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8.8.23

Conferencia del académico Dr. Antonio Leal Jiménez: El Quijote como filosofía del Marketing del siglo XXI.

La conferencia se celebró en el interior de la Iglesia del monasterio de la Victoria. Antiguo convento erigido a principios del siglo xvi por los señores de la entonces villa, los duques de Medinaceli. Es de una sola nave, carece de crucero .El sistema de equilibrio del templo es de arbotantes y botareles.
Actualmente se encuentra restaurado y su uso se destina a albergar diversos actos culturales y oficiales.

Los veranos en el Puerto de Santa María y el Ciclo cultural de Los Martes de la Academia, arraigado ya como un elemento cultural importante en nuestra ciudad, donde asisten los vecinos, visitantes y personas significativas en sus ámbitos, bien sea cultural, científico o artístico.
En este año, número XXII contamos con científicos, historiadores, músicos, escritores para abordar temas desde una perspectiva lo más amplia posible.
No olvidamos temas de especial interés para la ciudad, como el Centro Histórico y el Turismo, y la Música, con dos magníficos conciertos. En definitiva es un referente dentro del panorama cultural de nuestra ciudad.

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Antes de comenzar, suena el 3º movimiento,  Adagio molto e cantabilede la Novena Sinfonía de Beethoven.
La música clásica es capaz de causar las mismas emociones que el habla. La Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven es una de sus composiciones más emblemáticas: representa la lucha contra la adversidad, el dolor, el sufrimiento: una confianza ilimitada en las posibilidades del ser humano. Todo esto con una ternura como en el tercer movimiento. Dicen que es el movimiento más hermoso de todas las sinfonías, es como una plegaria para hablar con Dios.


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Resumen Presentación:
El académico, D. Antonio Leal Jiménez, es uno de los mayores expertos de Marketing de España. Su trabajo y actuaciones en el campo científico y social, le ha permitido alcanzar un prestigio nacional e internacional.

Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Cádiz, Doctor en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Málaga, Profesor Titular de Universidad, ha sido Director de Marketing Institucional de la Universidad de Cádiz y anteriormente Director de Marketing de Bodegas Terry. Autor de numerosos libros en Marketing Social, Marketing Internacional y Comunicación; Director de tesis doctorales. Director de Grupos de Investigación e innovador en Metodología docente.

Es digno de destacar su compromiso con los colectivos más desfavorecidos, habiendo recibido el Premio Eolo como reconocimiento a su trabajo con personas con discapacidades físicas, sensoriales y mentales.
Sus tesis doctorales han contribuido a aportar herramientas de marketing para el colectivo de familiares de esquizofrénicos y paliar el suicidio en la población joven.
Hijo Predilecto y miembro de la Sociedad Cervantina de Alcázar de S. Juan


Su enorme experiencia en el mundo del marketing le hace ser un conferenciante de primer nivel, tanto que, me atrevo a utilizar aquel viejo dicho andalusí “El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo”.

Como lector dice: haber aprendido que, D. Quijote cuando se vuelve loco, ve el mundo desde una insólita y maravillosa novedad. Ha descubierto, la secreta e íntima naturaleza de los castillos disfrazados de ventas, de los legendarios caballeros transformados por los encantadores en vulgares ovejas, de los molinos de viento. 
Cuando visita Vejer de la Frontera y avista, allá arriba, los molinos de viento, recuerda aquellos que D. Quijote descubriera diciéndole a su escudero “La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertásemos a desear; pues ves allí los desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla. Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen, no son gigantes, sino molinos de viento”.
El Quijote es un libro tan actual, que sentimos tan cercano, que entendemos tan bien. aunque no lo acabemos nunca de entender.

 Y a vuecencia me dirijo, Hidalgo Caballero, D. Antonio Leal del Corazón de la Mancha, ilustre alcazareño y admirado amigo, noble y gallardo a quien, con el acatamiento que debo a tanta grandeza, suplico reciba benévolamente esta humilde carta. Fío que no desdeñará la cortedad de tan modesto servicio, pues nace de sincera admiración y profundo respeto hacia su persona y su ilustre proceder.

Bien sabe vuestra merced que no son las riquezas del ingenio ni el artificio de las palabras lo que otorga valor a una misiva, sino la noble intención con que se traza cada línea. Así, con los rasgos típicos de la obra cervantina —esa mezcla de locura y cordura que ennoblece los corazones— me atrevo a escribirle, con la inclinación al agradecimiento que su atención siempre me merece.

Y si desde mi modestia le parece vacía de ornamento y elegancia esta presentación, digo que tiene, no obstante, la fuerza de enajenar el ánimo, pues se sostiene en la verdad del afecto. Confío en que solo vuestra erudición y gentileza sabrán compensar la torpeza de mis letras con la caridad de su juicio, porque sin raíces ni historia profunda, señor mío, no somos nada.
Ruego a Dios que le conserve muchos años en salud y dicha, y que en los serenos atardeceres de las dilatadas llanuras manchegas vuelvan los ruiseñores a cantar, trayendo consigo la memoria de las glorias pasadas y el eco de los ideales que aún alumbran el espíritu de los hombres buenos.
Con el mayor respeto y la más rendida admiración, me suscribo de vuecencia,
Su más humilde servidor y amigo
En fe y gratitud
Gonzalo Díaz de Arbolí
En los dominios de la Mancha, a los postreros días de octubre del año de gracia de dos mil veinticinco.

                                                          Saludo y canto a la Academia. 
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Breve resumen de la conferencia del Dr. Leal Jiménez:
Hizo mucho hincapié en el aspecto humanista y de los valores aprendidos en la obra de Cervantes y afirmó que el Quijote se paladea de forma diferente según la edad con la que uno lo lea y cuando más se disfruta es cuando ya tienes cierta madurez y vivencias.
¿Qué tiene que ver el Quijote con el Marketing del siglo XXI? ¿Puede tener algo en común don Quijote con el Marketing actual? y ¿Es posible pensar que el mundo de los sueños puede relacionarse con los sistemas empresariales?
Estas tres preguntas que él mismo se hizo, resultaron el hilo conductor de la conferencia, asegurando que en las tres preguntas la respuesta es afirmativa pasando a hilvanar de forma magistral el contenido de su exposición.

Analizado el estado de la cuestión nos encontramos con que debemos apoyarnos en estas tres patas principales: la empresa (que debe ofrecer, credibilidad, reputación y responsabilidad social, así como servicio al cliente y ser capaz de generar entusiasmo), el Marketing (calidad, nichos de mercado, innovación) y Cervantes, que no era un hombre de empresa, pero su manera de ver las cosas tenía muchísimo fundamento y es digno de ser tenido en cuenta. El marketing es una media de ciencia y arte, es el equilibrio entre técnica y creatividad.


Analizó lo que ocurre cuando dos empresas rivales hacen campañas de marketing contrarias, atacando los productos del contrario, lo que les lleva a tomar decisiones erróneas como bajar los precios o reducir los costes. El resultado es estrechar el mercado y perjudicar el empleo.
Mientras que, si se dedican a un marketing creativo, lo que harán será ampliar el abanico de posibilidades, generar oportunidades y abrir el mercado de trabajo.

Apuntó que don Quijote es un modelo de liderazgo empresarial por el convencimiento de la misión que tiene que cumplir y el empeño que pone en conseguir este objetivo.
Para triunfar, ofreció unos sabrosos consejos basados en el Quijote: poner pasión en todo lo que se hace, valorar a las personas, rodearse del mejor equipo, ser fiel a uno mismo, no tener miedo a los gigantes que son simples molinos.


Igualmente dijo quiénes eran -en su opinión- ejemplo de nuevos quijotes: Bill Gates, Steve Jobs, o Mark Zukerberg (que dijo aquello tan bonito de que no hay que crear servicio para ganar dinero, sino que hay que ganar dinero para crear nuevos y mejores servicios).
O cómo los españoles Amancio Ortega o Juan Roig, todos siguen escrupulosamente, la inspiración de don Quijote para hacer frente a sus dificultades porque son grandes soñadores. Dijo, además, que los agentes de publicidad tienen que soñar continuamente y para soñar hay que leer el Quijote.

Impartió un consejo fundamental: “No dejen de leer, siempre que puedan, unos párrafos de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Aseveró que “el idealista no conoce límites, la persona con ideales es una persona con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, lo importante es marcarse metas y poner toda tu alma en cumplirlas”.


Y cerró la conferencia exhortando a los presentes a leer, releer y practicar el Quijote, confesó que cada vez que vuelve a las páginas del Quijote le hacen renovar su fe en los hombres que se atreven a soñar y no sólo eso, sino que con su lectura se permite construir nuevas ilusiones personales porque siempre hay una aventura que nos está esperando.
“No se necesita una varita mágica para cambiar las cosas, dentro de nosotros mismos yace la magia que nos impulsa a hacer grandes cosas”.

A lo largo de su conferencia realizó constantes alusiones a su ciudad Alcázar de San Juan y se refirió con cariño a la Sociedad Cervantina -de la que es socio-, valorando el gran trabajo cultural que llevan a cabo de forma incansable.
Manifestó su orgullo de pertenencia a la ciudad manchega e invitó a la audiencia a visitarla para conocer la esencia de la Mancha, de su gastronomía y de su tradición cervantina.

Galería de fotografías del acto:















23.6.23

Presentación del poemario de la poeta, Teresa Moncayo López: “Sólo soy un latido”

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Buenas tardes, queridos amigos. "Desde lo alto del Santo, hasta la profunda Barca, te saludo mil veces Vejer". Vejer de mis entrañas, de mis escapadas, de mis recuerdos y nostalgias y de mi ayer siempre presente. 

Vejer de la Frontera de "todas las fronteras", porque las tiene entre mar y tierra, entre moros y cristianos, entre llanura y monte, entre la realidad y el sueño. Vejer, altiva en tu cima de pinos y de piedras donde el viento es libre, es uno de esos pueblos de los que cada crepúsculo se despide con el inconfesado temor de que, durante la noche, se haya ido volando como un bando de grullas.

Tengo el honor de haber sido elegido por la Real Sociedad Española de Amigos del País de Vejer, para presentar este primer poemario de Teresa Moncayo: “Sólo soy un latido” editado por Vitrubio. Colección Baños del Carmen. (He de añadir que por indicación de la familia, debido a la amistad, cariño y admiración que nos profesábamos).

Teresa, Nació el 28 de enero de 1953 y falleció prematuramente, el 14 de junio de 2022. Su vida transcurrió entre Cádiz y Vejer de la Frontera, donde vivió los últimos 30 años.

Voy a ordenar mis pensamientos eligiendo, diluyendo o disfrazando ciertos párrafos de algunos de sus artículos que demuestran su amor por Vejer que exhibe y define su calidad de poeta. Lo haré, adentrándome por los umbrales de su poesía, con palabras sencillas sin pasadizos ni túneles secretos.


Su oficio: Las palabras:
Solo acierto a situarme en aquellas imágenes que han quedado impregnadas en mi memoria como actos sublimes, como tinta indeleble y que formarán para siempre parte de mi historia. Aprovechando el reposo de las tardes primaverales en el porche de mí casa del Monte de la Muela, - este monte hermano geológico del monte de Vejer, que la orogenia del Terciario levantó hace millones de años - , me sitúan en aquellas formas fantásticas, a veces místicas, líricas, o simplemente estéticas de versos, como aquellos del pintor y poeta, profesor Manuel Manzorro:
(Se refiere al monte de Patria)

Transparentes mañanas, tardes lentas
con tonos de perdices,
querencioso terreno del color de las liebres,
calientes cerros como toros rubios,
y piaras de lomas albarizas....

O como describe el poeta, Francisco Basallote, a nuestro Vejer.

Donde la luz

y el eco trazaron
las coordenadas de la dicha.

Y sigo con las palabras de Teresa: Aquellos campos de la Muela en flor, árboles rebosantes de naranjas y grandes pomelos caídos sobre la tierra húmeda con un variopinto paisaje no exento de águilas, búhos, verderones y mirlos que daban valor al paisaje, embelleciéndolo aún más donde los crepúsculos incendian las malezas de los campos y la brisa empuja desde las huertas de perfumes suntuosos.

Teresa amaba al Pago de Santa Lucía. Era su paraíso. 
Estas son sus palabras:
Recuerdo las tardes de lectura bajo la sombra de los álamos de hojas verdiblancas cercanos a la construcción conocida como “La Fábrica de la luz”, la entrada por la verja del jardín para acceder a mi hogar, ese olor a dama de noche que impregnaba las estancias de los cuartos, aparte de la albahaca que mi madre guardaba para dar olor y que se extendía por los alrededores de aquellas salas amplias y tan llenas de calor humano.
Aquellas huertas con árboles cargados de frutos, la multitud de retamas, lentiscos y arbustos en el camino de ida y vuelta a aquel pueblo blanco en lo alto del monte que parecía una paloma sostenida por los aleros del tiempo y aquellas bandadas de grajos y aves rapaces en su recorrido hacia el despeñadero de la Muela.

A LA VIDA

Aportamos a la vida, vida.

A los sueños, sueños.

Y tan diferente la vida

de los sueños.

El cielo asemejado a un polvillo

celeste.

Y lo dejamos escapar.

Unas nubes aladas.

Y las dejamos escapar.

Las mariposas nos escoltan.

La maleza se disuelve.

La oscuridad crece desmesuradamente.

Y yo, que hubiera preferido una penumbra reposada,

tiemblo en el sueño hecho cenizas

que evocaba un mundo mágico,

ahora roto

en el calor narcotizado de los pájaros.

Todo se corona de guirnaldas

en el voluptuoso reinado de la fantasía.

Mientras sacudo el polvo gris

que forma parches en la tierra verdosa,

certifico dos evidentes focos

que buscan la inmortalidad en lo vivo.


Recuerdo el manantial junto al Acueducto romano con sus impresionantes saltos de agua, las atarjeas aprovechadas para el riego de las huertas, zarzas y acantos frutales, los márgenes del carril rebosantes de cañaverales y sonidos de insectos escondidos tras el follaje y, ese olor a pan recién sacado del horno que mi madre compraba aún con las migas calientes, la recogida de la leche acabada de ordeñar…y ensimismada pensaba: amo a estos campos… amo a Vejer.
Trato de describir con ese temblor interno que surge al rememorar a la gran poeta que fue Teresa Moncayo, pero aquí la memoria no es nostalgia, sino la celebración de hechos vividos y trascendidos que nos llevan siempre a lo esencial y a los recuerdos. Cuando en el porche de su casa junto al poeta Eugenio Martínez, ese añorado y querido amigo, poeta grande también, que nos dejó hace apenas 5 meses y Teresa nos comentaba: Mí amor está dividido entre mis hijos, esposo y nieta, que son mi familia, tengo debilidad igualmente por los ancianos dejados de la mano de Dios y animales dejado de la mano del hombre. Podría parecer una declaración para enaltecerme, pero en el fondo es lo que siento y con una intención de despertar conciencias. Y yo me aferro a creer como creo en los Ángeles, como creo en la inmunidad del Paraíso.

AMOR ETERNO

Tímidamente acaricié su piel

mientras jugueteaban sus dedos,

que al instante enmudecieron.

Por un momento, la alegre charla se tornó silencio,

las miradas se fundieron entre ocultas vibraciones,

las manos se entrelazaron transpirando magnetismo.

Hasta el fin, hasta siempre, desde entonces.

 

Siempre en su poética hay una búsqueda constante y emocionada con pinceladas de filosofía-humanista que no pasa desapercibida a nadie. Su poesía está constituida con la tersura y nitidez de los poetas que buscan la intensidad expresiva y en este empeño creativo, se ve abocado a asumir las corrientes y estéticas de finales del Renacimiento.
¿Por qué aparece tanta premura en sus versos? ¿Sabía ya que apenas le quedaba tiempo? Acaso ¿qué se había dado cuenta de que no las había contado y que esas perdiciones eran suyas?
Por eso escribió: Voy en busca de un alivio para avivar mi fantasía y activar la paradoja de un fuego que no existe, ni siquiera estallidos de reducidos relámpagos ¿Dónde los arco iris? Dónde los crepúsculos? ¿Dónde las mariposas azules? ¿Dónde los ruiseñores? Sólo encuentro pullas afiladas y flotantes como escamas metálicas. Sólo luz fría y misteriosa sobre aquél árbol delineado en mi fantasía donde se alojan los convidados de piedras y en silencio. ¡Cómo duele el silencio!

¿SOÑAR?

Desde el escenario de la vida

tomo nota, a veces, meticulosamente, otras

improvisando, sustituyendo

frases, desgranando actitudes,

completando propósitos,

proclamando voluntades

para disipar las aguas turbulentas

(como nubes oscuras) ceñidas

a mi vida.

He sonreído entonces,

he mirado a la luna,

he pisado el verde,

he descubierto una estrella,

he soñado en la noche y

he transitado por mis sueños.

¿O estaba despierta? (vi un lucero sobre mi almohada).


"Decía María Zambrano que la naturaleza es una de las experiencias más precisas que los humanos podíamos tener de lo sagrado” y a mí siempre me ha acompañado, no como escenario sino como una presencia que acoge y protege.

Y Stendhal decía sobre la amistad que es una cantidad a cuenta de dulzura sobre los rigores de la vida. La amistad y el cariño junto a la ternura se ofrece sin pedir nada a cambio, la espontaneidad y la generosidad es lo más hermoso en una relación de amistad y, a partir de ahí, el tiempo deja de existir, porque ha adquirido carácter de eternidad.
Las circunstancias que fueron concurriendo en el desarrollo de nuestra amistad formaron en los dominios de mis cavilaciones un proceso mental que me llevó a la certera conclusión, de que todo lo que tus manos escribían adquirían valor de excelencia.

Distinguida dama, siempre ocuparás un lugar importante en la vida de los que tuvimos la suerte de conocerte. En mí corazón siempre ocuparás el lugar más soleado. Nunca entrarás en el campo del olvido.

Gracias por dejarnos tu incansable voz de poeta, que iluminan nuestras contradicciones haciéndonos soñar. Gracias por tu amistad.


Te recuerdo Teresa, cuando leo la carta IV de Bécquer donde describe esa extraña sensación de estar solo consigo mismo y cómo eso le ha permitido repensar sobre su vida y también sobre su obra. En esa carta también habla al lector sobre la importancia de la libertad y la necesidad de estar en contacto con la naturaleza.
Espero, mi querida amiga, que estés en ese paraíso que te acoge ahora, igual que el que te cobijó en vida, donde tu naturaleza mantuvo una buenísima relación con la Naturaleza.

Me alegro con creciente gozo de la publicación de este poemario y deseo que podamos seguir disfrutando, sin mucha demora, de próximos poemarios y sería maravilloso gozar de una antología.
Muchas gracias. Buen fin de semana y que vuelvan los ruiseñores a cantar en los atardeceres de la Corredera. 
 23  junio 2023.

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Algunas fotos del acto de presentación del poemario de Teresa Moncayo.



Gonzalo Díaz-Arbolí
Académico de Bellas Artes Santa Cecilia