13.6.23

Vejer hace un siglo: La sequía de 1878.


(Tomado de un artículo firmado por Antonio Sánchez Roldán del Programa de Fiestas en honor de Nuestra Señora de la Oliva, agosto de 1978.


Sufrió Vejer en aquella fecha una de las más graves y prolongadas sequías que ha conocido su historia, y que motivó un serio retroceso en su entonces pujante agricultura y ganadería (única y exclusiva riqueza de sus habitantes), de la que tardó muchos años en reponerse.

En 1878 se perdieron totalmente las cosechas de cereales, y de las huertas desaparecieron más de la mitad de los árboles frutales. Su ganadería, entonces la más importante de la comarca, quedó reducida a un cincuenta por ciento de una parte o la muerte de numerosas cabezas y de otra a las obligas ventas que tuvieron que hacer los ganaderos para poder subsistir y la imposibilidad de alimentarlas por falta de pastos.

Pero el verdadero y grave problema estuvo en que casi un millar de braceros permaneció sin trabajo alguno durante más de ocho meses, y el hambre azotó a las tres cuartas partes de la población.
Las autoridades locales intentaron afrontar el problema, pero la magnitud de éste quedaba fuera de sus posibilidades. El Ayuntamiento se encontraba tan mal de recursos que debía a sus empleados los sueldos de nueve meses. No obstante, facilitó algunos socorros que no remediaron nada.


Se celebraron diversas reuniones con los mayores contribuyentes, una de ellas presidida por un Delegado del Gobierno Civil de Cádiz, el que invocó al patriotismo y la filantropía de las clases pudientes para que, mediante donativos o préstamos, remediaran la situación, hasta tanto el Gobierno acometiera una serie de obras públicas, (entre ellas la carretera de Medina a Vejer) que proporcionara trabajo a las braceros desamparados. Los contribuyentes mantuvieron su negativa de facilitar dinero alguno para trabajos, aduciendo su precaria situación económica y que la obligación era del Gobierno. Sin embargo, meses después, y ante la perspectiva de que los obreros hambrientos estaban dispuestos a tomar por la fuerza lo que no podían obtener con su trabajo, accedieron a acoger durante veinte días a los jornaleros necesitados, abonándoles un socorro diario de dos reales.
Por su parte el Ayuntamiento consiguió del Gobierno Civil y de la Diputación unas cantidades del fondo de calamidades públicas, (diez mil pesetas en total) que fueron distribuidas, también en socorros de dos reales diarios.
Ya en el último mes del año se soluciona el problema con el inicio de las obras de la carretera de Medina y el traslado de unos trescientos braceros a unos trabajos, también de carreteras, en Ubrique, El Bosque y otros pueblos de la sierra.

Los contribuyentes, por su parte, obtuvieron los beneficios de una moratoria de dos años en el pago de la contribución territorial, gracias a la influencia y gestiones realizadas en Madrid por el diputado a Cortes por este Distrito. Sr. Marqués de Francos.
Es curioso el texto del acuerdo municipal al conocer la noticia de la concesión de la moratoria, del que entresacamos “…el Ayuntamiento, que no puede menos de enorgullecerse por tener en la Cámara popular un representante tan digno y celos por los intereses de esta población, con lo es el Excmo. Sr. Marqués de Francos; que ha visto con la eficacia y actividad con que atiende a cuantos asuntos se le encomiendan por este Municipio, llevando su abnegación hasta el extremo de consentir que se perjudique su salud por su permanencia en la Corte durante la presente estación (era el mes de agosto), antes de dejar abandonados los intereses del pueblo que tuvo la honra de elegirlo Diputado…”

Es paradójico que todo esto ocurría en una época (la de los primeros años de la Restauración) en lo que la Historia de España nos la representa como uno de los periodos más fecundos de paz y bienestar económico.

Hoy, a cien años vista de aquel desequilibrio económico y social que sufrió Vejer, las cosas han cambiado mucho y entendemos que para bien. Sin embargo, hay puntos del fondo de la cuestión que continúan vigentes. Tengámoslo presente.

Hacer clic en la imagen para ampliar

Destacar el final del artículo: Hay puntos de fondo que continúan vigentes: Y lo puedo testificar, pues nací en Vejer en 1938 y conocí muchas injusticias por parte de aquella sociedad vejeriega de terratenientes, rica, reaccionaria y prepotente.
En las últimas décadas la crisis del sector agrícola en Vejer ha dado paso al auge del sector terciario, asociado al sector del  turismo y de la construcción. 
 
Nadie podrá negar el progreso alcanzado en derechos sociales, sanidad, educación, económicos, vivienda o tecnológicos durante el siglo XX y, en el XXI se han consolidado todos estos derechos; todavía hoy, se reclama su protección al estar recogidas en sus constituciones y documentos. 


Gonzalo Díaz-Arbolí



11.6.23

La adolescencia

Adolescentes en el río Iro de Chiclana


La palabra “adolescente” guarda relación con el verbo "adolecer", que significa experimentar dolencias y/o padecer algún defecto. 
Según Unicef son adolescentes las personas que tienen entre 10 y 19 años. Desde un punto de vista biológico la adolescencia coincide, aproximadamente con la pubertad, etapa en la que los seres humanos experimentamos importantes cambios fisiológicos, principalmente a nivel sexual y cognitivo.
Se asocia a: inmadurez y problematicidad. En general, la adolescencia es percibida por las personas adultas como un periodo problemático, debido a que los chicos y las chicas están expuestos a mayores riesgos por la contradicción entre sus aspiraciones de autonomía, su evolución afectivo-sexual y su inmadurez psicosocial.

En el aspecto emocional, la llegada de la adolescencia significa la eclosión de la capacidad afectiva para sentir y desarrollar emociones que se identifican o tiene relación con el amor. 
El amor es un concepto universal relativo a la afinidad o armonía entre seres humanos, se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de actitudes, emociones y experiencias. En el amor romántico el deseo pasional y de intimidad. El adolescente puede hacer uso de su autonomía y comenzar a elegir a sus amigos y a las personas que va a querer.

Adolescentes en la Puerta del Sol de la Prioral de El Puerto de Santa María

Fábula de un Primer amor:
Transcurrían los años cincuenta del pasado siglo, aquellos tristes años de la posguerra española.

Elena, una adolescente de trece años preciosa, llena de alegría, de risa fácil, viveza,  adelantada a su tiempo, con una noción muy clara de lo que quería, caminaba diariamente por las mismas calles en su camino al Colegio del Divino Salvador.

 

Javier, un adolescente espigado de catorce años. No contaminado aún por la condena del pan y del sudor. En esa edad en que aún somo naturaleza. Apasionado por la música, soñaba con convertirse en un famoso pianista. A pesar de las dificultades Javier mantenía viva su pasión por la música y compaginaba sus estudios de bachillerato con las clases que tomaba en horas extraordinarias de su abuelo profesor de música. En sus tardes libres paseaba solo por el silencioso parque de Las Quebradas donde reflexionaba sobre sus problemas: sus estudios y futuro, lástima que no se conserven los  versos y las palabras que escribió para Elena. Esas palabras que han intervenido en todos los sueños, palabras que nos sobrevivirán y hablaran por nosotros cuando hayamos muerto.  Las ilusiones perdidas que, cómo las ilusiones que se pierden no suelen ser reemplazadas por otras.  Reflexionaba en cómo su mundo, propio e irrepetible, con sus minucias de sucesos se perderían con él. Algo único y prodigioso muere irreparablemente con cada un de nosotros.


Elena y Javier estudiaban en el mismo Colegio. Hablaban sobre los libros que habían leído sentados en la Plaza de España, compartían sus sueños y esperanzas de futuro, junto a las confidencias recíprocas o las promesas que se disipaban con el mismo candor que las pronunciaban. El recuerdo inolvidable de un vestido camisero a rayas blanco y rosa. Entre risas y conversaciones profundas, comenzaron a enamorarse. (La risa la definía, contagiaba su felicidad).



Cada encuentro se convertía en un oasis de felicidad. Cuando una hora parece un segundo.

Pero el amor de Elena y Javier no era fácil. Los tiempos tristes y sombríos de la posguerra había sembrado divisiones y resentimientos en la sociedad, y sus familias no estaban exentas de ellos. Aun así, parecía que su amor era más fuerte que cualquier barrera.

Asombra pensar como ha cambiado el mundo en tan poco tiempo. Los recuerdo llenos de rencor y tristeza, pero también de cierta ataraxia, como si la calma fuera el único refugio posible. 
Creo que fue entonces, al conocerlos, cuando lo vi todo con claridad: aquella historia no era solo la suya, sino también la nuestra, la de un país que intentaba recomponerse. Me sentí como quien se asoma furtivamente a una ventana para descubrir a esa clase de terratenientes que vivían ajenos al dolor común, envueltos en su esplendor y abundancia, pero que al fin y al cabo eran solo ignorantes camperos cargados de dinero. La memoria de lo vivido no se acaba nunca.
Como en todas las vidas, en la mía ha habido unos cuantos momentos esenciales, deslumbrantes de tan reveladores, que arrancan del alma las verdades más hondas y recónditas. Son instantes que te dicen más de ti mismo y del mundo que todos los libros y la sabiduría de los maestros, y que ya no te abandonan.
Porque el viaje al pasado tiene mucho de mágico; en sus remotos y azarosos parajes habitan, sin duda, las sirenas y todas las maravillas que se quedaron sin vivir, pero que aún palpitan en lo más hondo del corazón. Y es que, a veces, el pasado no acaba nunca de pasar…


Evocación de las lejanas vivencias del ayer y sus momentos felices: Los paseos en pandilla a los Pinares de la Barca o a las Huertas del Pago de Santa Lucía lanzándonos por la vereda de los valientes; las niñas, con su típica sagacidad, dejaban solos a las parejas que se atraían; en una ocasión para llegar a la cima Javier tomó de la mano a Elena y el sentimiento fue como un regalo divino, era el placer. Pese a la singularidad de la época que nos tocó vivir y  represión moral a la que estábamos sometidos en aquellos años. Hoy, lamentamos profundamente los besos y caricias robados por la estricta censura eclesiástica y social de aquella época. En aquellos hermosos días, se vivía un amor, casto, delicado, romántico, un amor cándido y lleno de ternura pero, con el corazón enardecido. Solo bastaba mirarnos, eso era todo. 

Pero el destino siempre tiene sus propios planes. Quizá el orgullo eligió, sin querer, lo menos doloroso y fue el culpable del abandono de tanto amor, y así la oscuridad les llevó a los recuerdos tratando de alejar los sueños sin conseguirlo.

Pasaron los años, Elena y Javier luchando contra las adversidades, a pesar de la distancia, nunca olvidaron el primer amor que encontraron el uno en el otro.

En la historia de los primeros amores, puede ocurrir que el anhelo de ayer no nos inspire ya otra cosa que un poco de nostalgia, de tristeza por algo que en su día fue intenso y aspiraba a ser definitivo, y que al cabo solo nos dejó el testimonio hiriente del tiempo que se fue, y la alegría maltrecha de un entonces que, a pesar de todo, se obstina aún en palpitar.


¿Quién decide el destino? ¿Por qué un amor tan firme no resistió el desafío de la vida? ¿O son las circunstancias? En una época fueron los más felices del mundo y esa etapa lo confirmó.


La vida es ese rastro de recuerdos que deja

el estallido del amor primero,

cuyo resplandor se va acumulando en el alma.

Pasa el implacable tiempo que quisiera detenido,

más, a pesar de todo, se obstina aún en sus latidos.


Reflexión
Desde hace mucho tiempo, vengo planteándome esta cuestión: si miramos atrás en esta romántica historia personal, ¿cómo contemplamos el pasado?, ¿con los ojos de entonces o con los ojos de este momento ? ¿tendré  hoy las mismas convicciones para valorar hechos o acontecimientos del pasado, que hace setenta años?
Puede que la nostalgia esconda un sentimiento más de “vida que se acaba” que de recuerdos de un tiempo que fue mejor. Antes, no era consciente del fin próximo; el futuro aparecía como frontera muy lejana. Ahora, el tiempo vuela, nos queda menos…y lo sabemos, y todo el pasado se vuelve bello y amable. 
La memoria es la manera de retener lo que amas, lo que eres, lo que nunca quieres perder.

Siempre quedará el torrencial gozo que ya solo existe en la memoria durante el tiempo atemporal de la ilusión y el tiempo oxidado por las horas de la rutina, sintiendo ahora, al repensar esos recuerdos, la cercanía y la brisa cálida de quien se recrea en sus propias vivencias. Todavía vibra el corazón en los mismos acordes del tiempo que se fue.

Adios a la juventud, a mis sueños, a mis errores...¡Dios mío!


Ayer leí una bonita reflexión que anoté: «El camino hacia adelante siempre existe, y con cada paso que des, la niebla se irá disipando poco a poco. Cruzar la niebla requiere coraje y fe, que provienen de la confianza en tus habilidades y la esperanza en el futuro. Incluso si no puedes ver claramente el camino, da el siguiente paso.» 

Demos el siguiente paso. La claridad llegará.



Corte de la película "Rojo y negro"

Para saber más sobre el amor, hacer clic en: Entrevista del "Loco de la colina" a Antonio Gala
Con una profunda nostalgia
Gonzalo Díaz Arbolí

30.5.23

Recordando a Antonio Gala. Poemas de la Zubia

 


Antonio Gala Velasco nació en Brazatortas, Ciudad Real, el 2 de octubre de 1930.
A los 9 años, en 1939 se traslado junto a su familia a Córdoba, donde escribió sus primeras obras, dando a los catorce años una conferencia en el Círculo de la Amistad.
Lector precoz de Rainer Maria Rilke, Garcilaso de la Vega, San Juan de la Cruz y otros autores, estudió desde la temprana edad de 15 años la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla y, como alumno libre, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid, obteniendo licenciaturas en todas ellas.
Al acabar sus estudios universitarios, inició la preparación de oposiciones al Cuerpo de Abogados del Estado, abandonándolo en un gesto que él recuerda como de rebeldía ante las presiones de su padre, para ingresar después en los cartujos. Pero la rígida disciplina monástica no estaba hecha para él, y, como cuenta en su autobiografía, Ahora hablaré de mí (2000), fue expulsado de la orden.
En 1959 comenzó a impartir clases de Filosofía e Historia del Arte y recibió un accésit del Premio Adonáis de poesía por su obra Enemigo íntimo, empezando una exitosa carrera teatral y periodística, que le posibilitó desde 1963 vivir sólo de la escritura.
Convertido ya en un personaje altamente popular de la literatura española, comenzó a escribir novelas en los años noventa, iniciándose con El manuscrito carmesí, que ganó el Premio Planeta en 1990.
Es un autor de gran éxito entre los lectores en cualquiera de los géneros que cultiva: teatro, columnismo, novela o lírica. Su estilo abunda en imágenes y recursos líricos, y es muy elaborado en lo formal, Ha practicado todos los géneros literarios.

Premios y galardones recibidos:
Accésit del Premio Adonáis de poesía por Enemigo íntimo (1959).
Premio Las Albinas, por su relato Solsticio de verano (1963).
Premio Nacional de Teatro Calderón de la Barca por la comedia Los verdes campos del edén (1963).
Premio Ciudad de Barcelona de teatro por Los verdes campos del edén (1965).
Premio Mayte de teatro por Los buenos días perdidos (1973).
Premio César González Ruano de periodismo por Los ojos de Troylo (1975).
Medalla de Castilla-La Mancha.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Córdoba (1982).
Libro de Oro de los Libreros Españoles (1984).
Hijo Predilecto de Andalucía en 1985.
Premio Andalucía de las Letras (1989).
Premio León Felipe a los valores cívicos (1989).
Premio Planeta de novela por El manuscrito carmesí en 1990.
Premio 2005 de la Fundación Ibn al-Jatib de Estudios y Cooperación Cultural (dependiente del Ayuntamiento de Loja, Granada).

Tres de los 27 sonetos de La Zubia, 1987

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

No concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,

porque, en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.


                     Música  de Antonio Vega. Podéis escucharlo cantado en este vídeo.

Tú me abandonarás en primavera,
cuando sangre la dicha en los granados
y el secadero, de ojos asombrados,
presienta la cosecha venidera.

Creerá el olivo de la carretera
ya en su rama los frutos verdeados.
Verterá por maizales y sembrados
el milagro su alegre revolera.

Tú me abandonarás. Y tan labriega
clareará la tarde en el ejido,
que pensaré: Es el día lo que llega.

Tú me abandonarás sin hacer ruido,
mientras mi corazón salpica y juega
sin darse cuenta de que ya te has ido.




Cuando tendré, por fin, la voz serena,
sencillo el gesto, la ansiedad cumplida,
sigilados los labios de la herida,
mi pleamar cansada por tu arena.

Cuando mi sangre trazará en la vena
su ronda acostumbrada y consentida,
y unánimes irán -corta la brida-
el fiero gozo y la dorada pena.

Cuando estará mi boca sosegada,
suave el aliento, el beso compañero,
compartida la gracia de la almohada.

Cuando llegará el día verdadero
en que me suelte ya de tu mirada…
para poder decirte que te quiero.

He venido a decirte que me quieres
a esta luz, a esta sierra, a esta armonía.
a decirte que el alma tuya es mia
he venido con todos mis poderes.

La misma tierra que nos tendrá muertos
nos enamora y nos reclama vivos
con montes, cielos y árboles abiertos.

¿Por qué entonces mirarnos agresivos
si marchamos, a pechos descubiertos,
debajo del calor y los olivos?



La Zubia es un municipio situado en la provincia de Granada. Buena parte de su término municipal pertenece al parque nacional y natural de Sierra Nevada. El municipio zubiense es una de las treinta y cuatro entidades que componen el Área Metropolitana de Granada.
El topónimo deriva del árabe "az-Zāwīa" («la ermita» o «el lugar de retiro»). Otros filólogos aluden a que es erróneo relacionar el nombre del pueblo con "zāwīa", y que hay que asociarlo exactamente con "zubia" (del árabe hispánico "zúbya", y este del árabe clásico "zubyah") que significa en árabe «lugar donde fluye el agua» o «corriente de agua en un arenal», que describiría las características del emplazamiento del pueblo.​ Por otra parte también se puede inferir un origen íbero. Zubia en euskera significa «puente».

Para saber más sobre el amor, hacer clic en: Entrevista del "Loco de la colina" a Antonio Gala

Gonzalo Díaz-Arbolí

 


27.5.23

Desde cuándo existen los apellidos y por qué en España usamos dos

 


Los patricios del imperio romano querían distinguirse del resto y establecieron un sistema basado en el praenomen, el nomen y el cognomen. En realidad, el catálogo de praenomen era más bien limitado (unos 20), así que añadieron el nomen (que indicaba el linaje familiar) y el cognomen (una especie de apodo referido a alguna característica de la persona) para identificar correctamente a los individuos, particularmente a los notables que no querían ser confundidos con ningún otro. Y así surgieron nombres completos como el de Cayo Cornelio Galo, por poner un ejemplo.
Los griegos habían usado un sistema algo menos sofisticado consistente en añadir el lugar de origen al nombre para despejar dudas sobre quién es quién. Así, han pasado a nuestros días personajes como Tales de Mileto y Arquímedes de Siracusa.
Pero la situación cambió a partir del siglo XII como consecuencia del aumento demográfico, del desarrollo económico y de la necesidad de los mercaderes de establecerse en un lugar fijo. En ese momento las ciudades recobraron su importancia y con ellas surgió la necesidad de identificar correctamente a los ciudadanos.

En los antiguos reinos de España comenzaron a combinarse varias maneras de añadir un apellido al nombre y fueron los nobles, igual que en la antigua Roma, quienes primero quisieron distinguirse. Para ello comenzaron a usarse patronímicos, es decir, nombres derivados del padre como, por ejemplo, Álvarez, hijo de Álvaro.
Finalmente, y de forma espontánea, se comenzaron a fijar bastantes de estos apellidos de origen patronímico sin ya tener en cuenta el nombre del padre. Y así se establecieron los Martínez, Sánchez, Rodríguez, etcétera. Este tipo de apellidos se añadieron otros con otro origen, puesto que también se construyeron a partir de características físicas (Moreno, Delgado), oficios (Carnicero, Pastor, Herrero) y lugares de procedencia (Cuenca, Zaragoza, Ávila).

A finales de Edad Media toda la población ya tenía un apellido. Pero el problema es que a los aristócratas les molestaba llevar el mismo nombre y apellido que personas del vulgo, así que en el siglo XVII optaron por adornarse con un segundo apellido procedente de la madre usando una “y” entre ambos.

Y continuó extendiéndose por otras capas de la sociedad en la propia España. En torno al siglo XVIII ya era bastante común lo de tener dos apellidos, aunque en realidad no había documentación alguna que los registrara.
La oficialidad del registro civil
Esta circunstancia cambió en el siglo XIX con la fundación del Estado liberal, decidido a crear un censo de la población y a cobrar impuestos de los contribuyentes. En la segunda mitad de siglo se convierte en ley el registro civil de nombre y apellidos (1857)


Apellidos patronímicos
Los primeros apellidos de los que se tiene constancia en España parten del patronímico. Esto es, del nombre del padre. Lo cual significa que si un hombre se llamaba Gonzalo, su hijo se apellidaría González. 
Ejemplos de apellidos patronímicos: Núñez (Nuño), Ramírez (Ramiro), Velázquez (Velasco), Sánchez (Sancho), Ibáñez (Juan), Fernández (Fernando), Álvarez (Álvaro), Gallardo, derivado de la voz -gaillard- de origen medieval...

Como curiosidad: Origen de los apellidos patronímicos en otros idiomas
. En Escocia es habitual el uso de los prefijos Mac- o Mc-. Estos prefijos escoceses significan "hijo", por ejemplo, "MacPherson" es hijo de Pherson.
. En lenguas semíticas encontramos que en hebreo la palabra ben significa 'hijo de', como en Ben Gurión, Ben Yehuda.
. En el norte de Europa podemos encontrar que en las lenguas germánicas son frecuentes las terminaciones -sohn (alemán), -son (inglés, noruego, sueco) y -sen (danés): "Petersen" es hijo de Peter (Pedro), "Mendelssohn" es hijo de Mendel y "Gustafson" es hijo de Gustaf.
. Continuando en el norte de Europa, tenemos que en anglo-normando el patronímico de filiación suele hacerse con el prefijo Fitz. 
. En Irlanda es habitual utilizar la O’ (Os para descendiente varón y Au para nieto), como en O’Sullivan, hijo de Sullivan. 
. En el caso de las lenguas eslavas lo habitual para la formación del apellido patronímico son las terminaciones -(o)vich o -vic y -ov que indican también filiación en varones. Para las mujeres las terminaciones -ovna o -evna son las que suelen indicar ‘hija de’.
El problema principal con los apellidos patronímicos es evidente. Cambiaban con cada generación, volviendo casi imposible rastrear las genealogías llegada la necesidad de hacerlo.

Apellidos por oficio o estatus social
En el mundo actual no importa demasiado si el padre de uno es carnicero, pescador, ganadero, banquero o abogado, pero en tiempos donde la clase social lo significaba prácticamente todo. A los apellidos patronímicos y toponímicos se les añadieron los apellidos por oficio o estatus social, estos últimos más recientes.
Ejemplos de apellidos por oficio podemos encontrar tantos como empleos existen: Escudero, Criado, Alcalde, Marqués, Soldado, Tejedor, Zapatero, Jurado, Duque, Herrero, Sastre, Labrador, Botero...

Apellidos por mote o circunstancias del nacimiento
Esto ocurre con algunos apellidos, originados a partir del mote que se diera al ancestro: Cabezón, Calvo, Rojo, Rubio, Seco, Feliz, Bravo, Delgado, Hermoso, Moreno, Nieto, Galán, Leal, Bravo, Bello...

Apellidos toponímicos
Fue necesario buscar apellidos más certeros, que pudiesen determinar de alguna manera con qué tipo de persona se estaba tratando. Al final, esta era la función del apellido. Reconocer si uno era noble o vasallo, aragonés o castellano, guerrero o santo. Comenzaron a utilizarse, en torno al siglo XII, los lugares de origen o señoríos como apellido de las personas.
Una práctica común a lo largo de los siglos siguientes y que puede explicar el origen de un gran número de apellidos actuales. Fue muy habitual mantener el patronímico y añadirle el lugar de origen utilizando la preposición de (Ortiz de Urbina, López de Lara, Álvarez de Castro, Jiménez de Quesada...).
Ejemplos de apellidos toponímicos: Ojeda, Ocaña, Catalán, Corral, Fresneda, Ávila, Navarro, Salazar, Soto, Torrente, Villanueva…

La procedencia del apellido Arbolí que para mi tiene un vivo interés, podría relacionarse con los moriscos. Estudiar este tema es fascinante, atrevido y difícil.  

 Servando Díaz Arbolí en la aldea Arbolí
El significado de Arbolí no está del todo claro:
¿Procede del topónimo Arbolí, nombre de una pequeña población en la provincia de Tarragona cuyo nombre tomaron los progenitores de las actuales generaciones?
Pero también pudo  derivar del árabe "al-walaga", (En aljamía lengua de los moriscos, pero transcritos con caracteres árabes) con el significado de "tierra de aluvión junto a un río".

Los apellidos tienen un origen en una época histórica y una región del mundo muy concretas. Pero continúan siendo una huella de la historia de cada familia y una conexión con sus raíces ancestrales.

España es un país de destierros
Como saben, los moriscos eran los descendientes de los musulmanes españoles obligados a elegir entre conversión o exilio ya en 1502 para los que vivían en tierras de la Corona de Castilla y en 1525 para los de la Corona de Aragón. Desde la sublevación de las Alpujarras, la predicación se vio acompañada de la represión. El 9 de abril de 1609 Felipe III firmó el decreto de expulsión de los moriscos, el mayor éxodo que ha sufrido España, significó la desventura de varios cientos de miles españoles que se vieron obligados a abandonarlo todo por el mero hecho de ser cristianos nuevos tratando de defender su permanencia, sus creencias y costumbres, en la que consideraban -y lo era- su patria.


Su drama fue que, por un lado, se debían al nuevo Estado nacional cuya autoridad había acatado y, a la religión cristiana a la que oficialmente se habían convertido, cuando comprobaron que era imposible continuar así, una minoría trataron de refugiarse en núcleos irreductibles y ásperos como la pequeña aldea Arbolí, en las montañas de la comarca del Priorat a la derecha del río Arbolí y que en esta huida tan dramática una familia morisca trasterrada se apellidara al-walaga; como su propósito era esconderse les fue fácil cambiar de apellido, suponemos que, el significado de al-walaga -tierra de aluvión junto a un río- lo relacionaron inmediatamente con el río Arbolí.

Texto aljaimado

Aquellos moriscos hablaban, naturalmente español, quizás muy dialectal o arabizado, o expresado, cuando lo escribían en aljamiado, pero con frecuencia correcto, pulido y a veces literariamente exquisito.
La deplorable expulsión de los moriscos fue obra de unos pocos y nunca contó con las simpatías y el apoyo del resto de la población; de ahí que los moriscos no estén solos el día del destierro, y que a sus lágrimas y lamentos se una, en muchos lugares, el desconsuelo de los cristianos que los ven marchar.
No deberíamos repetir nuestros errores del pasado, sobre todo los que conculcan los derechos humanos fundamentales.
Me viene a la memoria el lamento de la España perdida, en aquellos versos de Gaspar de Aguilar en su Expulsión de los moros de España, escrita en 1610:

Y las moriscas mujeres
torciendo las blancas manos
alzando al cielo los ojos
a voces dicen llorando
Ay, Sevilla patria mía
ay iglesia de San Pablo
San Andrés, Santa Martina
San Julián y San Marcos.

La Expulsión de los Moriscos) - Documentales

Con este vídeo conoceremos el grado de asimilación que tenían las diversas comunidades moriscas, muy diferenciadas entre sí, analizaremos el fracaso de la política asimilista y las motivaciones de su expulsión, que tuvo sin duda un carácter profiláctico. Ésta no fue inevitable, ni fue una exigencia de la sociedad cristiana mayoritaria, ni el final de un proceso anunciado, sino impuesta desde arriba y aceptada sin entusiasmo y en ocasiones con resistencia pasiva. Se convirtió simplemente en una “razón de Estado”.

Como vejeriego de nacimiento, me gustaría terminar esta publicación con una hermosa leyenda:
Se cuenta que, Sidi Ali Ben Rachid, emir marroquí, se enamoró locamente y se casó con una lugareña de la actual Vejer llamada Lalla Zhora.
Vejer estuvo bajo la influencia árabe durante algo más de 500 años, de ahí que Vejer nos parezca que tiene cierto toque árabe. Cuando los musulmanes fueron expulsados, cruzaron el Estrecho y se asentaron en el emplazamiento de una pequeña población bereber situada a la ladera de una montaña. Aunque el emir ganó influencia y poder en la zona, no podía pasar por alto la tristeza que veía en los ojos de su amada, quien extrañaba enormemente su hogar.
Impulsado por el inmenso amor que sentía por ella, al emir se le ocurrió recrear en ese lugar un pueblo al que llamaron Xauen donde fueron tan felices y el hogar de su amada.
Así hizo construir el pueblo a imagen y semejanza de su hogar en Vejer, con pequeñas callejuelas de trazado irregular y casas encaladas frecuentemente en tonos azules pero sin olvidar las características de esa población bereber que les había acogido tan fielmente.
Lalla Zhora ya no tuvo más motivos para llorar, aunque quizá lo hubiera hecho de emoción al saber que Chaouen y Vejer de la Frontera fueron hermanadas oficialmente el 19 de julio de 2000.
Para muchos, el reconocimiento público de las instituciones a una gran historia de amor.


Gonzalo Díaz-Arbolí


25.5.23

Una reflexión: El amor a los libros y a la lectura.

 

Asombrado, con una mezcla de curiosidad, tristeza y gratitud al ver este vídeo me acerqué a la Plaza Peral para ver qué sucedía: Pulsen el siguiente enlace: 
Vìdeo

Gracias a la iniciativa del Sr. Roberto R. González de Quevedo, - amigo de la familia del dueño de la biblioteca -, se colocaron en los anaqueles que existen en la Plaza Isaac Peral junto a la escultura de Pedro Muñoz Seca en El Puerto de Santa María. y fueron muchos las personas que pudieron leerlos en la misma plaza o siguen disfrutando de su lectura ya en casa.

Entre los libros que rescaté de la historia de este vídeo, encontré uno en particular que me conmovió profundamente. En su primera página, una dedicatoria especial decía: "El mejor libro del año para la mejor persona del universo mundo. Te quiero"
¡Que tristeza le hubiese producido al autor ver el destino de su biblioteca!

Hablar del amor a los libros en la actualidad puede parecer romántico, incluso podrían tildarnos de anticuados o extravagantes, hablar del maravilloso mundo de los libros de esos que, no se consideran simplemente objetos sino tesoros llenos de conocimiento, de historias y emociones fascinantes y, que tanto han influido en nuestras vidas. 

Quizás nos sintamos personas un poco anticuada, nostálgicos de tiempos pasados, pero esos libros nos han marcado, nos han inspirado y han sido nuestro refugio y fuente de inspiración. Momentos maravillosos en nuestras vidas, que nos permitían viajar junto a extraordinarios personajes, por asombrosos paisajes, que sentías una conexión especial con su contenido, como si el autor nos susurrara al oído y nos revelara secretos inimaginables; a través de ellos aprendimos a mirar desde los ojos de sus personajes que sentíamos como propios y que, aprendíamos a soñar a través de sus andanzas, de sus percances, que nos herían o nos alegraban, como si aconteciera en nuestra propia piel. 
Lecturas que marcaron un hito en nuestros recuerdos, en nuestros miedos, en nuestros deseos, en nuestras pasiones, que eran libres en nuestra imaginación, sin tener que responder más que al tribunal de nuestra fantasía y, no hay tribunales más benevolentes. Los libros son portales mágicos que nos transportan a lugares lejanos y épocas pasadas.
¡Cuántas veces un libro nos ha salvado de la soledad o situaciones angustiosas! 
Esos libros que son capaces de cambiarnos la vida, de ayudarnos a comprender mejor el mundo, a nosotros mismos y a los demás, son un tesoro invaluable. El amor por los libros y encontrar tiempo para leer es fundamental para los que aún apreciamos su magia.

Cervantes, inspirado por el erudito y escritor de la antigua Roma, Plinio el Joven, afirmaba, con audacia, pero con razón, que incluso en un libro malo se encuentra algo bueno, algo que aprender y desentrañar de su lectura,  aseguraba el autor romano.

Nos definimos por las personas que han marcado nuestra vida, pero a menudo nos olvidamos de los libros que lo han hecho.

Personalmente, confieso con vívida emoción como un poemario del poeta Eugenio Martínez, titulado “Desde la caverna sin distancia”, dejó una huella imborrable en mí. Este libro, de gran profundidad moral y arraigado en las culturas clásicas y filosóficas, presentaba en su epígrafe cronológico una frase que resonó en lo más profundo de mi ser: "En todos los lugares palpita nuestro enigma. Somos los inocentes y crueles juguetes de la vida. Hasta que un bruto alazán nos descabalga de su grupa, antes de llegar a los abismos donde se sientan los jueces, que ordenarán sus destinos de recompensa o castigo".

Al igual que las sombras encadenadas de las que Platón habló en su mito de La Caverna, a menudo nos encontramos incapaces de comprender plenamente el mundo que nos rodea. Pero con el amor por los libros, cada vida se convierte en una historia, cada persona en un cuento, cada amanecer en una fábula y cada anochecer en un relato. Ese es el pequeño secreto escondido en el corazón de la sabiduría práctica de la vida, uno que aprendemos de las páginas de los libros.


Gonzalo Díaz-Arbolí

22.5.23

Hay profesoras que no se olvidan nunca

El viernes 21 de mayo de 2023 los alumnos de la profesora Ángeles Vélez Melero en el IES Trafalgar de Barbate, le rindieron un homenaje porque se traslada a Sevilla. Después de 13 años se cambia de centro y la huella que ha dejado en este instituto y en los alumnos que han tenido la suerte de disfrutarla como profesora es imborrable.

El impacto de un profesor en la vida de sus alumnos puede ser profundo y duradero. Los profesores no solo transmiten conocimientos, sino que también desempeñan un papel fundamental en la formación de la personalidad, las habilidades y el futuro de los estudiantes. La huella que deja un profesor va más allá de la educación académica y puede influir en múltiples aspectos de la vida de sus alumnos.


La sociedad y cada uno de nosotros sabemos que necesitamos docentes con verdadera vocación profesional, que a pesar de las dificultades que encuentren en su difícil tarea, siempre descubran la manera de dirigirse de dedicarles a sus alumnos la palabra adecuada, profesores que transmiten pasión por la enseñanza, que sean creativos, responsables, con capacidad de identificarse con sus alumnos, que tengan una buena relación con ellos, que dejen huellas, esos profesores son aquellos que son recordados por siempre, no sólo porque son excelentes en sus disciplinas sino porque son capaces de transformar la vida de sus estudiantes y de lograr que encuentren sentido a lo que aprenden.

Son personas que te dejan luz, te ayudan a crecer, te permiten apostar por la superación personal y se convierten en un referente en tu vida. Por supuesto, este tipo de relación y de vínculo es profundo, alejado de cualquier artificio o de cualquier superficialidad. Cumpliendo cada uno de nuestros sueños y metas. Rodeados de personas especiales que nos hagan sentir que todo vale la pena.

Da igual lo mal o buen estudiante que se haya sido, a la profesora Vélez siempre se la recordará con nostalgia y con una sonrisa. Más allá de las enseñanzas del programa educativo, lo que evoca la memoria son los valores que inculca, la pasión que transmite en sus clases, la motivación con la que lograron superar el curso. 

La profesora Vélez no solo posee un amplio conocimiento y un buen plan de estudio de la materia que imparte; es entusiasta, cariñosa y empática pero también, firme y respetuosa, responsable, flexible y comunicativa. Tiene carisma, es decir, atrae y fascina.  

La relación con sus compañeros es extraordinaria, me contaba una de ellas: Yo la voy a echar muchísimo de menos. No sé cómo voy a empezar el curso próximo sin ella...

El vídeo con que finaliza esta “entrada”, La alfombra roja y los aplausos significan un mínimo gesto de admiración y gratitud por todo lo que le debemos.
Fue una sorpresa muy bonita. La profesora Vélez estaba muy emocionada. Lo estábamos todos, realmente.



Conclusión: Los profesores tienen el poder de marcar la vida de sus alumnos de manera significativa, y su influencia puede perdurar a lo largo del tiempo. Es por eso que el papel de los profesores es tan valioso y digno de reconocimiento en la sociedad.




19.5.23

El legado del poeta, Eugenio Martínez Orejas, el 22 de mayo hubiese cumplido 88 años

Sobre su obra:
No se acostumbra uno a las ausencias
aunque la vida te haya endurecido,
como jamás estaremos protegidos
de este estremecimiento de impotencia.
Gonzalo Díaz Arbolí 

Resumen Biográfico.
Eugenio Martínez nace en Vega de Espinareda, provincia de León, en la convulsa época de nuestra guerra civil a la que sigue un periodo de singular precariedad, pero también con detalles de restauración de ideales quebrantados, que refugian en los internados de las órdenes religiosas a una parte de aquella adolescencia, que deberá conjurar los estragos de la tragedia
Como un adolescente más de aquel pretérito, Eugenio se encuentra formando parte del internado de los Agustinos de El Escorial, cuyo profesorado poseía la fórmula de movilizar inquietudes y despertar fantasías sobre los cimientos de una intensa y rigurosa formación humanística y filosófica y una insumisa afición a la lectura de los clásicos, de nuestros escritores de la Generación del 98 y de los poetas de la Generación del 27.
Este período se ve bruscamente interrumpido por el mero hecho de tener que hacer frente a la vida por imprevistas circunstancias.
Pero la impronta recibida no le da reposo y aunque no pueda mantener la intensidad literaria deseada, realiza colaboraciones en revistas y periódicos locales y provinciales a la vez que va poblando de sonetos, romances, haikus y otros poemas su añorado anaquel de poeta.

De la contraportada de "
Huésped conmigo"
Este primer poemario, que quiero seguir completando, nace por el deseo de aprender a nombrar todo aquello que podemos dejar abandonado en el cenicero, después de haber tamizado en el harnero del tiempo las hojas de la agenda, las metáforas, la conmiseración, las fantasías incestuosas y otras secretas peripecias, para quedarnos con el cálido sentimiento de la sinceridad, que es lo único que nos reposa.
A partir de mis 30 años, que cumplí en 1,965, la formación humanística y filosófica en las que, sin contar con mi voluntad, pero sí con mi consentimiento, me ejercitaron Los Agustinos en el oasis de Leganés y después en el “celtibérico Helicón” de El Escorial, comenzó a movilizar mis inquietudes y multiplicarlas tan prolíficamente como se multiplican los hongos en un otoño cálido y lluvioso.
Una loca y febril fantasía me convencía que Homero, Hesíodo, Horacio, Virgilio y Juvenal tal vez no llegasen a merecer los laureles de un Nóbel que hoy sí pueden alcanzarse.
Aunque tarden, todas las fantasías llegan a sublimarse en la sabia y tozuda probeta de la vida y el tiempo urde y da forma a las cosas, de manera que brillantes poemas inician con humildad, silencio y con su esplendor marchitado el doloroso camino del olvido hacia la agonía de la papelera.
Algunos, pocos, obtienen el indulta por tener vida y carácter propio y porque su personalidad convence a su creador de que son carne de su carne, que rechaza la cirugía.

He sido heredero de parte de su obra escrita (que tan generosamente me ha ofrecido su hijo Germán) y entre los libros he encontrado esta dedicatoria a su Covadonga en el poemario "Huésped conmigo". Sin ti nada de esto hubiera podido ser, por eso mi dedicatoria está en la página 31. Ese soneto es solo tuyo.  Con inmenso cariño.

 Con humildad y respeto lo leo en el siguiente vídeo


El poemario "Desde la caverna sin distancia".

Nos sorprende con esta virtuosa creación inscrita en una fina sensibilidad, fruto de largas reflexiones que han reactivado todo el conjunto de valores conservados gracias a su formación intelectual en la búsqueda de Dios por la vía de la interioridad. “No quieras ir afuera, entra en ti mismo; en el hombre interior mora la verdad, trasciéndete a ti mismo. (De La verdadera religión 72)

Libro compuesto por un Epígrafe cronológico y 23 poemas, es complejo, tanto en lo formal como en lo conceptual, que están en sintonía, que no deja indiferente a nadie. Un texto muy rico literariamente, con un enorme sentido del ritmo, de gran hondura moral, técnica poética y espléndido enraizamiento en las culturas clásica, bíblica, filosófica y social, con referencia constantes a la mitología, fruto de un trabajo de al menos 12 años.

Al iniciar la lectura, ya, el epígrafe cronológico nos atrapa:”En todos los lugares palpita nuestro enigma”. Somos los inocentes y crueles juguetes de la vida. Hasta que un bruto alazán nos descabalga de su grupa, antes de llegar a los abismos donde se sientan los jueces, que ordenarán sus destinos de recompensa o castigo. Con la esperanza de que su próximo regreso borrarán las aguas del Leteo los vientos de la memoria.
Termina el epígrafe: Y así seguirá siendo hasta que fundidas todas las voces, resuene triunfalmente una sola, la voz de la armonía.
El poema 23, con el que finaliza el libro, juega desde el miedo en el camino de la vida, el miedo siempre en vilo, cuya respuesta es la sombra de un misterio inexplicable.
En definitiva, es un libro que asume el paso del tiempo y el no tiempo, pero también la excitante aventura de vivir.

                                                                   Voz de Flora Díaz-Arbolí Hurtado

Comentario crítico sobre la obra:
Es un mensaje armonioso, con forma o cuerpo de versos que nos traspasa la epidermis en cuanto pasea su poema por cuantas rendijas y rincones inadvertidos y que ya forma parte importante del ayer y del hoy.
Avanzamos desde lo oscuro mientras hablamos de la vida y de la muerte, de la nueva tierra de vides y aromas. Y como todo buen poema, triunfa la armonía de su fondo y su forma, porque y, aunque se halle enraizado en lo barroco no se opone a la hondura del verso. Hallamos, pues en el poeta, una reflexión magnífica sobre la emoción del humano. Y me remonto al Siglo de Oro (Góngora, Tirso de Molina, Quevedo, Calderón, amplificador de los temas de Lope) e, incluso reconocemos la ascética y la mística, como una manera de ideal religioso. Observamos el exceso del ornamento y la búsqueda de la espiritualidad junto a las pasiones internas. Por lo que encontramos un contraste (al igual que en el poema de luces y sombras). Un dualismo y contradicción y fuertes contrastes que no se oponen sino que se complementan (al igual que el idealismo de El Quijote y el positivismo de Sancho).
Se me antoja una cierta comparación con el propósito de S. Juan de La Cruz: “esperando un misterio inexplicable”... 
Mi reconocimiento al autor Eugenio Martínez por tanto buen hacer en el ámbito de la poesía, tanto por su armonía, música y pausas (que dicen tanto), como por su valor artístico que, en definitiva, es lo que cuenta y lo que se valora en un poema.
Teresa Moncayo. Escritora y poeta

Construyamos un cenotafio en tu memoria con todas estas cualidades que te pertenecían, era el don que te habían concedido e, intuyo que no eras consciente de ello. Vuela alto, querido amigo.
Que la tierra te sea leve,  amigo del alma. Vega de Espinareda, 26 de febrero de 2023

Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo, llegar hasta el final
En memoria de aquellos tertulianos que ya disfrutan de la otra vida.

Gonzalo Díaz-Arbolí