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2.1.22

¿Quién fue la Elisa de Beethoven?




Casi todos conocemos la melodía de “Para Elisa”, de Ludwig van Beethoven pero, la identidad de Elisa siempre fue un misterio. ¿Qué mujer inspiró a Beethoven? 

Vamos a tratar de dilucidar, con esta síntesis, una de las teorías sobre dicha identidad.

En 1792 Beethoven se traslada a Viena, capital musical del mundo, e inicia su carrera como compositor. Tiene 25 años. Comienza a ser popular por sus creaciones. Las mujeres se enamoran de su talento. Pero al conocerlo, le rechazan por su físico, sus modales y su carácter soñador y volcánico. Le consideran un salvaje o un vagabundo.


Por su vida pasaron muchos amores, y en su madurez de 40 años aparece una alumna, Therese Malfatti de la que se enamora. Pero esta mujer y su familia lo rechazan por no considerarlo buen candidato para su hija. y se suma a la frustración de otros tantos amores.


Entre las hipótesis sobre el nombre de "Para Elisa" o "Para Teresa", bagatela (composición romántica y corta) para piano solo compuesta por Beethoven, publicada por primera vez en 1867 en una transcripción de Ludwig Nohl (1831-1885) discípulo de Beethoven, supuestamente basada en un manuscrito autógrafo de cuya existencia no existe prueba alguna, Nohl descubre en 1865 una versión de “Para Elisa” publicada con una dedicatoria a Therese Malfatti. Nohl dijo entonces haber visto el manuscrito original, que habría sido descubierto en la propiedad de Teresa. Sin embargo, tal manuscrito nunca fue hallado.

El musicólogo y pianista Luca Chiantore ha demostrado en su monografía Beethoven al piano (Barcelona, 2010) que existen pruebas suficientes como para afirmar que Beethoven no fue quien dio la forma definitiva a esta obra, y que Ludwig Nohl se basó, en realidad, en los esbozos del conocido manuscrito 116 de la Beethoven Haus.
Todo lo que existe es una versión incompleta de la obra, un boceto en una hoja de papel que Beethoven aparentemente había usado para anotar sus ideas. El manuscrito data de 1810, época en la cual Beethoven, ya llegado a los cuarenta, en el momento de máxima creatividad, había compuesto algunas de sus sinfonías, entre ellas la sexta (Pastoral), pero pasa grandes apuros económicos y apenas tiene para pagarse la comida.

En 1810 Beethoven propone matrimonio a Therese Malfatti  (con quien al parecer tuvo una relación) y fue entonces cuando compone esta mundialmente reconocida pieza. Sin embargo, hasta los años de 1860 no fue encontrada en un paquete perteneciente a la familia Malfatti.
Los expertos la atribuyen a que encontraron el documento en muy mal estado y fácilmente se podía confundir el nombre de ¿Therese? por ¿Elise? Otras teorías apuntan que el mismo Beethoven cambió el nombre para ocultar su amor.

No sabemos si algún día la verdad salga a la luz sobre a quién fue dedicada esta breve obra para piano en la menor. Lo importante es seguir difundiendo la música de este prolífico y grandioso compositor.
Elise era un nombre muy común en aquellos años y Teresa es un nombre de mujeres decididas, perseverantes y que sienten muy fuerte el amor.
¿Cambiaría la música si supiéramos a quién estaba dedicada?” Elisa o Teresa, la música es la misma.

                           En este video les compartimos esta bella pieza.


Fuente: Internet
Gonzalo Díaz-Arbolí

6.12.21

CONMEMORACIÓN DE LA CELEBRACIÓN DEL REFERÉNDUM CONSTITUCIONAL DE 1978


Hoy día 6 de diciembre celebramos el Día de nuestra Constitución, creo que debemos recordar la historia de los dos leones, que guardan la puerta del Congreso de Diputados.

Se erigen con elegancia y majestuosidad, flanqueando el Palacio de las Cortes. Son todo un símbolo del patrimonio político e histórico de España, y como no, de la ciudad de Madrid que es la que los acoge.
Los dos felinos que custodian las puertas del Congreso fueron bautizados como Daoíz y Velarde, en honor a los héroes de la guerra de la Independencia, Luis Daoíz y Pedro Velarde, que se sumaron al levantamiento contra las tropas francesas, el 2 de mayo de 1808.

Pero la casualidad quiso que una batalla ganada por el ejército español en 1860, en la Guerra de África, fuera el origen de los actuales leones. En esta batalla las tropas españolas incautaron algunos de los cañones de la contienda librada.
Ya con la materia prima disponible, se encargó la realización del proyecto al escultor, Ponciano Ponzano. Los cañones se fundieron en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, para posteriormente dar paso a las esculturas.

Referencia Mitológica
El situado a la izquierda mirando hacia las escaleras del Congreso es el de mayor peso, 2668 kilogramos, (sería Hipómenes). El de la derecha, Atalanta, 2219 kilogramos. Así, las dos efigies serían Hipómenes y Atalanta, personajes de la mitología griega que fueron convertidos en leones y condenados a no poder volver a mirarse. Corroboraría este hecho el que los leones del Congreso tampoco se miren entre sí: uno de ellos dirige su cabeza hacia la Plaza de Neptuno y el otro hacia la Puerto del Sol.

Hay una curiosa historia sobre nuestros leones, y es que uno de ellos carece de testículos, por lo que hay una creencia generalizada de que fue un fallo en la fundición del mismo, pero nada más lejos de la realidad. La ausencia de dicho órgano es debido a que los leones al representar a Hipómenes y Atalanta, un héroe y una heroína de la mitología griega que fueron convertidos en leones. Al ser Atalanta una leona, lógicamente su autor considero no ponerle testículos.

Estas esculturas son las que definitivamente custodian el Congreso desde 1865, fecha en que se instalaron definitivamente. Pero a punto estuvieron de no serlo. Y es que un grupo de Parlamentarios se manifestaron en contra de su colocación. Estos argumentaban que el material del que estaban hechos provenía de una guerra, y podría ser interpretado como una alegoría bélica. Finalmente no prosperó esta iniciativa.
Y es que ya por entonces también a Sus Señorías les costaba ponerse de acuerdo…

FELIZ DÍA DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Fuente: Internet
Gonzalo Díaz-Arbolí