20.5.25

Sabiduría de Sancho Panza a través de refranes (4)

PAREMIA 4: "No con quien naces, sino con quien paces” 



Un aprendizaje de andar por casa
Hay refranes que suenan a abuelos, a pan tostado y a tardes sin prisa. Este es uno de esos. Parece simple. Hasta que te toca vivirlo. Porque no siempre la familia es la que te dio la vida. La vida —con sus vueltas, sus quiebros y sus sorpresas— te va enseñando que, los vínculos que de verdad importan, no siempre vienen con un lazo sanguíneo. A veces vienen, con una taza de café caliente, una conversación, o un silencio compartido que no incomoda.

Hay abrazos que no llevan tu apellido, pero que igual te sostienen. Y hay nombres que no están en tu árbol genealógico, pero que sí están en tus días más difíciles. Y eso, al final, es lo que te define.

No hay manual para saber a quién dejar entrar en tu vida, pero si algo tengo claro es esto: aquellas personas que te hacen bien, que te suman, sin restarte nada… esas, valen todo el oro del mundo. A veces aparecen sin anunciarse, como quien no quiere molestar, pero se quedan justo cuando más lo necesitas.

Este refrán nos recuerda algo muy simple pero profundo: lo que realmente importa no es de dónde vienes, sino con quién decides caminar la vida. A veces, la familia, no es la que te tocó al nacer, sino la que encuentras en el camino. Porque compartir la sangre no siempre significa compartir los sueños, las risas o los silencios. La verdadera compañía se siente en los pequeños gestos: una mirada que lo dice todo, una sonrisa que alivia, una mano que se tiende cuando la necesitas.

Y por eso, vale la pena elegir bien a quién dejamos entrar en nuestra vida. Porque esas elecciones, más que cualquier otra cosa, son las que terminan moldeando quiénes somos y hacia dónde vamos. Es, en definitiva, una invitación a elegir con conciencia y valor a las personas con las que decidimos compartir nuestra vida, porque con ellas forjamos nuestro carácter y nuestro destino.



Una historia que sí ocurrió (Sergio, músico callejero)
¿Sabes? Siempre pensé que el hogar era un sitio. Una casa. Unas paredes. Un apellido escrito en el buzón. Pero luego entendí que, a veces, ni el apellido, ni las paredes, ni siquiera las fotos familiares logran dar calor.

Crecí en un piso pequeño donde el amor se gritaba más de lo que se decía. Donde las puertas se cerraban tan fuerte que dolían hasta en el pecho. No fue fácil. Y cuando cumplí los dieciocho, agarré una guitarra, una mochila medio rota, y me fui. Así, sin drama, sin despedidas, solo… me fui.

Sergio solía decir que su casa nunca olió a hogar. Que olía más bien a miedo, a discusiones que se clavaban en la piel. Durante meses fue un nómada de aceras, un músico invisible. Tocaba en bares donde la gente hablaba de espaldas, en plazas donde los niños corrían ignorando su música. Dormía donde podía: bancos, portales, la estación de tren. Cada noche era una batalla contra el frío y la soledad.

Y entonces, una noche cualquiera, de esas en las que uno ya casi ha dejado de esperar milagros, Sergio entró en un bar de barrio. De esos que huelen a café de toda la vida y donde las paredes guardan secretos de otros tiempos. Cantó como si estuviera cantando para la vida misma, aunque solo un par de personas le prestaron atención. Cuando terminó, recogió sus cosas despacio, sabiendo que le esperaba otra noche larga y dura.

Entonces, Luis, el camarero, un hombre de manos gastadas y ojos amables, se le acercó. No preguntó nada. No juzgó. Solo puso delante de él un plato de lentejas, que, por cierto, estaban muy calientes.

—Come. Y si quieres, arriba hay un sofá donde puedes dormir —dijo, casi en susurro, como quien ofrece algo sagrado.

Esa noche, Sergio no durmió en un banco. Durmió en un sitio donde no hacía falta tener miedo. Luis no le dio solo comida o un sofá viejo. Le dio algo que valía infinitamente más: le recordó que, todavía existía la bondad. Que, en medio del frío del mundo, hay gente que simplemente no te deja caer.

Hoy, Sergio llena teatros, viaja por el mundo, y canta sus canciones. Pero en todos sus conciertos, en algún momento se detiene, sonríe y dice: —Yo llegué aquí gracias a un plato de lentejas y a un sofá de un desconocido que eligió ser mi familia cuando no tenía a nadie. Tal vez no parezca mucho. Pero a veces, un sofá y unas lentejas son todo lo que alguien necesita para no rendirse. El amor que se elige pesa más que cualquier sangre compartida.



Cierre cervantino
Aparece en la Segunda Parte, concretamente en el Capítulo XXII, titulado: "De la grande aventura de la cueva de Montesinos".

En este capítulo, Don Quijote le está contando a Sancho su aventura (imaginada o real) en la famosa Cueva de Montesinos. Mientras relata lo que ha vivido ahí, habla de unos personajes míticos que encuentra bajo tierra, y en un momento dado dice este refrán como parte de una reflexión sobre la vida y las relaciones humanas.

Cervantes lo usa para dejar claro que las verdaderas conexiones no dependen del nacimiento o de la sangre, sino de la convivencia y el trato que tienes con las personas.

Traducción al tono actual sería algo como: "No importa de dónde vienes ni de qué familia eres. Lo que importa es cómo te entiendes y cómo vives con los demás”. "Y así, bien podría haber dicho nuestro querido don Quijote: "El linaje no da calor en invierno, ni abrazo en madrugada. Maguer un alma generosa, sin nombre ilustre, puede ser castillo y abrigo."


N. La ilustración se ha recogido del estudio: Azulejos del Quijote en el parque Cervantes Alcázar de San Juan, 2016. Cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra.
Autor: Constantino López Sánchez-Tinajero, Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan.

Por Antonio Leal Jiménez
Académicos de Santa Cecilia



12.5.25

Sabiduría de Sancho Panza a través de refranes (3)

PAREMIA 3: "En la tardanza está el peligro" (Una verdad en el Quijote que no pasa de moda)


Un aprendizaje de andar por casa
Este refrán nos recuerda algo tan simple como real: si dejas pasar mucho tiempo para hacer algo importante, las cosas se pueden torcer. Y cuántas veces nos pasa, ¿no? Por miedo, por flojera, por inseguridad o por ese clásico “luego lo hago”, vamos dejando las cosas… hasta que es tarde.
Piénsalo: cuando no estudias a tiempo y luego te toca correr. Cuando sabes que tienes que arreglar las cosas con alguien, pero lo vas posponiendo… y el silencio va enfriando todo. No se trata de vivir con prisa, sino de no quedarnos paralizados. Porque muchas veces, lo que más duele no es haberse equivocado, sino no haber hecho nada.
Y hay algo más: también habla de confiar en uno mismo. De no esperar al momento “perfecto”, porque muchas veces ese momento no llega. Mientras tanto, se te escapan oportunidades, se enfrían relaciones, se pierden trenes. Literal y metafóricamente.

Así que ya sabes: cuando tengas algo importante entre manos, no olvides que, en la tardanza está el peligro… y a veces, lo mejor es actuar sin pensarlo tanto. Y si lo traemos a nuestra vida diaria, ¿cuántas veces no nos ha pasado algo así? Pensamos que tenemos tiempo, que podemos esperar, que “luego lo hago” … y al final se nos va el tren.


Una historia que sí ocurrió: la leyenda de Paquita y el vestido
En ese lugar de la llanura manchega, donde el ritmo lo marcan las campanas y el “quiquiriquí” de los gallos, vivía Paquita, costurera de manos veloces y vista de halcón. Le cosía a todo el mundo: trajes de fiestas, disfraces de niños, cortinas para el ayuntamiento… todo.
Un verano, Maribel, la sobrina de la alcaldesa, anunció su boda. Fiesta grande, finca elegante, medio pueblo invitado. ¡Boda por todo lo alto! Y por supuesto, Paquita haría el vestido.
Maribel quería algo clásico, pero con un toque moderno: blanco, con encaje, cola larga… una preciosidad. Y Paquita, segura de sí misma, le dijo: “Déjamelo, niña, que yo lo bordo”.
Pero entre encargos, fiestas y algún que otro dolor de espalda, el vestido se fue quedando para después. “Mañana empiezo con el corpiño, luego el escote…”. Siempre había un “luego”. Todo eran intenciones.
Pasó el tiempo y llegó el jueves antes de la boda y el vestido aún era solo un montón de telas. Paquita no durmió esa noche. Ni la siguiente. Y el domingo, cuando Maribel fue a buscarlo, la encontró cosiendo la cremallera con un café frío en la mano y unas ojeras como túneles que contaban la historia entera.
El vestido se entregó. Bonito, sí. Pero sin planchar, con un bajo torcido y una cola más corta de lo prometido. Maribel se casó igual… pero con cara de pocos amigos.
Al día siguiente, en la plaza, el tío Jacinto, el de los chismes del pueblo, solía decir a todo el mundo: “Paquita es muy buena… pero esta vez casi se le casa la novia en vaqueros”.
Desde entonces, cuando alguien deja algo para última hora, los vecinos suelen decir con verdadera sorna: “No vayas a hacer un Paquita con el vestido”. Y ella, con su aguja en la oreja y su orgullo algo arrugado, lo admite: "En la tardanza está el peligro, sí señor… y también las costuras torcidas."


Cierre cervantino
Don Quijote suelta esta frase en la Segunda Parte, capítulo 33, en uno de esos enredos suyos. Lo dice con su tono serio y noble: no es momento de dudar. Hay que actuar. Porque si uno se queda pensando demasiado, la oportunidad puede volverse problema… o simplemente irse.
Eso es lo bonito de estos refranes: que, aunque tengan siglos encima, siguen hablándonos de lo mismo. De lo humano. Del miedo, de la indecisión, del “luego lo hago”.
Así que, si estás esperando el momento perfecto para tomar una decisión, para escribirle a esa persona, para empezar ese proyecto que tanto sueñas… recuerda: muchas veces, lo peor no es equivocarse, sino no haber hecho nada a tiempo
Si lo decía Sancho, por algo sería.


N. La ilustración en color se ha recogido del estudio: Azulejos del quijote en el Parque Cervantes Alcázar de san Juan, 2016. Cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra. Autor: Constantino López Sánchez-Tinajero, Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan.
Antonio Leal Jiménez
Académico de Santa Cecilia

7.5.25

7 de mayo. Proclamación de la Virgen de la Oliva como Patrona de Vejer de la Frontera

ROMERÍA AL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA OLIVA


𝟕 𝐃𝐄 𝐌𝐀𝐘𝐎 2025 𝐂𝐎𝐍𝐌𝐄𝐌𝐎𝐑𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐃𝐄𝐋 𝐏𝐀𝐓𝐑𝐎𝐍𝐀𝐙𝐆𝐎 𝐃𝐄 𝐍𝐔𝐄𝐒𝐓𝐑𝐀 𝐒𝐄𝐍̃𝐎𝐑𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐎𝐋𝐈𝐕𝐀 𝐂𝐎𝐑𝐎𝐍𝐀𝐃𝐀

𝐏𝐨𝐫 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐧̃𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐞𝐜𝐮𝐭𝐢𝐯𝐨, 𝐞𝐥 𝐀𝐲𝐮𝐧𝐭𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐣𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐚 𝐥𝐚 𝐇𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐝𝐚𝐝 𝐨𝐟𝐫𝐞𝐜𝐞𝐫𝐚́ 𝐮𝐧𝐚 𝐝𝐞𝐠𝐮𝐬𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐝𝐮𝐜𝐭𝐨𝐬 𝐭𝐢́𝐩𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐕𝐞𝐣𝐞𝐫 𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐥𝐚 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐚 𝐌𝐢𝐬𝐚.

Hoy, 7 de mayo, la Hermandad de Nuestra Señora de la Oliva Coronada conmemora el 140 Aniversario del Patronazgo de nuestra Patrona la Santísima Virgen de la Oliva Coronada sobre Vejer de la Frontera y su Comarca.

Los actos programados para tal día son los siguientes:

A las 10,30 h. Peregrinación al Santuario de Ntra. Sra. de la Oliva Coronada desde la Iglesia de San Miguel.
A las 12,30 h. Santa Misa en el Santuario y renovación del voto a la Patrona de los Hijos de Vejer.
A las 19,00 h. Rezo del Santo Rosario por los aledaños del Santuario presidido por la Bendita Imagen de la Santísima Virgen de la Oliva Coronada.

Por segundo año consecutivo, el Ayuntamiento junto a la Hermandad, ofrecerá una degustación de productos locales a partir de las 13,30 horas en los Jardines de “La Bomba” tras la Santa Misa.


Atendiendo a la recomendación del alcalde de Vejer y su concejal de cultura a la ciudadanía, con el objetivo de recuperar el esplendor de la fiesta del 7 de mayo, en recuerdo de la proclamación de la Virgen de la Oliva como Patrona de Vejer; donde los vejeriegos y nuestros hermanos barbateños acudíamos en romería para celebrar un día de convivencia y demostración de cariño a la Patrona.

Hacer clic sobre la imagen para visualizar el vídeo

Se celebra en recuerdo de la proclamación de la Virgen de la Oliva como Patrona de Vejer por su Santidad el Papa León XIII, el 7 de Mayo de 1.885.
En este día los vejeriegos y demás devotos de pueblos cercanos, especialmente con la buena gente de Barbate compartimos hermandad y devoción trasladándonos hasta la ermita para vivir una jornada campestre de fraternidad y convivencia.
La jornada se inicia con una misa solemne, celebrada con los sacerdotes de la comarca. El momento culminante de este día, llega cuando la Imagen de Nuestra Señora de la Oliva es paseada en procesión por los jardines de su ermita.

 Rodeado de tanta belleza

Hace unos días, inclinado en las tardes de mi adolescencia y juventud en la Corredera, cuando los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas, ante tanta blancura, cuando los azules se desparramaban en las lejanas montañas de Alcalá de los Gazules. Reflexionaba, recordando las alegres jornadas de la romería cuando los barbateños y vejeriegos masivamente coincidíamos en la misma pradera para disfrutar de la fiesta, con la comida bajo los olivos o en el merendero junto a la bomba que nos daba agua fresca. Como si algo no hubiese ocurrido en aquel desencuentro que se produjo en 1938 entre las dos poblaciones hermanas. La convivencia entre los dos pueblos era exquisita, en perfecta unión por el amor a la Patrona común.
Pero los ignorantes políticos, sentenciaron: cada pueblo con su Virgen y cada pueblo con su romería

Siempre ha pensado ¿Porqué no se podía alternar el traslado de la Virgen las dos primeras semanas a Vejer y las dos semanas últimas de agosto a Barbate? 
Vejeriegos y Barbateños comparten la misma devoción pero, a su vez también, un mismo territorio los separa.
Si hasta una alta autoridad eclesial se refugia en la cautela para abordar este problema y aconseja sensatez y prudencia para que se alcance una solución conforme a derecho, esa autoridad se está desautorizando a si misma y provocando que los intereses materiales prevalezcan sobre los sentimientos.
Este sentimiento de devoción a la Virgen me lleva al recuerdo de la voz aguardentosa y clara de Claudio Rodríguez cuando decía:

Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias...

¿Qué hubiese ocurrido si la autoridad eclesiástica en lugar de actuar conforme a derecho hubiese aconsejado actuar con audacia creando un enclave sagrado, un santuario de peregrinación mariana, una especie de Santiago de Compostela, independiente de los dos municipios?

¡Imaginad barbateños y vejeriegos cómo seríamos en la actualidad, si a este sentimiento de fidelidad uniéramos otro de compañerismo y convivencia con el amor a la común patrona!



"LA ROMERÍA DE LA OLIVA, UNA TRADICIÓN DE DOS PUEBLOS HERMANOS QUE NUNCA DEBIÓ PERDERSE".
*Aunque suene paradójico, la Virgen de la Oliva ha sido oficialmente patrona de Barbate hasta el año 2010. Las rivalidades de algunos políticos que se meten a "curas", hicieron que esta tradición se fuera perdiendo, de tal manera que hoy solo forma parte de nuestra memoria colectiva. Acabar con esta hermosa tradición de convivencia entre dos pueblos hermanos fue un destrozo innecesario, uno de los muchos que se han cometido.......
Gracias, Antonio Rodríguez González, administrador del blog "Por un Barbate con encanto". ¿Qué podríamos hacer para restaurar nuestra fraternal convivencia?
Te mando un fuerte abrazo.
Gonzalo Díaz-Arbolí

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Nuestro agradecimiento a Jose Guirola, imágenes tomadas del álbum 7 de mayo de 2017 La Oliva .

Cuando La Romería del 7 de Mayo en el Santuario de la Oliva era "La Oliva"
Galería de imágenes:



























Autoridades de Vejer y directivos de la Hermandad de la Virgen de la Oliva. Abril 2024

5.5.25

Sabiduría de Sancho Panza a través de refranes

 



En el capítulo XLIII de la Segunda parte, Don Quijote le da consejos a Sancho Panza porque está a punto de convertirse en gobernador de una ínsula (que en realidad no existe, pero él se lo cree con toda la ilusión del mundo). Lo curioso es que, en vez de hablarle de cómo mandar, le empieza a compartir recomendaciones muy útiles: que se corte las uñas, que evite comer cebolla o ajo para no andar oliendo mal, que se vista bien, que ande despacio, que no coma a dos carrillos, ni erute delante de nadie, que no vaya por ahí hecho un desastre… Son cosas básicas, pero tienen su lógica.
También le aconseja que coma poco, que cene aún menos y que no beba demasiado vino, porque si no uno puede terminar diciendo tonterías o quedando mal. Y ahí es donde te das cuenta de que, Don Quijote tiene claro que, quien ocupa un cargo importante tiene que dar buen ejemplo.



Una parte que me llamó mucho la atención es cuando le dice a Sancho que deje de usar tantos refranes. Y Sancho, con esa forma tan suya de ser, le contesta que no puede evitarlo, que los refranes le salen solos, como si se le agolparan en la boca. Eso lo hace muy real, porque todos tenemos formas de hablar o costumbres que llevamos encima sin darnos cuenta.
¿Por qué seguir usándolos hoy en día? Bueno... la verdad, yo mismo me lo he preguntado alguna vez. O sea, Don Quijote de la Mancha se escribió hace más de 400 años, ¡una locura! Y, aun así, los refranes que salen ahí —especialmente los que suelta Sancho Panza, que parece que se los saca de la manga a cada rato— todavía nos dicen cosas que tienen sentido hoy. No sé, tienen como esa sabiduría simple que no pasa de moda.


PAREMIA 2: “La avaricia rompe el saco”
Lo que aprendimos en el camino
(o al menos, así lo hizo Jesús)
Un aprendizaje de andar por casa

Uno de esos es el famoso: “La avaricia rompe el saco.” Cortito, sí, pero vaya si dice mucho. Y es que todos, en algún momento, hemos querido más de la cuenta. Más dinero, más tiempo, más cosas. Nos pasa. Pero a veces, por querer tanto, terminamos perdiendo lo que ya teníamos en la mano. Como si por agarrar el cielo se nos cayera la tierra.
Vivimos apurados. Queremos todo “para ya”: resultados rápidos, éxito exprés, dinero fácil. No es que esté mal aspirar a más, ojo. Pero a veces conviene preguntarse: ¿y si estoy cargando de más? ¿Y si por apurarme, estoy perdiendo lo que ya tengo?
No hay que ser Sancho Panza para entenderlo. Solo hay que parar un momento, mirar el saco que llevamos a cuestas, y pensar si lo que queremos cabe… o ya está empezando a romperse por las costuras.
Este dicho nos deja una enseñanza bastante clara: cuando nos gana la codicia, podemos terminar metiéndonos en líos por querer más de lo que realmente necesitamos. En vez de cuidar lo que ya tenemos, a veces nos tiramos de cabeza por algo extra… y claro, sale mal. Es como una llamada de atención para bajarle un poco a los deseos desmedidos y pensar con calma antes de actuar. En definitiva, es una invitación a la reflexión sobre nuestros deseos y la importancia de la prudencia.

Una historia que sí ocurrió: El molinero que lo quiso todo (y se quedó sin nada)

Esto me recuerda a una historia que me contaron hace tiempo, que sucedió en un pueblo de La Mancha, situado en la vega del rio Tajo, donde vivía un molinero llamado Jesús. Buen hombre, trabajador, con el pan más sabroso de la zona. De esos que hacen todo con las manos y el alma. Su hogaza de masa madre hecha con harina de trigo tenía fama en toda la comarca.
Un año, tuvo una cosecha espectacular. El molino estaba lleno a reventar de grano. Y ahí fue cuando le picó el bicho: “¿Y si lo vendo todo junto en la capital?”, pensó. “Me saco un dineral de golpe.” Así que cargó un saco enorme, más grande de lo que la mula podía con buen juicio, y se fue cuesta arriba con el sol pegándole en la nuca.
Los vecinos lo miraban con recelo. “Ese saco es demasiado”, le dijo Antonia, la panadera. “No vas a llegar ni al cruce del río”, le advirtió Julián, el herrero. Pero Jesús, cegado por la idea de llenar sus bolsillos de monedas, no escuchó.
Lo que pasó ya te lo imaginas, ¿no? El saco, demasiado lleno, se rompió. El grano se regó por todo el camino. La mula casi se desmaya. Jesús volvió con la cara larga y el saco vacío. Bueno… vacío de grano, pero lleno de lección.
Desde ese día, no volvió a pasarse de listo. Vendía tranquilo, poco a poco. Y cada vez que alguien hablaba de “hacerlo todo de golpe”, él solo levantaba una ceja y decía: “Yo ya aprendí”.



Cierre cervantino
Lo curioso es que esto no es nuevo. Sancho Panza, el escudero más sabio que ha pisado una novela, ya lo tenía clarísimo. En uno de los capítulos de Don Quijote de la Mancha (la Segunda Parte, capítulo 43, para ser más exactos), suelta una de esas joyas que parecen sacadas de cualquier conversación de bar: “...que la codicia rompe el saco, y el avariento el zurrón.”
Sancho no necesitaba muchas palabras, pero ¡cómo acertaba! Ya sea en una ínsula o en un pueblo manchego, el mensaje es el mismo: querer demasiado, de golpe, no suele acabar bien.
Si lo decía Sancho, por algo sería.

N. La ilustración se ha recogido del estudio: 
AZULEJOS DEL QUIJOTE EN EL PARQUE CERVANTES ALCÁZAR DE SAN JUAN, 2016. CUARTO CENTENARIO DE LA MUERTE DE MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA. 
Autor: Constantino López Sánchez-Tinajero Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan.

ANTONIO LEAL JIMÉNEZ
04/may/25


2.5.25

Día de la Madre 2025

El Día de la Madre es una festividad que se celebra en honor a las madres, en gran parte del mundo y en diferentes fechas del año, dependiendo del país, cultura y nación en que se celebre.


Las Dionisias, en la Antigua Grecia, son el origen
Las primeras celebraciones del Día de la Madre se remontan a la antigua Grecia, donde se le rendían honores a Rea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. Posteriormente los romanos llamaron a esta celebración Hilaria cuando la adquirieron de los griegos. Se celebraba el 15 de marzo en el templo de Cibeles y durante tres días se realizaban ofrendas. Con la llegada del cristianismo se transformaron estas celebraciones para honrar a la Virgen María, la madre de Jesús.

Escena del altar de Pergamon, representa a la diosa Rea. Siglo II antes de Cristo. Museo de Pergamom, Berlin

En Inglaterra hacia el siglo XVII, tenía lugar un acontecimiento similar, también relacionado con la Virgen, que se denominaba domingo de las Madres. Los niños concurrían a misa y regresaban a sus hogares con regalos para sus progenitoras. Además, como muchas personas trabajaban para gente acaudalada y no tenían la oportunidad de estar en sus hogares, ese domingo se le daba el día libre para visitar a sus familias.​

En EE.UU.  sin embargo el origen contemporáneo de esta celebración se remonta a 1865, cuando la poeta y activista Julia Ward Howe organizó manifestaciones pacíficas y celebraciones religiosas en Boston, en donde participaron madres de familia que fueron víctimas de la Guerra de Secesión.​ Finalmente se dio reconocimiento oficial del Día de la Madre en 1914, con la firma del presidente Woodrow Wilson.​


Historia del Día de la Madre en España

Es una celebración que empezó mucho antes de lo que muchos piensan y una ocasión perfecta para sorprender a tus seres queridos. Comienza en octubre de 1926 y su objetivo era fomentar entre los niños el respeto hacia las mujeres. Fue una propuesta del funcionario de Correos y poeta valenciano Julio Menéndez García, que publicó un folleto donde sugería la celebración de un día especial para las madres en todos los países de habla hispana. Su iniciativa fue difundida por diversos periódicos nacionales y se enmarcó en un proyecto denominado «Semana de la Bondad», reservando un día para que los niños obsequiaran ramos de flores a sus madres.

Julio Menéndez García
Breve fragmento de La proclama de Julio Menéndez
"Hay un amor en la vida que supera a todos los amores:
el amor de la madre.

Hundámosle culto especialísimo, implantando el Día de la Madre
en nuestras naciones, y celebrando tan hermosa fiesta con todo el fervor
de nuestro corazón.

Si su existencia sobre la tierra es un perenne manantial del amor más abnegado en beneficio nuestro.
¿Qué menos podemos hacer que dedicar un día al año a honrarla y demostrarle
de especialísima manera nuestro cariño?

Implántese, pues, tan honrosa fiesta, fijando, para celebrarla un domingo de junio" o de septiembre, a fin de no mermar el rendimiento del trabajo semanal."


La tradición se fue extendiendo poco a poco y fue en 1936 cuando un Ayuntamiento de las islas Canarias, Breña Baja, registró de forma oficial el tercer domingo de mayo como el día dedicado a las madres.

En sus comienzos, el homenaje a las madres tenía un fuerte componente religioso. En la tradición católica, mayo es el mes consagrado a la Virgen María y durante siglos se han realizado actos para poner en valor su figura como símbolo de amor. Esta devoción fue una de las bases para la creación de esta celebración. De hecho, antes de establecerse como una festividad general, el Día de la Madre en España se celebraba el 8 de diciembre, coincidiendo con la festividad de la Inmaculada Concepción.
En 1965, España decidió separar el homenaje mariano del reconocimiento a las madres. Así, el Día de la Madre pasó a celebrarse el primer domingo de mayo, una fecha que no solo mantiene el simbolismo del mes mariano, sino que también se adapta mejor a una celebración familiar.

Todas las partes del mundo coinciden en que es una celebración para homenajear a la maternidad como un símbolo de amor, esfuerzo y comprensión, pero no en la fecha. En Andorra, Portugal, Sudáfrica, Lituania y Hungría es el mismo día que en España. El segundo domingo de mayo tiene lugar en países como Estados Unidos, Alemania, China, Australia, Italia, Perú, Venezuela o Japón. En Reino Unido es el cuarto domingo de cuaresma.
¡Ah, como verán, el Corte Inglés es ajeno a esta celebración!

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Día de la Madre. En Homenaje a Ellas. Video Emotivo

Fuentes: Wikipedia, youtube
Crónicas de Alcalá de Henares, Regina Ruiz. 
    Gonzalo Díaz Arbolí


30.4.25

Antonio Machado ‘ingresa’ en la RAE un siglo después con la lectura del discurso que preparaba: “¿Qué es la poesía?”

 


La academia de la lengua homenajea al escritor sevillano con un acto en el que el actor José Sacristán lee el texto que el poeta había escrito en 1931 para ocupar la silla V de la institución y Joan Manuel Serrat canta los temas que versionó del autor de ‘Campos de Castilla

“¿Qué es la poesía?“, se preguntaba, nada menos, Antonio Machado en 1931 en el discurso de ingreso en la Real Academia Española (RAE) que preparaba, pero que nunca llegó a leer. ”¿Qué es la poesía?“, se ha preguntado el actor José Sacristán esta tarde, en el salón de actos de esta institución, en un homenaje al escritor sevillano por el 150 aniversario de su nacimiento, que se cumplirá el 26 de julio. Sacristán ha sido el encargado de declamar un resumen del discurso de Machado, un texto al que “solo le faltaba rematar el final”.

Muñoz Machado abrió un acto en el que había más de 500 invitados, entre ellos la presidenta del Congreso, Francina Armengol. El colofón lo ha puesto quien mejor ha musicado los versos de Machado, Joan Manuel Serrat, que ha cantado, acompañado del pianista Ricardo Miralles, cuatro temas: Retrato, Llanto y coplas, La saeta: 

“Oh, no eres tú mi cantar
 No puedo cantar ni quiero
A ese Jesús del madero
Sino al que anduvo en la mar”.
 Y Cantares: 
Al andar se hace camino
 Y al volver la vista atrás
 Se ve la senda que nunca
Se ha de volver a pisar
Caminante no hay camino, sino estelas en la mar”.

En su discurso, Machado empezaba disculpándose con los académicos que lo iban a escuchar: “Perdonadme que haya tardado más de cuatro años en presentarme ante vosotros”. El autor de Campos de Castilla había sido elegido para la silla V de la academia, el 24 de marzo de 1927, “en circunstancias un tanto enrarecidas”.  A Machado lo habían avalado tres académicos, como manda el reglamento de la casa: José Martínez Ruiz, Azorín; Ricardo León y Armando Palacio Valdés, para un honor al que aspiraba a la vez el político Niceto Alcalá-Zamora (que el 2 de diciembre de 1931 sería elegido presidente de la República).


¿Por qué había dejado pasar Machado esos “más de cuatro años” para escribir su discurso? Actualmente, se da un plazo de dos años al electo para el solemne momento del ingreso. “Es un plazo dispensable, no se aplica esa caducidad”, apuntaba Muñoz Machado.

El poeta justificaba esa demora: “Todo ese tiempo ha sido necesario para que venza yo ciertos escrúpulos de conciencia. Tengo muy alta idea de la Academia Española [...]. Me habéis honrado mucho, demasiado, al elegirme académico, y los honores desmedidos perturban siempre el equilibrio psíquico de todo hombre medianamente reflexivo”.  Machado traza en él un autorretrato de su proverbial modestia. “No creo poseer las dotes específicas del académico. No soy humanista, ni filólogo, ni erudito. Ando muy flojo de latín, porque me lo hizo aborrecer un mal maestro. Estudié el griego con amor, por ansia de leer a Platón, pero tardíamente y, tal vez por ello, con escaso aprovechamiento”. Y ahondaba en su semblanza: “Pobres son mis letras [...], pues aunque he leído mucho, mi memoria es débil y he retenido muy poco. Si algo estudié con ahínco fue más de filosofía que de amena literatura”.

Sin embargo, las circunstancias le obligaban a ponerse manos a la obra: “Vosotros me hicisteis académico y no debo yo insistir sobre el tema de mi ineptitud para serlo. Algo habrá en mí que a vuestra dilección me recomienda. Además, yo acepto el honor que me habéis conferido como un crédito que generosamente me otorgáis sobre mi obra futura. A reconocer esta deuda vengo a vuestra casa, confiado en que, al lado vuestro, podré mostraros al menos cuánto es sincera mi voluntad de pagarla”.

¿Qué es poesía?, se había preguntado Machado ocho años antes. “Sin el examen de conciencia a que el acto de presentarme ante vosotros me obliga, la poesía no hubiera sido para mí un tema de reflexión. Con excepción de algunos poetas, las bellas letras nunca me apasionaron”, confesaba. “Quiero deciros más: soy poco sensible a los primores de la forma, a la pulcritud y pulidez del lenguaje, y a todo cuanto en literatura no se recomienda por su contenido”.

Así se acercaba al meollo de la cuestión. “Lo bien dicho me seduce sólo cuando dice algo interesante, y la palabra escrita me fatiga cuando no me recuerda la espontaneidad de la palabra hablada”. Al escritor la poesía que sonaba bien al oído no le interesaba si no estaba acompañada de hondura filosófica y del aliento del ser humano. “Amo a la naturaleza, y al arte sólo cuando me la presenta o evoca, y no siempre encontré la belleza allí donde literariamente se guisa”.

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José Sacristán 'revive' a Antonio Machado en la RAE

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SERRAT CANTA A MACHADO EN LA R A E

Fuente: Resumen, Díario El País, 29-4-2025
Youtube
Gonzalo Díaz Arbolí

24.4.25

Franz Schubert: Introductor del romanticismo musical

 


Franz Schubert fue un gran músico nacido en Viena, pianista genial y compositor, con trastorno bipolar, vida disoluta, posible sífilis que, en un brevísimo espacio de su diminuta vida, hilvanó una serie de composiciones que lo colocan entre los genios de la música. La vida de los románticos siempre ha sido muy breve, tal vez por vivirla con enorme intensidad. Murió a la temprana edad de 31 años.

Los cuatro Impromptus del Opus 90, compuestos en el verano de 1827, son quizás las "piezas pequeñas" de Schubert que han adquirido mayor popularidad. De uso extendido ya por aquella época, la "forma" impromptu, se caracteriza por ser completamente libre, es casi una improvisación.
La mano derecha se lleva aquí casi todo el trabajo, con el dedo meñique o "quinto dedo" encargado de la melodía y los demás comprometidos en el acompañamiento arpegiado, que debe mantener, digámoslo así, un "bajo perfil" durante toda la pieza. La mano izquierda sostiene el bajo que en algunos momentos se vuelve protagónico sumando una pequeña cuota de dramatismo en esta pieza esencialmente sencilla.

La versión del maestro Vladimir Horowitz, pianista inseguro de su técnica pero extraordinario por la excitación emocional de sus interpretaciones que hace sentirnos reconciliados con nosotros mismos, y a la vez, percibir los arcanos y variables misterios de la música. Muere con 86 años. En esta grabación tenía 85 años y más que tocar el piano, se diría que lo acaricia.



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Vladimir Horowitz interpreta el Impromptu Op.90 No.3 de Schubert 

El 29 de enero de 1826, se estrenó el Cuarteto de cuerdas Nº 14 en re menor, más conocido como La muerte y la doncella.
El cuarteto debe su nombre a su apodo, ya que su segundo movimiento es un tema y variaciones de un movimiento basado en una canción titulada « La Muerte y la Doncella» , una canción que Schubert compuso en 1817 cuando tenía veinte años. La canción tiene como escenario un poema de Matías Claudio, en el que la Muerte viene a reclamar a una adolescente que no está dispuesta a irse en silencio. En la primera estrofa, canta:
¡Pasa, ay, pasa!
¡Vete, esqueleto salvaje! ¡
Aún soy joven, vete, ay, cielos!
Y no me toques.

En la segunda estrofa, la Muerte busca calmarla y disipar sus miedos:
Dame tu mano, bella y tierna criatura;
soy tu amiga y no vengo a castigarte.
¡Ánimo! No soy salvaje;
dormirás plácidamente en mis brazos.

La canción comienza y termina con un pasaje lento, solemne y similar a una marcha, interpretado al piano, es  celestial. 


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Cuarteto para cuerda N° 14 en Re menor, D. 810: "La muerte y la doncella" - 1. Allegro

Fuente: Wikipedia, youtube
Publicación: Robert Greenberg
Gonzalo Díaz-Arbolí

17.4.25

Joaquín Turina. Compositor y musicólogo representante del nacionalismo e impresionismo español en la primera mitad del siglo XX.


El blog "Desde mi rincón del arte", en su empeño e interés de dar a conocer a los personajes cuyo valor, esfuerzo y talento debemos reconocer. Hoy le dedica esta entrada al: Compositor y musicólogo representante del nacionalismo e impresionismo español en la primera mitad del siglo XX.

Nació en Sevilla el 9 de diciembre de 1882. Su padre, Joaquín Turina y Areal, era un pintor costumbrista, y su madre, Concepción Pérez, era hermana de la Divina Pastora de Cantillana y cantaba en el coro de mujeres de su hermandad.​

Desde pequeño fue conocido como un niño prodigio. Con tan solo cuatro años improvisaba virtuosamente en el acordeón que le había regalado una de sus criadas. Tuvo la oportunidad de recibir sus primeras clases de música en el Colegio del Santo Ángel y era el encargado de acompañar al coro de niñas.
En el colegio de San Ramón cursó el bachillerato y empezó los estudios de piano con Enrique Rodríguez. Evaristo García Torres, maestro de capilla de la Catedral de Sevilla, fue quien le enseñó gran parte de los conocimientos de armonía y contrapunto que el compositor puso en práctica en sus obras artísticas.
Turina guardaba muy buen recuerdo de su mentor Evaristo García. Con estas palabras mostraba su afecto a su profesor: «Tenía un talento superior al de Eslava». O también:
«Permitidme un recuerdo a la, para mí, queridísima memoria de D. Evaristo, mi primer maestro, cuyas obras, algo italianas, pero de ingenuidad y pureza admirable, conservo copiadas por mi mano como apreciable tesoro del más venerable de los sacerdotes y de los músicos».
Después de revelarse como pianista en la capital andaluza, a los veinte años se trasladó a Madrid con la maleta llena de partituras juveniles, entre ellas una ópera - La sulamita - que soñaba con estrenar en uno de los teatros de la capital. En Madrid pasó tres años en íntimo contacto con Manuel de Falla, con quien, además de las clases de piano en el Conservatorio con el maestro Tragó, comparte proyectos e ilusiones.

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Nikita Volov - Joaquín Turina: Danzas Gitanas op. 84 pour piano

En otoño de 1905, siguiendo el ejemplo de su amigo, marcha a París y convive con él en el mismo hotel, pero su orientación musical no es la misma que la del compositor gaditano, pues decide ingresar en la Schola Cantorum para estudiar piano con Moszkowski y composición con D’Indy. Pero por consejo de Falla y, sobre todo, de Albéniz, abandona la línea impuesta por la Schola para dedicarse a escribir música netamente española que le abriría las puertas del éxito.

En 1912 compuso una de sus obras capitales: La procesión del Rocío, poema sinfónico estrenado en Madrid con gran éxito en marzo de 1913. Al año siguiente fija definitivamente su residencia en Madrid, desarrollando una intensa actividad musical en todas las áreas: composición, dirección de orquesta en varios ballets de Diaghiliev, interpretación como pianista solista, acompañante o de cámara; catedrático de composición en el Conservatorio, crítico musical y director de la Comisaría de la Música.

                         La procesión del Rocío, con ese gran protagonismo de los instrumentos de Viento (metales y maderas) y ese guiño al Himno de España, que no puede ser mas nacionalista.

En 1926 fue Hijo Predilecto de la ciudad de Sevilla. Ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Música. En 1935 fue nombrado académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y, en 1941, comisario de la Música. Los homenajes, reconocimientos y viajes se sucedieron sin cesar. Publicó en 1917 la Enciclopedia abreviada de la Música y en 1946 el Tratado de composición, además fue autor de numerosos artículos, críticas y conferencias. La última obra de su catálogo es la pieza pianística titulada Desde mi terraza que lleva el número de opus 104 y está fechada en 1947.

Desde Mi Terraza, Op. 104 (1947) - II. Armonias De La Ciudad · Joaquin Turina · Antonio Soria

Turina nunca dejó de ser fiel a esa corriente artística, con absoluto dominio de la técnica asociada con un marcado lirismo y un gracioso pintoresquismo impresionista. Los ritmos empleados en sus composiciones provienen, en su mayor parte, de la tradición andaluza, flamenca o gitana. En ocasiones, también es posible encontrar referencias de diversa música tradicional del resto de España como el pasodoble, el zorcico, propio del País Vasco, o la jota, propia de los territorios que integraron la antigua corona de Aragón.

Exaltación es la primera de las tres Danzas fantásticas (1919) Op. 22 de Joaquín Turina. Está basada en una jota aragonesa. Como en las demás danzas, el compositor extrajo una frase del libro la Orgía de José Mas. La de Exaltación dice: «Parecía como si las figuras de aquel cuadro incomparable se movieran dentro del cáliz de una flor»

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Danzas fantásticas I: Exaltación - Turina (Alicia de Larrocha)
Gonzalo Díaz-Arbolí


14.4.25

Día Internacional del Beso, 13 de abril




Cada 13 de abril se celebra el Día Internacional del Beso, una fecha que va mucho más allá de la simple manifestación de afecto. Este gesto, tan común como profundo, es capaz de provocar una verdadera revolución emocional y física en el cuerpo humano. Aunque el beso se asocia con el amor romántico, su impacto alcanza diversas áreas de la salud mental y emocional. Desde aliviar el estrés hasta reforzar vínculos afectivos, besar no solo es una expresión de cariño, sino también un poderoso modulador del bienestar psicológico.
Aunque estos efectos suelen asociarse al beso romántico, otros tipos de besos, como los que se dan entre familiares o amigos cercanos, también generan beneficios similares, especialmente cuando hay una fuerte carga emocional o un lazo afectivo consolidado. En todos los casos, el beso actúa como un canal de consuelo, alivio y contención emocional.
Este vínculo no se limita únicamente al plano romántico. Besar a un hijo, por ejemplo, refuerza el sentimiento de seguridad en el niño y alimenta su desarrollo emocional. Los besos entre amigos íntimos o familiares también consolidan relaciones profundas y afectuosas, fortaleciendo redes de apoyo emocional esenciales para la salud mental.
En definitiva, el beso es un gesto universal que trasciende culturas y generaciones. Su poder psicológico radica en su capacidad de generar bienestar, reducir tensiones y consolidar relaciones humanas. En un mundo que a menudo subestima lo afectivo frente a lo racional, recuperar el valor del beso es también una forma de cuidar nuestra salud emocional.


Besos en el cine. Cine Paradiso

Cinema Paradiso fue una de las películas más galardonadas de 1988, su principal premio comercial fue el Oscar de Holywood, pero también fue premiada en festivales más cinéfilos como el de Cannes dónde su director obtuvo el premio especial del jurado o el festival de Berlín de 1990 dónde la película se llevo el premio a mejor película extranjera. Pero Cinema Paradiso no olvida la máxima de que el cine es arte y en esta película se habla y se muestra destellos de espíritu artístico
Cinema Paradiso habla principalmente de sentimientos y lo hace de una forma bella y positiva. Habla de amor con una historia que se tuvo que convertir en platónico una vez que ya había sido empírica, nos referimos a la relación entre Elena y Totó. Una relación de amor verdadero en la que los dos realmente se querían.
Habla en definitiva de la vida y de la lucha por vivir y de cómo las circunstancias no se deben interponer en la consecución de aquello que hemos sido capaces de imaginar para nosotros mismos.

Secuencia del beso en el película "Cinema paradiso" versión italiana.

Final de la Película

Besos en la literatura:

GAYO VALERIO CATULO. (87-54 a. C.)

Tal vez el mejor poeta de la literatura amorosa latina. Y el más influyente. Se cree que Catulo nació en Verona. Se supone que su familia estuvo próxima a Julio César, a quien critica con descaro. Se estableció en Roma hacia el 62 a.C., donde se unió al grupo de los poetas neotéricos, jóvenes escritores que emulaban las formas métricas de los poetas griegos de Alejandría (Egipto). Entre ellos, Helvio Cinna, Licinio Calvo, Valerio Catón, Cornificio, Furio Bibáculo y los eruditos Marco Terencio Varrón o Cornelio Nepote. Lo poco que ha trascendido de él gira en torno a su relación con la mujer de su vida literaria: Lesbia, un nombre supuesto según la moda, que pudo ser Clodia, la hermana de Claudius Pulcher, implicado en algunos escándalos de corte de la época.

Sus Poemas a Lesbia, desgranan las fases del amor que consagran los poetas helenísticos: fascinación, éxtasis, crisis y separación (depresión, rechazo etc.). Su amada por sus textos se imagina el prototipo de “mujer fatal” –bella, culta, sugestiva, pero independiente, ergo infiel-, que induce a la perfección las fases amorosas. No obstante, cabe suponer que la mayor parte de los poetas se inventa las partes de su vida que no están a la altura de su imaginación. En cualquier caso, los poemas sobre Lesbia han mantenido su atractivo generación tras generación. En ellos, se observa el trayecto de la felicidad a la infelicidad y el rencor, expresados con sensibilidad y progresiva ironía y acidez. Al mismo tiempo nos transporta a un mundo erótico y pasional.

Da mi basia mille, deinde centum, 
dein mille altera, dein secunda centum, 
deinde usque altera mille, dinde centum.
 
("Dame mil besos, seguidos de un ciento
luego otros mil, luego un segundo ciento
luego otros mil seguidos, luego un ciento"). 

De esta manera, Catulo se dirigía a su amada en el Carmen V, que millones de estudiantes europeos leen todavía, identificándose con esa misma tristeza. Contra los censores de todos los tiempos, Catulo se lanzaba en busca del amor que concebía como una experiencia vital fundamental.

VIVAMOS ¡Oh! Lesbia mía y amemos;
los rumores severos de los viejos
que no valgan un as todos juntos.
Los soles pueden declinar y reaparecer.
Nosotros, apenas hayan declinado nuestra breve llama
tendremos que dormir una bella noche perdurable.
Se pone y sale el sol, mas a nosotros,
apenas se nos pone la luz breve,
sola noche sin fin dormir nos toca.
Pero dame mil besos, luego ciento,
después mil otra vez, de nuevo ciento
luego otros mil aún, y luego ciento…
Después, cuando sumemos muchos miles,
confundamos la cuenta hasta perderla,
que hechizarnos no pueda el envidioso
al saber el total de nuestros besos.

Se cree que murió joven, puede que a la edad de 30 años. La influencia de la poesía de Catulo no sólo se puede apreciar en la poesía amorosa de los poetas latinos posteriores, como ocurre con Ovidio y Horacio, sino también en los epitalamios de los poetas ingleses del renacimiento, como Robert Herrick, Ben Jonson y Edmund Spenser, y en los neoclasicistas españoles del siglo XVIII, como Meléndez Valdés y Lista.

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Nino Bravo - Un Beso Y Una Flor 1972
Gonzalo Díaz-Arbolí