Breve biografía
Félix Rubén García Sarmiento nació el 18 de enero de 1867 en Metapa, Nicaragua, en una familia de escasos recursos, y desde niño destacó como poeta precoz, ganándose el apodo de "el poeta niño". A los 15 años viajó a El Salvador, acogido por el presidente Rafael Zaldívar, donde conoció al poeta salvadoreño Francisco Gavidia, gran conocedor de la poesía francesa, bajo cuya influencia intentó por primera vez adaptar el verso alejandrino francés a la métrica castellana.
En 1888 publicó en Valparaíso su poemario Azul, considerado el punto de partida del Modernismo hispanoamericano. En 1896 publicó en Buenos Aires Prosas profanas y otros poemas, y en 1905, ya en plena madurez, Cantos de vida y esperanza, su obra más reflexiva e introspectiva. Murió en León, Nicaragua, en 1916, dejando una huella decisiva en toda una generación de poetas en lengua española.
El verso alejandrino: origen y resurgimiento
El alejandrino es un verso de catorce sílabas, dividido en dos hemistiquios de siete separados por una cesura. Llegó al castellano en el siglo XIII de la mano de Gonzalo de Berceo, dentro del mester de clerecía, en la forma estrófica llamada cuaderna vía (cuatro alejandrinos monorrimos). A partir del siglo XV cayó en desuso casi total durante varios siglos.
Fue Rubén Darío quien, ya adulto y profundamente influido por la poesía francesa del siglo XIX (parnasianismo, simbolismo), rescató este verso olvidado y lo convirtió en uno de los grandes vehículos rítmicos del Modernismo, renovando su acentuación interna y dándole una musicalidad que el castellano apenas había explorado con esa intensidad. Gracias a Darío, el alejandrino volvió a la poesía en español y llegó, a través de su influencia directa, a poetas como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Federico García Lorca.
Ejemplo de verso alejandrino
Primer verso de "Sonatina" (Prosas profanas, 1896), con la cesura marcada tras la séptima sílaba:
La princesa está triste... / ¿Qué tendrá la princesa?
7 sílabas + 7 sílabas = 14 sílabas, con cesura tras "triste..."
El legado: tres poetas herederos del alejandrino dariano
Antonio Machado — "Retrato" (Campos de Castilla, 1912)
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
Nueve cuartetos de alejandrinos con rima alterna, en los que Machado construye su propio autorretrato poético.
Federico García Lorca — "Sueño" (Libro de poemas, 1919)
Mi corazón reposa junto a la fuente fría.
(Llénala con tus hilos, araña del olvido.)
De su etapa juvenil, de clara influencia modernista y simbolista, antes de encontrar su voz propia en el Poema del cante jondo.
Juan Ramón Jiménez — alejandrino polirrítmico
En una barca de blancura de azucena
entre la lluvia y la arboleda los balcones...
Juan Ramón llevó el alejandrino hacia la experimentación rítmica, incluyendo variantes como el alejandrino ternario (trece sílabas en tres grupos de cuatro), heredando de Darío el metro pero renovándolo .
Finalizamos con un poema del Dr. Antonio Rguez. Zarallo
Mí mismo
Versión alejandrina (14 sílabas, cesura 7+7, rima ABAB)
Me consuela todavía mi antigua dejadez,
me abraza lo ya sabido, y no alcanzo lo cierto,
Por mí mismo ya dudo, en mi propia timidez,
mis pasos fatigados hoy cruzan un desierto.
Para mí ya no quiero tantas viejas prebendas,
que querer siempre menos también es descansar,
desde mí ya no cuido de mis viejas leyendas,
algo quedó en mí mismo sin saber despertar.
He quedado en mí mismo, del todo abandonado,
hablando un raro idioma que solo yo comprendo,
por eso ya conmigo yo mismo, ensimismado,
en mi silencio a solas cada día voy cayendo,
mas hoy yo quiero abrirme, aunque tanto ya me cueste,
dejar entrar en mí ya lo que antes no dejaba,
pues toda puerta, aunque esté cerrada, bien se preste,
guarda tras de sí misma la luz que yo esperaba.

2 comentarios:
Nuestro querido Antonio tiene una vida interior rica y sabe expresarla poéticamente. Un maestro…🤗🤗🤗🤗🤗
¿Cuándo publicarás un libro con tus poemas? Me comprometo a editarlo, poeta
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