12.5.26

Poema de Yolanda Aldón

 



A Vejer in memoriam del poeta vejeriego Francisco Basallote.

Te prometo Vejer,
Que nací cerca del mar, en el mediterráneo.
Que crecí dentro del mar, en el atlántico.
Que aprendí a hablar entre salitre y carnaval,
¡en gaditano!

Que cruce la otra orilla, siendo de puerta tierra beduina,
A esa vecina que escribió más de ocho siglos de historia nuestro futuro,
Hoy pueblo hermano.

Te prometo que desde mi casa la diviso,
¡ya no es un sueño!
Sobre la húmeda muralla, veo la placa que recoge una historia compartida.Con Chauen, mi otra ciudad perla azulada.

Vejer eres sol, luz de historia amable, mujer Lalla Zohra cobijada entre mis lugares,
tierra de buganvillas que me llevan hasta Tetuán
mi blanca paloma.

El poema construye un canto de identidad, memoria y hermandad cultural entre ambas orillas del Estrecho. Bajo la forma de una promesa íntima dirigida a Vejer de la Frontera, la voz poética traza una autobiografía sentimental donde el mar actúa como origen, camino y vínculo histórico.

Desde los primeros versos aparece una doble pertenencia marítima: el Mediterráneo como nacimiento y el Atlántico como crecimiento. Esa geografía emocional no es solo física, sino también cultural. El poeta se define por el “salitre y carnaval”, símbolos profundamente gaditanos, y reivindica el habla popular —“¡en gaditano!”— como seña de identidad afectiva y colectiva.

Uno de los ejes más ricos del poema es la evocación de la relación histórica entre Andalucía y el norte de Marruecos. La expresión “Puerta Tierra beduina” funde Cádiz con el imaginario árabe-andalusí y convierte el viaje a la “otra orilla” en un regreso espiritual más que en una frontera. La referencia a más de ocho siglos de historia compartida remite claramente al legado andalusí, entendido aquí no como pasado muerto, sino como una herencia viva que todavía configura el presente.

La aparición de Chefchaouen y Tetuán aporta al poema una dimensión simbólica de fraternidad mediterránea. Chaouen es llamada “mi otra ciudad, perla azulada”, imagen que une belleza, nostalgia y pertenencia. Del mismo modo, Tetuán aparece asociada a la “blanca paloma”, metáfora de paz, pureza y refugio emocional.

En cuanto al estilo, predominan el verso libre y un tono conversacional que refuerza la sinceridad del poema. La repetición de “Te prometo” funciona como juramento lírico y estructura emocional del texto. También destaca la fuerza visual de imágenes como “la húmeda muralla”, “tierra de buganvillas” o “luz de historia amable”, que convierten el paisaje en memoria viva.

El homenaje “in memoriam” al poeta Francisco Basallote añade una dimensión elegíaca: el poema no solo habla de lugares, sino también de la continuidad de una sensibilidad poética ligada a Vejer y a la convivencia de culturas. La obra transmite así un sentimiento profundo de arraigo abierto: pertenecer a una tierra sin renunciar al diálogo con la otra orilla.

Comentario realizado por IA 



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