27.5.23

Desde cuándo existen los apellidos y por qué en España usamos dos

 


Los patricios del imperio romano querían distinguirse del resto y establecieron un sistema basado en el praenomen, el nomen y el cognomen. En realidad, el catálogo de praenomen era más bien limitado (unos 20), así que añadieron el nomen (que indicaba el linaje familiar) y el cognomen (una especie de apodo referido a alguna característica de la persona) para identificar correctamente a los individuos, particularmente a los notables que no querían ser confundidos con ningún otro. Y así surgieron nombres completos como el de Cayo Cornelio Galo, por poner un ejemplo.
Los griegos habían usado un sistema algo menos sofisticado consistente en añadir el lugar de origen al nombre para despejar dudas sobre quién es quién. Así, han pasado a nuestros días personajes como Tales de Mileto y Arquímedes de Siracusa.
Pero la situación cambió a partir del siglo XII como consecuencia del aumento demográfico, del desarrollo económico y de la necesidad de los mercaderes de establecerse en un lugar fijo. En ese momento las ciudades recobraron su importancia y con ellas surgió la necesidad de identificar correctamente a los ciudadanos.

En los antiguos reinos de España comenzaron a combinarse varias maneras de añadir un apellido al nombre y fueron los nobles, igual que en la antigua Roma, quienes primero quisieron distinguirse. Para ello comenzaron a usarse patronímicos, es decir, nombres derivados del padre como, por ejemplo, Álvarez, hijo de Álvaro.
Finalmente, y de forma espontánea, se comenzaron a fijar bastantes de estos apellidos de origen patronímico sin ya tener en cuenta el nombre del padre. Y así se establecieron los Martínez, Sánchez, Rodríguez, etcétera. Este tipo de apellidos se añadieron otros con otro origen, puesto que también se construyeron a partir de características físicas (Moreno, Delgado), oficios (Carnicero, Pastor, Herrero) y lugares de procedencia (Cuenca, Zaragoza, Ávila).

A finales de Edad Media toda la población ya tenía un apellido. Pero el problema es que a los aristócratas les molestaba llevar el mismo nombre y apellido que personas del vulgo, así que en el siglo XVII optaron por adornarse con un segundo apellido procedente de la madre usando una “y” entre ambos.

Y continuó extendiéndose por otras capas de la sociedad en la propia España. En torno al siglo XVIII ya era bastante común lo de tener dos apellidos, aunque en realidad no había documentación alguna que los registrara.
La oficialidad del registro civil
Esta circunstancia cambió en el siglo XIX con la fundación del Estado liberal, decidido a crear un censo de la población y a cobrar impuestos de los contribuyentes. En la segunda mitad de siglo se convierte en ley el registro civil de nombre y apellidos (1857)


Apellidos patronímicos
Los primeros apellidos de los que se tiene constancia en España parten del patronímico. Esto es, del nombre del padre. Lo cual significa que si un hombre se llamaba Gonzalo, su hijo se apellidaría González. 
Ejemplos de apellidos patronímicos: Núñez (Nuño), Ramírez (Ramiro), Velázquez (Velasco), Sánchez (Sancho), Ibáñez (Juan), Fernández (Fernando), Álvarez (Álvaro), Gallardo, derivado de la voz -gaillard- de origen medieval...

Como curiosidad: Origen de los apellidos patronímicos en otros idiomas
. En Escocia es habitual el uso de los prefijos Mac- o Mc-. Estos prefijos escoceses significan "hijo", por ejemplo, "MacPherson" es hijo de Pherson.
. En lenguas semíticas encontramos que en hebreo la palabra ben significa 'hijo de', como en Ben Gurión, Ben Yehuda.
. En el norte de Europa podemos encontrar que en las lenguas germánicas son frecuentes las terminaciones -sohn (alemán), -son (inglés, noruego, sueco) y -sen (danés): "Petersen" es hijo de Peter (Pedro), "Mendelssohn" es hijo de Mendel y "Gustafson" es hijo de Gustaf.
. Continuando en el norte de Europa, tenemos que en anglo-normando el patronímico de filiación suele hacerse con el prefijo Fitz. 
. En Irlanda es habitual utilizar la O’ (Os para descendiente varón y Au para nieto), como en O’Sullivan, hijo de Sullivan. 
. En el caso de las lenguas eslavas lo habitual para la formación del apellido patronímico son las terminaciones -(o)vich o -vic y -ov que indican también filiación en varones. Para las mujeres las terminaciones -ovna o -evna son las que suelen indicar ‘hija de’.
El problema principal con los apellidos patronímicos es evidente. Cambiaban con cada generación, volviendo casi imposible rastrear las genealogías llegada la necesidad de hacerlo.

Apellidos por oficio o estatus social
En el mundo actual no importa demasiado si el padre de uno es carnicero, pescador, ganadero, banquero o abogado, pero en tiempos donde la clase social lo significaba prácticamente todo. A los apellidos patronímicos y toponímicos se les añadieron los apellidos por oficio o estatus social, estos últimos más recientes.
Ejemplos de apellidos por oficio podemos encontrar tantos como empleos existen: Escudero, Criado, Alcalde, Marqués, Soldado, Tejedor, Zapatero, Jurado, Duque, Herrero, Sastre, Labrador, Botero...

Apellidos por mote o circunstancias del nacimiento
Esto ocurre con algunos apellidos, originados a partir del mote que se diera al ancestro: Cabezón, Calvo, Rojo, Rubio, Seco, Feliz, Bravo, Delgado, Hermoso, Moreno, Nieto, Galán, Leal, Bravo, Bello...

Apellidos toponímicos
Fue necesario buscar apellidos más certeros, que pudiesen determinar de alguna manera con qué tipo de persona se estaba tratando. Al final, esta era la función del apellido. Reconocer si uno era noble o vasallo, aragonés o castellano, guerrero o santo. Comenzaron a utilizarse, en torno al siglo XII, los lugares de origen o señoríos como apellido de las personas.
Una práctica común a lo largo de los siglos siguientes y que puede explicar el origen de un gran número de apellidos actuales. Fue muy habitual mantener el patronímico y añadirle el lugar de origen utilizando la preposición de (Ortiz de Urbina, López de Lara, Álvarez de Castro, Jiménez de Quesada...).
Ejemplos de apellidos toponímicos: Ojeda, Ocaña, Catalán, Corral, Fresneda, Ávila, Navarro, Salazar, Soto, Torrente, Villanueva…

La procedencia del apellido Arbolí que para mi tiene un vivo interés, podría relacionarse con los moriscos. Estudiar este tema es fascinante, atrevido y difícil.  

 Servando Díaz Arbolí en la aldea Arbolí
Los apellidos tienen un origen en una época histórica y una región del mundo muy concretas.
El significado de Arbolí no está del todo claro:
¿Procede del topónimo Arbolí, nombre de una pequeña población en la provincia de Tarragona cuyo nombre tomaron los progenitores de las actuales generaciones?
Pero también pudo  derivar del árabe "al-walaga", (En aljamía lengua de los moriscos, pero transcritos con caracteres árabes) con el significado de "tierra de aluvión junto a un río".

España es un país de destierros
Como saben, los moriscos eran los descendientes de los musulmanes españoles obligados a elegir entre conversión o exilio ya en 1502 para los que vivían en tierras de la Corona de Castilla y en 1525 para los de la Corona de Aragón. Desde la sublevación de las Alpujarras, la predicación se vio acompañada de la represión. El 9 de abril de 1609 Felipe III firmó el decreto de expulsión de los moriscos, el mayor éxodo que ha sufrido España, significó la desventura de varios cientos de miles españoles que se vieron obligados a abandonarlo todo por el mero hecho de ser cristianos nuevos tratando de defender su permanencia, sus creencias y costumbres, en la que consideraban -y lo era- su patria.


Su drama fue que, por un lado, se debían al nuevo Estado nacional cuya autoridad había acatado y, a la religión cristiana a la que oficialmente se habían convertido, cuando comprobaron que era imposible continuar así, una minoría trataron de refugiarse en núcleos irreductibles y ásperos como la pequeña aldea Arbolí, en las montañas de la comarca del Priorat a la derecha del río Arbolí y que en esta huida tan dramática una familia morisca trasterrada se apellidara al-walaga; como su propósito era esconderse les fue fácil cambiar de apellido, suponemos que, el significado de al-walaga -tierra de aluvión junto a un río- lo relacionaron inmediatamente con el río Arbolí.

Texto aljaimado

Aquellos moriscos hablaban, naturalmente español, quizás muy dialectal o arabizado, o expresado, cuando lo escribían en aljamiado, pero con frecuencia correcto, pulido y a veces literariamente exquisito.
La deplorable expulsión de los moriscos fue obra de unos pocos y nunca contó con las simpatías y el apoyo del resto de la población; de ahí que los moriscos no estén solos el día del destierro, y que a sus lágrimas y lamentos se una, en muchos lugares, el desconsuelo de los cristianos que los ven marchar.
No deberíamos repetir nuestros errores del pasado, sobre todo los que conculcan los derechos humanos fundamentales.
Me viene a la memoria el lamento de la España perdida, en aquellos versos de Gaspar de Aguilar en su Expulsión de los moros de España, escrita en 1610:

Y las moriscas mujeres
torciendo las blancas manos
alzando al cielo los ojos
a voces dicen llorando
Ay, Sevilla patria mía
ay iglesia de San Pablo
San Andrés, Santa Martina
San Julián y San Marcos.

La Expulsión de los Moriscos) - Documentales

Con este vídeo conoceremos el grado de asimilación que tenían las diversas comunidades moriscas, muy diferenciadas entre sí, analizaremos el fracaso de la política asimilista y las motivaciones de su expulsión, que tuvo sin duda un carácter profiláctico. Ésta no fue inevitable, ni fue una exigencia de la sociedad cristiana mayoritaria, ni el final de un proceso anunciado, sino impuesta desde arriba y aceptada sin entusiasmo y en ocasiones con resistencia pasiva. Se convirtió simplemente en una “razón de Estado”.

Como vejeriego de nacimiento, me gustaría terminar esta publicación con una hermosa leyenda:
Se cuenta que, Sidi Ali Ben Rachid, emir marroquí, se enamoró locamente y se casó con una lugareña de la actual Vejer llamada Lalla Zhora.
Vejer estuvo bajo la influencia árabe durante algo más de 500 años, de ahí que Vejer nos parezca que tiene cierto toque árabe. Cuando los musulmanes fueron expulsados, cruzaron el Estrecho y se asentaron en el emplazamiento de una pequeña población bereber situada a la ladera de una montaña. Aunque el emir ganó influencia y poder en la zona, no podía pasar por alto la tristeza que veía en los ojos de su amada, quien extrañaba enormemente su hogar.
Impulsado por el inmenso amor que sentía por ella, al emir se le ocurrió recrear en ese lugar un pueblo al que llamaron Xauen donde fueron tan felices y el hogar de su amada.
Así hizo construir el pueblo a imagen y semejanza de su hogar en Vejer, con pequeñas callejuelas de trazado irregular y casas encaladas frecuentemente en tonos azules pero sin olvidar las características de esa población bereber que les había acogido tan fielmente.
Lalla Zhora ya no tuvo más motivos para llorar, aunque quizá lo hubiera hecho de emoción al saber que Chaouen y Vejer de la Frontera fueron hermanadas oficialmente el 19 de julio de 2000.
Para muchos, el reconocimiento público de las instituciones a una gran historia de amor.


Gonzalo Díaz-Arbolí


3 comentarios:

Manolo Moro dijo...

Muy interesante tu escrito. Yo soy un MORO

Anónimo dijo...

Muchas gracias Gonzalo, por enseñarme de forma tan amena...

Mercedes dijo...

Buenos días amigo...
Interesantísimo . Termino de leerlo ahora....siempre he tenido curiosidad por el origen del apellido...por ver de dónde procedemos,de nuestras mezclas tan enriquecedoras....
Mi agradecimiento por tu espléndida y cautivadora ilustración...
Me encanta!!!!

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