18.5.26

Pensamientos volátiles. Poema de Antonio Rodríguez Zarallo

 


Abrazo perdido

Mujer, no llores por el abrazo perdido
las dulces palabras que al oído excitan
la mirada tierna de oro fundido
mientras el cielo se abre y los ángeles gritan
piensa que no todo se acaba como la hierba marchita
sino que la fuente de la vida no se agota
y mientras quede una gota
renacen las raíces si nadie las quita
pero si piensas que todo igual se reproduzca
como tu lo viviste hace años
no te das cuenta que para no hacer daño
es mejor dejar a la vida que te conduzca
por los senderos con sus aledaños
Deja sueltos tus sagrados sentimientos
no los ates con tanto miramiento
que es peor velar por su cumplimiento
que sacar su jugo en cada momento
Ten presente que aquellos que te rodean
están hechos para satisfacerte
amigos, familia, otros que merodean
todos se alegran al verte
Alguien te admira en particular
quiere encontrar tu perdido abrazo
mecerte con cálidas manos
darte sorbos de amor con un cazo.

El poema tiene una sensibilidad muy serena y humana. Hay una mezcla de consuelo, deseo y aceptación del paso de la vida que le da un tono cálido, casi como una conversación íntima con alguien herido emocionalmente.

Algunas imágenes destacan mucho:
“la mirada tierna de oro fundido” transmite una ternura luminosa y delicada.
“mientras el cielo se abre y los ángeles gritan” introduce una dimensión casi mística que contrasta bien con lo cotidiano del abrazo perdido.
“darte sorbos de amor con un cazo” cierra con una imagen original y cercana, sencilla pero afectiva.

También hay un mensaje central muy claro: no aferrarse a repetir exactamente el pasado, sino permitir que la vida siga su curso y abrirse otra vez al afecto.

El verso: “es mejor dejar a la vida que te conduzca” funciona casi como el eje filosófico del texto.

Y el final deja una esperanza muy humana: alguien sigue dispuesto a ofrecer ese “abrazo perdido”.



Comentario creado por IA

No hay comentarios:

Publicar un comentario