La conferencia se celebró en el interior de la Iglesia del monasterio de la Victoria. Antiguo convento erigido a principios del siglo xvi por los señores de la entonces villa, los duques de Medinaceli. Es de una sola nave, carece de crucero .El sistema de equilibrio del templo es de arbotantes y botareles.
Actualmente se encuentra restaurado y su uso se destina a albergar diversos actos culturales y oficiales.
Los veranos en el Puerto de Santa María y el Ciclo cultural de Los Martes de la Academia, arraigado ya como un elemento cultural importante en nuestra ciudad, donde asisten los vecinos, visitantes y personas significativas en sus ámbitos, bien sea cultural, científico o artístico.
En este año, número XXII contamos con científicos, historiadores, músicos, escritores para abordar temas desde una perspectiva lo más amplia posible.
No olvidamos temas de especial interés para la ciudad, como el Centro Histórico y el Turismo, y la Música, con dos magníficos conciertos. En definitiva es un referente dentro del panorama cultural de nuestra ciudad.
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Antes de comenzar, suena el 3º movimiento, Adagio molto e cantabile, de la Novena Sinfonía de Beethoven.
La música clásica es capaz de causar las mismas emociones que el habla. La Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven es una de sus composiciones más emblemáticas: representa la lucha contra la adversidad, el dolor, el sufrimiento: una confianza ilimitada en las posibilidades del ser humano. Todo esto con una ternura como en el tercer movimiento. Dicen que es el movimiento más hermoso de todas las sinfonías, es como una plegaria para hablar con Dios.
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Resumen Presentación:
El académico, D. Antonio Leal Jiménez, es uno de los mayores expertos de Marketing de España. Su trabajo y actuaciones en el campo científico y social, le ha permitido alcanzar un prestigio nacional e internacional.
Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Cádiz, Doctor en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Málaga, Profesor Titular de Universidad, ha sido Director de Marketing Institucional de la Universidad de Cádiz y anteriormente Director de Marketing de Bodegas Terry. Autor de numerosos libros en Marketing Social, Marketing Internacional y Comunicación; Director de tesis doctorales. Director de Grupos de Investigación e innovador en Metodología docente.
Es digno de destacar su compromiso con los colectivos más desfavorecidos, habiendo recibido el Premio Eolo como reconocimiento a su trabajo con personas con discapacidades físicas, sensoriales y mentales.
Sus tesis doctorales han contribuido a aportar herramientas de marketing para el colectivo de familiares de esquizofrénicos y paliar el suicidio en la población joven.
Hijo Predilecto y miembro de la Sociedad Cervantina de Alcázar de S. Juan
Su enorme experiencia en el mundo del marketing le hace ser un conferenciante de primer nivel, tanto que, me atrevo a utilizar aquel viejo dicho andalusí “El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo”.
Como lector dice: haber aprendido que, D. Quijote cuando se vuelve loco, ve el mundo desde una insólita y maravillosa novedad. Ha descubierto, la secreta e íntima naturaleza de los castillos disfrazados de ventas, de los legendarios caballeros transformados por los encantadores en vulgares ovejas, de los molinos de viento.
Cuando visita Vejer de la Frontera y avista, allá arriba, los molinos de viento, recuerda aquellos que D. Quijote descubriera diciéndole a su escudero “La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertásemos a desear; pues ves allí los desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla. Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen, no son gigantes, sino molinos de viento”.
El Quijote es un libro tan actual, que sentimos tan cercano, que entendemos tan bien. aunque no lo acabemos nunca de entender.
Y a vuecencia me dirijo, Hidalgo Caballero, D. Antonio Leal del Corazón de la Mancha, ilustre alcazareño y admirado amigo, noble y gallardo a quien, con el acatamiento que debo a tanta grandeza, suplico reciba benévolamente esta humilde carta. Fío que no desdeñará la cortedad de tan modesto servicio, pues nace de sincera admiración y profundo respeto hacia su persona y su ilustre proceder.
Bien sabe vuestra merced que no son las riquezas del ingenio ni el artificio de las palabras lo que otorga valor a una misiva, sino la noble intención con que se traza cada línea. Así, con los rasgos típicos de la obra cervantina —esa mezcla de locura y cordura que ennoblece los corazones— me atrevo a escribirle, con la inclinación al agradecimiento que su atención siempre me merece.
Y si desde mi modestia le parece vacía de ornamento y elegancia esta presentación, digo que tiene, no obstante, la fuerza de enajenar el ánimo, pues se sostiene en la verdad del afecto. Confío en que solo vuestra erudición y gentileza sabrán compensar la torpeza de mis letras con la caridad de su juicio, porque sin raíces ni historia profunda, señor mío, no somos nada.
Ruego a Dios que le conserve muchos años en salud y dicha, y que en los serenos atardeceres de las dilatadas llanuras manchegas vuelvan los ruiseñores a cantar, trayendo consigo la memoria de las glorias pasadas y el eco de los ideales que aún alumbran el espíritu de los hombres buenos.
Con el mayor respeto y la más rendida admiración, me suscribo de vuecencia,
Su más humilde servidor y amigo
En fe y gratitud
Gonzalo Díaz de Arbolí
En los dominios de la Mancha, a los postreros días de octubre del año de gracia de dos mil veinticinco.
Saludo y canto a la Academia.
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Breve resumen de la conferencia del Dr. Leal Jiménez:
Hizo mucho hincapié en el aspecto humanista y de los valores aprendidos en la obra de Cervantes y afirmó que el Quijote se paladea de forma diferente según la edad con la que uno lo lea y cuando más se disfruta es cuando ya tienes cierta madurez y vivencias.
¿Qué tiene que ver el Quijote con el Marketing del siglo XXI? ¿Puede tener algo en común don Quijote con el Marketing actual? y ¿Es posible pensar que el mundo de los sueños puede relacionarse con los sistemas empresariales?
Estas tres preguntas que él mismo se hizo, resultaron el hilo conductor de la conferencia, asegurando que en las tres preguntas la respuesta es afirmativa pasando a hilvanar de forma magistral el contenido de su exposición.
Analizado el estado de la cuestión nos encontramos con que debemos apoyarnos en estas tres patas principales: la empresa (que debe ofrecer, credibilidad, reputación y responsabilidad social, así como servicio al cliente y ser capaz de generar entusiasmo), el Marketing (calidad, nichos de mercado, innovación) y Cervantes, que no era un hombre de empresa, pero su manera de ver las cosas tenía muchísimo fundamento y es digno de ser tenido en cuenta. El marketing es una media de ciencia y arte, es el equilibrio entre técnica y creatividad.
Analizó lo que ocurre cuando dos empresas rivales hacen campañas de marketing contrarias, atacando los productos del contrario, lo que les lleva a tomar decisiones erróneas como bajar los precios o reducir los costes. El resultado es estrechar el mercado y perjudicar el empleo.
Mientras que, si se dedican a un marketing creativo, lo que harán será ampliar el abanico de posibilidades, generar oportunidades y abrir el mercado de trabajo.
Apuntó que don Quijote es un modelo de liderazgo empresarial por el convencimiento de la misión que tiene que cumplir y el empeño que pone en conseguir este objetivo.
Para triunfar, ofreció unos sabrosos consejos basados en el Quijote: poner pasión en todo lo que se hace, valorar a las personas, rodearse del mejor equipo, ser fiel a uno mismo, no tener miedo a los gigantes que son simples molinos.
Igualmente dijo quiénes eran -en su opinión- ejemplo de nuevos quijotes: Bill Gates, Steve Jobs, o Mark Zukerberg (que dijo aquello tan bonito de que no hay que crear servicio para ganar dinero, sino que hay que ganar dinero para crear nuevos y mejores servicios).
O cómo los españoles Amancio Ortega o Juan Roig, todos siguen escrupulosamente, la inspiración de don Quijote para hacer frente a sus dificultades porque son grandes soñadores. Dijo, además, que los agentes de publicidad tienen que soñar continuamente y para soñar hay que leer el Quijote.
Impartió un consejo fundamental: “No dejen de leer, siempre que puedan, unos párrafos de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Aseveró que “el idealista no conoce límites, la persona con ideales es una persona con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, lo importante es marcarse metas y poner toda tu alma en cumplirlas”.
Y cerró la conferencia exhortando a los presentes a leer, releer y practicar el Quijote, confesó que cada vez que vuelve a las páginas del Quijote le hacen renovar su fe en los hombres que se atreven a soñar y no sólo eso, sino que con su lectura se permite construir nuevas ilusiones personales porque siempre hay una aventura que nos está esperando.
“No se necesita una varita mágica para cambiar las cosas, dentro de nosotros mismos yace la magia que nos impulsa a hacer grandes cosas”.
A lo largo de su conferencia realizó constantes alusiones a su ciudad Alcázar de San Juan y se refirió con cariño a la Sociedad Cervantina -de la que es socio-, valorando el gran trabajo cultural que llevan a cabo de forma incansable.
Manifestó su orgullo de pertenencia a la ciudad manchega e invitó a la audiencia a visitarla para conocer la esencia de la Mancha, de su gastronomía y de su tradición cervantina.
El sintagma que da título a esta conferencia está tomado del catálogo de la Exposición realizada en el año 2003 en la Sala Alfonso X el Sabio y del mensaje que me envió su hija Ana y que decía: Gracias, Gonzalo por iluminar esta consolidada y a la vez silenciada habilidad de mi padre.
Agradezco enormemente a la Junta Directiva de la Academia de bellas Artes Santa Cecilia la suerte que me otorgan al poder proclamar, con las ventanas abiertas, los valores del artista: Manuel Manzorro Pérez, pintor y poeta. Esta suerte es doble al coincidir con la amistad que nos une desde la niñez. Viejo conocido en nuestra Academia por sus colaboraciones como profesor de la Universidad de Sevilla; impartió una conferencia en 1996, sobre “Rembrandt, su actualidad e influencia”, otras dos en 2003, sobre los grandes grabadores de la historia “Goya y Picasso y otra sobre Durero, al mismo tiempo que impartía un curso de Grabado, Técnicas Tradicionales y Experimentales organizadas por la nuestra Academia. Expuso en dos ocasiones en la Sala de Exposiciones Alfonso X El Sabio, en 1996 y 2003 ambas comisionadas por mí.
Comienzo haciendo una breve reseña de los poetas relacionados con la Academia.
El destino, las circunstancias o el prodigio han convertido a nuestra Ciudad en un generoso semillero de poetas.
Cuando en 1962 Don Manuel Martínez Alfonso, Académico de Santa Cecilia, presentó su tesis doctoral, la tituló. "El Puerto de Santa María en la Literatura Española" y, como no podía ser de otra manera, indudablemente el recorrido literario de su tesis partió desde las Cantigas que el Rey Sabio dedicó a la Virgen de los Milagros y llegó hasta las últimas creaciones de la joven poesía portuense. Esta obra, junto a la Antología poética de Autores Portuenses, que la profesora Rosario Guardiola publicó en 1991, es de obligada consulta para todo aquel que quiera conocer los poetas y escritores que ha dado El Puerto de S. María.
Como prueba de admiración y reconocimiento, quiero recordar a los poetas académicos de nuestra ciudad refiriéndome, en primer lugar, a los que, infortunadamente, ya no se encuentran entre nosotros, como Juan Ignacio Varela, José Luis Tejada, Rafael Alberti, Manuel Martínez Alfonso y Manuel Pérez Casaux, pero sin olvidar a los que hoy, felizmente, siguen regalándonos su cercanía y su magisterio, como Javier Ruibal, Inmaculada Moreno y Juan A. Villarreal, quienes persisten en continuar dando esplendor a nuestra Academia y a El Puerto de Santa María. No me resisto a leer el poema titulado: “La vida no es tan bella” del libro más profundo de Inmaculada Moreno, Igual que lava oscura. La lava es el miedo; al paso del tiempo, a la soledad y la incomprensión, al misterio y al dolor.
Como tributo justo a su oficio de poeta que, como ella dice, en el taller de las palabras desmiga y amasa.
La vida no es tan bella
como nos auguraban los sueños de la infancia.
No es tan bella la vida, tan remota.
Pasa el tiempo y nos vemos,
como al volver la esquina de los días,
en la edad de los firmes desengaños
—y la vida resulta que es el sueño
que no tuvimos nunca—
No era hermosa la vida ni era inmensa.
La vida es esta sed,
el runrún de las horas, los latidos,
la tinta y el silencio,
la memoria culpable y, sin embargo,
esquiva y azarosa,
una casa sin techo;
el verdor de una rama
que no florece nunca.
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Y del poemario “Desde lo hondo” El cerrojo cerró. Me quedé dentro… de Juan A. Villarreal Panadero. En lugar de leerlo, lo podremos escuchar en la voz del autor. No se sobresalte presidente. Está grabado.
Del poemario “Desde
lo hondo”
Y ahora, solo 10 lineas sobre mi llegada a El Puerto.
En el año 1972 la barquilla de mi familia, empujada por las misteriosas olas de la nostalgia, llegó a El Puerto, para anclarse definitivamente en la orilla del Guadalete y regresar a la tierra de mis ancestros, para que, a partir de ese momento, fuésemos parte indivisible de ella y de ella retomásemos los recuerdos de mi abuela Ana Romaríz, de mis bisabuelos y mis tatarabuelos, todos naturales de esta ciudad que nos acogió con la certeza de recibir a uno de los suyos, y así percibir (parodiando a Tomas Tranströmer) las oscilantes lámparas subterráneas del poderoso sistema de mis raíces.
He formado mi familia en El Puerto de Santa María, donde hace ya cincuenta años y animado por la añoranza ancoró mi vida. Pero no puedo olvidar el cariño a los que me enseñaron a amar a mi pueblo de nacimiento, a extraer de entre sus piedras la memoria del tiempo pasado y sus tradiciones.
Rilke escribió: La verdadera patria del hombre es la infancia, donde nos reconocemos, donde nos encontramos, donde regresamos en los momentos en los que todo se tambalea; es un sentimiento inevitable de amor y de justo orgullo a nuestro terruño. Pero alejarse no es olvidar.
Obra plástica de M.M. Duración 9’ la música es 1º mov. de la pastoral de Beethoven.
Voy a tratar de reseñar de forma urgente, su perfil profesional y literario.
Nacido en Vejer de la Frontera, en el seno de una familia campesina, mantiene a pesar de su experiencia internacional, sólidos vínculos con las tradiciones y cultura de su tierra; su infancia y adolescencia transcurren en Patría, campo adentro por herencia o por destino, como él dice. Y esto es lo que le lleva a trascender su arte: el pozo, la perdiz, el toro y el cántaro, el galgo y la choza, la luna o el barbecho, los pájaros… el hombre.
Estas palabras definen, en esencia, la inspiración temática y el mundo plástico-poético de Manuel Manzorro.
Los temas de los campos de Vejer, estimulan su mundo artístico tanto en la pintura como en la poesía, siempre ha buscado lo más auténtico de sí mismo, su razón de ser en la totalidad del arte. Manuel Manzorro es, sin duda, uno de los grandes, como pintor–grabador y poeta, y sin embargo, hay pocos hombres de tanta relevancia que sean tan humildes y sencillos incluso inspiran ternura.
Todavía lo recuerdo en la ceremonia de entrega del Premio Honorífico Provincial de Cultura Vejer “Juan Relinque”, aparecía “como un recio gañan de sangre presta…” José Luis Tejada, gran amigo suyo, dijo: ¡Es que enteramente parece que acaba de soltar el azadón!
Cuenta José A. Muñoz Rojas que, un una ocasión reunió en su Finca de Antequera a: Fernando Ortiz, Manolo Manzorro, Aquilino Duque y José L. Tejada, a pasar un Día de Poetas, y compartir sus realidades transcendentales. Destacar que de los 5 poetas reunidos, todos, excepto D. Manuel, han sido Premios Nacionales, y no lo es por su pudor a publicar su poesía.
En cuanto al Premio Nacional de Poesía 1967 concedido a nuestro poeta José L. Tejada (por unas horas), no me es posible silenciar una anécdota histórica que habla de su valía poética y de su calidad humana: Cuenta el académico, Luis Suarez Ávila, lo ocurrido en la concesión de dicho Premio. Federico Muelas, secretario del Jurado, una vez votado y concedido el premio y firmadas las actas, telegrafía a José Luis diciendo: “Enhorabuena, Premio Nacional”.
Horas más tarde, Tomás Borrás, miembro del Jurado, le telefonea y le cuenta que han convocado de nuevo al Jurado, porque ahora proponen a Carmen Conde, por su “obra completa”.
Pasado poco más de un mes, Carlos Robles Piquer, Presidente del Jurado, dirige una carta a José Luis, que termina con estas palabras: “Como ya sabe, su obra fue la verdadera finalista, aunque pesó más la “obra completa” de Carmen Conde. Me permito animarle a seguir en la “brecha” poética.
José Luis, haciendo honor a su bonhomía, había telegrafiado a Carmen Conde dándole la enhorabuena. Su contestación fue significativa: “Agradecidísima generosa enhorabuena”.
Hasta aquí la anécdota histórica
Sé, de buena tinta, que entre Manzorro y José Luis se entabló una conversación en la que le decía: Manolo, envidio tu vida en el campo, es el entorno ideal para un poeta y ambos recordaron a Fray Luis de León con estos versos:
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso
Profesor Dr. de la Universidad de Sevilla. Realiza sus estudios en la misma Escuela Superior de Bellas Artes, Escuela Superior de Bellas Artes de Madrid, y culminan sus estudios artísticos en la especialidad de Grabado, Litografía y Pintura Mural en la Escuela Superior de Bellas Artes de París. Profesor en varios países europeos, entre los que cuentan Francia e Italia, así como los EE.UU. y Canadá.
Director de la Calcografía Nacional. Dirigió la edición de las planchas que Goya realizó copiando los cuadros de Velázquez.
Premio de la Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural en la “Vigésima segunda, Exposición Internacional de Grabado”, en Madrid.
Seleccionado para la V y VI Bienal Internacional del Grabado de Florencia y para el “XXIII salón Internacional de Grabado y Sistemas de Estampación” de Madrid.
La Fundación Juan March, sin precedente y de forma excepcional, le concede por 3ª vez la beca de investigación para desarrollar el Tema: “Técnicas Tradicionales y Actuales del Grabado”.
Primer “Premio Nacional de Grabado del Ateneo de Sevilla”, en el Certamen Andaluz de Bellas Artes.
Galardonado con el Premio Honorífico Provincial de Cultura Vejer “Juan Relinque”
Entre sus facetas internacionales, ha sido profesor en la Universidad de Otawa (Canadá), donde fundó el Taller de Grabado y Litografía.
Fue invitado al prestigioso Tamarind Institute Workshop de la Universidad de Albuquerque, en EEUU, para impartir un curso de técnicas experimentales en la litografía sobre aluminio. También fue invitado al Simposio Internacional de Artes Plásticas de Reggio Calabria, en Italia.
Destacan igualmente sus trabajos en el National Taiwan Arts Education Institute y en la Japanes Printmaking Assocation, en Japón.
Exposición Sala Alfonso X el Sabio, Entrevista al pintor
MANUEL MANZORRO Y SU POESÍA.
Antes me gustaría que se familiaricen con estas palabras que escucharan en sus poemas:
En Vejer con frecuencia soplaba un viento de levante, que dejaba el cielo velado y poco transparente, que silbaba y se metía por sus intrincadas callejuelas y sus estrechos almizcates en alazanes de viento. En los tiempos dorados de nuestra juventud compartimos paseos y me decía que, el levante era la madre de los vientos, más tarde lo moldeó en uno de sus primeros poemas “Vejer, raíz del viento y del ave”; ya desvelaba, entonces, con estas palabras, su sensibilidad de poeta, esa suerte de sacralidad que posee.
Vejer, raíz del viento y del ave.
Tallo eres del sol primero.
Llevas clavado en tus blasones:
Divisas y huellas de otras edades….
……………..........
Yo llevo de ti:
de ardiente nieve cubierta la memoria,
un grito en la nostalgia
de arcaicos poemas amigos del viento.
..............................
Vejer con tu cal y tu altura
la luna y la noche juegan al ajedrez
Poco después, en sus vacaciones, a la vuelta de sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de París, nos traía noticias y libros de los entonces poetas censurados; así empecé a conocer y amar la poesía de Miguel Hernández, Antonio Machado, Neruda, Lorca... Recuerdos investidos de algo sagrado y misterioso relacionado con un pasado místico que había en la vida antigua y se nos ha ido escapando.
Trato de retener todo ese temblor interno que surge al rememorar, pero aquí la memoria no es nostalgia, sino la celebración de hechos vividos y trascendidos que nos llevan siempre a lo esencial.
AHORA LEERÉ ALGUNOS DE SUS POEMAS:
Comienzo con este soneto cabal y perfecto, con su rima en consonante y el acento respetado con rigor que le da una armonía impecable, en esa porfía y debate con su aire, hasta el final “…y allá por la memoria voy contigo”
Perdona tú, Ricardo, hermano mío
que no vaya contigo a media cuesta
como un recio gañán de sangre presta
a la intemperie y al escalofrío.
Bajo tu luz se tuesta el dolor mío,
mis ojos se me van hasta tu siesta.
Si vieras mi faena lo que cuesta
para domarla en pelo como un río.
De tu mismo acebuche es mi madera,
furtivos del reclamo y la besana
nos empujó la tierra como al trigo.
Viene la luz y da contra la era
tristona, amarillenta y con desgana
y allá por la memoria voy contigo.
Del poema “Enjaulando claridades”
De tanto y tanto acordarme ocurre,
que de súbito me brota
de par en par un campo en la tristeza,
destilándome pájaros,
supurándome tercios doloridos,
ásperas penurias y tristes claridades,
desconchadas ternuras
y arpegios de lluvia en la techumbre…
Y de camino recordarte
el asombro, de linde a linde, de mis ojos
enjaulando claridades
entre cenizosos plumajes y carruseles de trinos,
bajo las nácares lunas y el perfume del horno,
y las azules umbrías de álamos blancos,
cuando mi risa buscaba
el socaire de tus brazos
y el rastro de tu aroma
a pan dormido y a rescoldo.
(Del poema: “Monólogo para el retorno”)
De pronto amaneció y tuve enfrente
un mural de mareas con delfines
y sosegadas golondrinas.
Sentí mis tímpanos extenderse
hacia un rumor de chamarices y besanas
hacia aquella acuarela
de surcos y de jilgueros
con veladuras de pólenes y lluvias.
Me descuidé y me dio el alba
manoseando la textura del trébol
y el blandor de su aroma
como quien abraza a un océano dormido.
Entre alboradas y oriscanes dejé escrito
que de los púrpuras ramos de la zuya en flor
debieron succionar mis venas
el gramíneo aroma del arroyo
y la punzada vegetal que me aturde y me consuela.
Del poema: Foto que hizo la memoria
Hoy han vuelto de súbito a hundirse
otra vez, las herraduras
en la arena infantil de la memoria
y de pronto me ha parecido de día;
es triste todo
y dulce también igual que era.
............
Todo quedó en su sitio al despuntar el alba.
Abandonamos el patio al clarear el día
y olía la silente luz difusa por los carriles,
igual que un tomillar recién cortado,
o un socaire de orégano y colmenas.
En una ocasión me contó Manzorro que, su padre al presentir la muerte, fue visitando y despidiéndose de todos sus amigos y vecinos de Patría, abrazándolos como si todos fueran para él su familia.
Diego Manzorro era un simple campesino, no un intelectual, que se despedía de este mundo con ese sencillo y a la vez trascendental gesto, así entendía Diego la amistad. A mí me parece una historia entrañable.
Para terminar: Leo la Elegía que escribió a su padre.
Cita de Miguel Hernández:
Lo que ha de venir aquí lo espero
cultivando el romero y la pobreza
y Dios dirá, que siempre está callado
Ya vivió velado tu coraje
al bronco arranque de tus ojos y de tus manos
a su aire se te escapa el caballo y la zaína,
mientras cruje la broza y llega a la era yerta del verano.
Tantos vendavales cumplidos a quemarropa
que amasaron tus carnes de intemperie y besanas.
Todas las punzadas llegaron juntas, a su tiempo
a tu desamparado dormitorio,
a tu granero de cal y de suspiros,
y allí te dejaron boca-arriba,
entre olores de alpiste y de cencerros
Fuera los mojinetes del cortijo:
Sus palomas, la parra, el patio y la lluvia.
Enfrente las cañadas, sus verdeles, sus lindes.
Y ahí abajo, el cercado, los arroyos, los trampales, lo de siempre.
En puro invierno te quedaste como un regajo en mayo,
tendido y seco a toda la largura,
tal cómo un árbol cumplido.
Ahora van entrando las calores
y se tambalea la calma en tus pisadas.
Tú fuiste la raíz más honda que ha brotado el monte.
El periodista es mensajero de la libertad, testigo de ella y su máximo defensor, porque la libertad pertenece a la esencia misma de nuestra tarea profesional, es su sustento y su razón de ser. La libertad es el aire que respiramos y el pan que nos alimenta, es nuestra pasión y nuestro impulso, nuestra fuerza y nuestro orgullo, nuestra raíz y nuestra enseña.
Por la libertad mueren centenares de periodistas cada año en las difíciles trincheras donde se persigue con saña a compañeros por el hecho de contar lo que está sucediendo.
Los dictadores, los fundamentalistas, los tiranos, los terroristas utilizan todos los medios a su alcance para atacar los cimientos de la libertad. Conceptos como patria, raza o religión pervierten su auténtico sentido y se convierten en generadoras de odio. Contra ellas el periodista solo se enfrenta con la palabra. Una palabra sin censuras, una palabra que informa de lo que ve y no propaga consignas, una palabra enamorada de la vida y no sometida a la bota del poder, una palabra que defiende la concordia en la diversidad y no está coaccionada por el terror.
El periodismo es consciente de que la libertad de expresión no es un don del cielo, sino una conquista cotidiana, un derecho que hemos de ganarnos a pulso y la contienda es larga. Basta una rápida ojeada al mundo para observar que la libertad de expresión es un lujo de los países más desarrollados, y que desgraciadamente está muy mal repartida.
Más de dos tercios de la humanidad sufren la opresión de regímenes totalitarios, donde se censuran o se clausuran medios de comunicación, donde al periodista se le controlan sus llamadas telefónicas y se le impide desarrollar plenamente su labor, cuando no se le encarcela sin juicio, se le secuestra, se le tortura o se le asesina.
Los enemigos de la libertad saben muy bien que amordazar al periodista supone condenar a la presión al pueblo soberano que es el destinatario de la información, el beneficiario de una opinión libre. Un pueblo sin libertad de expresión es un pueblo esclavo, ciego, sordo y mudo, sometido a la ley del silencio, a la razón de la fuerza, a la tiranía del terror.
La libertad es indivisible. No hay libertad sin libertad de expresión. Una lleva a la otra. La libertad es solidaria, y ha de conjugarse en plural. La libertad es la condición previa para que exista una sociedad tolerante, una sociedad donde haya convivencia y no enfrentamiento, donde la concordia sea más fuerte que la xenofobia, donde la diversidad del mestizaje prevalezca sobre el dogmatismo del pensamiento único.
El periodismo, ahora más que nunca, sea cual sea el medio que utilice, la radio, la televisión, la prensa escrita, la prensa gráfica o la comunicación digital, ha de entregarse de lleno a la arriesgada aventura de la libertad. Nuestro deber nos obliga a ser imparciales con los hechos, pero también a defender una sociedad libremente informada. Nos obliga a dar noticias con objetividad, pero también a combatir, a denunciar y participar activamente en la lucha contra individuos, asociaciones, instituciones o sistemas políticos que atentan contra la libertad de expresión, allá donde estén, en el país más lejano o en el pueblo más cercano.
Porque tenemos el deber de transformar la injusticia en solidaridad, la violencia en tolerancia, combatiendo el dogmatismo con el diálogo, y la manipulación del poder con la verdad participada por todos.
A Mercurio, el dios mensajero, la mitología griega lo describe con alas en los pies. Alas a la libertad tiene la palabra del periodista en la radio, en la televisión, en la prensa. Alas de libertad, reflejadas en la persuasión de una fotografía o en su viaje veloz por el ciberespacio.
Esta y no otra es nuestra función. Somos mensajeros de la libertad y hacemos nuestra la frase de Federico García Lorca: “En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida”.
En esta celebración tan grata para mí, tan llena de emociones y de culminaciones, solo pido que todos tengamos la fuerza de ánimo, el tesón y el entusiasmo para seguir adelante en esta lucha cotidiana. Para que nada ni nadie, ni la violencia del fanatismo, ni las presiones del poder, consigan arrebatarnos la bandera de la libertad.
Gracias por vuestra acogida, por vuestro cariño, y por dejarme compartir con vosotros esta maravilla llamada El Puerto de Santa María.
Fuente:
Discurso de Investidura del Ilmo. Sr. Luis del Olmo. Capítulo X y último.
He hablado de la radio de la participación y he planteado en muchos casos una situación ideal. Desgraciadamente no siempre así.
Según mi criterio, en la actualidad existe un exceso de beligerancia y una escasez de ecuanimidad. Hay demasiadas emisiones que propugnan y defienden una ideología determinada y que en definitiva solo dialogan con los oyentes que son de su cuerda. Abunda el dogmatismo provocado por los intereses ideológicos de profesionales que han olvidado su papel de mediador y toman parte y se implican.
No es radio de diálogo, sino radio militante. Hay consignas, arengas, mensajes unidireccionales, que hablan a los adictos y marginan a los discrepantes.
Es el signo de los tiempos. En vez de un debate razonado y civilizado, se prima el ataque personal, la descalificación subjetiva, y hay radios que parecen un trasunto de la barahúnda de las redes sociales, donde el insulto, la injuria y la difamación están a la orden del día.
No me pregunten por ella. Esa radio, aunque tenga los medios técnicos más sofisticados y el equipo profesional mejor pagado, para mí no es un medio de comunicación. Es un instrumento de propaganda, hermana gemela de aquella triste radio de la guerra.
Y aquí estamos hablando de la comunicación como una de las bellas artes que tiene el ser humano.
La radio de la libertad.
La radio de la libertad, ésta sí que es mi radio, la radio auténtica. La radio de la libertad es conciencia crítica, bestia negra para los turiferarios, quebradero de cabeza para los conformistas, azote de pícaros y pesadilla de ministros.
La radio de la libertad resiste a todos, y consigue nuevas metas, respetando al discrepante, abriendo una ventana a una comunicación sin trabas. Máxima libertad, dentro de la máxima responsabilidad, este ha sido siempre el lema de una radio que no se casa con nadie. Su fuerza se la proporcionan sus oyentes y su arma secreta es la credibilidad.
La radio de la libertad es cultura sonora. Es la cultura de la palabra libre, la cultura del diálogo. Por ello, la radio de la libertad no dogmatiza, no impone ideología, sino busca la verdad en compañía, sin imponer la propia.
La radio de la libertad es un modo global e integrador de comunicación, que nace con la información, se decanta con la opinión y el comentario, se contrasta y pule con la tertulia y el debate, y se llena de chispa con el espectáculo o el buen humor.
La radio ha enseñado a escuchar al pueblo, pero también, el pueblo ha hecho libre a la radio. Y ella renueva cada día su compromiso de libertad, siendo fiel a la verdad.
¿Radio comprometida? Sí, gracias. Pero comprometida con la verdad, que es la única que la hará libre. Compromiso de independencia frente a cualquier grupo de presión, sea político, religioso, o económico.
Si la radio quiere cumplir muchos y muchos años de vida, y estar más viva y activa y potente que nunca, tiene que tener en cuenta que solo depende de una cosa. Del dedo del oyente. Que la pueda desconectar en un instante, y convertir todos sus fastos en cenizas. Es la única dependencia que cuenta, y a ella hemos de atenernos.
La radio se ha salvado en este país porque ha habido una generación de profesionales que la ha amado por encima de todas las cosas y ha puesto todo su empeño en ello.
Esperemos que en los próximos años surja un relevo de gente que encuentre en la radio, la mejor y más hermosa forma de comunicarnos y entendernos los unos a los otros y lo entregue todo en seguir haciendo de la radio un foro de libertad donde nacen las palabras, se acunan las ideas, y se desarrolla la convivencia: en definitiva en un medio profundamente humano.
Fuente:
Discurso de Investidura del Ilmo. Sr. Luis del Olmo. Capítulo IX.
El 6 de octubre de 1977, reinando Juan Carlos y siendo presidente del gobierno Adolfo Suárez y ministro de Cultura, Pio Cabanillas Gallas concluyó el monopolio informativo que Radio Nacional tenía desde finales de la guerra civil.
Se terminaba por fin a la época del “parte” oficial, diario y obligado. Desaparecían los conceptos de desinformación, manipulación y autocensura. A partir de entonces, el oyente eleva el listón de sus exigencias y busca programas más abiertos y entre los de mayor audiencia se encuentran los informativos.
Porque el espectáculo puro, en forma de ficción y de concursos, se lo llevó la televisión. La radio tuvo que hacer su propia revolución interior, y ante el panorama que se le presenta, no tarda en convertirse en abanderada de la libertad de expresión.
Es a partir de ahí, cuando se puede decir con fundamento de que nada es imposible para la radio que nutre sus contenidos, gracias a un contacto cada vez más cercano con sus oyentes, contacto que se convierte en participación.
Tres equipos tiene la radio de la participación. El primero, el que forma el comunicador con los oyentes. El segundo, el que forma el comunicador con sus colaboradores en el micrófono. El tercero, el que forma el comunicador con sus compañeros de redacción.
La radio es equipo porque la comunicación lo es. Se trata, en definitiva, de la forma más hermosa y perdurable de relación personal. El comunicador encuentra su recompensa desde el momento en que a través del teléfono-micrófono encuentra multitud de voces, muchas veces habituales, que dan fe de que hablan el mismo idioma, comparten el mismo lenguaje, son propietarios al cincuenta por ciento de la misma palabra.
La comunicación radiofónica surge en el momento en que el comunicador y el oyente entran en diálogo. Precisamente ahí radica su calificación de medio caliente. La radio deja de emitir únicamente en una sola dirección y acepta el diálogo con la audiencia, atendiendo sus respuestas, sugerencias, exigencias o retos. En este sentido, el oyente cierra su ciclo como elemento pasivo y se transforma en participante, en protagonista.
La radio es una rebanada de vida, y asume esa condición, de ahí que esté sometida constantemente a un inacabable proceso de renovación. La participación consigue que en la radio en vez de un locutor y un oyente existan dos interlocutores.
Como toda relación de ida y vuelta, el profesional de la radio tiene que aprender a ser oyente. Ha de hablar menos y escuchar más. Escuchar la voz de la gente que le sigue. Evaluar sus opiniones, contrastar sus ideas, para cumplir con su obligación principal, que se resume en una palabra: credibilidad.
La credibilidad no la regalan las nuevas tecnologías. La credibilidad es tan antigua como la primera comunicación humana, la que se hacía en aquella radio prehistórica de las cavernas, aquella comunicación de persona a persona, cuando la palabra solo podía recorrer muy poca distancia por las ondas, la que separaba al uno del otro.
La credibilidad vendrá dada exclusivamente por la identificación. La radio debe aprender a ponerse en la piel del oyente, a pensar como él, a preguntar lo que quería preguntar, a interesarse por los asuntos que le interesan. El profesional de la comunicación, además de captar el interés del oyente, ha de buscar su implicación, su complicidad.
La radio es una factoría del diálogo, porque ama las palabras en su verdadera esencia, como instrumento de comunicación y entendimiento. En la radio se reúnen cada día, gentes de muy diverso perfil, a contrastar diferencias, a complementarlas, a emparejarlas, a sacar de ellas algo nuevo, positivo, informativo o entretenido, que nos ayude a tirar del carro adelante.
La radio enseña esta doble función. El que habla ha de escuchar, el que escucha ha de hablar. Gracias a ello se ha ganado la amistad de una audiencia cada vez más creciente, tal vez porque el ciudadano de hoy entiende la amistad, como la definía Homero: “La amistad es dos marchando juntos”
Fuente:
Discurso de Investidura del Ilmo. Sr. Luis del Olmo. Capítulo VIII.
La década de los años treinta significó el avance de la radiodifusión exterior. Pero a nuestra radio no le dejan cumplir la mayoría de edad en paz. Y la historia de amor se convierte en historia de guerra.
La radio se divide en dos bandos y, a través de ellos, alcanza su plenitud como medio. Pero también podríamos decir que pierde su inocencia. El poder político la descubre y no duda en manipularla como medio de propaganda.
En nuestra Guerra Civil la radio fue utilizada, por uno u otro bando, destacando sobre todo, la fuerza demagógica del General Queipo de Llano, que usaba el micrófono con tanta eficacia y poder de persuasión, como menosprecio de la verdad, la objetividad y el decoro.
En una Europa que ya presiente la cercanía de una nueva guerra, ocurre lo mismo. El control de la radio por fuerzas políticas hace que sea utilizada como un arma de propaganda.
Para el Gobierno Soviético la radio fue un instrumento de manipulación de masas, desde la creación de Radio Moscú en 1922. Sus mensajes contribuyeron a convencer al pueblo ruso de las ventajas del marxismo.
Bajo el fascismo italiano de Mussolini se creó el Ente Italiano per la Audizioni Radiofoniche, como sociedad privada, pero dominada por el Estado con el fin de propagar los principios fascistas.
La figura histórica que más uso hizo de ella fue Hitler, a través del programa La Hora de Alemania, transmitido en cadena para todas las emisoras de la nación. Se instauró una censura previa y los medios de comunicación social fueron estatalizados para la causa nazi y defender la Gran Alemania, así como la superioridad de la raza aria.
El Ministro nazi Goebbels llegó a afirmar que la radio asumiría en el siglo XX el papel que la prensa desempeñó en el siglo XIX, y el propio Hitler expresó que "la radio es un arma terrible en manos de quien sepa hacer uso de ella". Es tremendo que estas frases fueran pronunciadas por genocidas. Pero no eran palabras de amor a la radio, sino de admiración y asombro por su fuerza de convicción y su poder de convocatoria.
Durante la Guerra Mundial, la radio sirvió también como medio de transmisión de los triunfos de los ejércitos en sus respectivos países. Así, La Voz de América, creada en Estados Unidos por Roosevelt, es recordada por sostener el esfuerzo bélico de los Aliados. Por otra parte la BBC británica también prestó sus servicios a la Guerra como medio para transmitir los discursos de Winston Churchill, y mantener la moral de victoria.
Lejos quedaba aquella transmisión histórica del 15 de junio de 1.920 cuando la famosísima soprano australiana Nellie Melba interpretara un aria de La Boheme de Puccini. O de aquella frase visionaria y utópica que dejó escrita en 1.933, el dramaturgo Bertold Brecht, cuando hacía sus pinitos como guionista radiofónico: "La radio es un medio de interrelación personal"; que es lo mismo que decir que la radio es una historia de amor.
Pero, aunque en esos primeros 25 años de vida la radio tuvo muchos enamorados, también tuvo muchos decretos que la regulaban, que le privaban de sus alas, que cercenaban su libertad. En España hay un dato revelador.
Antes de llegar la radio a nuestro país, la legislación se le adelanta. Un decreto-ley de 1.908 establece el monopolio no sólo sobre la telegrafía hertziana y la radiotelegrafía, sino sobre "los demás procedimientos similares ya inventados o que puedan inventarse en el porvenir".
Y 16 años más tarde, cuando salen las primeras emisoras con programación continua, se vuelven a regular las disposiciones que permitían la existencia de empresas privadas de radiodifusión, en la que el Estado, sin renunciar al monopolio, lo delegaba graciosamente.
Una radio así, no comunicaba, emitía arengas, consignas, informaciones sesgadas. Y lo grave del caso es que llegaban al pueblo, lo convencían.
Fuente:
Discurso de Investidura del Ilmo. Sr. Luis del Olmo. Capítulo VI.