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30.10.25

En el cumpleaños de María Teresa León. 31 de octubre de 1903


Dibujo de la ilustradora, Eva Díaz Hurtado


María Teresa León nació el 31 de octubre de 1903 en Logroño. Escritora, dramaturga y activista española de la Generación del 27,  también fue miembro del grupo "Las Sinsombrero".
Pasó su infancia entre Madrid y Burgos, y recibió una educación culta e ilustrada en la Institución Libre de Enseñanza gracias a la influencia de su tía María Goyri y su tío Ramón Menéndez Pidal. Se licenció en Filosofía y Letras.

Contrajo matrimonio a los 17 años, con Gonzalo de Sebastián Alfaro; cuando conoció a Rafael lo abandonó al igual que a sus dos hijos para marcharse con él a Mallorca y convertirse en su compañera de viaje. A partir de entonces tendrían una vida entregada a la aventura, a la política, y compartiendo todos los momentos de su vida cotidiana. Ella lo refleja magníficamente, en su libro "memoria de la melancolía". 
Fue una mujer muy comprometida con su tiempo, fiel a sus ideas, probablemente generadas en la Institución Libre de Enseñanza. 
Falleció de una larga enfermedad el 13 de Diciembre de 1988 en Madrid.

Transcrito de Memoria de la melancolía
Estoy cansada de no saber dónde morirme. Esa es la mayor tristeza del emigrado. ¿Qué tenemos nosotros que ver con los cementerios de los países donde vivimos? Habría que hacer tantas presentaciones de los otros muertos, que no acabaríamos nunca. Estoy cansada de hilarme hacia la muerte. Y sin embargo, ¿tenemos derecho a morir sin concluir la historia que empezamos? ¿Cuántas veces hemos repetido las mismas palabras, aceptando la esperanza, llamándola, suplicándola para que no nos abandonase? (Mm 97).
¿Ha llegado la hora de hacer mi testamento?
Dejo a las mujeres de España mi entusiasmo por la vida. Nada más. Es todo lo que tengo.

Portada del libro de la ilustradora, Eva Díaz Hurtado

Desde este blog queremos reivindicar a las mujeres conocidas por las “sin sombrero”; curioso nombre que se debe al hecho que ocurrió en la Puerta del Sol madrileña cuando fueron tan atrevidas que se quitaron el sombrero en público, las protagonistas: M. Teresa León, Maruja Mallo, Margarita Manso, Salvador Dalí y Federico García Lorca. A este grupo de la generación del 27, también pertenecen las escritoras María Zambrano, Marga Gil Roesset, Concha Méndez, Ángeles Santos y Rosa Chacel. Todas estas mujeres engrandecieron esta generación y sin embargo algunas son poco conocidas, por esta razón queremos colocarlas en el lugar histórico que se merecen, su extraordinario talento estuvo situado en inestable equilibrio al borde del más absurdo y espurio de los olvidos. 

Las siguientes palabras son de la ilustradora y pintora portuense, Eva Díaz Hurtado, investigadora de las mujeres intelectuales de la Generación del 27:
Solo pretendo poner mi granito de arena en dar a conocer la obra de estas artistas (apenas conocidas por ser mujeres), y contagiar mi entusiasmo que ha ido acreciendo a medida que investigaba sobre ellas.
Lo que he tratado de reflejar con este trabajo, es que el arte, la ciencia la cultura o cualquier tipo de conocimiento no tiene género. El sexo del autor no debería ser factor determinante a la hora de juzgar una obra de estudiarla en las generaciones posteriores.

No puedo dejar de reproducir el preciado comentario del Dr. Julio Rodríguez de la Rúa:
He leído y releído el libro "Las sin sombrero" de Eva Díaz Hurtado. Me acercó de forma amena a esas mujeres, diría que transgresoras y valientes.
Y he disfrutado mucho visualmente, de las extraordinarias acuarelas, que Eva, excelente pintora, añadió al texto.
Aconsejo vivamente la lectura de su libro. 
Ah! y cuando conocí a Eva, iba "sin sombrero"...

Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo 
Podrán ver cada una de la 12 intelectuales mujeres investigadas por, Eva Díaz Hurtado
. 
Gonzalo Díaz Arbolí

15.3.23

Homenaje a Tío Gonzalo

 


He de meditar cuidadosamente pero a la vez de forma urgente, este remolino de emociones que he sentido en el homenaje que me habéis dedicado hoy, por sorpresa y con intrigas. Y pienso: La vida de pronto se convierte en un premio, poetiza el pasado y lo convierte en una obra de arte.

Podía haber nacido en otra familia pero el destino me obsequió con unos padres únicos: M. Luisa Arbolí y Pepe Díaz. A veces en la vida hay cosas que encajan.


Sois unos sobrinos, en este momento, jóvenes herederos de unos valores familiares que siente, piensa y conserva las enseñanzas que le transmitió una familia ejemplar y que ha ido germinando amparado en el calor hogareño, ahora anclada a los apellidos Díaz y Arbolí. Afortunadamente estos valores se están expandiendo en otros tantos apellidos trasladados con la misma intensidad que lo recibisteis.  Me habéis hecho recordar bondades que ni sospechaba que poseía. Muchas gracias.


Decía el sobrino, Luis Muñiz en su corto pero agudo discurso: También las familias son, creo yo, estructuras, sistemas más o menos cerrados, en donde cada elemento, cada individuo ocupa un lugar de significación, adquiere su identidad, por oposición, por contraste con los otros. Como la lengua, la a en la que nacemos es un sistema previo a nosotros, en el cual algunos rasgos distintivos ya están dados, y tenemos que adquirir los nuestros, afirmar nuestra identidad por oposición, ocupando un lugar aún vació de significación…

Todos debemos buscar nuestro lugar en el tiempo, donde se conecte el mundo con los sentimientos.  ¿Habrá sido hoy, en esta reunión familiar, el momento, el instante, el fogonazo que ilumine el resto de nuestras vidas y que hayamos encontrado los recursos de equilibrio interior? Y termina Luis con estas palabras: Concentrémonos ahora en el elemento “Tío Gonzalo” ¿Cuáles son sus rasgos distintivos? 


Aquí doy paso al primo Pedro,
que, por proximidad y trato, está mucho más capacitado para exponerlos.

Y Pedro continuó diciendo: Somos en buena medida cómo somos percibidos por los otros. Mi percepción es esencialmente, la de sobrino….la primera salta a la vista: es un hombre de una elegancia natural, bien plantado…

El segundo es también perceptible con los sentidos: una dicción cuidada, que no renuncia a sus orígenes andaluces, pero sin exageraciones folclóricas.

Los siguientes rasgos que quiero destacar son sus cualidades no directamente perceptibles por los sentidos, cualidades, de la persona, cualidades morales e intelectuales.

Su ecuanimidad, su sentido de la familia le han hecho ser aceptado y respetado por todos en su papel de aglutinador, mediador, conciliador.

Su calidad y calidez humana que le mueven no solo a hacerse cargo de las aflicciones y desgracias de los demás, sino también a proporcionar apoyo y consuelo a quien lo necesite….

Una inquietud intelectual adquirida y mantenida con esfuerzo y perseverancia que se ha abierto a campos diversos como la poesía, las artes plásticas, la música, unida a un afán  de compartir, de transmitir todos sus asombros y descubrimientos a su entorno, a sus personas queridas, a través de conferencias, de cartas, de su blog…algo que a mí me ha estimulado y enriquecido.

Por último, no quiero dejar de mencionar su importancia como investigador y preservador de la historia familiar, como vínculo vivo y activo con el lugar de origen: Vejer.

Por todo ello y por muchas cosas más que podríais añadir cualquiera de vosotros, hemos querido, en señal de gratitud y cariño, hacerte este pequeño homenaje. Muchos besos, tío Gonzalo

El término clave de vuestras palabras fue la intensidad, ese es el matiz que quiero resaltar. La reflexión constante sobre el valor y la función de la familia. Lo expresa muy claramente vuestras palabras de elogio, los rasgos perceptibles y las cualidades no directamente perceptibles por los sentidos. Y me ha llegado a lo más profundo de mi alma, cuando me habéis nombrado “preservador de la historia familiar” Sé que todos los sobrinos presentes han sido coautores o han sentido como suyas las palabras de Pedro.

Solo quiero agradeceros haber vivido estos momentos de felicidad que hoy ha tenido una maravillosa eclosión. Gracias por este regalo, que rebosa generosidad por todos los poros.  No lo  olvidaré nunca, porque la memoria, aunque no es transparente, basta con mirar al fondo para encontrar intactos los recuerdos. 

Recibid muchos besos de vuestro tío Gonzalo.  

¿Por qué me ocurre esto ahora a los 83 años? 


21.7.22

La Academia de BELLAS ARTES SANTA CECILIA y la restauración

                                          

Hacer clic sobre la imagen para ampliar

El año pasado, en la celebración de la XX edición del ciclo cultural 'Los Martes de la Academia', José Ramón Villar Juan, Licenciado en Bellas Artes y especialista en restauración, disertó sobre los trabajos que, prolongados más allá de cinco años, culminaron con la restauración del cuadro 'El Juicio Final' (óleo sobre lienzo de 2,5 x 3,5 metros) que se ubica en el muro derecho de la entrada a la Iglesia Mayor Prioral, hoy Basílica Menor de los Milagros.

Aquel acto me ha llevado a recordar la presentación del informe del citado restaurador, en el mes de junio del 2006 sobre el lienzo de 'La Santa Cena de Jesús' (óleo sobre lienzo de 3,76 x 3,30 metros), que estuvo guardado durante muchos años desde que se desprendiera de su marco, que presidió vacío el muro alto del acceso a la Capilla del Sagrario de la Iglesia Mayor.

Y me llevó a situarme en el momento en el que la junta directiva de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, presidida por Manuel Pico Ruiz-Calderón, acordó acometer desde la penuria económica, pero con la ilusión desbordada, la iniciativa de proponer al etonces párroco, Diego Valle Serrano, asumir la responsabilidad por parte de la Academia, para proceder a los trabajos de restauración del citado lienzo, devolviéndolo a su lugar originario y restableciendo la dignidad de unos muros que vienen soportando el preocupante y progresivo deterioro de su obra de fábrica, cuyos trabajos para la necesaria y profunda restauración que necesitan, nunca encuentran el momento, ni los fondos económicos que permitan acometerlos.

Mi pertenencia a la junta directiva de la Academia de aquellos años (que se prolongó durante dos lustros), me permitió vivir, en directo, aquellos primeros pasos: entrevista con el párroco, acompañando a Manuel Pico y a Luis Ortega, profesor de pintura de la Academia. Entrega del documento detallando el proceso de restauración para su aprobación. Y conseguir la autorización del Obispado para ejecutar la propuesta.

Después de estos primeros pasos hubo que afrontar el principal problema para iniciar los trabajos: el espacio donde acometerlos, con las condiciones adecuadas para albergar la obra y el desenvolvimiento del equipo que desarrollaría su labor. Y pudo conseguirse la autorización municipal para el uso de una estancia en el colegio de San Agustín, que fue utilizada al comienzo de los trabajos pero que, conforme avanzaban éstos, requirió una nueva ubicación concluyéndose en la Capilla de la Aurora, entonces aún disponible. La continuidad de esta actividad hizo necesaria la utilización de un bodegón de nuestra Plaza Real.

Una perspectiva temporal: desde la presentación del informe (junio 2006), ejecutar los trabajos, completarlos y presentar el cuadro restaurado (septiembre 2008) transcurrieron más de dos años. Cerca de seis han sido necesarios para culminar la obra citada al principio que ha quedado ubicada en su lugar original a finales del noviembre de 2020. A lo largo de más de catorce años la Academia ha restaurado más de doce obras.

En cuanto a la captación de fondos, muy diversas opciones: bonos pro restauración; calendarios con inserción de publicidad de empresas portuenses; sorteo de cuadros donados por artistas y profesores de la Academia, para tal fin, y algunas aportaciones ocasionales de benefactores.

Toda esta ingente labor restauradora no habría sido posible si la iniciativa original de la junta directiva no hubiese sido secundada por un equipo de profesionales de la restauración, profesores de la Academia y voluntarios que, de forma altruista, han dedicado su tiempo, conocimientos y habilidades a esta iniciativa.

La Academia entre los fines de sus estatutos: “Podrá emitir su opinión en lo que se refiere a la conservación del patrimonio artístico, monumental e histórico de la ciudad.” Lo ha superado, yendo más allá, poniéndose manos a la obra. Así lo ha hecho a lo largo de sus 122 años de historia, siempre con El Puerto como objetivo.

Antonio Ortega Rojas

Socio de la Academia de Santa Cecilia

  Artículo publicado en el Diario de Cádiz

18 de julio de 2022

GALERÍA DE IMÁGENES   

La Madre de los Macabeos








“LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS”, óleo de grandes dimensiones 240x150 cm., anónimo, probablemente de mediados siglo XVIII.


 “SAN SEBASTIÁN” y “SAN FRANCISCO JAVIER” compatronos de la Ciudad, óleos de 130x98 cm. éste último, original de Sebastián Romero, presbítero que fue de la Iglesia Mayor Prioral.



              Bajada del cuadro "La madre de lo Macabeos


Agradecimiento final:
Esta publicación es un homenaje a la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia y a su Equipo Técnico de Restauradores formados por: Licenciados en Bellas Artes D. José Ramón Villar Juan, D. Salvador Rodríguez Romero y Dª María del Mar Maraver Becerra así como los artistas locales D, Luis Ortega, D. José Sánchez, D. José Zamorano y D. Juan Antonio Fernández Caamaño.
Nuestro agradecimiento también a las profesores de la Academia. Licenciada Dª. Eva Díaz-Hurtado, Dª Mati Alejo y Dª Ana Millán por su extraordinaria colaboración.


5.11.21

LA RADIO EN VEJER: Colección de radios antiguas



El pasado día 3 de noviembre de 2021, aprovechando una de las numerosas visitas que hace el célebre periodista y académico de Bellas Artes Santa Cecilia, Luis Del Olmo, a El Puerto de Santa María, para visitar a sus familiares y amigos y, ante una promesa antigua, nos acercamos a Vejer de la Frontera, el poeta Eugenio W. Martínez y el académico de Bellas Artes, el vejeriego de nacimiento y de alma que no ha roto jamás el vínculo con su pueblo de la infancia, a pesar de vivir fuera de él desde hace años, Gonzalo Díaz-Arbolí, compañero de corporación de Luis, junto a algunos de sus familiares, para saludar y conocer a Ángel Tinoco y su espectacular exposición de aparatos de radio y emisoras.
Del Olmo manifestó a Tinoco y al Alcalde de Vejer, Manuel Flor, su sorpresa por el fascinante Museo y las explicaciones que Ángel le transmitió sobre la historia de la exposición.
Como recuerdo, la familia Tinoco le obsequió con una de las antiguas radios que forman parte de su valiosa muestra radiofónica.

La historia del Museo de la Radio de Vejer, cuyo autor es Ángel Tinoco Chirinos, la pueden leer, imprimir o descargar pulsando en La radio en Vejer.

Por la premura del tiempo no pudimos pasear por sus intrincadas callejuelas, y sus estrechos almizcates, sus luminosos patios, con el naranjo, la celinda, los geranios… o contemplar el grandioso paisaje que desde la atalaya de la Corredera se divisa.
Nos prometimos con Vejer y su alcalde en volver pronto.


Durante la comida, en la Venta Pinto de la Barca de Vejer, hablamos los tres, sobre el importante patrimonio artístico de Vejer y como no, de su celebrado Discurso de Investidura en Santa Cecilia, el cual comenzó con las siguiente palabras: "Me siento muy honrado, y a la vez agradecido, por el privilegio de pertenecer a la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, orgullo de El Puerto de Santa María, una ciudad que me tiene robado el corazón. Me he pasado media vida hablando en la radio, y la otra media hablando de la radio. Voy a ser fiel a mi costumbre y también hablaré de radio en este discurso de investidura". Y el privilegio de pertenecer a su Cuerpo de Académicos. Convenimos en publicarlo por capítulos en el blog “Desde mi rincón del arte”.


A modo de ejemplo, de lo que serán los capítulos, publicamos hoy este fragmento de su Discurso de Investidura:
…La comunicación no siempre da respuestas, pero proporciona encuentros. Y ese puede ser un buen camino.
El fanático cree que lo sabe todo sobre todo, se cree dueño de la verdad y se sube a un estrado a proclamarlo a los cuatro vientos.
Ese no es un comunicador, y más le vale que aprenda la lección de estos versos de Machado:

¿Tu verdad? No, la verdad!
Y ven conmigo a buscarla.
La tuya guárdatela.

El poder de la comunicación se basa en la palabra. El poder de la palabra se fundamenta en la persuasión. La persuasión se nutre de la libertad. Sin libertad, persuadir es coaccionar. La palabra es libre, envuelve una opinión, y la contrasta con otras, hasta crear, por ósmosis, un criterio. La comunicación solo tiene sentido con el diálogo.
Aquel santo varón que fue el Maestro Ávila, nos dejó una de las más bellas definiciones de la palabra: “La palabra es un soplo de aire herido”.
La palabra hiere el aire, pero no con el objetivo de dominar, sino de dialogar, no con la
obsesión de vencer, sino con el afán de convencer, no con la obcecación de partir, sino con la voluntad de compartir.
Los atenienses que inventaron la democracia, dialogaban en el ágora. Por la palabra persuadía Sócrates, con la palabra tertuliana Tertuliano. La primera palabra que utiliza la Biblia para designar a Dios es precisamente esta: Palabra. La palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. La palabra se ha hecho comunicación y habitó en el diálogo. Porque dialogar es convivir…

Pulsar para contemplar la belleza del paisaje de Vejer
Un cordial abrazo
Gonzalo Díaz-Arboli