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24.11.25

Alcázar de San Juan, en el corazón del Quijote

Felicitación de Navidad 2025, del artista alcazareño, Antonio Tomás Romero

Aunque el calendario nos indica que estamos en noviembre, la Navidad ya late en las calles. Vigo, Nueva York y tantas otras ciudades han encendido sus luces, y ese resplandor que ilumina recuerdos y esperanzas llega también a los alcazareños que estamos lejos de nuestros orígenes.

Felicitar ahora es hacerlo desde el corazón: las ciudades despiertan y la ilusión nos envuelve. Hasta don Quijote y Sancho sonríen ante este adelanto, uno soñando hazañas, el otro celebrando cada chispa de alegría.

La mañana amenazaba lluvia, pero la Ruta Cervantina nos esperaba —una invitación a recorrer nuestras raíces con la Sociedad Cervantina—. Don Constantino López Sánchez-T compartió una reflexión que aún resuena: «Leer el Quijote es como subirse a un tren que pasa por nuestra estación: viajan juntas la magia y la verdad, como viajeros que jamás pierden su rumbo». Abrir el Quijote es abrir el corazón, con la misma luz que se anuncia la Navidad.

Quizá por eso, en esta imaginaria Navidad del año del Señor de dos mil veinticinco, La Mancha amaneció cubierta con un manto de escarcha que parecía bendecir cada camino. Era como si el cielo hubiese querido firmar el día con un trazo de plata. En el Cerro de San Antón, los cuatro molinos —Barcelona, Dulcinea, Fierabrás y Rocinante— aguardaban inmóviles en la bruma, centinelas eternos de un pueblo que sigue soñando.

Sobre los senderos blanqueados avanzaban don Quijote y Sancho Panza: cansados del cuerpo, sí, pero rebosantes de esa esperanza que solo sienten quienes aún creen en la bondad del mundo. Buscaban abrigo, pero también un gesto humano que les calentara el alma.

El aire olía a invierno, a tierra mojada, a las historias que susurran los mayores cuando cae la tarde. Como escribió Cervantes en El coloquio de los perros: «El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos». Viajar es aprender a escuchar, a abrirse, a amar al desconocido.

Cuando llegaron a Santa María, en Alcázar de San Juan, la villa parecía un Belén vivo. A unos cientos de metros, la Plaza de España aguardaba la noche para encender miles de bombillas led que, al iluminarse, harían compañía a las propias estrellas.

En el Salón Noble del Ayuntamiento, un grupo de personas voluntarias levantaba un portal sencillo, humilde, hecho solo de manos generosas. Allí, entre el olor a madera y a cariño, don Quijote murmuró a su escudero: «La verdadera armadura es la generosidad, y la lanza, la mano que se ofrece». Y Sancho, con esa sabiduría que nace de los pies en la tierra, respondió: «En Alcázar de San Juan nadie pasa frío si otro tiene lumbre, ni hambre si otro guarda pan».

En la planta superior tenía lugar un encuentro con los “alcazareños ausentes”, hijos de esta tierra que viven lejos, pero que aún llevan estas calles prendidas al pecho. Don Alonso de Ayllón (Quijano, el Bueno), inmortalizado por Cervantes, se incorporó para ser nombrado, con emoción sincera, “Alcazareño Ausente de Honor”.

La alcaldesa los recibió con palabras cálidas, cargadas de orgullo y gratitud. Recordó que un lugar no es solo un mapa: es memoria, es abrazo, es raíz. Y esas raíces, cuando se nutren de afecto, no se quiebran, aunque sople el viento más duro.

Don Quijote inclinó la cabeza, conmovido, y Sancho asintió con esa ternura que, a veces, parece ocultar bajo el humor. En ese instante, entre los de aquí y los de allá, se tendió un puente invisible hecho de pertenencia, amor y gratitud.
Pilar, residente en una ciudad mediterránea, habló en nombre de todos: «Gracias, señora alcaldesa, por recibirnos y mantenernos cerca de nuestro hogar. Su dedicación y cariño por esta tierra nos llenan de orgullo. Ver la ciudad viva, unida, cuidándose, nos da esperanza y alegría».

Más tarde, el Caballero y su escudero fueron acogidos en una casa sencilla junto al Pasaje. Alrededor de un brasero que hablaba en rojo, mientras la lluvia golpeaba los cristales como un villancico suave, escucharon historias de vidas que la adversidad quiso apagar… pero que la solidaridad volvió a encender. Incendios, riadas, enfermedades, y siempre, siempre, la mano de alguien sosteniendo.

Rosario, la vecina que los recibió, contó que en mayo de 2007 la lluvia arrasó su hogar, dejándola sin nada. Aun así, su voz no tembló al recordar: «Nos quedamos sin casa, pero nunca sin gente». Don Quijote la miró con respeto y respondió: «Quien socorre al hermano es más grande que cualquier rey y más valiente que cualquier caballero armado. Quien da amor sin esperar nada, cabalga para siempre». Y Sancho, con el corazón lleno, brindó: «Que nunca falte fuego en los hogares ni luz en las miradas. Que sus manos sigan siendo abrigo y sus corazones, posada abierta».

Cuando amaneció y las campanas de Santa Quiteria anunciaron un nuevo día, los dos caminantes dejaron en la puerta del Ayuntamiento una nota sencilla, escrita con la tinta del alma: «Mientras un alcazareño ofrezca su mano, la esperanza seguirá viva».

Mirando la plaza todavía vacía de gente, y a Sancho acariciando a Rocinante, don Quijote murmuró: «Mira, amigo, cómo un gesto pequeño guarda la grandeza de un pueblo.». “Esta es la Mancha que yo recorrí hace muchos años, y que estos hermosos alcazareños se han empeñado en conservarla. ¡Que Dios les bendiga!

Dicen los mayores que cada Nochebuena, cuando la niebla abraza las calles, se ve a un jinete y a su escudero cabalgar en silencio. No dejan huella en la tierra; dejan luz en quien los mira. Un resplandor pequeño que convierte los gestos cotidianos en milagros. Solo quienes aún creen en la nobleza del corazón humano pueden verlos desvanecerse entre la bruma.

Porque Alcázar de San Juan sabe que la verdadera nobleza viste humanidad. Cada abrazo, cada villancico, cada pan compartido mantiene encendida la llama que nos une. Y si algo distingue a este pueblo, más allá de su historia cervantina, es su gente: trabajadora, amable, de palabra firme y corazón inmenso. En Navidad, esos valores brillan como nunca.

Que la valentía de don Quijote y la ternura de Sancho sigan inspirándonos a soñar… y, sobre todo, a hacer el bien.
Desde estas tierras cervantinas, felices fiestas y próspero Año Nuevo.

Antonio Leal Jiménez
Académico de SAnta Cecilia
18 noviembre 2025










23.12.24

Historia de los Villancicos Navideños

Hay algo especial en estas fechas. Cada año, en épocas decembrinas, sin falta, escuchamos los villancicos, una y otra vez, como un hermoso tapiz sonoro y musical que nos acompaña durante todas las celebraciones navideñas. ¿Pero de dónde vienen? ¿Quién los inventó? ¿O cuándo empezaron a ser tan populares? 


El villancico es un antiguo género musical y poético, de origen español y de naturaleza popular. Sus inicios se pueden rastrear hasta los siglos XII y XIII, pero tuvo su auge entre los siglos XV y XVIII. En términos muy amplios, se trataba de lo que hoy llamamos genéricamente «canciones».
Se les llamó villancicos porque en un principio eran cantados y creados por la gente del campo, las aldeas, también llamados en aquel tiempo “villanos”, pues las “villas” era otra forma de referirse a estos entornos rurales. Por otra parte, el diminutivo se explica por el hecho de que se trataba de “cancioncillas”, composiciones sencillas y cortas.
No obstante, estos no se trataban exclusivamente de la Navidad. Había villancicos de prácticamente cualquier tema, como sucede hoy con las canciones. Entonces, ¿cuándo se empezaron a componer los villancicos navideños como tal?
Al parecer, el inicio de esa costumbre se cierne a las fechas de mayor auge del género. Entre XV y XVIII, como se dijo anteriormente. En ese periodo la Iglesia empezó a utilizarlos para celebrar motivos religiosos, como todo lo relacionado con la Natividad.
En ese lapso, durante más 300 años, de manera puntual, anualmente, no había catedral, convento o iglesia que no encargara el texto y la música de los villancicos que se cantarían durante las celebraciones navideñas.
Se cree que el primer villancico navideño fue compuesto en la ciudad española de Toledo, en el siglo XV, y se debe a un autor anónimo. Este se titula «Bien vengades, pastores» y aún se conserva.
A partir de entonces, la expansión del género se hizo imparable. Pronto esta costumbre de componer canciones con las cuales amenizar las fechas decembrinas encontró buena acogida en prácticamente todo el mundo.

VILLANCICOS NAVIDEÑOS EN MÉXICO
En nuestro lado, cuando México aún era llamado “Nueva España”, también se compusieron villancicos navideños. Unos de los ejemplares más antiguos son aquellos nombrados como «Angélicas milicias» y «Albricias mortales», compuestos por Miguel de Sumaya (1680-1755), hoy considerado el representante más prolífico del barroco musical en el Continente Americano.

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De hecho, en el México Novohispano se llegaron a componer, incluso, villancicos navideños en náhuatl.
Un claro ejemplo de ello son los villancicos en náhuatl compuestos por la máxima poetisa mexicana,
Sor Juana Inés de la Cruz, pero no fue la única. También hubo algunos otros como Gaspar Fernández,
organista en aquel ayer de la Catedral de Puebla, quien nos dejó en herencia el bello
«Xicochi Conetzintle», considerado el villancico en náhuatl más antiguo.

VILLANCICOS NAVIDEÑOS EN EL MUNDO
México, por supuesto, no fue el único país que adoptó con cariño estas bellas composiciones. Prácticamente, todos los países en el mundo tienen sus propios villancicos, aunque se utilicen diferentes nombres para referirse a ellos. En Ucrania y Rusia se los conoce como “Koliadki”, “Koleda” en Bulgaria y Polonia, “Pastorali” en Italia, “Weihnachtslieder” en Alemania, “Christmas Carols” en los países de habla inglesa y “Agüinado” en Venezuela.

En América del Norte, una de las naciones más productoras de clásicos navideños de los últimos años, destacan piezas como, «Oh Happy Day», «Jingle Bells», «Happy Christmas», «White Christmas». En Italia, en cambio, destacan «Tu scendi dalle stelle», «María lavava», «In notte placida», «Piva... piva...»

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De España, sobresalen «Esta noche es Nochebuena», «Rin, rin», «En el portal de Belén», «San José era carpintero», «Campanas de Belén» y «La Marimorena», por mencionar algunos. Mientras que en Francia se han popularizado el «Minuit, Chrétiens», «Entre le bœuf et l'âne gris», «Il est né le Divin Enfant» y «Douce nuit, sainte nuit».
En México son muy populares «Arre, borriquito» y «Los Peces en el río». En Austria es común escuchar «Les anges dans nos campagnes» y «Noche de Paz». 
Por último, cabe mencionar el «En un burrito orejón» de Argentina; el «Arrurrú» de Chile; «De las montañas venimos» en Puerto Rico y «The first Nowel» de Inglaterra.

VILLANCICOS CLÁSICOS
A lo largo de toda la historia y a lo extenso de todo el mundo, algunos villancicos navideños han sobresalido entre todos, por su popularidad. Estos son algunos de ellos.
Jingle Bells: compuesto en 1850 por Pierre Pierpont, compite como una de las canciones navideñas más famosas en el mundo. Sin embargo, en un principio no fue pensada como un villancico navideño, sino como una especie de celebración a las carreras de trineos.
Noche de Paz: Obra de Joseph Mohr y su amigo Franz Xaver Gruber, fue estrenado en 1818 y hoy en día es otro de los que compiten por ser uno de los más famosos alrededor del mundo. Tan solo ha sido traducido a más de 300 idiomas. Y pensar que fue creado ante la urgencia de un órgano descompuesto. Si quieres saber más, hemos escrito sobre su bella historia en este otro blog.

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Rodolfo, el Reno de la Nariz Roja: Otro éxito mundial. Fue compuesto en 1939 por Robert L. May. En un principio, aunque no lo creas, fue creado con fines comerciales: la intención de L. May era promocionar una cadena de tiendas departamentales en Chicago.
Santa Claus is Coming to Town: Otro de los más conocidos. Fue escrito en 1932, aunque fue rechazado en un principio por las disqueras al considerarlo como una simple canción infantil. Hoy ha vendido millones de discos en el mundo entero.
Feliz Navidad: Uno más que no podía faltar en esta lista y uno de los más nuevos. Fue editado por primera vez en 1970. Hoy es un imprescindible.
Paseo en Trineo: Fue compuesta por Leroy Anderson en 1946. En México, llegó a ser un gran éxito gracias a la interpretación de Angélica María, en la década de los sesenta.
We Wish You a Merry Christmas: Una aportación de Inglaterra. Aunque se desconoce su autor, se cree que data del siglo XVI. Se dice que los antiguos vendedores ambulantes ingleses lograban mejores ventas si se hacían acompañar por esta y otras bellas canciones de Navidad.
Los Peces en el Río: Un clásico anónimo que en México ganó gran popularidad gracias a la interpretación del grupo musical Pandora a finales de la década de los ochenta.
Campana sobre Campana: Aunque se desconoce su origen y autor, se cree que es de origen andaluz, región de España, y se ha convertido en un clásico de la navidad en Iberoamérica.
Blanca Navidad: También el cine ha generado una gran cantidad de éxitos navideños. Este fue compuesto por el estadounidense Irving Berlin en 1942 para la película Holiday Inn.
O Holy Night: Fue compuesta en 1847, en francés, por Placide Chapeau. Además de ser un clásico de estas fechas, fue curiosamente la primera pieza musical transmitida por radio. Desde entonces, no ha dejado de acompañarnos en estas fechas.

DEL CANTO POPULAR A LA MÚSICA CLÁSICA
Ahora, hablando de clásicos, si bien es verdad que estas composiciones originalmente surgían del pueblo, la música culta la adoptó con rapidez, uniéndose a esta costumbre algunos de los más ilustres compositores de la música clásica.
Una de las piezas de esta naturaleza más conocidas es el «Oratorio de Navidad» compuesto Bach para las fiestas de la Natividad de 1734. Otro clásico es el «Aleluya» de Handel, perteneciente a su obra El Mesías, estrenada el 13 de abril de 1742. Por último, cabe mencionar otro infaltable de los conciertos decembrinos alrededor del mundo, como el «Adeste Fideles», una composición que tiene su origen en el esquema tradicional del rito religioso de la misa desde el siglo XVIII. Así mismo, cabe mencionar «Jesús, alegría de los hombres» de Bach, «Joy to the world» de Isaac Watts, «Gloria in Excelsis Deo» de remoto origen eclesiástico, entre muchas otras que año con año se interpretan en los tradicionales conciertos decembrinos que se celebran alrededor del planeta.

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LOS VILLANCICOS MODERNOS
Con el tiempo, el significado de “villancicos navideños” se ha difuminado. Hoy nos referimos libremente con esas palabras a cualquier composición con temática navideña. Lejos de ser una costumbre olvidada, todos los años surgen nuevos temas que diversifican y enriquecen y adorna musicalmente nuestras navidades, a la par que algunos de larga tradición se ven renovados con la interpretación de nuevos cantantes.
Algunos ejemplos de lo anterior son «All I Want For Christmas is You» interpretado por Mariah Carey, «Blanca Navidad» interpretado por La Oreja de Van Gogh, «Rockin’ Around The Christmas Tree» de Miley Cyrus, «Let it snow» de Frank Sinatra y «Siempre es Navidad junto a ti» de Edurne, «Thank God It's Christmas» de Queen, «I'll Be Home for Christmas» de Elvis Presley, «Un año más» de Mecano y «New Years Day» de U2, por mencionar algunos.

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Por último, cabe mencionar que, aunque estos villancicos se cantan durante todo diciembre, en ningún día se escuchan con más gusto que en la noche de Navidad. A propósito, en México, principalmente en el centro, se acostumbra, desde fechas muy remotas, que las familias tradicionales entonen villancicos para pedir “Posada”, como lo hicieron José y María cuando buscaban un lugar cálido y acogedor donde pudiera nacer en niño Jesús.

En fin, sabemos que, en ocasiones, los villancicos pueden estar demasiado presentes y llegar a fastidiar, pero, piénsalo un poco, imagina una Navidad sin ellos. Ninguna otra época del año está tan íntimamente ligada a la música como esta. Imaginar esta festividad sin música, definitivamente, es imposible. Lo cierto es que, sin ellos, no sería lo mismo.

FUENTES
Publicación: 22 Dec 2022  Disciplina: Música. J. M. Sadurní

20.12.24

El coro de Aleluya de El Mesías HWV 56, de Georg Friedrich Haendel.

Durante el tiempo de Adviento, que es el primer periodo del año litúrgico cristiano, los creyentes tienen diversas costumbres y prácticas que giran en torno al nacimiento de Cristo. Una de ellas es escuchar el coro más insigne: el celebérrimo “Aleluya” de Händel, el cual hemos adoptado como un canto indisolublemente ligado a la Navidad.
El majestuoso coro marca la cumbre del drama coral, es la celebración de la soberanía suprema de Cristo sobre los reyes y señores terrenales y es, aparte de patrimonio de la humanidad, la obra navideña por excelencia.


Se trata de una obra eminentemente sacra, que narra el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de Jesús, utilizando textos del Antiguo y Nuevo Testamento, capturando la profundidad de la narrativa bíblica a través de la música, en un estilo que combinaba el Barroco con la expresión emotiva del período clásico.
Pertenece a su oratorio El Mesías -Un oratorio es una sucesión de arias, coros y recitativos escrita para cantantes solistas, coro y orquesta-.
Según la tradición hebrea y cristiana, la palabra aleluya del coro de la canción remite a un canto o señal de júbilo. En las primeras estrofas de la canción se alude al rey David y, la simbología judeocristiana habla de la felicidad y el dolor que provoca el amor.
La mayor parte de los textos pertenecen al antiguo testamento. Haendel concibió el oratorio en tres partes, como los actos de una ópera barroca. La primera parte cubre la anunciación del nacimiento y la llegada de Cristo realizada por varios profetas, donde, tras una sinfonía musical, el tenor canta una pieza fundamental que expresa las buenas nuevas del futuro nacimiento del Mesías. Después comienza la segunda parte, que refleja los sufrimientos que pasó Jesús antes de su pasión y su muerte y, tras varias piezas, el segundo acto termina con el “Aleluya” que proclama la resurrección de Jesús. La tercera parte, la más breve de todas, celebra la redención y la promesa de la vida eterna, que concluye con un extenso “Amén”.

Hacer clic sobre la imagen para escuchar el Aleluya de Haendel


Con la salud quebrantada, Haendel estaba a punto de dejar Inglaterra cuando el gobernador de Irlanda lo invitó a dar una serie de conciertos en Dublín. Mientras planeaba su viaje, escribió un nuevo oratorio: El Mesías, en sólo 23 días, a veces sin dormir ni comer. Esta rapidez en la composición era normal en su dinámica de trabajo. 
Cuando terminó el coro de Aleluya, dijo a su asistente: "Creo que he visto el cielo delante de mí, y también a Dios." El estreno de este oratorio, que se llevó a cabo el 13 de abril de 1742 en Dublín, estuvo dedicado a obras de caridad y tuvo un éxito rotundo. Fue representado en el Covent Garden de Londres y dirigido por Haendel todos los años en la época de Pascua hasta el día de su muerte. 


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El vídeo es una representación del Mesías completo en la Ópera de Sidney.


George Friederic Handel ,(Halle, Brandeburgo-Prusia; 23 de febrero de 1685 - Londres; 14 de abril de 1759) fue un compositor alemán, posteriormente nacionalizado británico, considerado una de las figuras cumbre de la historia de la música, especialmente la barroca, y uno de los más influyentes compositores de la música occidental y universal.​ En la historia de la música, es el primer compositor moderno​ en haber adaptado y enfocado su música para satisfacer los gustos y necesidades del público, en vez de los de la nobleza y de los mecenas, como era habitual.
Su legado musical, síntesis de los estilos alemán, italiano, francés e inglés de la primera mitad del siglo XVIII, incluye obras en prácticamente todos los géneros de su época, donde 42 óperas, 24 oratorios y un legado coral son lo más sobresaliente e importante de su producción musical.

Es esencial tener en cuenta el contexto histórico en el que Händel creó esta obra para comprender con exactitud la magnitud de la misma. El siglo XVIII fue una época de efervescencia cultural en Europa y la música desempeñaba un papel fundamental en la vida de la sociedad.  

Está considerado uno de los compositores de música clásica más oídos hoy en día y el Mesías, una de las obras más famosas y difundidas de la música clásica.

Gonzalo Díaz-Arbolí

23.12.22

La Navidad según el Greco "Adoración de los pastores"



El Greco (el griego), fue un pintor del final del Renacimiento. Es un caso único en la Historia de la pintura. Cualquier persona sin tener muchos conocimientos artísticos puede identificar su inconfundible estilo. Su originalidad radica en una personalidad peculiar y que en él confluyen cuatro tradiciones pictóricas y espirituales que se sintetizan en armonía creando un estilo irrepetible: la figuración bizantina, el colorismo veneciano, el manierismo miguelangelesco y la espiritualidad castellana. Pintó durante 50 años por lo que su obra es muy extensa y variada.
«El Greco, probablemente el pintor más radicalmente manierista de la pintura europea, consigue en estas obras romper con las reglas establecidas en el clasicismo: estira las figuras e ilumina y agrupa la figuras de otro modo; las manos y los rostros se agitan, también los brazos de los pastores al contemplar el nacimiento de la Divinidad, y la gloria de ángeles que hay en la parte superior, es una apoteosis de escorzos de brazos y de piernas, que se entrecruzan de una manera sorprendente». La luz también tiene un papel determinante en la composición: «recibe un tratamiento sobrenatural. Emana del Niño, que tiene una potencia lumínica superior a la de otras figuras, no porque haya un foco, sino porque Él es la luz ya desde el momento en que nace».

Análisis del cuadro “Adoración de los pastores”
En este lienzo las características responden a lo que será su estilo ya formado:

La escena se desarrolla de noche en un espacio cueviforme muy estrecho y con arcos en el fondo Este espacio parece algo agobiante por la falta de profundidad.


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Los colores brillantes, «disonantes», y las formas y poses extrañas crean una sensación de maravilla y éxtasis, al celebrar los pastores y los ángeles el milagro del niño recién nacido. El grupo de ángeles que sobrevuelan la escena puede que se parezcan a la parte que falta de la Visión del Apocalipsis o la Apertura del quinto sello. El cuadro fue pensado para estar situado en el altar del convento de Santo Domingo el Antiguo, allí reposarían los restos de la familia Theotocopuli .Fue este convento quién le hizo el primer encargo cuando llegó a Toledo. El tema está basado en los textos bíblicos los pastores avisados por ángeles fueron los primeros en acudir a adorar al Mesias.
Contraste de espacios llenos y vacios. Está lleno el espacio donde se desarrolla la adoración y el que ocupan los ángeles , pero en medio existe un espacio vacío. Las figuras como es característico del pintor se alargan en pastores, ángeles.
Es una de sus últimas composiciones destinada a su capilla funeraria (1612-1614). Su estilo final es dramático y antinaturalista, intensificando los elementos artificiales e irreales: cuerpos muy largos en cabezas pequeñas iluminados con luces fuertes y estridentes (quiso conseguir en esta pieza un símbolo de resurrección y eternidad). El pintor ya viejo y con poca salud, da pinceladas rápidas, largas, creando formas que parecen inacabadas, como si tuviera prisa en acabar su obra funeraria. 

Se ha pensado que escogió esta temática por su apellido Theotocopoulos y la palabra griega Theotokos = Madre de Dios. Hay quien cree que el pastor que aparece en primer plano pueda ser el propio artista autorretratado.


Se observan dos niveles: en el inferior María en actitud serena que parece ofrecer con sus manos en escorzo a su hijo , José , el niño sobre una sábana blanca luminosa y los pastores en actitudes teatrales de asombro de adoración , de pleitesía y en el nivel superior en el rompimiento del cielo, los ángeles muestran su alegría por el nacimiento y uno de ellos porta un texto Gloria in excelsis Deo et in terra pax hominis.La obra derrocha emoción y colorido. Cada rostro expresa una vibrante emoción y una luminosa expectación que parece mantenerlos en éxtasis. Los personajes se ondulan y estiran de manera irreal, la composición está diseñada en espiral, creando un movimiento de ascensión, algo muy característico del cretense y del estilo manierista.



El Niño Jesús aparece envuelto en brillantez y blancura, lo que es un recurso tomado de los iconos, y parece emitir una luz que juega en los rostros de los pastores descalzos que se han reunido para rendir homenaje al nacimiento milagroso. Una energía rítmica anima la pintura, expresada en los movimientos de las figuras, como si bailasen. Fuertes contrastes entre la luz y las zonas oscuras realzan el sentido del drama. Parece irreal y surge del niño y de la tela simbolismo de que Dios es fuente de luz y espiritualidad.



Esta obra fue pintada, con cierta prisa (véase la característica de su pincelada rápida y suelta), por el Greco hasta el final de sus días, puede considerarse una obra póstuma. Según su ayudante, Luís Tristán 1618, su maestro estuvo trabajando en la Adoración de los Pastores hasta su muerte.
Fue adquirida por el Museo del Prado en 1954.


Pulsar para ver un conmovedor vídeo, otro milagro de los "Reyes Magos" en  Cuento de Navidad
El papel de madre lo interpreta, Flora Díaz Hurtado

Fuente: Blog Historia del Arte

2.12.22

Primeros días de diciembre 2022, se acerca la Navidad. Conservemos los sueños...Analizamos la Canción Navideña ¿María, sabías qué?

 

 El dúo de Abraham & CRYS reimaginan la clásica canción navideña “María, sabías qué” 

 

Historia de la canción “Mary Did You Know”
La letra fue escrita por el compositor cristiano estadounidense Mark Lowry en 1984 a petición de un pastor evangélico para una obra teatral de Navidad. Lowry escribió una serie de preguntas dirigidas a la Virgen María. Años después, Lowry le buscó un fondo musical y fue Buddy Greene quien lo compuso. Desde entonces ha sido interpretada por más de 30 artistas y millones de veces.

Es uno de los pocos clásicos navideños que se ha escrito en las últimas décadas. La letra de la canción se pregunta si la madre de Jesús podría comprender el increíble poder que tenía su pequeño recién nacido. 
Pero a pesar del respaldo bíblico, la canción ha generado controversias en los últimos años. Pero, ¿qué tipo de verdades bíblicas podemos extraer de esta ya clásica canción?

Mientras la escribía, Lowry meditó sobre la historia de Navidad que se encuentra en los Evangelios de Mateo y Lucas y reflexionó especialmente sobre la persona de María, la madre de Jesús, y le hizo preguntas: ¿Sabía María que su Hijo había venido para salvar a la humanidad, incluida ella? ¿Sabía que su bebé podría sanar, calmar tormentas, caminar sobre el agua? ¿Sabía que estaba besando el rostro de Dios? 
 

Se han quejado de que María ya sabía que iba a tener al niño Cristo, el Mesías, y por lo tanto las preguntas de la canción son redundantes e innecesarias. En medio de toda la controversia y discusión, hay una verdad bíblica: Está basada en el Evangelio de Lucas (1: 30-33, 35:

“Pero el ángel le dijo:‘ No tengas miedo, María; Has encontrado el favor de Dios. Concebirás y darás a luz a un hijo, y lo llamarás Jesús. Será grandioso y será llamado el Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su padre David, y él reinará sobre los descendientes de Jacob para siempre; su reino nunca terminará “. El ángel respondió:” El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Entonces el santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. 

 Letra de la canción traducida al español:

María, ¿sabías que tu bebé caminaría un día sobre el agua?
María, ¿sabías que tu bebé salvaría a nuestros hijos e hijas?

¿Sabías que tu bebé vino para hacerte nueva?
Que ese niño que tú diste a luz, pronto te traería a la Luz

María, ¿sabías que tu bebé dará la vista a un hombre ciego?
María, ¿sabías que tu bebé calmará una tormenta con su mano?

¿Sabías que tu bebé ha caminado por donde los ángeles pisaron?
Que cuando besabas a tu pequeño niño besabas el rostro de Dios.

¿María, sabías? ¿María, sabías?

Los ciegos verán, los sordos oirán
Los muertos volverán a vivir
Los paralíticos saltarán,
Los mudos hablarán las alabanzas del Cordero.

María, ¿sabías que tu bebé es el Señor de toda la creación?
María, ¿sabías que tu bebé gobernará un día las naciones?

¿Sabías que tu bebé es el Cordero Perfecto del cielo?
Que el Niño dormido que sostienes en brazos es lo mejor que soy.
 

No he podido resistir la tentación de añadir, mi versión favorita, el vídeo oficial de Pentatonix. Quinteto de música a capella compuesto por cinco vocalistas: Kirstin Maldonado (mezzosoprano), Scott Hoying (tenor), Mitch Grassi (contratenor), Avi Kaplan (barítono/bajo) y Kevin Olusola (beatbox). Se formaron en Arlington, Texas, Estados Unidos.

 
 
Fuente: internet
Gonzalo Díaz-Arbolí