El origen de La Puerta de Tierra se remonta al siglo XVI, símbolo de Cádiz, constituye una de las piezas del sistema defensivo que se articula durante la Edad Moderna.
La primera noticia sobre las murallas de Cádiz aparece con Alfonso X el Sabio que repuebla esta ciudad en 1262. Durante el reinado de Felipe II decide y ordena la reconstrucción de una muralla, que en realidad consiste en un muro almenado con torreones de defensa, comienzan las obras en 1598, los planes de fortificación consisten en la construcción de un castillo al norte de la Caleta (Santa Catalina), el cierre del istmo mediante un nuevo muro en el Frente de Tierra bordeado de dos nuevos baluartes (San Roque en el Atlántico y Benavides en la Bahía) y la protección de la Bahía interior gracias a un castillo en Matagorda y una plataforma artillada en Puntales. La muralla rodeaba el actual barrio del Pópulo, cubriendo levante, poniente y norte con tres lienzos cuyas puertas todavía se conservan con el nombre de Arcos de la Rosa, de los Blancos y del Pópulo
Tras el saqueo por el conde de Essex en 1596, crece en los ciudadanos de Cádiz la necesidad de unas murallas protectoras frente a asaltos similares. Salvo el frente de Tierra, el resto de las murallas se construirán lindando con el mar para dificultar posibles desembarcos.
Destacar tres de las principales fortificaciones:
Castillo de Santa Catalina
El castillo de Santa Catalina es una fortificación situada en La Caleta que se adentra en el mar gracias a unas escolleras. Fue construido a finales del siglo XVI siguiendo los planos del ingeniero Cristóbal de Rojas. De planta pentagonal, llama la atención las puntas que a manera de estrella salen al mar.
Durante el reinado de Carlos II se construyó la capilla y la sacristía en 1693. Esta capilla está dedicada a Santa Catalina de Alejandría y a la Purísima Concepción.
Carlos III en 1769 lo convirtió en prisión militar para personalidades destacadas. En ella estuvieron liberales e independentistas americanos y, a finales del siglo XX algunos implicados en el golpe de estado del 23 de febrero de 1981. El Ministerio de Defensa dejó de hacer uso del castillo en 1991.
El Baluarte de la Candelaria es una fortificación de la Edad Moderna.
Aprovechando una elevada punta de tierra, fue construido en 1672 por iniciativa del gobernador de la plaza Diego Caballero de Illescas. Protegido por un resistente muro que hace de rompeolas, con sus cañones se dominaba el canal de acceso al puerto.
Ha sido cuartel, maestranza de ingenieros y palomar del servicio colombófilo del Ejercito. Rehabilitado, actualmente se utiliza como espacio cultural. Se pensó construir un Museo del Mar en dicha sede y se reinauguró con ese nombre. Posteriormente se dejó como sede permanente de exposiciones.
Arco del Pópulo
Es la primitiva Puerta del Mar, o Puerta principal de la Villa, pues por ella se accedía a la zona portuaria, y estaba flanqueada por dos cubos.
Las aguas de la bahía, en efecto, llegaban muy cerca de ellas, pues lo que hoy día es la plaza de San Juan de Dios y fue Plaza Real, estaba casi ocupada por el Canal Bahía-Caleta y que constituía el verdadero muelle y puerto comercial de Cádiz. El canal, al irse cegando, se convirtió en unas pequeñas lagunas o boquetes (cuyo nombre fue dado a la actual calle Plocia), el segundo de los cuales se cegó hacia 1628 mientras que el otro lo hizo hacia 1618, quedando como una especie de astillero para barcos y navíos de pequeño porte.
A comienzos del siglo XVII se construyó ante ella la capilla de Nuestra Señora del Pópulo, que le ha dado el aspecto de pasadizo que presenta en la actualidad. Las características del paramento interior coinciden con las técnicas edilicias de las murallas islámicas de los siglos X y XI, mientras que el arco es muy posible que originalmente fuese de herradura. La disposición de sus dovelas permite situarlo en el siglo XII, en época almohade, como todo el perímetro murado original.
Pulsen sobre la imagen y disfruten de las imágenes de su sistema defensivo.
Texto refundido y fotografías, tomado de diversas fuentes en internet.
Gonzalo Díaz-Arbolí
Cádiz, ciudad que bien merece ser Patrimonio de la Humanidad.
Desde la Tertulia del Colegio de Médicos de Cádiz, se apoyó y empujó la iniciativa de solicitud a la Unesco de "Cádiz, Patrimonio de la Humanidad", que ya existía desde los tiempos de la alcaldesa Teófila Martínez, pero también en esta ocasión quedó en nada.
La poesía de Inmaculada Moreno irrumpe, para sorpresa de todos en 1998. La colección Calle del Aire de la Editorial Renacimiento publica su primer poemario, Son los ríos, que merecía la reseña elogiosa, entre otras, de Guillermo Carnerero. Había ganado con esta obra el Premio Ciudad de San Fernando de aquel año. Pocas voces resultaban tan seguras como la suya en una primera publicación. En el libro rememora las Coplas por la muerte de su padre de Jorge Manrique, inaugurando una poesía intimista y reflexiva, que tiene como contenidos esenciales el tiempo, el amor y el recuerdo, los grandes temas de la literatura universal.
Aunque su pluma se ha movido en estos ámbitos hasta ahora, su entorno portuense (y en particular su infancia) se vislumbra entre sus versos. Así, en el poema "Materia inexacta", sobre el recuerdo, nos dice:
...un azote de blanco en la azotea;
la herida de la luz de un mediodía
entre el follaje denso de los pinos
y en su poema "Siestas" rememora:
(…) por entre los olores
de albaricoque y plancha de los sábados.
Salmodiaban el cierro
melopeas de higos y salitre.
Me acogía la casa,
la penumbra, la cal fresquísima, el serial
de la radio entre blandos
murmullos hormigueros de mayores.
En este otro poema, titulado “Antigua Fábrica de Tabacos”, encontramos el recuerdo de su juventud estudiantil en Sevilla:
De la misma manera
que el imán de la ola en retroceso
sobre los pies mojados en la orilla,
ese mareo blando que te arrastra...
así,
pasear por aquellos corredores,
sorprender mis resquicios y mis luces
tomados por extraños,
y resistir de pie
la resaca del tiempo y sus ardides.
De su estancia en Gran Bretaña nace el libro Donde la hoguera verde con el que en 2011 nuestra académica ganó la décimo quinta edición del Premio Internacional de poesía en español "Antonio Machado". El libro comienza así:
Vivir como lo hicieron los antiguos:
con esos ritos lentos que daban a los días
la dimensión de un Amazonas
y rodeada de esas gentes
que guardan las distancias y veneran
los signos más sutiles,
el artificio más baldío,
la más escrupulosa hipocresía.
Recoge en él su experiencia británica y en él se suceden las mujeres que toman té, los cielos llenos de nubes, los verdes radiantes, cuando un sol pasajero los alumbra. Si su primer libro, Son los ríos, está dedicado a sus padres, este es un homenaje a su hermana Cristina, que prematuramente nos fue arrebatada:
¿Adónde nos levanta esta miseria?
Esta marginación ¿de qué nos salva?
Porque el dolor aísla: él defiende
los límites donde gobierna
con su desolación estéril
y ya todo es dolor,
todo es el rayo,
todo desolación y terremoto (…)
Pulsar sobre la imagen
Pero el libro más profundo de Inmaculada Moreno es Igual que lava oscura. Esa lava es el miedo de todo hombre, miedo que se desarrolla en cuatro momentos: miedo al paso del tiempo, a la soledad y la incomprensión, al misterio y al dolor. Aquí ya la autora no se nos muestra como una joven encandilada por la vida, sino como una mujer, ya madura, que sabe de dolores e interrogantes sin respuesta.
Pulsar para ampliar
Los poemas de este libro recogen versos en los que los hombres, cito textualmente, "se reúnen en bares bulliciosos" por "constatar la propia / existencia en el gesto de los otros" porque "la soledad fue su condena", cierro la cita. Y sin embargo surge una palabra de esperanza, la palabra robusta del padre:
De una manera extraña
esa palabra dice todavía
que voy a ser feliz
y yo le creo.
En la poesía de la doctora Moreno la importancia del recuerdo se da la mano con una fuerte dimensión familiar, hasta el punto de haber dado lugar al libro Poemas para sobrinos que el editor Jesús Munárriz publicó en la Colección Ajonjolí de poesía para niños de la editorial Hiperión. Ya el crítico, también portuense, Enrique García-Máiquez hizo ver que este libro para niños mostraba un saber hacer poético muy maduro.
Dos ratones, dos ratones
que se escapan, que se esconden
tras las patas de la mesa.
Se han metido en la despensa
y se suben y se bajan
por los botes, por las latas
por paquetes y botellas.
Han mordido las galletas,
han abierto los garbanzos,
han salido y han entrado,
han corrido por el suelo,
han saltado hasta el frutero,
sin pararse se han cagado
y se han ido como entraron.
Y este otro, para un sobrino enfadado, con el título de "Elegía primera":
Ahora que estás triste y a la vez enojado,
que el dolor te parece tan enorme y eterno,
ten en cuenta que existe eso que llaman tiempo,
que todo pasa, Ale, todo acaba pasando.
Como se filtra lenta en la tierra la lluvia,
igual que se descuelga una gota indecisa,
de la misma manera que el hielo en tu bebida,
este día, lo sabes, no va a volver ya nunca.
Doctora en Filología Hispánica con Mención Internacional por la Universidad de Cádiz. Ha traducido a la poeta alemana Mascha Kaléko. A la vez, su poesía, ha sido traducida al portugués y al árabe. Ha publicado diversos ensayos sobre poesía en revistas especializadas. En el ámbito universitario internacional aparece citada o analizada en los libros: Sharon K.
Y sin embargo, la admiro por su discreción deliberada y humilde.
Gonzalo Díaz Arbolí
Académico de Santa Cecilia
Igual que lava oscura: Con este libro, Inmaculada Moreno, modifica el rumbo de su poesía y sustituye la mirada introspectiva que le ha caracterizado hasta la fecha por una visión más abierta a la realidad que le rodea. "Este libro es el menos introspectivo de mi obra -reconoce la escritora- en él hay una mirada más hacia afuera que en mis anteriores libros de poesía".
José Luis Tejada Peluffo nació el 4 de agosto de 1927 en El Puerto de Santa María y muere en Cádiz el 11 de mayo de 1988.
Inicia su escolarización en el colegio de las Carmelitas de El Puerto y comienza el Bachillerato, interno en el colegio San Felipe Neri en Cádiz y lo termina en la Academia Poullet de El Puerto de Santa María.
Culmina su licenciatura con un trabajo de investigación sobre Marinero en tierra, de Rafael Alberti. Se doctora en Filología Moderna por la Universidad de Sevilla con un estudio monográfico sobre la poesía del primer Alberti. Fue Profesor titular de la Universidad de Cádiz, Director del Departamento y del Aula de Poesía, Académico de la Real Sevillana de Buenas Letras, de la de Ciencias, Artes y Letras de San Dionisio de Jerez y de las más prestigiosas Academias de Andalucía.
Su producción poética se enmarca en la Generación del 50-60, heredera de la tradición del 27. Fue uno de los poetas mayores de dicha generación. Autor precoz aunque de muy tardía publicación. Se da la circunstancia de que aun antes de publicar su primer libro, ya figuraba en varias antologías.
Galardonado con numerosos premios, entre los que destacamos: Primera Medalla Nacional de Poesía Flamenca. Premio Nacional de Poesía de la “Vendimia de Jerez”. Poesía “Rafael Alberti de la Caja de Ahorros de Cádiz…etc. En cuanto al Premio Nacional de Poesía 1967 no me es posible silenciar una anécdota histórica que habla de su valía poética y de su calidad humana:
Cuenta el académico, Luis Suarez Ávila, lo ocurrido en la concesión de dicho Premio.
Federico Muelas, secretario del Jurado, una vez votado y concedido el premio y firmadas las actas, telegrafía a José Luis diciendo: “Enhorabuena, Premio Nacional”.
Horas más tarde, Tomás Borrás, miembro del Jurado, le telefonea y le cuenta que han convocado de nuevo al Jurado, porque ahora proponen a Carmen Conde, por su “obra completa”.
Pasado poco más de un mes, Carlos Robles Piquer, Presidente del Jurado, dirige una carta a José Luis, que termina con estas palabras: “Como ya sabe, su obra fue la verdadera finalista, aunque pesó más la “obra completa” de Carmen Conde. Me permito animarle a seguir en la “brecha” poética.
José Luis, haciendo honor a su bonhomía, había telegrafiado a Carmen Conde dándole la enhorabuena. Su contestación fue significativa: “Agradecidísima generosa enhorabuena”...
Su poesía ha sido siempre un cauce expresivo de lo religioso y lo profano y no solo en los temas sino también en las formas: La soledad, el amor y la muerte han sido los preferidos por la poesía y José Luis Tejada, los ha tocado con clarividencia todos y los ha llenado de palabras que el pueblo conoce y reconoce, porque entran o han podido entrar en su vocabulario desde siglos.
Como apuntaba el desaparecido investigador y catedrático de Literatura de la Universidad de Navarra, Ángel Raimundo Fernández González: “Dios es la referencia de todos sus amores: el amor del propio poeta que se sabe criatura de Dios, el amor entre él y la amada, el amor de los dos hacia sus hijos, el amor hacia los demás hombres y el amor hacia todo lo creado”.
José Luis era un poeta creyente y esa creencia constituye la base de todo su sistema poético, incluido también el amoroso. Elige la escritura como una forma de manifestar y canalizar la fuerza que le presta la pasión amorosa.
En 1985 publicó Poemía, una antología de sus primeros libros; recuerdo que cuando lo compré en la Navidad de 1985, me impresionó por su hermosura y profundidad. Especialmente me sobrecogió el poema: “Consolación por la carne”, que sin duda entiende mejor el amor como entrega y donde el poeta se mueve en el tono más íntimo de la confidencia. Quedé entusiasmado por su desbordamiento lírico y sensual. Y como muy acertadamente ha indicado Leopoldo de Luis, es pieza príncipe de la poesía amorosa. La pareja humana abrazada, frente a la eternidad, frente al misterio, por encima del odio y guareciéndose de la muerte.
Pueden escuchar dos de sus poemas. El primero: los últimos versos del poema, "Consolación por la carne" por ser los más intensos y trascendentes.
Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo
Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo
Mucho se ha oído hablar de las cabañuelas, un método de predicción a largo y corto plazo en las zonas rurales del sur de España, es el ámbito donde más se practica este método arraigado a la tradición popular, basado en las observaciones meteorológicas sistemáticas llevadas a cabo durante los primeros días del mes de agosto. Las cabañuelas siguen arraigadas en el mundo rural, a pesar de carecer de base científica.
Sin embargo, sería prácticamente imposible un estudio de las “Cabañuelas” sin hacer previamente referencia a sus orígenes, los cuales se podrían encontrar en la “Fiesta de las Suertes” ó “Zamuc” incluida en el ceremonial del año nuevo babilónico llamado “Akitu” ó en su correspondiente versión semita de la “Fiesta de los Tabernáculos”.
Aunque los meteorólogos consideran que en la predicción a corto plazo es fiable, no ocurre igual con la predicción a largo plazo. En España estas predicciones eran usadas frecuentemente hasta el año 1.940 en que se fueron sustituyendo por el Almanaque Zaragozano.
Actualmente, los expertos en “Cabañuelas” realizan sus observaciones a través de las indicaciones que obtiene sobre las formas de las nubes, la dirección del viento, las características del sol, la luna, las estrellas, la niebla, el rocío de la mañana, el arco iris o el granizo.
Los expertos procuran situarse en el campo, sobre un punto elevado para aislarse de la contaminación de las ciudades, generalmente se acompaña de una o dos personas más, pues la observación debe ser permanente veinticuatro horas del día y además para constatar opiniones sobre lo observado.
Cada provincia tiene sus propias “Cabañuelas” pues el radio de acción de las previsiones no supera los 80 km.
El método más tradicional y que se utiliza de forma general es el siguiente: agosto se divide en dos períodos, es decir, del 1 al 12 y del 13 al 24.
Se analizan los días de agosto, desde que sale el sol hasta que se pone, el estado del cielo, la humedad y el viento, así que aquí también entra en juego la memoria de cada uno. Se supone que el primer día del mes haría referencia al tiempo que va a hacer en enero del mes siguiente, el día dos de agosto al mes de febrero del año posterior, y así sucesivamente hasta el día doce que se cerraría el año con diciembre.
Este es el método más tradicional, aunque existen otras variantes tanto en España como en otros países.
Actualmente en España existen varias Asociaciones dedicadas a este estudio prácticamente en todas las regiones.
Nuestro objetivo es, ahondar en los orígenes de las “Cabañuelas” para conocer su relevancia e implantación en las civilizaciones antiguas.
Productor: Luchino Visconti. Director: Leonard Bernstein
Pulsen la imagen para ver el vídeo
María Callas hizo maravillas en el papel de Amina. Su esbelta figura, su juvenil encanto y gráciles movimientos, produjo un soberbio retrato del atractivo personaje. Exquisitamente vestida por Piero Tosi y cantando como un ángel, su caracterización de la encantadora sonámbula fue fascinante.
El personaje requiere una cantante-actriz ingenua e inocente y, al mismo tiempo, apasionada, impetuosa y cariñosa, que puede llorar de alegría o tristeza. Y esto lo hace Callas. La clave está en la cualidad única de su voz y, en apariencia, del fácil uso que hace de ella.
Bernstein la describe como, "Algo maravilloso, a veces es violín, otras viola, otras flauta. Su interpretación de la sonámbula es fascinante. Callas es gloriosa”
La Sonámbula es uno de los más grandes logros que se haya visto sobre un escenario.
Esta máxima, que durante tanto tiempo se ha aplicado en el sistema educativo y apenas abandonamos hace unos años, es tan antigua como la enseñanza de la escritura cuneiforme en todas las escuelas y colegios de este país. Por tanto, todo aquel que tenga cierta edad en la actualidad, lo recordará en primera persona y me imagino que también, algunos, incluso lo habrá sufrido en sus propias carnes (yo, personalmente puedo dar fe de ello).
Viene esto a cuento porque según se relata en una muy antigua leyenda de nuestro amado pueblo Vejer, existió hace ya bastantes años un maestro de escuela que a la sazón enseñaba a sus pupilos, desde las primeras letras, hasta estudios más avanzados y que con ello se ganaba su sustento. Éste era corto porque se nutría sólo con las aportaciones de los padres de sus alumnos y, éstas, no podrían catalogarse como suculentos estipendios, sino más bien al contrario e, incluso, la más de las veces, recibía el óbolo en especies.
Escuela de D. Antonio León, Vejer. De dcha. a izq. Pepe Luis Díaz Arbolí
Pepe Benítez Díaz y Gonzalo Díaz Arbolí. Año de 1942
También era muy normal en aquella época, que aquellos alumnos que llegaban tarde a la escuela o que su caligrafía distaba mucho de ser la correcta, recibían el consiguiente castigo corporal en forma de azotes. Transcurría todo de esta guisa, cuando uno de sus alumnos, harto ya de sufrir tanto castigo y que su cuerpo dejara notar ya demasiadas laceraciones, adelantándose a que su padre descubriera lo que acontecía en la escuela, decidió anticiparse a éste y viendo que lo tenía muy difícil para "pasar de curso", y sabiendo que los honorarios del maestro eran bastante escasos, le propuso a su progenitor invitar a comer a su maestro y agasajarlo con variados presentes para que se ablandase, y su día a día en la escuela, por tanto, fuera más llevadero. El padre conocedor de que su hijo no era de grandes luces y además sabedor de sus grandes limitaciones intelectuales, entendió que era la única manera de que su hijo pudiese prosperar algo en su vida académica. De esta manera se dio cuenta y accedió a la invitación. Durante la comida, en la que la familia del muchacho sirvió el mejor vino que tenían en la casa, y las mejores y más variadas viandas, el alumno se mostró diligente, educado y no paró de regalarle los oídos al invitado con sus virtudes y dar gracias a Dios por tenerlo como maestro. Penséis lo que penséis, y aún sabiendo que todo aquello tenía un solo propósito, a todos nos gusta que nos hagan la pelota y recibir lisonjas…, aunque éstas sean falsas.
Terminada la cena, y por si la cosa todavía no estaba clara, el maestro recibió varios regalos entre los que había varias orzas de manteca, pieza de caza, ristras de chorizo, longanizas… y, hasta un jamón. Aunque no sabemos si el alumnos llegó a ser un ilustrado en su madurez, me atrevería a decir que efectivamente si pasó de curso.
Escuela de D. Juan Caballeiro, Vejer de la Frontera. Año de 1943
Aprovechando esta historia de maestros, de su escasa remuneración y, sobre todo, de lo poco valorado que han sido a lo largo de la historia, me voy a permitir rendirles un pequeño homenaje. Y como cuando un maestro habla, lo mejor es callarse, voy a dejar que sea Carlos Fisas, el que demuestre etimológicamente que no cualquiera puede ser maestro, pero si ministro.
El término -maestro- deriva del latín magister, y éste, a su vez, del adjetivo magis que significa -más- o -más que-. Por tanto, el magister lo podríamos definir como el que destaca o está por encima del resto, por sus conocimientos y habilidades. En la literatura encontrareis innumerables ejemplos de esto que os digo: Magister equitum (Jefe de Caballería), Magister militum (Jefe militar).
Por el contrario, el término -ministro- deriva del latín minister, y éste a su vez del adjetivo minus que significa -menos- o -menos que- El minister era el sirviente o el subordinado que apenas tenía habilidades o conocimientos.
De todo ello se puede legar a una conclusión, que es el propósito inicial de éste relato. Para ser ministro no hace falta ser o hacer… nada.
El objetivo principal de esta entrada no es sólo recalcar las bondades e importancia del arte musical, sino también promover la paz, la amistad y la concordia entre las diferentes nacionalidades españolas a través de la unión que causa la música, como un rayo de luz que se abre paso entre las nubes.
La música refuerza la idea de pertenencia a una nación, fortaleciendo el sentido de lo nacional mediante un himno, independientemente de lo marcial o monótono que pueda ser. También proporciona un mundo sonoro para ensalzar hazañas y gestas épicas; describir y realzar paisajes, acompañar danzas folclóricas en una plaza pública o en una sala de conciertos. Exaltar el nacionalismo y el patriotismo fue una de las características más notables del Romanticismo Nacional.
Jesús Guridi Bidaola. (Vitoria, 25 de septiembre de 1886 - Madrid, 7 de abril de 1961). Fue uno de los principales exponentes de la música nacional vasca.
Compositor y organista español, de familia de músicos, comenzó a estudiar solfeo y piano de la mano de su madre, y continuó su formación en Bilbao con Sainz Besabé. A los diecisiete años marchó a Paris e ingresó en la Schola Cantorum para estudiar piano y órgano con Abel Decaux, y composición con Auguste Serieyx. Luego prosiguió su formación en Lieja y en Colonia, adquiriendo una extraordinaria solidez técnica que se manifiesta en todas sus obras. En Bilbao asumió la dirección de la Sociedad Coral Bilbaína y ocupó las cátedras de órgano y armonía en la Academia de Música y en el Conservatorio de la capital vizcaína. Desde 1939 vivió en Madrid, donde, en 1955, se hizo cargo de la dirección del Real Conservatorio de Música y también ocupó la cátedra de armonía. Nombrado Académico de la Real Academia de Bellas Artes y colaborador del Instituto Nacional de Musicología, fue una de las personalidades más eminentes de la vida musical española.
Como compositor, Guridi cultivó con acierto géneros muy diferentes. Desde su primera obra coral, el poema Así cantan los chicos, para voces blancas y piano, hasta su última: Homenaje a Walt Disney, para piano y orquesta, premio Oscar Esplá en 1956, pasando por la producción sinfónica y teatral, música de cámara, de órgano y cinematográfica. Sus Diez melodías vascas son una muestra orquestal del mejor nacionalismo vasco.
Para elevar un poco la moral de los lectores debido a las restricciones
para frenar el avance descontrolado de la Covid-19, hoy, con este espléndido sol sureño, en casa, pueden disfrutar con esta bellísima canción napolitana, O Sole mio.
¿Pero cuál es la historia de la canción napolitana más famosa a nivel
internacional?
La versión original está escrita en napolitano y ha sido llevada a
diferentes idiomas alrededor del mundo e interpretada por un gran número de
artistas líricos -principalmente tenores- Enrico Caruso, Giovanni Martinelli,
Giuseppe di Stefano, Mario Lanza, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Pavarotti...
También ha sido interpretada por artistas vinculados al mundo del rock y el
pop como Elvis Presley, Nannini, Bryan Adams, Al Bano, Anna Oxa...
Los padres de la pieza simbólica de la ciudad de Nápoles son: Giovanni
Capurro, autor de la letra (su obra más conocida) y el compositor Eduardo di
Capua autor de la música.
La canción que aún hoy es el símbolo de Nápoles no fue compuesta viendo la
salida del sol sobre la ciudad napolitana, la realidad es muy diferente y
lejana, Eduardo di Capua estaba en Odessa, (entonces parte del Imperio ruso)
con la intención de ver el amanecer en el mar Negro, durante un descanso de una gira
con su padre. Sin embargo, esto no cambia lo que es la esencia y el mensaje de
esta obra maestra: amor por la ciudad de Nápoles, el napolitano y la melancolía
por la distancia desde una ciudad que para los nacidos allí es realmente una
segunda piel.
La leyenda dice que en el momento en que se sentó al piano para componer la melodía de O' Sole mio, ya conocía el texto compuesto por el periodista Giovanni Capurro en 1898.
Otra curiosidad radica en el hecho de que la canción no tuvo inicialmente el éxito deseado, no ganar en el Festival Piedigrotta organizado por la editorial Bideri, ocupando el segundo lugar, en ese momento era el concurso de canciones napolitanas más importante. A pesar de ello, la composición se hizo muy famosa traspasando la fronteras municipales y nacionales, y se hizo famosa en todo el mundo, a pesar de la gran simplicidad estructural y conceptual: y esta es probablemente su gran fortaleza,
La versión interpretada por Elvis Presley bajo el nombre de "It's now or never" (Es ahora o nunca) es la más vendida del tema con una cifra estimativa de más de 20 millones de copias, constituyendo al mismo tiempo uno de los sencillos más vendidos del artista.
Si aún no crees en el hecho de que esta canción realmente hizo historia, piensa que fue capaz de ir más allá de los límites de la música.
Proust lo citó en uno de los volúmenes de "En busca del tiempo perdido."
Una anécdota:
En las Olimpiadas de Amberes de 1920 sucedió un hecho muy singular, que
demuestra la importancia que para los italianos tenía ya entonces esta canción.
Al inaugurar los juegos, se extravió la partitura de la Marcha Real, el himno
de Italia, y resultó ser que la única canción que todos los músicos conocían
era “O Sole mio”, que fue la música que acompañó a los atletas italianos.
Sin embargo, con toda esta fama, los dos autores Capurro y Di Capua murieron en la pobreza y la editorial Bideri se convirtió en el propietario de los derechos de autor. Aunque las regalías terminan después de 100 años, en 2002 Alfredo Mazzucchi fue reconocido como coautor musical de “O Sole mio” y, por lo tanto, la canción se cubrirá hasta 2042.
Qué cosa más bella un
día de sol,
un aire sereno después de una tempestad
Por el aire fresco ya parece una fiesta
¡Qué cosa más bella un día de sol!
Pero otro sol
aún más bello, mi niña,
mi sol
está en tu frente.
El sol, mi sol
está en tu frente
está en tu frente.Lucen los cristales de tu ventana
Gracias a la sugerencia de uno de mis amigos, Julio, en la que me pedía que hiciese una “entrada” sobre la célebre pianista Khatia Buniatishvili y con la aportación del culto lenguaje de otro de ellos, Eugenio, Con diligencia me pongo a la labor.
Khatia Buniatishvili es una brillante pianista de concierto georgiana establecida en París y nacionalizada francesa en 2017.
Comenzó a estudiar piano bajo la enseñanza de su madre a la edad de tres años, como su hermana Gvantsa. Dio su primer concierto con la Orquesta de Cámara en Tbilisi a la edad de seis. Desde los diez años ha dado conciertos en Europa, Rusia, Ucrania, Armenia, Israel, España y los Estados Unidos. Se graduó de la Escuela Central de Música de Tbilisi, y luego ingresó al Conservatorio Estatal de Tiflis, en el 2004.
Ha descrito el piano como «símbolo de soledad musical», escogió este instrumento sobre el violín a pesar de su oído absoluto. Ella y su hermana aprendieron juntas a tocar el piano y tocaban dúos en casa. Sus actuaciones juntas suelen ser memorables.
La puesta en escena de la joven y exuberante georgiana es, en todos los sentidos, aparatosa. Con un glamour y atractivo indudables, manejados con extraordinaria habilidad, la mezcla arrastra como un tsunami a un público especial, con abundancia de jóvenes, que se entrega con entusiasmo inevitable ya de entrada, incluso antes de que el resultado artístico haya podido producirse.
A pesar de tales fulgores mediáticos el resultado artístico es incuestionable; es pianista de medios y talento, y se entrega con el teclado con energía, demostrado en cada uno de sus conciertos.
Estas dos piezas, la Sonata de Beethoven Núm. 14, que nos transporta a la antesala de la belleza y laRapsodia Húngara Núm. 2 de Liszt, que nos eleva al quinto cielo de la armonía, de ejecución endiablada, pero dominada por una depurada técnica y una sensibilidad mucho más allá de lo deseado.
Increíble Khatia Buniatishvilli superando las dificultades de realización del gran Liszt y sosteniendo esa sensibilidad armónica que traspasa todos los sentidos, haciéndonos vislumbrar una belleza que nos abraza y nos invade como una caricia de pura gracia.
En este vídeo la pueden escuchar en versiones distintas a las habituales y, por la que a mí concierne, excelentes, son mis favoritas.
í
Todavía conservo en mi memoria, la emoción y el sentimiento de felicidad y orgullo, la imagen de mi abuelo, José Díaz Jiménez interpretando estas dos piezas, que tiene un sentido en mi vida. Ni el paso del tiempo ni el estado de ánimo han causado olvido. Cuando las escucho vuelven a brotar esos sentimientos.
Nació en Madrid (1933), vivió en Toledo y paso su juventud en Cádiz, volvió a Madrid para estudiar arquitectura y allí estableció su residencia definitiva. Arquitecto y biólogo, dibujante, escultor, aventurero, inventor e investigador, viajero del siglo XX, ganadero y profesor de la Escuela de Arquitectura, llevan su sello de maestro diversos Centros Oficiales de Deportes e Institutos de Higiene y Seguridad en el Trabajo.
Hombre de mil recursos, gran conversador, curioso observador y crítico, amante del conocimiento, buscador de lo raro y diferente. Carlos Hurtado, está convencido de que la física es el motor de la humanidad, que el universo está escrito en lenguaje matemático.
Pulsen para ampliar
Sus dibujos tienen un predominio de la línea, faceta donde aflora su formación de arquitecto. La excelencia de sus dibujos motivó que fueran seleccionados para quedar como láminas modelo para los estudiantes de la Escuela de Arquitectura. Generalmente los dibujos de color son hechos con acuarelas o bien con lápiz acuarelable.
Dibuja preferentemente cuando viaja, siempre del natural y a la primera, sin lápiz ni modificaciones. Se detiene cuando le interesa, por esa razón dibujó, tanto, el paisaje y las calles de Vejer, fue como un amor a primera vista.
Me comentaba que, siempre había percibido un cierto paralelismo
entre su querida Toledo y Vejer, ambas fortalezas militares, ambas fronterizas,
ambas unidas por una genética similar. Sin conocerse, tiene los mismos padres,
como un matrimonio adúltero.
Muchas veces, hemos deambulados plácidamente por sus calles y campos saboreando el misterio de su luz, la emoción al descubrir los contrastes de sus luces y sombras que generaban la paz que sentíamos y en mí, el agridulce sabor de la nostalgia.
No hay nada más fascinante que contemplar la grandiosidad en los atardeceres de marzo y abril paseando por la Corredera, escuchando el canto del ruiseñor, quizás, porque en la quietud de esas horas su canto destaca más. Yo, trataba de retener todo ese temblor interno que surge al rememorar mis orígenes y que nos lleva siempre a lo esencial. El poeta vejeriego, Francisco Basallote, lo describió muy bien con estas palabras: el espacio donde la luz y el corazón trazaron las coordenadas de la dicha.
"Decía María Zambrano que la naturaleza es una de las experiencias más precisas que los humanos podíamos tener de lo sagrado”.
Pulsar para ampliar
Para facilitar esta tarea, se fabrica mini-maletines o estuches donde guardar sus pinceles, tintas, acuarelas y el recipiente para el agua. Si se acaba este mágico contenido, lo sustituye por saliva, y a veces la lluvia, que podría ser un impedimento le sirve de tintero...Todo ello por el placer de dibujar.
Pulsen para ampliar
Su estilo agradable y sensorial, la espontaneidad de los trazos y su cromatismo es sorprendente y lo definen; posiblemente se deba a su incapacidad para distinguir los colores: es daltónico.
Opiniones:
"Su sentido del color, me ha parecido fantástico, llamativo y genial. Lo defino sobre todo como osado, con brillantez, y esos colores extremos entremezclados, esos choques, esa potencia cromática lo hacen sencillamente maravilloso.
El dibujo, es muy bueno, con sentido del espacio, del volumen y de síntesis. Ejecutado con mano suelta y gran capacidad de captación. Y en definitiva, el dibujo es el clásico de los viejos arquitectos..."
Museo Reina Sofía
Vídeo de la obra sobre Vejer de Carlos Hurtado
Sí lo desean, pulsen en las siguientes ciudades para ver más dibujos: