13.5.26

Breve resumen biográfico del Obispo, gaditano, Dr. D. Juan José Arbolí y Acaso.

   A propósito de la pandemia de la Coronavirus.


En un opúsculo tamaño cuarto editado en la Imprenta de la viuda de Niel, sita en Francisco nº 2 de nuestra ciudad de Cádiz y fechado en 1898, denominado Nueve viernes dedicados a Nuestro Padre Jesús Nazareno, protector de esta ciudad escrito por Guillermo Smith, en cada viernes al final del piadoso ejercicio se expone un ejemplo y en el correspondiente al séptimo viernes, (nótese la importancia del número siete), se expone por parte del autor un ejemplo dando a conocer la protección del Divino Regidor de la ciudad sobre el Cabildo de Canónigos de la Iglesia Catedral de Cádiz. Guillermo Smith dice así:

“El Excmo. Cabildo eclesiástico, dando pruebas de su fe y religiosidad, profesa desde muy antiguos tiempos especial devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno, se celebran los cultos anuales a Nuestro Padre Jesús Nazareno, con objeto de cantar misa solemne en el altar Mayor donde se expone a la veneración pública. 
Este voto tuvo su origen a propuesta del sabio obispo de este diócesis, Dr. D. Juan J. Arbolí y Acaso, que siendo Canónigo doctoral en Cabildo celebrado a principios del año 1834, cuando se encontraba la ciudad invadida por el cólera morbo asiático, propuso se celebrase anualmente esta fiesta si el Señor preservaba a todos los capitulares del contagio. El Cabildo hizo y cumplió esta promesa, y al ver que en la segunda invasión del cólera, en 1854, tampoco fue atacado de la enfermedad ningún capitular, la renovó en 1855. 

Breve resumen biográfico del Obispo Dr. D. Juan José Arbolí y Acaso.

El Obispo Juan José Arbolí y Acaso ha sido uno de los prelados más eminentes de la Iglesia española y uno de sus hijos más ilustres. 
Nació en Cádiz el 29 de Octubre de 1795 en la calle Pasquín nº 3. Lo sigue recordando una sencilla lápida de mármol en su fachada:”En esta casa nació el Doctor D. Juan José Arbolí, Obispo de Cádiz,  para perpetuar la memoria imperecedera de hijo tan esclarecido, acordó poner esta losa. Año 1876". 


Bajo la tutela y patrocinio del insigne Magistral Cabrera ingresa en el Colegio de Santa Cruz, niño era y ya mereció obtener el cargo de Maestro de Colegiales. En el Seminario Conciliar cursó Filosofía y Teología y con su estudio simultaneaba el de los idiomas Francés, Inglés, Árabe, Griego y Hebreo… “En cuanto terminó los estudios eclesiásticos cursó la carrera de Leyes en Sevilla, doctorándose en ambos Derechos (civil y eclesiástico)…” Diez años más tarde oposita a Canónigo Doctoral de la Catedral, canonjía de la que toma posesión en 1830. 
Al crearse el Colegio de San Felipe Neri en 1838. –el más prestigioso de España en su época-, fue nombrado Catedrático de Filosofía. Hasta 1848 explicó esta asignatura y desde 1846 quedó de Director del Colegio hasta su Consagración Episcopal en 1852. Entonces publicó el tratado de Filosofía, obra de la que Menéndez Pelayo se hace eco en su Historia de los Heterodoxos. 
Fue notoria en toda la ciudad y fuera de ella su cautivadora oratoria. Decía el célebre escritor D. José Helguera: “Arbolí nació para ser rey de los predicadores ya que por honor tiene el titulo de Predicador de Su Majestad. Decían los insignes académicos de la Española D. Aureliano Fernández Guerra, D. Manuel Cañete, el Marqués de Valmar y D. Eduardo Benot, que conocían muy bien su dominadora elocuencia, que si hubiera ido a Madrid, su oratoria sublime hubiese eclipsado a la de los primeros genios en aquel difícil arte, palideciendo las lumbreras que entonces despedían más rayos de vivísima luz en las inteligencias” 
En Mayo de 1851 fue nombrado Obispo de Guadix., fue padrino de Consagración el Duque de Montpensier. En 1854 ocupó la sede gaditana. 
Completó la obra de la Catedral recién inaugurada. “Puede asegurarse que cuanto hoy ennoblece y constituye brillante ornato de nuestra esbelta Basílica se debió todo al Excmo. Sr. Arbolí. 
En 1859 fue nombrado Senador, pero no llegó a tomar posesión. 

A pesar de su quebrantado estado de salud continuó trabajando hasta su fallecimiento el domingo 12 de febrero de 1863. 
Sus restos reposan en el panteón de Señores Obispos de la cripta de la Catedral Gaditana. 
El 25 de agosto de 1877 se acordó dar nombre del ilustre Prelado a la calle antes llamada del Emperador.

El episcopado, esa encumbrada dignidad que se adquiere no por la nobleza de la prosapia, ni por la opulencia de las riquezas, sino por la excelencia de las virtudes cristianas, y por la sublimidad de las ciencias, fue el término de la carrera social, y de la profesión eclesiástica que por todos sus grados recorrió nuestro inolvidable compatricio el excelentísimo e ilustrísimo Señor D. Juan José Arbolí y Acaso, que acaba de morir para el mundo y renacer ante la presencia de Dios para darle estrecha cuenta del ejercicio y desempeño de los altísimos ministerios que desempeñó entre nosotros a satisfacción de sus conciudadanos.


Centraremos nuestra atención en la obra de Juan José Arbolí, 1844, (pulsen en):  Compendio de las Lecciones de Filosofía que se enseñaba en el Colegio de Humanidades de San Felipe Neri de Cádiz.
Gonzalo Díaz Arbolí
  
          
A propósito de la noticia que publica el Diario de Cádiz, 14 de marzo 2021. Autor: José M. Otero. 
Esta historia es una demostración de la diplomacia, elegancia y la lección de humildad, del obispo que, guardándose su "ego" hizo lo mejor para la catedral y los gaditanos:

HISTORIAS DE CÁDIZ

Arbolí y la torre de la Catedral de Cádiz

Encargo de piedras para la obra a las canteras de Medina Sidonia la Confusión del arcipreste asidonense tras recibir la petición del prelado de la diócesis gaditana.



Al morir el obispo fray Domingo de Silos Moreno, en 1853, la Catedral de Cádiz estaba aún por terminar. Además del coro y el presbiterio, era necesario acabar la construcción de la torre de Poniente y dotar a la basílica de otros elementos esenciales. Unos 20.000 duros, una cantidad elevadísima para la época, eran necesarias para concluir las obras. De ello se encargaría el sucesor de Silos Moreno, el obispo Juan José Arbolí y Acaso.

El nuevo prelado había nacido en la gaditana calle Pasquín,  el 29 de octubre de 1795. Fue su protector el famoso Magistral Cabrera, que vio en el niño Arbolí una extraordinaria inteligencia y grandes aptitudes para la vida sacerdotal. Arbolí, tras estudiar en nuestro Seminario, ocupó diversos cargos eclesiásticos en nuestra diócesis y fue nombrado vicario general por Silos Moreno. En 1851 fue designado obispo de Guadix y, poco después, en 1854, obispo de Cádiz.


En cuanto tomó posesión de la diócesis, Arbolí convocó a las ‘fuerzas vivas’ de la ciudad al objeto de recaudar fondos para terminar las obras de la basílica. Fue formada una comisión de la que formaban parte, junto al alcalde Urrutia, los vecinos Juan de Dios Lasanta, Plácido García, Francisco Vanhert, José de la Viesca y Gómez, Julián López,Manuel Ruiz Tagle, Rafael Méndez y Benito Picardo. Arbolí y la comisión consiguieron recaudar fondos y traer a Cádiz el coro de la Cartuja de Sevilla y que la Reina Isabel II aportara una importante cantidad para la construcción del Tabernáculo.

La consagración episcopal de este prelado gaditano tuvo lugar en nuestra Catedral el 5 de septiembre de 1852. Fue su padrino don Antonio de Orleáns, duque de Montpensier, casado con la hermana de la Reina Isabel II y eterno aspirante al trono de España. Montpensier regaló a Arbolí un hermosísimo báculo que sigue siendo utilizado por los prelados gaditanos en ocasiones solemnes.

El obispo Arbolí nunca quiso salir de Cádiz. Su fama de buen orador le llevó a ser nombrado predicador de Su Majestad y senador del Reino, pero no llegó a tomar posesión de ninguno de estos cargos. León y Domínguez, de quien tomamos estos datos, asegura que fue propuesto para arzobispo de Burgos, pero el religioso gaditano prefirió seguir al frente de la diócesis de su ciudad natal.

Pero la principal preocupación del obispo Arbolí era la terminación de la torre de Poniente, obra que llevaba personalmente. Recaudado los fondos necesarios, Arbolí encargó al arcipreste de Medina Sidonia, José María Navarro, la compra de piedras de una determinada cantera de aquella población. Navarro conocía que la cantera elegida por Arbolí era de muy mala calidad y que no serviría para la construcción de la torre. Pero, obediente y subordinado, no se atrevió a comunicar dicha circunstancia al obispo. Antes al contrario, escribió al prelado la siguiente carta, “Muy acertada me ha parecido la elección realizada por Su Señoría Ilustrísima. En cuanto regrese el dueño de la cantera a Medina cumpliré el encargo que ha tenido la bondad de encomendarme”.
A continuación el sacerdote de Medina escribió otra carta a su íntimo amigo Antonio Millán Varela, auxiliar del obispo de Cádiz. En esta carta el obediente cura dio rienda suelta a su opinión sobre el encargo recibido: “Tu señor Obispo entenderá mucho de Teología, de Filosofía y de todas las ciencias habidas y por haber. Pero en esto de elegir piedra para la torre de la Catedral entiende lo que yo de poner banderillas a un toro. ¡Dios nos asista! Me encarga piedra de la cantera de N. y al año de colocarla en la torre se hará añicos y ¡cataplum! ¿Pero quién le pone el cascabel al gato? Absit. No seré yo quien lo haga. A estos señores hay que decirles amén a todo. No lo entiendo. Encarga piedras tan malas cuando tiene al lado las piedras de la cantera de La Laja, de gran calidad, que se la ponen en el embarcadero de Chiclana y sale mucho más barata. Es el colmo. Pero al fin...debe ser cosa de sabios”.
Pero a la hora de introducir las cartas en sus respectivos sobres, el cura de Medina sufrió un tremendo despiste y Arbolí recibió la carta enviada a su auxiliar y éste la remitida al prelado.
El obispo de Cádiz, tras abrir la carta y leer las críticas, decidió no darse por aludido y escribió una nueva misiva al arcipreste de Medina pidiéndole que olvidara el encargo anterior y que concertara la compra de piedras en la cantera de La Laja, “ya que tengo entendido que es de excelente calidad y a muy buen precio”. Ninguna referencia a las críticas recibidas.

El sacerdote y escritor José María León y Domínguez, en sus ‘Recuerdos Gaditanos’, tras mencionar la anécdota anterior recuerda haber visto en los Boletines Eclesiásticos de la época varias anotaciones relativas a la efectiva compra de piedra de la cantera de La Laja. El error del arcipreste de Medina salvó a la Catedral de Cádiz de un importante desastre.
Historias de Cádiz del sacerdote y escritor José María León y Domínguez, en sus ‘Recuerdos Gaditanos’
La confusión del arcipreste asidonense tras recibir la petición del prelado de la diócesis gaditana, Juan José Arbolí y Acaso salvó a la Catedral de Cádiz de un importante desastre.


12.5.26

Poema de Yolanda Aldón

 



A Vejer in memoriam del poeta vejeriego Francisco Basallote.

Te prometo Vejer,
Que nací cerca del mar, en el mediterráneo.
Que crecí dentro del mar, en el atlántico.
Que aprendí a hablar entre salitre y carnaval,
¡en gaditano!

Que cruce la otra orilla, siendo de puerta tierra beduina,
A esa vecina que escribió más de ocho siglos de historia nuestro futuro,
Hoy pueblo hermano.

Te prometo que desde mi casa la diviso,
¡ya no es un sueño!
Sobre la húmeda muralla, veo la placa que recoge una historia compartida.Con Chauen, mi otra ciudad perla azulada.

Vejer eres sol, luz de historia amable, mujer Lalla Zohra cobijada entre mis lugares,
tierra de buganvillas que me llevan hasta Tetuán
mi blanca paloma.

El poema construye un canto de identidad, memoria y hermandad cultural entre ambas orillas del Estrecho. Bajo la forma de una promesa íntima dirigida a Vejer de la Frontera, la voz poética traza una autobiografía sentimental donde el mar actúa como origen, camino y vínculo histórico.

Desde los primeros versos aparece una doble pertenencia marítima: el Mediterráneo como nacimiento y el Atlántico como crecimiento. Esa geografía emocional no es solo física, sino también cultural. El poeta se define por el “salitre y carnaval”, símbolos profundamente gaditanos, y reivindica el habla popular —“¡en gaditano!”— como seña de identidad afectiva y colectiva.

Uno de los ejes más ricos del poema es la evocación de la relación histórica entre Andalucía y el norte de Marruecos. La expresión “Puerta Tierra beduina” funde Cádiz con el imaginario árabe-andalusí y convierte el viaje a la “otra orilla” en un regreso espiritual más que en una frontera. La referencia a más de ocho siglos de historia compartida remite claramente al legado andalusí, entendido aquí no como pasado muerto, sino como una herencia viva que todavía configura el presente.

La aparición de Chefchaouen y Tetuán aporta al poema una dimensión simbólica de fraternidad mediterránea. Chaouen es llamada “mi otra ciudad, perla azulada”, imagen que une belleza, nostalgia y pertenencia. Del mismo modo, Tetuán aparece asociada a la “blanca paloma”, metáfora de paz, pureza y refugio emocional.

En cuanto al estilo, predominan el verso libre y un tono conversacional que refuerza la sinceridad del poema. La repetición de “Te prometo” funciona como juramento lírico y estructura emocional del texto. También destaca la fuerza visual de imágenes como “la húmeda muralla”, “tierra de buganvillas” o “luz de historia amable”, que convierten el paisaje en memoria viva.

El homenaje “in memoriam” al poeta Francisco Basallote añade una dimensión elegíaca: el poema no solo habla de lugares, sino también de la continuidad de una sensibilidad poética ligada a Vejer y a la convivencia de culturas. La obra transmite así un sentimiento profundo de arraigo abierto: pertenecer a una tierra sin renunciar al diálogo con la otra orilla.

Comentario realizado por IA 



7.5.26

7 de mayo. Proclamación de la Virgen de la Oliva como Patrona de Vejer de la Frontera

 ROMERÍA AL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA OLIVA


𝟕 𝐃𝐄 𝐌𝐀𝐘𝐎 𝐂𝐎𝐍𝐌𝐄𝐌𝐎𝐑𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐃𝐄𝐋 𝐏𝐀𝐓𝐑𝐎𝐍𝐀𝐙𝐆𝐎 𝐃𝐄 𝐍𝐔𝐄𝐒𝐓𝐑𝐀 𝐒𝐄𝐍̃𝐎𝐑𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐎𝐋𝐈𝐕𝐀 𝐂𝐎𝐑𝐎𝐍𝐀𝐃𝐀


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Se celebra en recuerdo de la proclamación de la Virgen de la Oliva como Patrona de Vejer por su Santidad el Papa León XIII, el 7 de Mayo de 1.885.
En este día los vejeriegos y demás devotos de pueblos cercanos, especialmente con la buena gente de Barbate compartimos hermandad y devoción trasladándonos hasta la ermita para vivir una jornada campestre de fraternidad y convivencia.
La jornada se inicia con una misa solemne, celebrada con los sacerdotes de la comarca. El momento culminante de este día, llega cuando la Imagen de Nuestra Señora de la Oliva es paseada en procesión por los jardines de su ermita.

 Rodeado de tanta belleza

Hace unos días, inclinado en las tardes de mi adolescencia y juventud en la Corredera, cuando los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas, ante tanta blancura, cuando los azules se desparramaban en las lejanas montañas de Alcalá de los Gazules. Reflexionaba, recordando las alegres jornadas de la romería cuando los barbateños y vejeriegos masivamente coincidíamos en la misma pradera para disfrutar de la fiesta, con la comida bajo los olivos o en el merendero junto a la bomba que nos daba agua fresca. Como si algo no hubiese ocurrido en aquel desencuentro que se produjo en 1938 entre las dos poblaciones hermanas. La convivencia entre los dos pueblos era exquisita, en perfecta unión por el amor a la Patrona común.
Pero los ignorantes políticos, sentenciaron: cada pueblo con su Virgen y cada pueblo con su romería

Siempre ha pensado ¿Porqué no se podía alternar el traslado de la Virgen las dos primeras semanas a Vejer y las dos semanas últimas de agosto a Barbate? 
Vejeriegos y Barbateños comparten la misma devoción pero, a su vez también, un mismo territorio los separa.
Si hasta una alta autoridad eclesial se refugia en la cautela para abordar este problema y aconseja sensatez y prudencia para que se alcance una solución conforme a derecho, esa autoridad se está desautorizando a si misma y provocando que los intereses materiales prevalezcan sobre los sentimientos.
Este sentimiento de devoción a la Virgen me lleva al recuerdo de la voz aguardentosa y clara de Claudio Rodríguez cuando decía:

Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias...

¿Qué hubiese ocurrido si la autoridad eclesiástica en lugar de actuar conforme a derecho hubiese aconsejado actuar con audacia creando un enclave sagrado, un santuario de peregrinación mariana, una especie de Santiago de Compostela, independiente de los dos municipios?

¡Imaginad barbateños y vejeriegos cómo seríamos en la actualidad, si a este sentimiento de fidelidad uniéramos otro de compañerismo y convivencia con el amor a la común patrona!



"LA ROMERÍA DE LA OLIVA, UNA TRADICIÓN DE DOS PUEBLOS HERMANOS QUE NUNCA DEBIÓ PERDERSE".
*Aunque suene paradójico, la Virgen de la Oliva ha sido oficialmente patrona de Barbate hasta el año 2010. Las rivalidades de algunos políticos que se meten a "curas", hicieron que esta tradición se fuera perdiendo, de tal manera que hoy solo forma parte de nuestra memoria colectiva. Acabar con esta hermosa tradición de convivencia entre dos pueblos hermanos fue un destrozo innecesario, uno de los muchos que se han cometido.......
Gracias, Antonio Rodríguez González, administrador del blog "Por un Barbate con encanto". ¿Qué podríamos hacer para restaurar nuestra fraternal convivencia?
Te mando un fuerte abrazo.
Gonzalo Díaz-Arbolí

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Nuestro agradecimiento a Jose Guirola, imágenes tomadas del álbum 7 de mayo de 2017 La Oliva .

Cuando La Romería del 7 de Mayo en el Santuario de la Oliva era "La Oliva"
Galería de imágenes:



























Autoridades de Vejer y directivos de la Hermandad de la Virgen de la Oliva. Abril 2024

6.5.26

"Ombra mai fu" es el aria de apertura de la ópera Jerjes de Georg Friedrich Händel

Ombra mai fù, de la Ópera Jerges, canta Philippe Jaroussky
originalmente compuesta para ser cantada por un castrato

A pesar de la belleza de la música, Serse (en italiano) no fue exitosa. Fue retirada del Haymarket Theater de Londres, tras sólo cinco representaciones y fue olvidaba durante casi doscientos cincuenta años. Fue repuesta en los años 1980 y poco a poco se ha convertido en parte del repertorio tradicional. El aria que da inicio a la obra, Ombra mai fù, es quizás la más conocida de Handel. No existen, sin embargo, muchas grabaciones completas de esta ópera.

Originalmente compuesta para ser cantada por un castrato (en la representaciones modernas es cantada por un contratenor, una contralto o una mezzo-soprano). Hay arreglos también para otros tipos de voz y diferentes instrumentos, incluyendo órgano solo, piano solo, violín y piano, y conjunto de cuerda, a menudo bajo el título Largo de Jerjes, a pesar de que el tempo original está indicado como larghetto.

Georg Friedrich Haendel se instaló definitivamente en Londres el año 1712. Tenía entonces 27 años y permanecerá allí construyendo una prolífica carrera como compositor y empresario, hasta su muerte en abril de 1759, superando no pocos vaivenes y reveses que debió enfrentar en su faceta de empresario y logrando pese a todo transformarse en el máximo exponente de la ópera inglesa de su tiempo.

Aunque no siempre fueron acogidas favorablemente por el público, en los treinta años que van desde 1710 hasta 1740, el fecundo compositor alemán escribió ni más ni menos que 40 óperas. Incluso después del rotundo fracaso en 1737 de su tercera incursión como formador de compañías operísticas, tuvo ánimo para componer un par de óperas de corte italiano, la más famosa de ellas una suerte de comedia, cuyo protagonista es un rey de Persia, Xerxes, y de quien toma su nombre la ópera.

En la  escena primera del Acto I. El rey Xerxes I de Persia, canta embelesado  "Ombra mai fu", traducido "Nunca fue una sombra", admirando la sombra de un árbol llamado Plátano oriental o plátano de sombra.


Frondas tiernas y bellas
de mi plátano amado,
¡que os favorezca el destino!
Que truenos, relámpagos y tempestades
no turben vuestra querida paz,
ni os logre profanar el viento del sur.

Nunca fue la sombra
de una planta,
tan querida, amable y suave.

Este aria es interpretada en varias películas. Una versión escenificada aparece en la película Farinelli (1994). Esta película cuenta la difícil relación entre Händel y el famoso castrato Farinelli aunque en realidad los dos nunca trabajaron juntos. La pieza también se canta en Las amistades peligrosas (1988), en el original italiano, y en Orgullo y Prejuicio (versión de televisión, 1995), con la letra en inglés. 

El 24 de diciembre de 1906, Reginald Fessenden, un inventor canadiense y pionero radiofónico, retransmitió el primer programa de radio en AM, el cual empezó con un registro fonográfico de "Ombra mai fu" seguida por una interpretación suya de Noche de Paz al violín y cantando la estrofa final. Esta aria fue por tanto la primera pieza de música que se retransmitió por radio.

Fritz Wunderlich - Ombra mai fu

3.5.26

DÍA DE LA MADRE. 3 de mayo 2026


"La historia de todo hombre ya viene escrita en el corazón de su madre”.
A mi madre, María Luisa Arbolí Romaríz, en representación de todas las madres:
Confesión:
Me arrepiento, en lo más hondo de mi alma, de no haberte dicho más veces te quiero, de no abrazarte, de no besarte, de no ayudarte lo suficiente; de no haberte valorado, de no haberme dado cuenta de la entrega y del sacrificio extremo que hiciste por tus nueve hijos; de no contarte mis sueños, de no haberte preguntado por los tuyos, de tantas preguntas y ansiadas respuestas que se quedaron demoradas en el sendero de mi adolescencia y juventud. Y siento con intensidad y tristeza, no haber sido consciente de mi responsabilidad y que, mi más sentido y ardoroso último beso ya no pudieras percibirlo. 
Hoy, llegado el momento en  que ya no hace daño la vida que se pierde, sigo añorando con nostalgia tu dulzura.  ¡Qué gran señora fuiste!

¡Qué  cosa es la vida!  Ahora advierten dos de mis hijas que yo también he sido hijo y, me siento dichoso.

¿De dónde vine yo? ¿Dónde me encontraste?’, pregunta el niño a su madre.
Ella llora y ríe al mismo tiempo, y estrechándolo contra su pecho le responde: Tú estabas escondido en mi corazón, amor mío, tú eras su deseo.
Estabas en las muñecas de mi infancia; y cuando, cada mañana, yo modelaba con arcilla la imagen de mi dios, en verdad te hacía y deshacía a ti.
Has vivido en todas mis esperanzas, en todos mis amores, en toda mi vida y en la vida de mi madre. El Espíritu inmortal que preside nuestro hogar te ha albergado en su seno desde el principio de los tiempos. 
En mi adolescencia, cuando mi corazón abría sus pétalos, tú lo envolvías como un flotante perfume. Tu delicada suavidad aterciopelaba mis carnes juveniles, como el reflejo rosado que precede a la aurora. Tú, el predilecto del cielo; tú, que tienes por hermana gemela la prima luz del alba has sido traído por la corriente de la vida universal, que al fin te ha depositado sobre mi corazón. Mientras contemplo tu rostro, me siento sumergida en una ola de misterio: tú, que a todos perteneces, te has echo mío. 
Te estrecho contra mi corazón, temerosa de que escapes. ¿Qué magia ha entregado el tesoro del mundo a mis frágiles brazos?

Leyendo este poema escrito en prosa, El principio, que forma parte del poemario de Rabindranath Tagore,  “La Luna Nueva”,  nos muestra a una madre hablándole a su hijo sobre su concepción, y sobre la curiosidad de un niño ante un mundo nuevo y maravilloso que comienza a desplegarse ante él. El niño hace preguntas a su madre para intentar comprender su entorno, y las respuestas le llegan desde el corazón de quien le ha dado la vida. El texto es de una belleza lírica tan extraordinaria, que enaltece, si cabe, la belleza de la maternidad.
Traducido por Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, consiguieron hacer una autentica recreación de Rabindranath Tagore, que tuvo enorme eco en los escritores de lengua española de todo el mundo,  y  por mi parte experimenté un remolino de emociones que desbordaron mis sentimientos. 

Rabindranath Tagore. Resumen biográfico:

Nacido en Calcuta el 6 de mayo de 1861, fue poeta, dramaturgo, músico y filosofo del movimiento Brahmo-Samay (secta social y religiosa monoteísta, que significa literalmente la sociedad de devotos del Dios verdadero). Fue premiado con el Nobel de literatura en 1913, siendo el primer laureado no europeo en obtener este reconocimiento.

Tagore revolucionó la literatura bengalí con obras tales como El hogar y el mundo y Gitanjali. Extendió el amplio arte bengalí con multitud de poemas, historias cortas, cartas, ensayos y pinturas. Fue también un sabio y reformador cultural que modernizó el arte bengalí. 

Rabindranath creció en una familia acomodada y enraizada en la tradición literaria, fue el menor de catorce hermanos.  A los 13 años ya había comenzado a escribir poesía y en 1879 ya había publicado una edición de sus versos.

Cuando Tagore cumplió 17 años, emprendió el viaje a Inglaterra para estudiar en el University College de Londres  Se enfoca en aprender el idioma y conocer la literatura inglesa. A pesar de eso no abrazó nunca las rígidas normas inglesas ni la estricta interpretación de la tradicional religión hindú.

A lo largo de su vida viajó y  mantuvo múltiples contactos con otros intelectuales de su tiempo, incluyendo a Henri Bergson, Albert Einstein, Robert Frost, Mahatma Gandhi, Thomas Mann, George Bernard Shaw, Victoria Ocampo, H. G. Wells y Romain Rolland.

Se sabe por el archivo de Juan Ramón Jiménez que hubo un proyecto de viaje de Tagore en abril de 1921, con un recorrido por los alrededores de Madrid y Andalucía y una fiesta en la Residencia de Estudiantes, con intervención de Federico García Lorca. Finalmente, por circunstancias desconocidas, el viaje se frustró.  

Epílogo:
Una célebre frase de Tagore: “Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos.” Murió en Jorasanko el 7 de agosto de 1941.

Y una recomendación a todas las personas que aún conservan a sus padres: Nunca dejéis de decirles cuánto los queréis; abrazadlos con mucha frecuencia; sentiros orgullosos de ellos y sabed que siempre estarán a vuestro lado cuando lo necesitéis.
No olviden que el tiempo no se puede abrir y cerrar como una puerta, apenas da tiempo para mirar un árbol.

Luisa Arbolí Romaríz con sus hijos y nietos. Año de 1978
Gonzalo Díaz- Arbolí

2.5.26

Cruzar la niebla

 


Todos atravesamos momentos en la vida en los que todo parece cubierto de niebla. El camino se vuelve difuso, dudamos de nuestras decisiones y la incertidumbre nos deja inmóviles. En esos instantes, es fácil caer en la trampa de esperar a que todo esté claro antes de avanzar. Pero ¿y si la claridad no llega hasta que empezamos a movernos?

"El camino hacia adelante siempre existe, y con cada paso que des, la niebla se irá disipando poco a poco. Cruzar la niebla requiere coraje y fe, que nacen de la confianza en tus habilidades y la esperanza en el futuro. Incluso si no puedes ver claramente el camino, da el siguiente paso".

Este mensaje encierra una verdad sencilla pero poderosa: la niebla —esa metáfora de nuestros miedos y dudas— no desaparece mientras esperamos, sino mientras avanzamos. Cada paso no solo nos acerca a algún destino, sino que también aclara el terreno que pisamos.

Hablar de coraje y fe puede sonar abstracto, pero aquí adquiere un sentido concreto. No se trata de una fe ciega, sino de una confianza activa: en nuestras capacidades, en lo que hemos aprendido y en la posibilidad de que el futuro ofrezca caminos que aún no imaginamos. Es esa confianza la que nos permite actuar incluso cuando no tenemos todas las respuestas.

Vivimos en una época que exige certezas inmediatas. Queremos saber que cada decisión es la correcta antes de tomarla. Sin embargo, la vida rara vez funciona así. Muchas respuestas solo aparecen después de actuar. Es en el movimiento donde descubrimos oportunidades, desarrollamos habilidades y aprendemos a manejar la incertidumbre con más serenidad.

Por eso, si hoy sientes que estás rodeado de niebla, no esperes a que se disipe por completo. Avanza. Aunque sea un paso pequeño. El camino no ha desaparecido; simplemente está oculto por lo que aún no ves.
Da el siguiente paso. La claridad llegará.

Elaborado con la ayuda de la IA.

El pasado miércoles, 15 de abril de 2026, se celebró el Día del Niño.

 Feliz día del Niño 



Agranda la puerta, padre, porque no puedo pasar. La hiciste para los niños, yo he crecido, a mi pesar.
Si no me agrandas la puerta, achícame, por piedad; vuélveme a la edad en que vivir es soñar.
Miguel de Unamuno

Este breve poema de Miguel de Unamuno condensa una idea muy potente sobre el paso del tiempo y la pérdida de la inocencia.

La “puerta” funciona como una metáfora clara: representa el mundo tal como fue concebido en la infancia —un espacio accesible, hecho a medida de los niños, donde todo parece posible. Pero al crecer, el yo poético ya no encaja en ese mundo. No es que la puerta haya cambiado, sino que él ha cambiado.

Hay dos deseos contrapuestos, ambos imposibles pero profundamente humanos:
“Agrandar la puerta”: adaptar el mundo adulto para que siga siendo habitable con la misma libertad y fantasía de la niñez.
“Achicarme”: volver a ser niño, recuperar la mirada inocente donde “vivir es soñar”.

Esa segunda línea es clave: Unamuno sugiere que lo que realmente se pierde al crecer no es solo la infancia, sino una forma de experimentar la realidad —más imaginativa, más abierta, menos limitada por la razón o las obligaciones.

El tono mezcla súplica y resignación (“a mi pesar”, “por piedad”), lo que refleja un conflicto muy propio de su obra: la tensión entre razón y deseo, entre lo que somos y lo que anhelamos ser.

Comentario elaborado por IA

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29.4.26

El hallazgo de la Santa Cruz: entre la historia y la tradición

 

Santa Elena . Basílica de San Pedro . Ciudad del Vaticano.
 Andrea Bolgi Carrara, 1605. Nápoles, 1656 Italia.
El escultor presenta la enorme estatua, mide 3 mts., vestida con los atributos de una emperatriz romana, señalando su rango y su papel histórico en la expansión del cristianismo junto a su hijo Constantino.

En el año 326 d. C., según la tradición cristiana, tuvo lugar uno de los descubrimientos más simbólicos de la historia religiosa: el hallazgo de la Santa Cruz, también conocida como la Vera Cruz, es decir, la cruz en la que habría sido crucificado Jesucristo. Este acontecimiento se atribuye a la emperatriz Helena, madre del emperador Constantino I, y se sitúa en el contexto de un momento clave para el cristianismo dentro del Imperio romano.
Helena, ya en edad avanzada, emprendió un viaje a Tierra Santa movida por la fe y con un objetivo claro: identificar y dignificar los lugares vinculados a la vida y muerte de Jesús. Jerusalén, entonces bajo dominio romano, albergaba numerosos espacios que habían sido transformados durante siglos, incluidos algunos sobre los que se habían levantado templos paganos.

Según la tradición, uno de estos templos se encontraba en el lugar del Gólgota, donde se creía que había tenido lugar la crucifixión. Helena ordenó su demolición y, durante las excavaciones, se descubrieron tres cruces. Para identificar cuál era la de Cristo, se relata que se recurrió a un milagro: al ponerlas en contacto con una persona enferma o fallecida, una de ellas produjo una curación o resurrección, revelando así su autenticidad.
Este episodio no puede entenderse sin tener en cuenta el cambio radical que vivía el Imperio romano en ese momento. Apenas unos años antes, en el 313 d. C., Constantino había promulgado el Edicto de Milán, que establecía la libertad religiosa y ponía fin a las persecuciones contra los cristianos.

Gracias a esta nueva política de tolerancia, el cristianismo dejó de ser una religión perseguida para convertirse en una fe favorecida por el poder imperial. Esto impulsó la construcción de iglesias, la recuperación de lugares sagrados y el interés por las reliquias, como la Santa Cruz.
Aunque el relato del hallazgo es ampliamente difundido en la tradición cristiana, su base histórica es más compleja. Las primeras fuentes que narran este suceso aparecen varias décadas después, y no todos los autores contemporáneos lo mencionan directamente. Esto ha llevado a muchos historiadores a considerar que se trata de una tradición piadosa que fue desarrollándose con el tiempo.



Sin embargo, más allá de su veracidad histórica estricta, el relato ha tenido una enorme influencia cultural y religiosa. La Santa Cruz se convirtió en uno de los símbolos más importantes del cristianismo, y su supuesta localización dio lugar a la construcción de la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén, uno de los lugares de peregrinación más importantes hasta hoy.
La historia del hallazgo de la Santa Cruz refleja mucho más que un descubrimiento arqueológico. Representa el encuentro entre poder político y fe religiosa, el proceso de transformación del Imperio romano y la consolidación del cristianismo como una de las grandes religiones del mundo.

A día de hoy, esta tradición sigue viva en celebraciones, reliquias y relatos que forman parte del patrimonio espiritual de millones de personas, recordándonos cómo historia y creencia pueden entrelazarse para dar forma a una memoria colectiva duradera.

Fiestas de Mayo de Los Realejos 2025. Día de la Cruz

Elaborado con la ayuda de la IA
Gonzalo Díaz Arbolí

         Pulsar en    Guía de las Cruces de Mayo en Córdoba

26.4.26

SONRISAS Y LÁGRIMAS


La templanza

Templanzapara la doctrina cristiana, es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. 

La persona moderada orienta hacia el bien sus apetitos sensibles, guarda una sana discreción y no se deja arrastrar ‘para seguir la pasión de su corazón”

Un día se encontró el amor a la amistad y le dijo: ¿Cómo existes tú estando yo en este mundo? Y la amistad le respondió: Porque donde tú dejas una lágrima yo aparezco con una sonrisa.

Como no estaban totalmente de acuerdo de la importancia de uno sobre el otro en el mundo que les rodeaba decidieron andar juntos por distintos lugares, en busca de respuestas, sin un sitio determinado. En su periplo, conociendo pueblos y atravesando ríos se encontraron discutiendo en el claro de un bosque al placer y a la templanza y enseguida se pararon a escuchar, interesados en sus argumentos.

- Detrás de mí tú no significas gran cosa, decía el placer, porque yo soy el fuego que arrasa con la pasión a un frenesí sin control. Además, otras veces, puedo ser frío y otras indiferente a quienes me rodean. Con tal de poseerme los humanos hacen cualquier cosa que tú no puedes evitar.

- Te equivocas, le contestó la templanza, yo soy el hielo que calma tus quemaduras cuando te juntas con la pasión y permite no morir abrasado por la locura que tú incitas. También me buscan los humanos porque al tenerme les doy fortaleza y más seguridad en lo que hacen. Si te buscan tanto es porque eres como una droga que les intoxicas y les transformas con tus excesos.

- Si, puede ser, replicó el placer,  eres controladora, te falta el estímulo vivencial de mi primo el ánimo y tienes menos amigos que yo. Yo, sin embargo, cuento siempre incondicionalmente con la alegría de la pasión , los cinco sentidos, que son hermanos muy diferentes, y muchos más, y en mi búsqueda se pelean justos y pecadores.

- Pero también te siguen babeando por tu culpa y excesos la gula y la lujuria que son primas de mala calaña, y de eso no dices nada. Yo, sin embargo, me llevo muy bien con los órganos superiores, como la razón y su hermano mayor el raciocinio…

- ¡No digas tonterías! replicó airado el placer. ¿Crees que la razón domina al amor?¿tu crees que el amor puede vivir sin mí? ¿y mantener la amistad? ¿ existirían esos dos privilegiados si yo no les acompañara en sus propósitos?...

- ¡Pero que burro eres , placer! Dijo subiendo el tono de la discusión la templanza. Nadie dice que no existas sino que te pasas muchas veces y entonces produces más daño que beneficio. Yo soy de las que tengo que controlarte y buscar un equilibrio para minimizar los riesgos que tú puedes producir, y nada menos que tengo que hacerlo con la bestia parda que eres tú y mira que me cuesta trabajo..

Estaban de esta guisa discutiendo, ya acalorados, el placer y la templanza , cuando dándose por aludidos, el amor y la amistad, decidieron participar. Acercándose a ellos comenzó el amor diciendo:

- Amigos, ya sabéis quienes somos, y creo que debemos dar nuestra opinión en este debate, porque somos parte y arte en este asunto. En primer lugar os decimos que aunque tenemos diferencias entre nosotros, la amistad y yo no discutimos con tanta vehemencia. Parece mentira que olvidéis los consejos de que lo razonable y más placentero es realizar las cosas con calma y sosiego, y tú, templanza, deberías dar ejemplo. En segundo lugar debéis saber que no existiríais sin nosotros, puesto que tenéis que aceptar que los humanos podrían prescindir del placer y de la templanza pero no podrían vivir sin amor ni amistad, aunque fueran acompañadas de el dolor y el desasosiego. Yo reconozco el valor y la importancia de la existencia de mi compañera , la amistad , aunque discrepemos cual de los dos es más importante, pero no nos peleamos como ustedes y tratamos de encontrar un árbitro a nuestra discrepancia y un docto conocimiento de la respuesta, ya que mi opinión es que soy más importante que ella.

- Bueno, dijo la amistad, de eso habría mucho que hablar y sabes que no estamos de acuerdo. Pero la verdad es que no sabemos a ciencia cierta cual de los dos es más importante y quizás tendríamos que realizar una consulta superior para aclararnos en este debate.

- Eso es hablar con cordura, dijo la templanza. Os pido disculpas a todos si me habéis visto excedida en mi afán de hacer ver mi peso con el placer, el cual en el fondo estimo, y como pregunta para continuar va esta : ¿ Que os parece si trasladamos esta discusión a los órganos superiores y lo consultamos al intelecto que aunque es algo engreído suele aportar ideas interesantes?

- A mí me parece bien, se apresuró a decir el placer. Y a mí, y a mí, contestaron casi al unísono el amor y la amistad.

De esta forma convinieron viajar juntos hasta la alta montaña donde residía el intelecto, cuando al cabo de un buen tiempo de ir a buen paso por el frondoso bosque oyeron unas voces que le llamaron la atención, por lo que deteniéndose, se miraron y a una señal entre ellos se acercaron sigilosamente en la maleza hasta poder ver bajo un hermoso árbol a dos jóvenes , que sentados en un césped natural muy cerca uno del otro estaban conversando…
FIN DE LA PRIMERA PARTE

TEMPLANZA.  ARISTÓTELES  ¿Cómo aplicar la Templanza en nuestra vida diaria?

Antonio R. Zarallo


Poema: Siento en la barra esa soledad...


 
Siento en la barra esa soledad

qué solo tiene el solitario

mira si es necedad

qué sin pasar un calvario

tomo la copa con ansiedad

Como si dependiera un sudario

 

Contemplo la copa vacía

Quiero llenarla de nuevo

Pero tú no estás aquí..

todo me importa un huevo!

 

Fuera está lleno de colores

de volantes y cortas faldas

con música y esplendores

Y aunque la alegría salta

con gente joven y mayores

solo a ti echo en falta.

 

Si se bebe para olvidar

yo no lo tengo presente

pues beber es consagrar

todo lo que llena tu mente.

 

Quiero que en mi sigas viviendo

que te llene yo de ilusiones

qué bebas de mis decepciones

¡ven que ya estoy sufriendo¡

Antonio R. Zarallo

Mayo 2004

El poema habla de una soledad muy concreta: no es la de estar físicamente solo, sino la de echar en falta a alguien en medio del ruido, la fiesta y la vida que sigue.
La barra del bar es clave: no es solo un lugar, es un refugio. Ahí te colocas en un estado casi ritual —la copa no es solo bebida, es símbolo. Cuando dices “como si fuera un sudario”, estás asociando el acto de beber con algo casi fúnebre: estás velando una ausencia, como si esa persona estuviera “muerta” en tu vida, pero no en tu mente.

Luego aparece una idea muy interesante: no bebes para olvidar, sino para recordar más intensamente.
Eso rompe con el tópico. En tu poema, beber no anestesia, sino que consagra el recuerdo, lo hace más presente, más sagrado incluso.

El contraste exterior/interior también está muy bien marcado:Fuera: colores, música, gente, alegría, vida. Dentro (de ti): vacío, obsesión, ausencia.

Y ahí está el núcleo emocional: puedes estar rodeado de estímulos, pero todo pierde valor si esa persona no está. Lo dices de forma muy directa con “todo me importa un huevo”, que le da un tono muy humano, muy real, sin adornos.

En la última parte, el poema se vuelve más intenso y casi desesperado:ya no solo recuerdas, quieres que esa persona siga viviendo en ti, incluso propones algo fuerte: “que bebas de mis decepciones”.

Eso sugiere una relación donde estás dispuesto a entregar incluso lo negativo, como si el sufrimiento fuera lo único que te queda para compartir.

El cierre (“ven, que ya estoy sufriendo”) es directo, sin metáforas: pura necesidad. Ya no hay orgullo, solo llamada.

En resumen, el poema trata sobre:la imposibilidad de sustituir a alguien el recuerdo como refugio y condena. El alcohol como ritual emocional, no como escape y una dependencia afectiva que roza lo doloroso, pero también lo sincero.

Comentario elaborado por IA.