¿Por qué en el país que protagonizó las mayores hazañas de la Historia y sin cuyo liderazgo ni el cristianismo ni Occidente habrían logrado sobrevivir, sus ciudadanos tienen tan mal concepto de su pasado y su presente?
La leyenda negra española es una teoría defendida por la corriente historiográfica que afirma la existencia y difusión de propaganda antiespañola. Sus defensores afirman que sus raíces se remontan al siglo XVI, cuando fue originalmente un arma política y psicológica que fue utilizada por los rivales de España, originalmente neerlandesa e inglesa, con el fin de demonizar el Imperio español, su gente y su cultura, minimizar los descubrimientos y logros españoles, y contrarrestar su influencia y poder en los asuntos mundiales.
Debido a que los españoles tienen interiorizada y asumida la leyenda negra, nadie creería, por ejemplo, que John Smith, el de Pocahontas, estaba basado en Juan Ortiz (un marino español cautivo por nativos americanos en Florida) , Robinson Crusoe en Pedro Serrano (un capitán español que en 1526 sobrevivió a un naufragio en un banco de arena del Mar Caribe), Mr Livingston supongo... no supongas, lo que descubrió estaba ya descubierto y documentado dos siglos antes por el misionero español Pedro Páez.
Afortunadamente, gracias al valor y la astucia del teniente general Blas de Lezo, la brillante defensa de Cartagena de Indias dio como resultado un desastre completo para la Armada británica, que tuvo que retirarse con enormes pérdidas humanas y materiales. La derrota cayó en Londres como una bomba. Tal es así, que el rey inglés Jorge II prohibió a los historiadores toda mención de lo ocurrido, bajo pena de muerte.
Pero no olvidemos de lo que nos atañe más directamente, a modo también de punible hipocresía española. En España, entre cuyas características de conducta social pueden señalarse la ingratitud y la envidia.


