. Es un cuento de hadas. 

Narra la historia de una pareja de amantes cuyas familias rurales se ven envueltas en un conflicto por un terreno muy disputado que separa sus dos granjas.
La obstinada granjera Rosemary Muldoon siempre ha amado a su tímido y especial vecino Anthony Reilly, pero este permanece impasible ante su hermosa admiradora. Todo se complica cuando el padre de Anthony amenaza con vender la granja de la familia a su sobrino estadounidense, en lugar de a su propio hijo.

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En un giro inesperado de los acontecimientos hablan de su situación en los exuberantes campos irlandeses. Termina llamándola la flor más hermosa que jamás haya visto. Sin embargo, Anthony lamenta haber perdido el anillo de su madre, razón por la cual no merece casarse con ella. Pero Rosemary es terca y se niega a renunciar a Anthony sin luchar. Entonces le revela que encontró el anillo y que lo ha tenido desde entonces. Se lo da a él, pero le dice que se lo quede porque siempre estuvo destinado a ser suyo. Los dos amantes se besan y terminan casándose.
En el montaje final todos los personajes se ven cantando el tema principal con los protagonistas ya casados.

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Gonzalo Díaz-Arbolí

 

24.6.24

Ludwig van Beethoven (1770-1827). Año de 2024. Bicentenario del estreno de la Novena Sinfonía Op.125, en el Teatro de la Corte Imperial de Viena.



Beethoven nació en Bonn, (diciembre 1770) hijo de un músico de la corte y de la hija de un oficial de palacio. Su destino lo llevaría a convertirse en uno de los primeros compositores, no operísticos, independientes del mecenazgo de la nobleza. A sus trece años, su maestro Gottlob Neefe, quién no sólo fue su maestro, sino también un amigo fraternal, sugirió que tal vez podría convertirse en el segundo Mozart. Se supone que Beethoven se había reunido con Mozart en Viena tres años antes con la intención de ser su alumno, pero su plan se vio frustrado por la muerte de su madre.

En 1784, Beethoven consiguió su primer puesto independiente como organista y viola de la corte, y dos años más tarde, el elector lo envió a Viena para proseguir sus estudios. Allí tuvo ocasión de improvisar para Mozart sobre un tema dado, terminando la improvisación con una fuga perfecta. Mozart impresionado dijo: Apunten su nombre, pues un día será famoso.

Beethoven es el último de los grandes clásicos vieneses y sus obras representan el cierre definitivo de la época clásica, no obstante, es también el iniciador de una nueva era. Pertenecía a la nueva generación que sostenía los ideales de la Revolución francesa y creía fervientemente en los derechos humanos. Su manera de ser y de pensar pertenecían a la nueva época, por eso sus opiniones en música eran diferentes a las de sus predecesores.

Beethoven representa el nexo de unión entre los periodos clásico y romántico, pues expandió las fronteras del primero con la seguridad en sí mismo y la individualidad característica del romanticismo. La música de Beethoven encierra los sueños, fracasos y turbulencias de la era revolucionaria, exponiendo el elemento humano en la música de una época marcada por la exaltación de los derechos individuales.

Sus primeras composiciones eran netamente clásicas, pero su corazón ya era romántico. Al desear expresar nuevas ideas en sus composiciones, algo ajenas y distintas al estricto mundo de la música, Beethoven se encontró en conflicto con el clasicismo.

Estos avances se aprecian en sus grandes obras instrumentales. Una de las características desviaciones de las normas clásicas fue el abandono del minueto – movimiento en ritmo de danza – para introducir en su lugar el scherzo, mucho más libre. La forma estricta de la sonata clásica no sirve, por exigir repetición, para una música puramente romántica, dramática y expresiva. Entre las muchas reglas que trató de evitar fue la de simetría y la repetición en los movimientos de sus sonatas; a veces las componía de dos, de cinco, seis o siete movimientos, cambiando incluso de tiempo dentro de cada movimiento.
Beethoven compartía el deseo de sencillez y claridad de los clásicos, pero amaba los desarrollos anchos y profundos. Por ello puede decirse que dotó a la música de armonía, atmósfera y concentrado interés sobre la energía y la acción dinámica.

Sinfonía nº9 Op.125 (1824)

La Sinfonía n.º 9 en re menor, op. 125, conocida como Coral. Es la novena y última completa de sus nueve sinfonías. Se estrenó en Viena el 7 de mayo de 1824. Muchos críticos y musicólogos la consideran como una obra maestra de la música clásica occidental y uno de los logros supremos de toda la historia de la música.​ Es una de las obras más conocidas de la música de práctica común​ y una de las sinfonías más interpretadas del mundo.​

La Novena fue el primer ejemplo de un compositor importante que incluyó partes vocales en una sinfonía. El movimiento final, el cuarto, de la sinfonía presenta cuatro solistas vocales y un coro en la paralela tonalidad de re mayor modulada, conocida comúnmente como la «Oda a la alegría». 
Se cree que Beethoven, cuando estaba en la veintena, intentó musicalizar "Oda a la Alegría", el famoso poema de Schiller, aunque sólo sobreviven algunos apuntes. En 1818 retomó el proyecto y tardó seis años en completarlo. Después de unas variaciones sobre dos temas en el movimiento lento, el movimiento coral constituye en realidad una cantata de cuatro movimientos. Beethoven dudó sobre la forma de introducir las voces en la sinfonía, llegando a componer dos finales, pero acabó por incluir algunas citas.

Consta de cuatro movimientos:
Primer movimiento:  Allegro maestoso.
Este primer movimiento de la sinfonía tiene un carácter tormentoso, heroico, con un poderoso sentido del movimiento. Beethoven nos presenta retazos de lo que esperamos sea un melodía completa, pero siempre frustra nuestras esperanzas y el material se transforma ante nuestros ojos con infatigable energía en graciosas elaboraciones musicales que rompen nuestras expectativas por completo. Esto inyecta una tensión continua en el movimiento. Asistimos a una lucha formidable entre fuerzas musicales, como un choque de pura materia musical. 

Es como el comienzo de la vida de cualquier persona. Sin embargo, cualquiera que lo oiga percibirá una sensación de energía, una sensación de fuerza incluso un clima violento, trágico. Después viene el tema femenino que cantan los instrumentos de viento que es de una gran dulzura. Es decir en este primer movimiento tenemos un dramatismo en su composición. Algunos especialistas lo consideran como la mejor pieza de la historia de la música, supera a la parte coral, por su armonía infalible y sus sublimes melodías nos ponen a la vista la vida de un compositor genial y titán.

Beethoven: Sinfonía núm, 9 primer movimiento. | Paavo Järvi and the Deutsche Kammerphilharmonie Bremen

Segundo movimiento: Molto vivace . 
En toda composición dominan los contrastes y el dramatismo del primer movimiento se torna vitalidad en el segundo, al que en ocasiones se ha definido con acierto como una paso de la oscuridad a la luz, con mucho carácter, calificado por muchos cronistas como "el infierno en llamas" por su contundencia y velocidad, que nos invita a bailar Es un abrumador e incontenible movimiento en forma fugada, que irradia energía por cada uno de sus poros. En la introducción se usa un solo de timbal y un ritmo con mucho brío. 
La tradición "ordenaba" colocar en segundo lugar el adagio, pero Beethoven los sustituye por un scherzo. En rigor, su intento era eliminar el último lastre cortesano en la sinfonía para sustituirlo por un movimiento enérgico y ligero al mismo tiempo.

Segundo movimiento. Barenboim/West-Eastern Divan Orchestra

Tercer movimiento: 
Adagio molto e cantabile. 
El tema principal del tercer movimiento es dominado por un espíritu lírico, reposado, y delicado como corresponde a un adagio, en este punto tiene lugar en la sinfonía la transformación, dilatada de forma larga absolutamente espiritual, que no dice nada, pero que penetra y que nos pone en contacto con nosotros mismos. Supone un descanso después de la fiereza de los dos movimientos anteriores. Es la más clara demostración de que la inteligencia humana forma parte de una inteligencia universal, al escuchar este movimiento uno se transforma, se transfigura, es difícil no soñar en la hermosura del universo.
Da pie a la antesala al cuarto movimiento.

Tercer movimiento. Barenboim/West-Eastern Divan Orchestra

Cuarto movimiento:  Allegro presto. 

Es como una explosión final donde se incluye el poema de Friedrich Schiller llamado Oda a la Alegría que le da este toque maravilloso a esta composición, ya que es un canto a la libertad que invita a los hombres del planeta a unirse como hermanos. Y, es una manera impresionante como en el último momento irrumpe de manera perfecta por primera vez la voz humana. Ya que a veces la música es insuficiente para transmitir el mensaje que quieres hacer llegar y la inclusión de voces da ese toque perfecto a esta magnífica obra, afirmando que el cuarto movimiento puede ser considerado en una obra completa en sí misma, es decir, “toda una sinfonía”. 
En él podemos distinguir varias partes claramente marcadas por pausas. El movimiento pretende integrar varias formas musicales previas como el canon y la fuga. Está compuesto para orquesta, coro mixto y cuatro solistas: soprano, contralto, tenor y barítono.
 -Introducción:
Tema 1.  Contiene una referencia a la introducción del primer movimiento y la preparación del "tema de la alegría".
Tema 2.  "de la alegría" expuesto cuatro veces.
Tema 3.  Variación del tema 2 y reexposición del tema 1.
Tema 4.  Presentación del barítono.
Tema 5.  Tema 2 cantado por el barítono y el coro.
Tema 6.  Presentación del tenor a modo de marcha militar, también en este caso acompañado por el coro, esta vez  sólo la parte masculina.
Tema 7.  Intermedio -aceleración- a modo de fuga.
Tema 8.  Reexposición apoteósica del tema 2.
Tema 9.   "del amor"
Tema 10. Fuga 2. Contiene una serie de variaciones sobre el tema 2 cantadas por el coro y con gran protagonismo   de la soprano y contralto, las variaciones se mezclan con el tema 3.
Tema. 11.  Reexposiciòn del tema 2, es la primera parte de la coda: (adición brillante al período final de una pieza de  música. 
Tema 12.   Cierre. Es la segunda parte de la coda.

Cuarto movimiento. Barenboim/West-Eastern Divan Orchestra


No nos resistimos a colocar este corte de vídeo por su interesante historia de la película "Copying Beethoven", Basada en una ficción dramática centrada en los últimos años de la vida creativa del compositor. La directora se toma varias licencias históricas en aras de mejorar el interés lírico de la película y hacer que sea comprendida por el público percibiendo así la biografía de Beethoven. 
En la crónica del estreno, en 1824, se entremezclan el respeto y el entusiasmo con el desconcierto ante una obra que puso a prueba la habilidad de los intérpretes. La apertura de la sinfonía recurre a una idea original que luego ha sido muy imitada: una vibración grave y eterna se ensancha de forma alarmante en cuanto se toma conciencia de ella. Los golpes de los timbales del segundo movimiento, el scherzo, arrancaron aplausos espontáneos en su estreno y, bien al final del movimiento o al final de la obra -los relatos difieren-, la contralto Carolina Unger hizo una señal a Beethoven para que se volviera y viera el aplauso que no oía.

La escena es familiar y desgarradora: Beethoven viejo, completamente sordo, despeinado, incapaz de marcar correctamente el compás, moviendo furiosamente los brazos delante de la orquesta mientras el público, a su espalda, ya había comenzado los aplausos que él no podía oír. Oyendo en su cabeza una música que tal vez no se parecía a la que atronaba en la sala con una vehemencia nunca oída hasta entonces, con una amplitud sonora que se consideraba más propia de las ceremonias religiosas que de los acontecimientos de fraternidad civil.

Presten atención al minuto 5:22, hasta entonces tranquilo, empiezas a derrumbarte lentamente y a llorar, entiendes entonces el porqué merece la pena escuchar música.


Letra de la Oda a la alegría de Friedrich Schiller, un anhelo de igualdad, fraternidad y libertad para toda la humanidad.
¡Oh amigos, dejemos esos tonos!
¡Entonemos cantos más agradables y llenos de alegría!
¡Alegría! Alegría!

¡Alegría, hermoso destello de los dioses,
hija del Elíseo!
Ebrios de entusiasmo entramos,
diosa celestial, en tu santuario.
Tu hechizo une de nuevo
lo que la acerba costumbre había separado;
todos los hombres vuelven a ser hermanos
allí donde tu suave ala se posa.........

¡Abrazaos millones de criaturas!
¡Que un beso una al mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada
debe habitar un Padre amoroso.
¿Os postráis, millones de criaturas?
¿No presientes, oh mundo, a tu Creador?
Búscalo más arriba de la bóveda celeste
¡Sobre las estrellas ha de habitar!

En 1985, el Consejo de Europa, y más tarde la Unión Europea, adoptaron una versión adaptada por Herbert von Karajan como el Himno de Europa.​ En 2001, el manuscrito original de Beethoven de la partitura de la sinfonía, conservado en la Biblioteca Estatal de Berlín, se inscribió en el Registro de la Memoria del Mundo de la Unesco, donde forma parte de la herencia espiritual de la humanidad junto con otros sobresalientes monumentos, convirtiéndose en la primera partitura musical así designada.

En sus cuadernos personales Beethoven plasmó sus inquietudes: La más importante de ellas era conseguir transmitir a través de su última sinfonía algo más que música. Es decir, quería contar una historia, y en el caso de la novena esa historia debía guardar relación con la liberación de la humanidad.
Sin duda Beethoven nos narra el triunfo de la humanidad, pero no de manera sencilla: la victoria está plagada de duelos entre la parte positiva y negativa. Esta tragedia surge, como un halo de esperanza, el "himno de la alegría".

Para aquellos aficionados interesados en ver la película completa Pulse en (Copying Beethoven). 

Nota final:
En una versión del célebre Director de Orquesta, Herbert von Karajan, dice:
El segundo movimiento está marcado Molto vivace, en Re menor y compás de 3/4. Curiosamente, este Scherzo viene colocado en la segunda posición de esta sinfonía en vez de la tradicional tercera y es excepcionalmente largo. Enseguida se nota el parentesco rítmico inicial con la exposición temática del precedente Allegro, en una voluntad organizativa llevada a límites extremos. Una corta introducción en fortissimo en la cuerda y después en los timbales al descubierto da paso al tema principal, en pianissimo, expuesto por la cuerda de manera fugada (segundos violines, luego violas, violonchelos, primeros violines y finalmente contrabajos). Tras una repetición vigorosa del tutti aparece un segundo motivo melódico en la madera que será repetido en crescendo e introducirá un tercero con el viento ante el obstinado ritmo de la cuerda sobre la nota Do. Después de la repetición, la parte del desarrollo vuelve a tomar la nota inicial y tras una nota acalderonada en Si se prosigue en un mágico juego de tonalidades (Mi menor, La menor, Fa mayor) para retornar al Re menor del comienzo. Es curioso observar cómo la partitura nos va advirtiendo de la alternancia “Ritmo di tre battute” y “Ritmo di quattro battute“. La reexposición concluye con un crescendo abruptamente concluido. Es el turno del trío, realmente un Presto sustitutivo del tradicional Trio. El Presto es un intermedio a dos tiempos en Re mayor. Tras el tutti, el fagot toca un staccato sobre el que los oboes y clarinetes exponen un tranquilo motivo, con el apoyado rítmico de unos timbales con ganas de participar. El tema se completa con un dibujo ascendente de la cuerda en crescendo. Tras un calderón en Re la cuerda al unísono marca el ritmo del scherzo que se repite da capo. De manera genial y sublime, el compositor sorprende con un recuerdo de los primeros compases del Presto tocado por la madera. El movimiento concluye con un enérgico tutti sobre las notas La y Re.

Los seres humanos convivimos con la música en todo momento. Es un arte que nos hace disfrutar de tiempos placenteros, nos estimula a recordar hechos del pasado, nos hace compartir emociones.
La música es para gozar de ella. La música nos habla. Escuchar música es una capacidad que se adquiere por medio de experiencia y aprendizaje. El conocimiento intensifica el goce. Por lo tanto, debemos escucharla con sosiego, prestando atención y dando a la música el esfuerzo concentrado de un oyente activo.
Aun así, hay códigos que, con excepciones, sirven para todos. Si una canción está en modo menor nos sonará triste y si está en modo mayor, alegre. Se sabe que la alegría está en re mayor y lleva trompetas, que el amor suena a instrumentos de cuerda que, a veces, van acompañados de flautas, y que el odio tiene tempos muy rápidos.

Fuentes:
Cómo escuchar música, de Aaron Copland
https://www.culturagenial.com/es/novena-sinfonia-de-beethoven/
Youtube
Gonzalo Díaz-Arbolí

8.9.23

Yo-Yo Ma, Violonchelista francoestadounidense. Nació el 7 de octubre 1955 en París, Francia.


Uno de los violonchelistas más renombrados e influyentes de su generación. Actuó tanto en solitario como con algunas de las orquestas más prestigiosas del mundo. Defensor de la música como una herramienta para la educación y el diálogo intercultural y fundador de varias organizaciones sin fines de lucro. 

Músico
Con tres años, tocaba la batería, el violín, el piano y la viola, y desde los cuatro el violonchelo. Comenzó a tocar en público a los cinco y a los siete actuó para los presidentes Eisenhower y John F. Kennedy. Un año después, apareció en la televisión estadounidense en un evento presentado por Leonard Bernstein.
En 1962 la familia se trasladó a Nueva York.

Estudios
Cursó estudios en la Trinity School y en la Professional Children's School, donde se graduó a los 15 años. Después asistió al conservatorio Juilliard School y estudió con Leonard Rose, uno de los violonchelistas más importantes de su tiempo. Posteriormente ingresó en la Universidad de Harvard, graduándose en 1976 con una licenciatura en antropología. En 1991 recibió un doctorado honorario en esa universidad.

Violonchelista
Debutó a los diecinueve años con la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
Su repertorio incluye música clásica, contemporánea y tradicional de todo el mundo, desde compositores barrocos como Bach y Vivaldi, hasta compositores modernos como Philip Glass.
Reconocido por su técnica virtuosa, su musicalidad, su habilidad para conectar con la audiencia y su habilidad para interpretar música de diferentes culturas, incluyendo la música tradicional china, japonesa y brasileña.

ampliamente elogiada por su técnica y musicalidad.


Otras piezas notables que ha interpretado incluyen el Concierto para violonchelo de Dvorak, el Concierto para violonchelo de Elgar y el Concierto para violonchelo de Shostakovich.

A lo largo de los años, su repertorio evolucionó colaborando con algunos de los músicos más importantes de la historia, entre ellos, los directores de orquesta Leonard Bernstein y Seiji Ozawa, el violinista Itzhak Perlman, el guitarrista Carlos Santana o el músico de jazz Paquito D'Rivera, colaboraciones que influyeron en su estilo interpretativo, permitiéndole explorar nuevos géneros y fusionar diferentes estilos de música.

Apareció en bandas sonoras de películas como Siete Años en el Tíbet o Memorias de una Geisha, y trabajó con el compositor italiano Ennio Morricone en otras como El bueno, el feo y el malo, Erase una vez en América, La misión y Los intocables.
Su principal instrumento de interpretación es un violonchelo Montagnana de 1733, llamado «Petunia» y valorado en 2021 en más 3,5 millones de dólares.

Banda sonora de la Misión. Ennio Morricone

Creador del Proyecto Ruta de la Seda, iniciativa que comenzó en 1998 y cuyo principal objetivo es vincular las artes de Occidente y Oriente, y de varias organizaciones sin fines de lucro, como la Fundación Silk Road, que promueve la colaboración y el intercambio cultural a través de la música.
«La pasión es una gran fuerza que da rienda suelta a la creatividad, porque si algo te apasiona, estás más dispuesto a correr riesgos».  «Hay una parte de mí que siempre va por delante. Soy el niño curioso, siempre yendo al límite».

Familia
Hijo de Marina Lu, cantante, y de Hiao-Tsiun Ma, violinista, compositor y profesor de música. Tiene una hermana, Yeou-Cheng Ma.
Sus padres emigraron de la República de China a Francia durante la Guerra Civil China.
Casado con Jill Hornor, consultora de arte, con la que fue padre de Nicholas y Emily. Murió en 1987.

Premios y Reconocimientos
Nombrado embajador de la Paz en enero de 2006 y galardonado, entre otros, con 19 premios Grammy, la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto honor civil de Estados Unidos o el Premio Birgit Nilsson 2022, considerado uno de los más importantes del mundo en el ámbito de la música clásica.

Premio Grammy a la Mejor Interpretación de Música de Cámara:
1986 Brahms: Sonatas para violonchelo y piano en mi menor op. 38 y F op. 99
1987 Beethoven: Violonchelo y piano Sonata n. ° 4 en do y variaciones
1992 Brahms: Cuartetos para piano op. 25, op. 26
1993 Brahms: Sonatas para violonchelo y piano
1996 Brahms/Beethoven/ Mozart: tríos de clarinete

Premio Grammy a la Mejor Interpretación de Solista(s) Instrumental(es):
1990 Barber: Concierto para violonchelo, op. 22/ Britten : Sinfonía para violonchelo y orquesta, op. 68
1993 Prokofiev: Sinfonia Concertante / Tchaikovsky : Variaciones sobre un tema rococó
1998 Estrenos de Yo-Yo Ma - Danielpour, Kirchner, Rouse

Premio Grammy a la Mejor Interpretación Instrumental Solista:
1985 Bach: Las suites para violonchelo sin acompañamiento

Premio Grammy a la Mejor Composición Clásica Contemporánea:
1995 El álbum de Nueva York , Stephen Albert : Concierto para violonchelo

Premio Grammy al Mejor Álbum Clásico:
1998 Estrenos de Yo-Yo Ma - Danielpour, Kirchner, Rouse

Premio Grammy al Mejor Álbum Clásico Crossover:
1999 Alma del tango - La música de Astor Piazzolla
2001 Viaje de los Apalaches
2004 Obrigado Brasil
2009 Canciones de alegría y paz

Premio Grammy al Mejor Álbum Folclórico:
2012 Las sesiones de rodeo de cabras con Stuart Duncan , Edgar Meyer y Chris Thile

Premio Grammy al Mejor Álbum de Música del Mundo:
2017 Sing Me Home - Yo-Yo Ma & The Silk Road Ensemble

Premio Grammy a la mejor interpretación de música de cámara/conjunto pequeño:
Beethoven 2022: Sonatas para violonchelo - Esperanza y lágrimas - Yo-Yo Ma y Emanuel Axe

1978: Premio Avery Fisher
1999: Premio Glenn Gould
2001: Medalla Nacional de las Artes
2004: Medalla de Artes de Harvard
2004: Grammy Latino al Mejor Álbum Instrumental en los Premios Grammy Latinos 2004 por Obrigado Brasil
2006: Premio Dan David
2006: Premio de Música Léonie Sonning
2007: Premio de Distinción en el Festival Internacional de Violonchelo
2011: Honor del Centro Kennedy
2011: Medalla Presidencial de la Libertad
2012: Premio de Música Polar
2012: Premio a la Mejor Colaboración Intercultural de los Songlines Music Awards 2012 anuales de la revista Songlines, por su trabajo The Goat Rodeo Sessions
2013: Premio Vilcek de Música Contemporánea
2014: Premio Bastón de Oro a los Artistas Jóvenes del Medio Oeste
2014: Premio Fred Rogers Legacy
2016: Comandante de la Orden de las Artes y las Letras
2020: Premio Asia Game Changer de Asia Society
2021: Premio Imperial
2022: Premio Birgit Nilsson

Yo-Yo Ma, Kathryn Stott - Over the Rainbow

Fuentes: Biografía de Yo-Yo Ma.
Autores: Victor Moreno, María E. Ramírez, Cristian de la Oliva, Estrella Moreno.
Url: https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/12190/Yo-Yo%20Ma
Youtube
Gonzalo Díaz-Arbolí

29.11.22

Valentín Ruiz Aznar, músico, compositor y su relación con Manuel de Falla



Valentín Ruiz Aznar (Borja, 13 de febrero de 1902 – Granada, 30 de noviembre de 1972) fue un músico, compositor y sacerdote católico maestro de capilla y canónigo de la Catedral de Granada, director de varios coros y profesor en el seminario y en el Conservatorio de la misma ciudad.


En el año 1927, Valentín Ruiz Aznar hizo una visita a la lejana Granada, visita que fue larga, pues no tuvo vuelta: Duró cuarenta y cinco años; allí desarrolló su trabajo y ejerció una influencia no pretendida, sin duda, pero de una importancia decisiva en las vivencias musicales de un importante sector de la sociedad granadina. La humildad de su vida personal, como sacerdote, la intimidad de sus clases, o la privacidad que tenían sus actuaciones musicales, lejanas del protocolo del concierto público, no le permitieron ser una persona demasiado conocida socialmente pero, fue fecunda, pues sus frutos aún se siguen recogiendo, hoy en día, entre las personas que gozaron de su enseñanza e influencia. Escucharle hablar era pasar a un estado de intimidad extraño.

Las circunstancias que van disponiendo la vida de los hombres son desconocidas hasta que se producen, inexorables en su cumplimiento.


BIOGRAFÍA
En 1927 opositó a maestro de capilla de la Catedral de Granada, plaza que había quedado vacante en 1925 y que el cardenal Casanova y Marzol, natural también de Borja, había mantenido sin cubrir seguramente a la espera de que Ruiz Aznar reuniera condiciones para poder optar a ella. Obtenida la plaza, fijó su residencia en Granada y en su seminario mayor finalizó los estudios eclesiásticos siendo ordenado sacerdote el 2 de junio de 1928.

Enseguida desarrolló una intensa actividad docente y una renovación musical en el repertorio habitual que se interpretaba en la catedral de Granada, cosa que le creó incomprensiones y dificultades, sobre todo a la hora de suprimir obras del antiguo estilo operístico muy arraigadas, como el Miserere del maestro Palacios, tan tradicional como el de Eslava en Sevilla. Presentó ilusionado el proyecto de una Escuela de Seises, que nunca llegó a realizarse, y reorganizó la capilla catedralicia.

Encargado de la enseñanza de música a los seminaristas, formó una schola cantorum en el seminario. Años más tarde, en 1931 fue nombrado profesor de Contrapunto y Fuga del Conservatorio de Música de Granada y en 1932 profesor de Teoría de la Música en la Sociedad Económica de Amigos del País. A partir de 1938 dirigió el Orfeón de Granada, institución coral fundada en 1903 por el maestro Francisco Alonso.


Comenzó a conocer la belleza oculta de Granada, ciudad que admiró desde el principio, se fue compenetrando con su gente, y la adoptó como suya para siempre, hasta su muerte.
Los penetrantes ojos claros del joven clérigo Valentín Ruiz Aznar quedaron extasiados, profundamente conmovido su espíritu sensible, al contemplar, por vez primera, la hermosa fábrica de la catedral.

RELACIÓN CON MANUEL DE FALLA
Ruiz Aznar se acercó a Manuel de Falla, que residía en Granada desde 1919, entablando una íntima amistad con el maestro. Estudió detenidamente su obra y, según han señalado algunos estudiosos, en las composiciones de Ruiz Aznar se nota la influencia de Falla sobre todo en el cuidado de los detalles, la esmerada depuración de las partituras y en determinadas armonías.

En 1935 colaboró en los actos conmemorativos del tricentenario de Lope de Vega, organizados por la Universidad de Granada, interpretando con un coro de universitarios la música incidental compuesta por Manuel de Falla para el auto sacramental La vuelta de Egipto dirigido por Antonio Gallego Burín y montado por Federico García Lorca, con escenografía de Hermenegildo Lanz.

Tras la muerte de Falla, Ruiz Aznar quedó encargado por la familia del maestro del cuidado de su mobiliario, partituras, documentación y demás enseres que el maestro había dejado en Granada. También fue encargado de estudiar los manuscritos de Atlántida, obra en la que Falla había trabajado durante más de veinte años. Al parecer encontró elaborada solo una parte pequeña y poco significativa de la cantata, insuficiente para estrenar un adelanto como pretendía una comisión creada al efecto y para satisfacer las expectativas de la editorial Ricordi, que había adquirido los derechos de edición. Finalmente, Ruiz Aznar fue apartado del proyecto y se encargó a Ernesto Halffter completar la cantata escénica.

RELACIÓN CON SUS ALUMNOS
A veces llevaba a sus alumnos partituras de Falla, Ravel, o Stravinsky, con anotaciones personales a lápiz, y les hacía cómplice de su secreto al traerse copiada, también a lápiz, la Salve en el mar de Atlántida (“tal como la quiso Falla, a capella”). La persona humana se vuelve importante, histórica, por la trascendencia de su actividad, lo que son datos objetivos y contrastables, pero también por el recuerdo que dejan. Y este recuerdo ha sido muy extenso, en muchas personas.

El día 15 de diciembre de 2018 se trasladaron sus restos desde el cementerio granadino de San José hasta la cripta de la catedral de Granada.

OBRA
Perteneciente al grupo de compositores y musicólogos que Juan Alfonso García ha denominado Generación del «motu proprio»,​ Ruiz Aznar compuso más de doscientas obras entre himnos y otras canciones religiosas con acompañamiento de órgano, diversas piezas de polifonía litúrgica, armonizaciones sobre canciones populares, canciones para voz solista y acompañamiento de piano, música incidental para una o varias voces escrita para representaciones de autos sacramentales y una única obra instrumental pura, el Intermedio, para órgano sobre una melodía vasca.

Fuente: Internet
Gonzalo Díaz Arbolí


3.4.22

Joaquín Turina Pérez (Sevilla, 9 de diciembre de 1882-Madrid, 14 de enero de 1949)

Compositor y musicólogo representante del nacionalismo e impresionismo español en la primera mitad del siglo XX. Nació en Sevilla el 9 de diciembre de 1882. Su padre, Joaquín Turina y Areal, era un pintor costumbrista, y su madre, Concepción Pérez, era hermana de la Divina Pastora de Cantillana y cantaba en el coro de mujeres de su hermandad.​

Desde pequeño fue conocido como un niño prodigio. Con tan solo cuatro años improvisaba virtuosamente en el acordeón que le había regalado una de sus criadas. Tuvo la oportunidad de recibir sus primeras clases de música en el Colegio del Santo Ángel y era el encargado de acompañar al coro de niñas.

En el colegio de San Ramón cursó el bachillerato y empezó los estudios de piano con Enrique Rodríguez. Evaristo García Torres, maestro de capilla de la Catedral de Sevilla, fue quien le enseñó gran parte de los conocimientos de armonía y contrapunto que el compositor puso en práctica en sus obras artísticas.

Turina guardaba muy buen recuerdo de su mentor Evaristo García. Con estas palabras mostraba su afecto a su profesor: «Tenía un talento superior al de Eslava». O también:
«Permitidme un recuerdo a la, para mí, queridísima memoria de D. Evaristo, mi primer maestro, cuyas obras, algo italianas, pero de ingenuidad y pureza admirable, conservo copiadas por mi mano como apreciable tesoro del más venerable de los sacerdotes y de los músicos».

Después de revelarse como pianista en la capital andaluza, a los veinte años se trasladó a Madrid con la maleta llena de partituras juveniles, entre ellas una ópera - La sulamita - que soñaba con estrenar en uno de los teatros de la capital. En Madrid pasó tres años en íntimo contacto con Manuel de Falla, con quien, además de las clases de piano en el Conservatorio con el maestro Tragó, comparte proyectos e ilusiones.

En otoño de 1905, siguiendo el ejemplo de su amigo, marcha a París y convive con él en el mismo hotel, pero su orientación musical no es la misma que la del compositor gaditano, pues decide ingresar en la Schola Cantorum para estudiar piano con Moszkowski y composición con D’Indy. Pero por consejo de Falla y, sobre todo, de Albéniz, abandona la línea impuesta por la Schola para dedicarse a escribir música netamente española que le abrría las puertas del éxito.


En 1912 compuso una de sus obras capitales: La procesión del Rocío, poema sinfónico estrenado en Madrid con gran éxito en marzo de 1913. Al año siguiente fija definitivamente su residencia en Madrid, desarrollando una intensa actividad musical en todas las áreas: composición, dirección de orquesta en varios ballets de Diaghiliev, interpretación como pianista solista, acompañante o de cámara; catedrático de composición en el Conservatorio, crítico musical y director de la Comisaría de la Música.

En 1926 fue Hijo Predilecto de la ciudad de Sevilla. Ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Música. En 1935 fue nombrado académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y, en 1941, comisario de la Música. Los homenajes, reconocimientos y viajes se sucedieron sin cesar. Publicó en 1917 la Enciclopedia abreviada de la Música y en 1946 el Tratado de composición, además fue autor de numerosos artículos, críticas y conferencias. La última obra de su catálogo es la pieza pianística titulada Desde mi terraza que lleva el número de opus 104 y está fechada en 1947.

                                                 La procesión del Rocío

Turina nunca dejó de ser fiel a esa corriente artística, con absoluto dominio de la técnica asociada con un marcado lirismo y un gracioso pintoresquismo impresionista. Los ritmos empleados en sus composiciones provienen, en su mayor parte, de la tradición andaluza, flamenca o gitana. En ocasiones, también es posible encontrar referencias de diversa música tradicional del resto de España como el pasodoble, el zorcico, propio del País Vasco, o la jota, propia de los territorios que integraron la antigua corona de Aragón.


Joaquín Turina también compuso algunas obras religiosas para coro y orquesta, y algunas piezas para órgano.

                                                           Canto a Sevilla
Fuente: Internet

1.3.22

EL PODER EVOCADOR DE LA MÚSICA

En la versión de Pedro Lavirgen: Canta, mendigo errante, cantos de tu niñez

Este relato surge cuando recibo un vídeo de una amiga. Decía:
¡Cuánto tiempo hacía que no la escuchaba! Y fue oír las primeras notas y me llenó de emoción. A todos los hermanos nos trae recuerdos de nuestra infancia, porque a mi padre le encanta esta zarzuela y sonaba en el tocadiscos de mi casa continuamente. ¡Qué poder tiene la música para trasladarnos en el tiempo y en el espacio!   

...Canta mendigo errante, cantos de tu niñez.  
Es caminar siempre errante mi triste sino,
Sin encontrar un descanso en mi camino,
Ave perdida nunca he de hallar,
Un nido amante donde cantar

La música es un vehículo que nos traslada al centro de nuestras emociones y las transforma, haciendo más claro un día gris o recordándonos a personas o situaciones vividas que vuelven a nosotros por un instante. Y es que las melodías poseen el poder de transportarnos al pasado. Por eso la música despierta recuerdos....

En la biografía de mi niñez ha quedado, cuando mi madre o mi abuela la cantaban o mi padre la interpretaba al piano. 

Al escucharla y además en la prodigiosa voz de Alfredo Kraus, la melancolía y la nostalgia se han apoderado de mí. Me ha venido a la memoria la imagen de mi casa en Vejer: la comida a las dos en punto de la tarde y mi padre presidiendo la mesa, las caricias de mi madre, los juegos con mis hermanos, el tazón de leche con migas de pan que nos preparaba la abuela para desayunar, las entonadas coplas de mis hermanas, la afinada voz de tenor de mis hermanos Servando y Javier, el coro de la Iglesia del Divino Salvador que dirigía mi abuelo y mas tarde mi padre. Tantos recuerdos...

No da dolor el placer que se recuerda: lo que nos duele es no haberlo gozado, no haber sabido con plenitud entonces que aquel sabor entreverado era el amor y el poder de la música. 


La voz de Kraus es un verdadero disfrute, para mí el mejor tenor lírico, 
difícil de superar en cualquiera de sus interpretaciones.

La romanza “Alma de Dios" fue compuesta por Serrano en el año 1907 y se titula «Canta, mendigo errante, cantos de tu niñez»
Tiene sus orígenes en la adaptación del tema "Canción Húngara" de la Zarzuela "Alma de Dios" de J. Serrano, comedia lírica en un acto y cuatro cuadros en prosa con texto de Carlos Arniches y Enrique García Álvarez, estrenada en Madrid en 1907.

Se trata concretamente del fragmento de la romanza final de la obra. En el libreto original de la zarzuela la encontramos bajo la denominación de "Canta Mendigo errante", aunque rápidamente tomó el nombre de "Canta mendigo", "La canción del vagabundo" o "Canción Húngara". Sorprendentemente tuvo tanto éxito que durante más de tres años seguidos estuvo siendo representada en la capital madrileña, pasando posteriormente a las grandes capitales y teatros de las provincias. Poco a poco su interpretación por muchos artistas de la ópera que han versionado este canto como Antonio Blancas, Josep Carreras, Manuel Ausensi y la conocidísima de Alfredo Kraus que la hicieron aún más popular.


En el cine: El argumento es el siguiente:
Eloísa es una huérfana, prometida de Agustín, que la conoce cuando llega a Madrid huyendo de los malos tratos de su madrastra. Pasa por ser madre de un hijo ilegítimo, pero en realidad la madre es su prima Irene (con la cual vive, junto a su tía) casada con el Sr. Adrián. Su tía Marcelina intenta con esta mentira salvar a su hija Irene. Tras numerosos enredos familiares, se aclara la verdad y los novios pueden vivir juntos y en paz.

De lo poco que se conserva de la película. Dirigida por Ignacio F. Iquino en  el año 1941.

 
Marcha procesional
También es el origen de la popular marcha «Alma de Dios», que se puede escuchar en la Semana Santa Sevillana y en algunas ciudades andaluzas. Es una adaptación del célebre compositor, Manuel Rodríguez Ruiz, concebida para acompañar a pasos de Cristo con sonidos antiguos y que hoy es considerada pieza clave y clásica, imprescindible en el repertorio de todas las agrupaciones musicales.                                                                           
 

Fuente: Wikepedia    
 Gonzalo Díaz-Arbolí 

5.10.21

ÓPERA, LAKMÉ



Es una ópera en tres actos, con música de Léo Delibes (1836 – 1891), y libreto en francés de Edmond Gondinet y Philippe Gille, basado en la novela Rarahu ou Le Mariage de Loti.
Delibes compuso la música entre 1881 y 1882, y la obra fue estrenada en el Teatro de la Opéra-Comique de París el 14 de abril de 1883.
Argumento
La acción transcurre en la India, en la época de la conquista colonial inglesa, a finales del siglo XIX.

ACTO I
Jardín exuberante, con un río al fondo.
Los fieles de Brahma se reúnen para la oración, en el jardín que es el refugio secreto de Nilakantha, sacerdote brahman que ha prometido vengarse de los conquistadores, a pesar de que el culto está prohibido por los ingleses, tras la plegaria entonada por la sacerdotisa Lakmé, hija de Nilakantha, dirigida a sus dioses. Una vez terminada la ceremonia, el sacerdote parte hacia la ciudad próxima en la que debe tener, el día siguiente, una gran fiesta, y deja a Lakmé al cuidado de sus servidores, Hadji y Mallika. La joven se quita sus joyas y las deja sobre un banco; después se prepara con su sierva Mallika para el baño (Dúo “vienes Mallika) y para recoger flores de loto azul.
Se acerca un grupo de ingleses que sin ningún reparo penetra en el jardín. Este grupo está integrado por Ellen, la hija del gobernador, su amiga Rose y de su dueña Mistress Benton, acompañadas por dos oficiales Frederic y Gerald. Frederick les advierte que no toquen las flores ya que algunas son venenosas, él ha reconocido al guardia de Nilakantha, y exhorta a sus amigos a la prudencia, mientras les habla de Lakmé y de como su padre ha hecho de ella casi una diosa que vive en este retiro aislada del mundo; entonces ellos no pueden evitar el burlarse de las costumbres hindúes y comparar los encantos de sus mujeres con los de las europeas. Tanto las mujeres como los hombres se preguntan cómo pasará el tiempo la joven .Cuando se van a ir, una de las chicas se fija en las joyas abandonadas en el banco. Gérald, despreciando toda prudencia, le promete hacer un dibujo de ellas. Cuando el joven se queda solo piensa en la mujer a la que adornan todos aquellos aderezos escondiéndose, al ver que alguien se acerca.

Lakmé y Mallika regresan del baño. La muchacha se pregunta por qué siempre está triste. Al ver a Gérald grita asustada. Cuando acuden los sirvientes, les dice que no ha sido nada y les pide que vayan a buscar a su padre. Después le advierte al inglés que se juega la vida y que debe olvidar el haberla visto, pero Gérald se siente fascinado por ella. El oficial inglés desafía el peligro y se lanza a una declaración de amor.
Al oír que su padre regresa, Lakmé le ruega al inglés que se vaya. Él tiene el tiempo justo para huir cuando la voz del brahamin se deja oír. El sacerdote, desgraciadamente, se ha dado cuenta que su refugio ha sido violado y jura que matará al extranjero que ha penetrado en sus dominios.

ACTO II
Mercado de un pueblo.
La plaza hierve de movimiento; Mistress Bentson, atraída por el exotismo, es víctima de varios robos. Se oye una campana. Es la hora de cerrar. Empieza el festival religioso. Aparecen Gérald y Ellen, su prometida. Frederick le dice al joven que el regimiento saldrá antes del amanecer del día siguiente a perseguir a un grupo de rebeldes.

Lakmé y su padre, disfrazados de pordioseros, entran en la plaza. A pesar de que la joven trata todavía de disculpar al inglés que profanó el recinto sagrado, su padre espera encontrarlo para vengarse, aunque también le entristece la preocupación de su hija.

Para que el inglés se dé a conocer obliga a la joven a cantar una balada que cuenta la historia de la hija de un paria que socorrió a un joven perdido en el bosque, el que resultó ser Visnú, el hijo de Brahma, quien en agradecimiento se la llevó al cielo a vivir entre los dioses. Nilakantha entonces obliga a Lakmé a que siga cantando hasta que la muchacha ve a Gérald y se desmaya en sus brazos.

Aunque el padre lo reconoce nada pueda hacer en este momento. Un grupo de soldados cruza el escenario mientras Nilakantha promete vengarse esa noche.

El fiel Hadji le dice a Lakmé que si puede ayudarla en algo que se lo diga, ya que siempre ha hecho lo que la joven ha querido. Gérald, por fin se encuentra ante su amada. Esta confiesa que le quiere a pesar de adorar a un dios diferente, y le ofrece la oportunidad de vivir siempre juntos en un lugar del bosque donde la joven tiene una cabaña. Se acerca la procesión de los brahmanes que se dirige al templo de Dourga. Frederick se siente preocupado por la expresión de éxtasis de Gérald, e intenta hacer entrar en razón a su amigo hechizado, le recuerda que su seguimiento partirá el día próximo por la mañana, a pesar de todo, confía que al otro día, cuando partan, ya se habrá olvidado de todo. Nilakantha y sus hombres han podido apresar a Gerald y uno de ellos lo ha herido con un puñal. Creyéndole muerto, Lakmé corre a su lado, pero sólo se trata de una herida leve, y con gran alegría y la ayuda de Hadji se lo lleva para esconderlo en el refugio del bosque.


ACTO III
Jardín con una cabaña de bambú.
Gérald yace sobre un lecho de hojas mientras Lakmé lo arrulla con una nana. Cuando despierta, la joven le cuenta lo sucedido. El inglés, exaltado por el amor que siente, quiere abandonarlo todo y quedarse a vivir con Lakmé. En la lejanía se oyen las voces de los amantes que se dirigen a la fuente cuyas aguas confieren el amor eterno. Lakmé se ofrece a ir a buscar su agua para que ambos la beban. Gérald se queda solo. Entra Frederick, quien ha seguido los rastros de sangre por el bosque. Tras apelar al compromiso que tiene Gerald con Ellen, y al hecho de que dentro de pocas horas el regimiento partirá, el militar le recuerda su honor de soldado. Entonces Gérald, que hasta este instante estaba decidido a dejarlo todo por Lakmé, comprende que no podría vivir sabiendo que ha traicionado a su patria.

Vuelve la joven y nota que algo ha pasado. A lo lejos se escucha el batallón de soldados que marcha a su destino. Entonces comprueba que el deber llama a su amado. Sin decir nada, mastica una flor venenosa y luego, tras beber el agua, le da la copa a Gérald. El veneno surte efecto con rapidez

Nilakantha aparece, siempre movido por un deseo de venganza y reconoce al inglés; el oficial se ofrece para que el brahamin lo apuñale, pero Lakmé se interpone: él ha bebido el agua de la fuente sagrada, y estará protegido a partir de ahora y permanecerán unidos para siempre. Entonces, ella muere y su padre, exaltado, piensa en la vida eterna que ahora gozará su hija y se alegra de saberla cerca de los dioses. Mientras tanto, el joven llora desconsoladamente.


Fuente:  internet.                                                                                           Gonzalo Díaz-Arbolí


18.4.21

LA MUSICALIDAD EN LA PINTURA. Las meninas de Velázquez. Cap III



El vocablo griego del cromatismo (chromos en griego quiere decir color) se emplea a partir de la Edad Media en la música, hasta llegar a su cenit en los últimos años del siglo XIX, en el periodo final del Romanticismo. El color es la base de la pintura y, de forma similar, irá adquiriendo intensidad y vibración con el tiempo por el mejor uso de los pigmentos y aglutinantes en las mezclas. 
Tendrá siempre una dinámica particular y dependerá del tema que se desarrolle y del tono mayor o menor, intenso o apagado que quiso darle el autor. Esta dinámica, de suma importancia en la interpretación musical, referida a niveles del sonido, parte de cuatro principios esenciales: suave, crescendo, fuerte y decrecendo. Todos estos vocablos juegan el mismo papel relevante en la ejecución de un cuadro, en lo que se refiere al color y al conjunto de la composición, como sucede en una partitura.


La medida, el fraseo, el marcar bien el compás, la puntuación de la música en consonancia con los acentos, como puntos de inflexión que nos señala el compositor, las modulaciones que nos hacen cambiar la tonalidad al ejecutar una partitura a través de una progresión armónica, son esenciales en la interpretación musical de la misma manera que también lo son en la pintura, en la que además se utiliza el canon, el ritmo a través de las figuras y los otros elementos que la integran, y en la que se señalan acentos para resaltar detalles precisos con toques de blancos u otros colores que conducen nuestra mirada hacia aquello que quiere destacar el pintor. Los sostenidos, bemoles, becuadros y beduros vendrían a definir las diferentes variaciones de cada tono, como las mezclas de los pigmentos. Sin olvidar los puntos de fuga, palabra que define toda una forma musical, en la que varias voces van entrando en juego hasta llagar juntas a un mismo final, igual que sucede en los trazados de perspectiva de los cuadros. Las escalas y los arpegios musicales podíamos asimilarlos con esas líneas de fuga de la pintura. En ambas disciplinas la perfecta orquestación armónica será esencial para un buen resultado del conjunto.

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La escala diatónica musical se compone de siete notas con sus sostenidos y bemoles. Esos semitonos, que sirven para elevar o disminuir medio tono en cada nota, son en total veintiuno, aunque en la realidad sólo se utilizan doce, ya que como sabemos, en un piano -no en todos los instrumentos- resulta igual un sol # mayor que en la b menor. Los doce semitonos es lo que conocemos como la escala cromática. 
Cada clave tiene sus sostenidos y bemoles y marca su tonalidad mayor y menor. Para poder llevar a cabo una composición tonal o escala de color tenemos, por tanto, doce claves mayores y doce menores, las que condujeron a Johan Sebastian Bach a realizar sus magistrales veinticuatro fugas y preludios del clave bien temperado. El Clave es el arte de la fuga que podíamos compararlo, por su perfección, con el arte desarrollado por Velázquez para crear el espacio en sus distintos niveles, trazar sus líneas de perspectiva, en ocasiones con el solo apoyo de un ligero y genial restregón de pincel o una sombra, sus acentuaciones para dirigir en un sentido u otro nuestra mirada y un sinfín de detalles que consiguen sugerir hasta la más mínima precisión dentro de sus obras. La representación de Las Meninas sería el cenit de todo lo antes descrito.

Carmen Garrido


12.4.21

Pedro Salvatierra Velázquez, embajador de la música. Cuatro manos para 2 pianos



Con esta publicación queremos homenajear la labor del profesor, D. Pedro Salvatierra como intérprete a dúo en el piano, formado junto al profesor, D. Germán Bragado.

Las obras para dos pianos, suelen estar destinadas a la interpretación pública y, en la mayor parte de los casos, son más efectistas y virtuosísticas. En ellas, cada pianista puede abarcar todo el ámbito de frecuencias y de recursos posibles que el instrumento le permite y amplía los efectos y la sonoridad del instrumento.

Escucharemos obras de dos compositores andaluces: Manuel Infante Buera (Sentimiento) y Camilo Gálvez Ruiz y, cómo no, Albéniz, (Triana), que no necesita excusa alguna para ser programado.


Pedro Salvatierrra Velázquez, nació en El Puerto de Santa María (Cádiz). Comienza a tocar el piano ya a la tierna edad de cuatro años, dando recitales de este instrumento regio pocos años más tarde, a la par que compone. Finaliza sus estudios superiores siendo aún menor de edad, muestra de su gran talento y aplicación, habiendo obtenido Premio de Honor y las más altas calificaciones.

Estudió con el catedrático Rafael Prieto Soler (de la ilustre escuela de Cubiles/Fernández de la Mora/Matthias/Chopin), con quien formó dúo pianístico, perfeccionándose con Ramón Coll y Vlado Perlemuter (leyenda del piano) y en el extranjero y desarrollando una actividad concertística también solista y con orquesta en nuestro país y fuera de nuestras fronteras, incluyendo, Francia, Italia y Estados Unidos.

Ha destacado en sus interpretaciones de autores como Falla, Turina, Albéniz y Granados, así como dando a conocer obras de autores contemporáneos españoles y revitalizando el repertorio histórico de nuestro país a través de la interpretación de otros muchos autores.


Con una formación muy completa, que incluía estudios finalizados de armonía, contrapunto, fuga, composición y hasta canto gregoriano, según el método de Solesmes. Ha impartido cursos de perfeccionamiento pianísticos en diversos conservatorios y realizado grabaciones para televisión y radio.

Ha sido miembro del jurado de diversos concursos de piano junto a prestigiosos maestros como Xavier Montsalvatge, Miguel Farré, José María de Diego y un largo etc...
Ha realizado numerosas conferencias que abarcan desde el Barroco hasta la actualidad.

Ha sido Director del Real Conservatorio "Manuel de Falla" de Cádiz y Director asimismo del Conservatorio "Joaquín Villatoro" de Jerez, desarrollando finalmente su labor en el Conservatorio salmantino. Es académico de la de Bellas Artes Santa Cecilia.

Destacar su figura académica, de vocación constante y total a la música y la labor a favor de la música en España siendo uno de nuestros más dignos y reconocidos embajadores culturales.



Testimonio de unos de sus alumnos, Agustín Manuel Martínez:
...Quiero hacer un homenaje aquí a mi maestro de piano, D. Pedro Salvatierra Velázquez, recordando algunas de sus enseñanzas. Estuve a su lado una década de mi vida, siempre le llamé "don Pedro" y él creo que no pudo lograr que le quitase el "don" :) Porque Pedro tiene un don especial para la docencia, así como para la interpretación. Escucharle tocar Chopin en directo era toda una experiencia. Su fraseo es elegante, sincero, contenido y al mismo tiempo expresivo. Realmente como dirían los griegos de una "sofrosine" especial. Su piano canta. Como él, que un día nos sorprendió a todos cantando en una audición. ¡Y muy bien que lo hace!
Su manera de hablar, suave hizo que percibiera con mayor interés las variaciones "sutiles" de sonido. Ésta era una palabra favorita suya que me contagió.
Me enseñó que la música es arte y nadie puede arrogarse una única manera perfecta y correcta de interpretar… 
Gonzalo Díaz Arbolí
Académico de Santa Cecilia