4.3.26

Templarios y Masonería: historia, mito y construcción simbólica


Durante más de dos siglos se ha debatido con intensidad la posible relación entre la masonería y la Orden del Temple. Para algunos, los templarios serían el verdadero origen de la institución masónica; para otros, esa conexión no es más que una construcción simbólica tardía. Entre la historia documentada y el imaginario iniciático se despliega un terreno complejo donde conviven hechos verificables, hipótesis sugestivas y mitos persistentes.

La Orden del Temple fue fundada hacia 1118 en Jerusalén por Hugo de Payens y un pequeño grupo de caballeros, con el apoyo decisivo de Bernardo de Claraval. Su misión original era proteger a los peregrinos en Tierra Santa tras la Primera Cruzada.

La Orden creció rápidamente en poder económico y militar, estableciendo encomiendas en toda Europa y convirtiéndose en una institución supranacional dependiente directamente del Papado. Sin embargo, a comienzos del siglo XIV fue objeto de una ofensiva política por parte del rey Felipe IV de Francia, quien, con la complicidad del papa Clemente V, impulsó su supresión. En 1312 la Orden fue oficialmente disuelta y su último Gran Maestre, Jacques de Molay, fue ejecutado en 1314.

Gran Logia de Londres

La masonería especulativa, tal como hoy la conocemos, surge en Inglaterra a comienzos del siglo XVIII, cuando en 1717 se constituye la Gran Logia de Londres. Las Constituciones redactadas por James Anderson en 1723 y ampliadas en 1738 ofrecen una narrativa simbólica que remonta los orígenes masónicos al Templo de Salomón, pero no establecen una genealogía templaria medieval.

Históricamente, la masonería moderna parece derivar de los gremios de constructores (masonería operativa), transformándose progresivamente en una institución especulativa centrada en la ética, el simbolismo y el perfeccionamiento moral.
El siglo XVIII: nacimiento del templarísmo masónico
La conexión templaria aparece con fuerza en el siglo XVIII, especialmente en Francia y Alemania. Dos figuras resultan decisivas:

Andrew Michael Ramsay, quien en su célebre discurso de 1737 vinculó la masonería con las órdenes caballerescas y las Cruzadas, calificando a los cruzados como “nuestros ancestros”.
Karl Gotthelf von Hund, fundador en 1751 de la “Estricta Observancia”, sistema que afirmaba una continuidad secreta templaria a través de “Superiores Desconocidos”.

Grabado del siglo xviii que representa una Tenida Masónica


En este contexto surgen los llamados “Altos Grados”, que posteriormente confluirán en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. En varios de sus grados —como el Caballero de Jerusalén (16°), el Gran Comendador del Templo (27°) o el Caballero Kadosch (30°)— la simbología templaria adquiere un papel central.

Es en este momento cuando la narrativa de la supervivencia templaria en Escocia, su refugio en logias y su transmisión secreta de saberes comienza a consolidarse como tradición interna.

Rosslyn y la leyenda escocesa.

Cerca de Edimburgo se encuentra una de las iglesias con más misterios de Europa: la Capilla de Rosslyn. Historias, leyendas, mitos que probablemente nunca terminen de resolverse, confirmarse o negarse. Hace muchos siglos que esta capilla captó la atención de la humanidad, aunque no fue hasta hace unos años cuando este interés se volvió global. Su relación con la Orden Templaria proviene desde su mismo nacimiento y es algo que nunca se ha olvidado.

Construida en 1446 por la familia Sinclair. Según algunas teorías, templarios huidos tras la persecución habrían encontrado refugio en Escocia, transmitiendo sus secretos a las primeras logias.
Sin embargo, existe una brecha de más de un siglo entre la disolución del Temple (1312) y la construcción de Rosslyn, y no hay pruebas documentales concluyentes que respalden la tesis de un ocultamiento de tesoros o archivos templarios.
La supuesta participación templaria en la batalla de Bannockburn (1314) o la supervivencia organizada del Temple en territorio escocés pertenecen más al ámbito legendario que al histórico.

Con los ojos vendados, el candidato a ingresar en una logia se dispone a pasar las pruebas requeridas. Grabado impreso hacia 1750. Abajo, mandil o delantal masónico del siglo XVIII.


Mito, símbolo y función iniciática
Más allá de la verificación documental, el templarismo cumple una función simbólica poderosa dentro de ciertos sistemas masónicos. Representa:
La fidelidad a principios superiores frente a la persecución.
La transmisión de un “secreto” espiritual.
La lucha contra la injusticia y el abuso de poder.
El ideal caballeresco aplicado a la ética interior.
En este sentido, el mito templario se integra en una tradición iniciática más amplia donde las alegorías y relatos simbólicos sirven como vehículos pedagógicos.

Desde el punto de vista estrictamente histórico, no existen pruebas sólidas de que la masonería moderna derive directamente de la Orden del Temple medieval.
Desde el punto de vista simbólico y ritual, la influencia templaria es innegable en numerosos altos grados y en la construcción identitaria de ciertas corrientes masónicas.
Desde el punto de vista mítico, la conexión templaria ha funcionado como una poderosa narrativa fundacional que ha contribuido a modelar la autopercepción de millones de masones.

La relación entre templarios y masonería no puede afirmarse como continuidad institucional demostrada. Es, más bien, una construcción simbólica elaborada en el siglo XVIII que se integró profundamente en algunos sistemas masónicos.
Así, entre la historia y la leyenda, la conexión templaria sigue viva no como herencia documental comprobada, sino como símbolo de fidelidad, sacrificio y búsqueda de la verdad.

El oscuro origen de la Masonería y los Caballeros Templario en la Iglesia Católica

Fuente: Recopilación de varios autores procesados por IA.
Tertulia de los Cántaros.

3.3.26

Historia de los Los Templarios en Sevilla


La presencia de la Orden del Temple en Andalucía constituye uno de los episodios más sugestivos de la expansión castellana del siglo XIII. Entre la historia documentada y la tradición simbólica, los templarios desempeñaron un papel relevante en la conquista y consolidación del valle del Guadalquivir, especialmente en Sevilla.

Las primeras noticias del Temple en Andalucía se remontan a 1229, tras la reconquista de Andújar. En ese contexto aparece el freire Bernardo de Aguilera, organizando una cofradía de nobles caballeros templarios dedicada a la redención de cautivos, una misión habitual en territorios de frontera.

La expansión cristiana avanzó con rapidez. El 29 de junio de 1236, el pendón de Castilla ondeaba en Córdoba, conquistada por Fernando III de Castilla. Como recompensa por su decisiva ayuda militar, el monarca otorgó al Temple extensas propiedades, entre ellas tierras en la Cerca del Fontanal y localidades como Castro del Río. Las órdenes militares no solo combatían: también organizaban la repoblación y la explotación agrícola de los nuevos territorios.
La gran empresa fue la conquista de Sevilla, entonces bajo dominio musulmán y gobernada por el caudillo Axataf. Considerada una de las ciudades más importantes de Al-Ándalus, estaba protegida por una muralla de unos siete kilómetros, barbacana defensiva y el río Guadalquivir como barrera natural.

El asedio, iniciado en 1246, se prolongó casi dos años. Durante la campaña murió el maestre templario Martín Martins, prueba del alto coste humano del conflicto. Antes de la caída definitiva de Sevilla en 1248, los templarios habían intervenido en la toma de enclaves estratégicos en el entorno del antiguo reino de Niebla, como La Rábida, Lepe y Villalba del Alcor, asegurando así la conexión atlántica.


La Casa del Temple en Sevilla


Tras la conquista, Fernando III concedió a la Orden una “casa compás”, es decir, un espacio con jurisdicción propia dentro de la ciudad. Durante aproximadamente 64 años, hasta la disolución del Temple en 1312, los caballeros participaron activamente en la vida sevillana.

Sin embargo, hoy no se conserva ningún edificio identificado con certeza como antigua sede templaria. Diversos estudios sitúan su posible emplazamiento en el entorno de la actual calle Zaragoza, dentro del área que más tarde ocuparía el Hospital de la Caridad, edificio barroco del siglo XVII. Aunque no puede tratarse del mismo inmueble, es probable que el solar coincidiera con antiguas posesiones templarias e incluso que se reutilizaran materiales anteriores, práctica habitual en la época.

Tras la conquista del Reino de Sevilla, la Orden estructuró su presencia territorial en tres ejes estratégicos:
Sevilla – Fazialcázar (entre Utrera y Los Molares): explotación agrícola y defensa fronteriza.
La Rábida – Saltés – Lepe: control del litoral y salida natural al Atlántico.
Campos de Tejada – Villalba del Alcor: abastecimiento interior y enlace entre la capital y el mar.

Entre la historia y la memoria
La presencia templaria en Sevilla, aunque breve en el tiempo, fue significativa en la consolidación castellana del territorio. Si bien hoy apenas quedan vestigios materiales identificables, su huella pervive en la documentación medieval, en la organización del espacio rural y en el imaginario simbólico que aún envuelve a la ciudad.

Entre murallas desaparecidas, hospitales barrocos y teorías geométricas, el Temple sigue siendo parte del relato histórico de Sevilla: una mezcla de frontera, fe y poder que marcó profundamente el siglo XIII andaluz.

Murallas del Castillo de Castro del Río (Foto Emilio)


Cruces en el techo de la sala de Embajadores de los Reales Alcázares (Foto Emilio)




Puerta de entrada al Hospital de la Caridad
Por encima del Arco principal de los tres que sostiene el Coro, se encuentra el Lema de la Orden del Temple 

 
El lema del Temple en el Hospital de la Caridad (Foto Emilio)


Lignum Crucis” y la Veracruz
El Lignum Crucis literalmente, madera de la cruz de Jesucristo. Descubierta por Santa Helena, madre de Constantino el Grande. Se encomendó su custodia a la Orden del Temple, que la portaba en las batallas. En las encomiendas templarías más importantes se veneraban trozos de la Cruz de Cristo.


En Sevilla, la Hermandad de Vera-Cruz, creada en el año 1.370 por devotos de la Vera Cruz en el convento Franciscano para dar culto al Santo Madero; la de La Lanzada , La Estrella y la de los Dolores (El Viso del Alcor) portan Lignum Crucis.

El Primer Obispo de Sevilla era Templario. El Infante Don Felipe de Castilla era Templario. Fue enterrado en la Iglesia de Santa María la Blanca de Villalcazar de Sirga (Palencia) con hábitos de Caballero de la Orden del Temple.

Tumba del infante Felipe de Castilla
Detalle de la tumba con Caballeros de la Orden del Temple
La fuente de este
resumen de artículo me llegó por 
indicación de José Luis Meléndez
Realización de
Gonzalo Díaz Arbolí

1.3.26

RELATO DEL BUDISMO Y CRISTIANISMO


El budismo es una tradición espiritual y filosófica originada en la India hace más de 2,500 años. Se basa en las enseñanzas de Siddharta Gautama, conocido como el Buda, que significa "el iluminado". El budismo ofrece un camino hacia la liberación del sufrimiento y la búsqueda de la iluminación a través de la práctica de la meditación, la ética y el entendimiento profundo de la naturaleza de la realidad.

Los principios fundamentales del budismo incluyen las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero.
Las Cuatro Nobles Verdades son:
1. La verdad del sufrimiento (dukkha): El sufrimiento es parte de la experiencia humana.
2. La verdad del origen del sufrimiento: El sufrimiento surge del deseo, la aversión y la ignorancia.
3. La verdad de la cesación del sufrimiento: Es posible superar el sufrimiento al abandonar los apegos y deseos.
4. La verdad del camino que lleva a la cesación del sufrimiento: El Noble Óctuple Sendero, que es un camino ético, meditativo y de Sabiduría.
El Noble Óctuple Sendero es un conjunto de ocho prácticas que conducen a la liberación del sufrimiento y a la iluminación.
1. Entender las Cuatro Nobles Verdades y la naturaleza de la realidad.  
2. Practicar la benevolencia, la compasión y el desapego.  
3. Hablar de manera veraz, amable y constructiva.  
4. Comportarse de manera ética y respetuosa hacia los demás seres.  
5. Ganarse la vida de manera ética y honesta.  
6. Esforzarse por superar los obstáculos y cultivar las virtudes.  
7. Practicar la conciencia en el momento presente.  
8. Desarrollar la mente a través de la meditación.

El budismo se ha expandido a lo largo del mundo y se ha adaptado a diferentes culturas, generando diversas escuelas y enfoques. Algunas de las principales tradiciones del budismo incluyen el Theravada, el Mahayana y el Vajrayana. Cada una de estas tradiciones tiene sus propias prácticas y enseñanzas, pero todas comparten los principios fundamentales del budismo.

Buda y Jesús de Nazaret ascendiendo a los cielos

Diferencias entre el budismo y el cristianismo:
El budismo y el cristianismo son dos de las grandes religiones del mundo y aunque ambas tienen seguidores alrededor del mundo, sus doctrinas y prácticas son bastante diferentes. A continuación, se presenta un breve relato de las diferencias y algunas similitudes entre ambas religiones.

Budismo
El budismo fue fundado por Siddhartha Gautama, conocido como Buda, en el siglo VI a.C. en el norte de la India.
Es una filosofía y una religión que se centra en la comprensión de la naturaleza de la existencia, el sufrimiento y el camino hacia la iluminación (Nirvana).
Los budistas creen en el ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento, conocido como samsara. Siguen las enseñanzas de Buda, incluyendo las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero para alcanzar la iluminación.
Las prácticas incluyen la meditación, el estudio de las enseñanzas budistas, y la práctica de la ética y la compasión.
Los textos budistas varían según las diferentes escuelas del budismo, pero incluyen el Tripitaka, los sutras y otros escritos.

El vaticano es la sede central de la Iglesia Católica Residencia del Papa y  un tesoro de la arquitectura y el arte.

Cristianismo
El cristianismo se basa en las enseñanzas de Jesús de Nazaret, quien vivió en el siglo I d.C. en la región de Judea (actualmente parte de Israel). Se centra en la creencia en un Dios único y en la vida, muerte y resurrección de Jesús como salvador de la humanidad.
Los cristianos creen en la doctrina de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y en la salvación a través de la fe en Jesús.
Las prácticas cristianas incluyen la oración, la lectura de la Biblia, la participación en los sacramentos (como el bautismo y la comunión) y el culto comunitario.
Los textos sagrados del cristianismo son la Biblia, que consta del Antiguo y el Nuevo Testamento.

3. Diferencias:
El budismo no tiene una deidad central, mientras que el cristianismo se centra en la creencia en un Dios único.
El cristianismo se basa en la fe en Jesús como salvador, mientras que el budismo se basa en la práctica personal para alcanzar la iluminación.
El cristianismo tiene un énfasis en la vida eterna en el cielo o el infierno, mientras que el budismo se centra en el ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento.
4. Similitudes:
Ambas religiones promueven la compasión, el amor y la empatía hacia los demás.
Ambas tienen una comunidad de creyentes que comparten valores y prácticas espirituales.
Aunque hay diferencias significativas en términos de creencias y prácticas, el budismo y el cristianismo también tienen valores y principios comunes que fomentan la armonía y la convivencia entre sus seguidores.

 OPINIONES SOBRE EL BUDISMO DESDE EL CRISTIANISMO
El budismo y el cristianismo son dos tradiciones religiosas distintas, con diferentes filosofías, creencias y prácticas. Desde la perspectiva del cristianismo, se pueden hacer algunas críticas al budismo. Algunas de las críticas que los cristianos han hecho sobre el budismo incluyen:
Visión diferente de la naturaleza de Dios: Mientras que el cristianismo se centra en la creencia en un Dios personal y creador, el budismo no tiene un concepto similar de un dios personal o un creador del universo.
En cambio, se centra en enseñanzas filosóficas y prácticas de meditación para alcanzar la iluminación.
Falta de enfoque en la salvación y redención: El cristianismo hace hincapié en la salvación y la redención a través de la fe en Jesucristo, mientras que el budismo se centra en alcanzar la iluminación a través de la práctica personal, el autocontrol y el desapego.

Una de las diapositivas de una presentación de uno de los tertulianos

Visión distinta sobre la vida después de la muerte: En el cristianismo, se cree en la vida eterna en el cielo o en el infierno después de la muerte, dependiendo de la relación de la persona con Dios. Por otro lado, el budismo enseña sobre el ciclo de reencarnación y el objetivo de romper con este ciclo para alcanzar el nirvana.
Diferencias éticas y morales: Aunque tanto el cristianismo como el budismo tienen códigos morales y éticos, pueden diferir en ciertos aspectos, como la visión sobre el matrimonio, el papel de la familia, y las relaciones humanas.
Enfoque en la vida terrenal vs. vida espiritual: El budismo pone gran énfasis en la comprensión y transformación de la mente en esta vida, mientras que el cristianismo pone un fuerte énfasis en la relación personal con Dios a través de Jesucristo.
Es importante tener en cuenta que estas críticas pueden variar entre diferentes ramas y denominaciones dentro del cristianismo. Además, algunos cristianos pueden ser más críticos del budismo que otros, dependiendo de su interpretación personal de las enseñanzas cristianas.

Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo

Recopilación de reflexiones de los 
tertulianos  "Los Cántaros"
1 de marzo de 2026

28.2.26

28 de febrero, DÍA DE ANDALUCÍA

FELIZ DÍA DE ANDALUCÍA

Cádiz, salada claridad; Granada,agua oculta que llora.
Romana y mora, Córdoba callada.
Málaga cantaora.
Almería dorada.
Plateado Jaén. Huelva, la orilla
de las Tres Carabelas...
y Sevilla
Manuel Machado


El 4 de diciembre de 2022 se celebró por primera vez el día de la Bandera Andaluza, como homenaje a aquella manifestación del 4 de diciembre de 1977, ese día miles de andaluces salieron a las calles para exigir la autonomía y quedó clara la unidad de los andaluces, su inconformismo y su ambición. Es la razón de elegir este día como homenaje a aquel 4 de diciembre.
El proceso autonómico tiene dos fechas importantes que son el 4 de diciembre de 1977 y el 28 de febrero de 1980

La Andalucía actual es el resultado de un auténtico crisol de culturas que han dominado sus tierras desde tiempos inmemoriales. Pocas regiones en Europa e incluso en el mundo pueden presumir de tener un pasado tan rico y variado como el de esta comunidad autónoma.

El Día de Andalucía
Cada 28 de febrero es tradicional observar cómo las banderas blancas y verdes adornan los balcones de las casas de los pueblos y ciudades de la comunidad y algo que nunca puede faltar en el Día de Andalucía, es degustar el «desayuno del molinero; que consiste en un pan rústico untado en aceite de oliva extra virgen.


Manifestación del día 4 de diciembre de 1977

Para conocer su origen, hay que remontarse al 28 de febrero de 1980. Ese día, los ciudadanos andaluces acudimos a las urnas para votar en el Referéndum Autonómico, que triunfó en siete de las ocho provincias (Almería fue la única donde no alcanzó el techo legal).
Dada la clara voluntad autonómica del pueblo andaluz, las Cortes modificaron la Ley de Referéndum para permitir la incorporación de la provincia almeriense al proceso. Un año después, en 1981, se aprobó el Estatuto de Autonomía que, tras la Constitución, es la norma más importante de la comunidad.
El referéndum para otorgar plena autonomía a la región estaba originalmente destinado a celebrarse en 1936, pero el estallido de la Guerra Civil lo impidió. Eso significó que Andalucía tal y como la conocemos hoy en día, no cristalizó hasta 44 años después. Tal vez por ello, los andaluces damos mucha importancia a su logro como autonomía y marcan este día como uno de los más importantes que celebrar en su calendario

Actualmente cuenta con 8.733.535  habitantes, es la comunidad autónoma más grande en términos de población y la segunda en extensión. Pero además, la comunidad autónoma de Andalucía está oficialmente reconocida como nacionalidad dentro de España.


La figura de Blas Infante
Sin duda, una de las figuras más representativas de Andalucía. Pensador, político, escritor, historiador y musicólogo, es el padre de la patria andaluza. Junto con miembros de varios Centros Andaluces, firmó en 1919 el Manifiesto andalucista de Córdoba que describía a Andalucía como realidad nacional.
Además, Blas Infante fue el encargado de recuperar la vieja bandera blanca y verde, diseñó el escudo de Andalucía y compuso la letra del himno andaluz antes de morir fusilado en 1936. Sus estrofas recuerdan la fuerza del pueblo andaluz y rememoran que un 28 de febrero decidieron constituirse como comunidad autónoma.



Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo
Himno de Andalucía, canta María Parrado. Por sus méritos como artista
ha sido distinguida este año de 2026 con "La Bandera de Andalucía"


Breve historia de Andalucía



La historia de Andalucía es larga y de orígenes que se remontan a muchos siglos atrás con las primeras tribus ibéricas.
Primero fueron los fenicios de Tiro, hasta el s.VI a.C., que se asentaron en lugares como Malaka o Gadir. Merece una mención especial Tartessos, una civilización que surgió ya en la Edad de los Metales pero que se mantuvo con buena salud por sus relaciones con fenicios y luego con cartagineses, hasta su colapso hacia el 500 a.C.
Heredera de Tartessos es Turdetania, en la Andalucía Occidental, siendo uno de los pueblos íberos más desarrollados hasta la llegada de los romanos (finales del s.III a.C.).
Este territorio, por cierto, era el final del mundo para los antiguos griegos, pues el Estrecho de Gibraltar fue donde el héroe Hércules, instaló sus columnas para indicar que no había nada más allá (Non Plus Ultra).


Un capítulo destacado hay que dedicárselo a la dominación romana. Roma se erigió como la potencia dominadora de la Península Ibérica. Comenzó lo que se conoce como la romanización del territorio: una asimilación prácticamente total de esta cultura, lengua, legislación, economía, organización política… Y también supuso la plantación de la semilla de la cristianización, que arraigó y germinó con fuerza tiempo después.



Con la caída del Imperio Romano y las invasiones bárbaras a comienzos del siglo V d.C., comienza una nueva etapa en la historia de Andalucía, pues el pueblo que terminó por imponerse y asentarse en en el sur de la península Ibérica fue el visigodo.

Si bien todos los periodos son importantes en el conjunto de la historia de Andalucía, no exageramos si decimos que la invasión árabe a partir del 711 supuso un momento crucial en su historia: Al-Ándalus. Fue una conquista que, paradójicamente, supuso un gran impulso para la región, a todos los niveles, especialmente a nivel cultural.
La primera entidad política que aquí se organizó fue el Emirato de Córdoba, inicialmente dependiente del Califato omeya de Damasco y posteriormente independiente del Califato abbasí de Bagdad, a partir de Abderramán I. Una independencia civil que posteriormente se convirtió también en religiosa, pues Abderramán III instituyó el Califato de Córdoba en 912, proclamándose de esta manera califa, es decir, sucesor mismo de Mahoma.


A comienzos del siglo XIII se produce un importante avance cristiano, cuyo principal hito fue la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), episodio fundamental en la historia de Andalucía y de España en general, por haber supuesto la unión de los diferentes reinos septentrionales (Castilla, Aragón y Navarra).

Un niño extremeño cuando tenía 14 años visitó por primera vez Andalucía, concretamente Vejer de la Frontera, aquella experiencia le inspiró a escribir este precioso poema. Desde hace muchos años vive en la provincia de Cádiz.
Tierra de María santísima
te llamó Rubén Darío.
Antonio y Manuel Machado
ensalzaron tu salero y tu brío.
García Lorca, cual gitano,
con su pluma lanzó un quejío,
piropo a una gitana echao
que con garbo mueve su vestío
 Gonzalo Díaz Arbolí

27.2.26

Frase de Mario Benedetti y al arte de conversar.



Una de las frases más famosas de Mario Benedetti dice: "Cinco minutos bastan para soñar toda una vida; así de relativo es el tiempo". El tiempo no se mide por su extensión, sino por su intensidad. Son los momentos específicos los que definen una vida entera.

El poeta es consciente del paso del tiempo y de lo mucho que le queda por hacer, sabiendo que es algo intangible. Quiere tiempo para disfrutar del placer de contemplar, para sentir el frío del invierno, para conocer más y vivir más intensamente lo que le resta de vida. 
El poeta reflexiona sobre el paso del tiempo y la llegada de la vejez. Desea tener más vida para no estar pendiente de cuánto le queda, pues el tiempo se le presenta como una quimera que avanza desde el nacimiento sin que apenas lo notemos.
Al llegar a la última etapa de su vida, toma conciencia de lo vivido y de lo que podría haber hecho de otra manera. Siente tristeza al comprender que no puede recuperar el tiempo perdido ni cambiar el pasado.
Aunque en algunos momentos aparece cierta angustia, la frase no expresa resignación absoluta, sino la aceptación lúcida de que la vida ha pasado y se encuentra en su tramo final.

Hoy vivimos contando días, semanas, años. Nos preocupamos por cuánto falta, cuánto pasó, cuánto deberíamos haber logrado ya. Pero la vida no se mide en calendarios. Se mide en instantes que nos despiertan el alma.
No es la duración lo que transforma una vida, es la intensidad con la que vivimos cada momento. Hay personas que pasan décadas sobreviviendo… y otras que, en un solo instante de coraje, comienzan realmente a vivir.

El tiempo es relativo porque lo llenamos de significado. Un minuto esperando puede parecer eterno. Una hora junto a quien amas puede pasar volando. La diferencia no está en el reloj: está en el corazón.
Por eso, no subestimes los pequeños momentos. No postergues lo importante esperando el momento perfecto. Tal vez el momento perfecto sean estos cinco minutos que tienes ahora mismo. Atrévete. Sueña. Decide. Ama.
Porque quizá lo único que necesitas para cambiar tu vida no es un año más… sino cinco minutos de determinación.
Y cuando mires atrás, entenderás que no fueron los años los que definieron tu historia, sino esos instantes intensos en los que elegiste vivir de verdad.
 
El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que tienen miedo, muy largo para los que lamentan, muy corto para los que festejan, pero para los que aman, el tiempo es una eternidad. Y es que el tiempo es tan perfecto que muchas veces solo el tiempo nos termina dando la razón. (Shakespeare)

No es que tengamos poco tiempo para vivir, sino que desperdiciamos mucho. (Séneca),  

Y no es solo la frase, también el poeta le dedicó este poema: "Tiempo sin tiempo"  

Tiempo sin tiempo
Preciso tiempo, necesito ese tiempo
Que otros dejan abandonado
Porque les sobra
O ya no saben qué hacer con él
Tiempo
En blanco, en rojo
En verde
Hasta en castaño oscuro
No me importa el color
Cándido tiempo
Que yo no puedo abrir y cerrar
Como una puerta
Tiempo para mirar un árbol, un farol
Para andar por el filo del descanso
Para pensar qué bien hoy no es invierno
Para morir un poco y nacer enseguida
Y para darme cuenta
Y para darme cuerda
Preciso tiempo el necesario
Para chapotear unas horas en la vida
Y para investigar por qué estoy triste
Y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
Tiempo para esconderme
En el canto de un gallo
Y para reaparecer en un relincho
Y para estar al día
Para estar a la noche
Tiempo sin recato y sin reloj
Vale decir preciso
O sea necesito
Digamos, me hace falta
Tiempo sin tiempo

Porque, en el fondo, no existe el tiempo. ¿Quién lo mide? El latido del corazón ahí está todo. Ni un minuto de nuestra existencia se improvisa. Cada uno es el resultado de una larguísima serie, de una serie no interrumpida de minutos. Acerbos o gloriosos, qué mas da: a fin de cuentas quizá sea la intensidad, no el matiz lo que importe.

Y finalmente, detengamos el tiempo durante 5 minutos y 27 segundos para dejarnos envolver por uno de los rincones más singulares y bellos de Asturias, allí donde nació la leyenda que dio alma a esta tierra.

Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo
Este vídeo está dedicado a un amigo médico-cirujano asturiano y miembro de la tertulia"

Nota del editor: Canto a la Tertulia
Últimamente publicamos en el blog, temas que han sugerido algún miembro de la tertulia. 
Me gustaría aprovechar el de hoy, para consagrar la Tertulia:

Los Tertulianos de los Cántaros somos un grupo que nos reunimos para establecer diálogos e intercambio de ideas. Hablamos de lo divino y humano: literatura, historia, música, poesía, actualidad y, cómo no, de buenos potajes… Y si la memoria flaquea, un teléfono móvil restituye el dato y devuelve la conversación a su cauce…

Cultivamos un caos cortés: uno habla, los demás escuchan. A veces algún tertuliano lleva un tema tan voluminoso que se adueña del tiempo. Pero incluso entonces, en ese exceso, reconocemos la valía de la disertación. Disentimos con elegancia y celebramos juntos el milagro antiguo – y siempre nuevo- de conversar.

La frase de Benedetti, me llego como 
un suave soplo de viento de levante,
del tertuliano,
Antonio Rodríguez Zarallo
Realización del  tertuliano,  
Gonzalo Díaz Arbolí

26.2.26

Comentario artístico e histórico: La Virgen Vulnerata y la guerra anglo-española (1585-1604)

 
Estado actual de la Virgen Vulnerata en la iglesia de San Albano. fotografía Concha Moretón
)
La imagen descrita es la Virgen Vulnerata, una talla mariana profanada durante el asalto inglés a Cádiz en 1596 y hoy venerada en la iglesia del Colegio de San Albano (Colegio de los Ingleses) de Valladolid.

Los hechos se enmarcan en la guerra anglo-española (1585-1604), conflicto que enfrentó a la monarquía católica de Felipe II con la Inglaterra protestante de Isabel. 
El origen remoto del enfrentamiento se encuentra en la ruptura de Inglaterra con Roma tras el Acta de Supremacía de 1534, promulgada por Enrique VIII, que dio origen a la Iglesia Anglicana. Bajo Isabel I se consolidó el protestantismo y se intensificó la persecución contra los católicos, muchos de los cuales huyeron a territorios bajo dominio español.

Retrato de Isabel I, atribuido a George Gower, 1588, National Portrait Gallery de Londres

En este contexto, España se erigió en defensora del catolicismo, especialmente tras el Concilio de Trento (1545-1563), dentro del movimiento de la Contrarreforma.
Uno de los episodios más significativos del conflicto fue el saqueo de Cádiz en 1596 por una flota inglesa dirigida por el conde de Essex y Charles Howard. Durante el asalto se produjo la profanación de una imagen mariana sevillana, mutilada públicamente en un acto de iconoclasia protestante.

La imagen fue recogida por Luisa de Padilla y posteriormente entregada al Colegio de San Albano de Valladolid, fundado en 1590 por el jesuita inglés Robert Persons para formar sacerdotes ingleses exiliados.

Retrato de Felipe II de Sofonisba Anguissola, Museo del Prado

En 1600, ya bajo el reinado de Felipe III, la imagen fue trasladada solemnemente a Valladolid. Desde entonces recibió el nombre de “Virgen Vulnerata” (o “Señora Vulnerada”), convirtiéndose en símbolo del sufrimiento de la Iglesia católica frente al protestantismo.
La mutilación de la talla no fue reparada, sino que se mantuvo visible como prueba del sacrilegio y como elemento propagandístico en favor de la causa católica. La imagen adquirió fama milagrosa y se convirtió en referente espiritual para los seminaristas ingleses, muchos de los cuales regresaron a Inglaterra y fueron ejecutados, considerados mártires.
Posteriormente, en el siglo XVII, se construyó la actual iglesia barroca del colegio (1671-1676), donde la imagen fue entronizada definitivamente. El contexto artístico coincide con el auge del Barroco, estilo profundamente ligado a la espiritualidad contrarreformista.

Escena de la llegada de la Virgen a Valladolid, de Diego Díez Ferreras,

La mutilación nunca fue reparada. Lejos de ocultarse, se convirtió en el principal valor devocional de la imagen:
Representaba el sufrimiento de la Iglesia católica frente al protestantismo. Simbolizaba la resistencia y el martirio.
Servía de inspiración a los seminaristas ingleses que regresaban a su país, muchos de los cuales fueron ejecutados.

En 1671 el rector Manuel de Calatayud impulsó la construcción de la actual iglesia barroca (con planta oval), finalizada en 1676. El retablo del camarín, realizado en 1679, acoge la imagen mutilada, flanqueada por santos ingleses como san Eduardo Confesor y santo Tomás Becket, reforzando el carácter identitario del colegio.
La iglesia fue inaugurada solemnemente en 1679, bajo el reinado de Carlos II, aunque el monarca no pudo asistir a las celebraciones previstas.

Retablo de la iglesia de San Albano (fotografía Concha Moretón).

La Virgen Vulnerata sigue presidiendo el retablo mayor del Colegio de San Albano en Valladolid y participa en celebraciones como la Semana Santa. Su singularidad radica en que conserva las huellas visibles de la violencia sufrida, lo que la convierte en un excepcional testimonio histórico y espiritual de la Europa de la Contrarreforma.

La historia de la Virgen Vulnerata refleja la estrecha relación entre política, religión y arte en la Europa moderna. La imagen mutilada no solo es una obra artística, sino un documento histórico que encarna el enfrentamiento entre catolicismo y protestantismo en el contexto de la Contrarreforma.
Su permanencia en Valladolid demuestra cómo un acto de violencia bélica pudo transformarse en símbolo devocional, identitario y propagandístico dentro de la monarquía hispánica.

Defensa de Cádiz contra los ingleses, de Zurbarán,1634, Museo del Prado


  La Somerset House Conference, de Pantoja de la Cruz, 1604
                                             
Las noticias del ataque, saqueo y profanaciones de Cádiz en 1596 fueron recibidas con rabia por el rey Felipe II y por toda la corte. Ante tal humillación, Martín de Padilla, Adelantado de Castilla, propuso organizar la flota española y atacar a Inglaterra, siéndole encomendada por el rey la dirección de cien grandes navíos que desde Lisboa y La Coruña partieron hacia el Canal de la Mancha, aunque los elementos climatológicos hicieron desistir de esta empresa, ante el riesgo de que se repitiera el desastre sufrido en 1588 por la tristemente recordada “Armada Invencible”.

Real Colegio de San Albano (Colegio de los Ingleses)

Con el paso del tiempo, las dependencias del Colegio de San Albano y su iglesia barroca lograron reunir un importante acervo artístico, básicamente compuesto por pinturas, esculturas, piezas de orfebrería, grabados y dos bibliotecas. La restauración integral que se ha realizado en el edificio y su patrimonio en los años 1979 y 1985, son un aliciente para acercarse a conocer este enclave vallisoletano de tantas resonancias históricas.

Cúpula y pinturas de la iglesia de San Albano de Valladolid (fotografía Concha Moretón).



Interior de la Iglesia

Información facilitada y supervisada por
Rafael Resines Llorente.
Realizada por
Gonzalo Díaz Arbolí